(Viene de la tercera parte)
Las navidades pasadas Adam Lanza, un joven de 20 años de Connecticut, entraba en el colegio Sandy Hook y se llevaba por delante a base de tiros a 27 niños. El aterrador incidente, ocurrido en un país en donde las Asociación Nacional del Rifle reclama lo conveniente de que hasta la portera tenga una escopeta al lado del mocho, tardó poco en saltar a los periódicos teñido de alarma social sobre el peligro en potencia de los videojuegos y similares formas de entretenimiento de la juventud. Daily Mail, The Telegraph, Examiner o la CBS incluían con la noticia el dato de la afición del asesino por los videojuegos, cosa que por otro lado era algo por lo visto poco común en la juventud actual. Algunos como el Express directamente saltaban a la pista del circo culpando a uno de los supuestos juegos favoritos de Lanza como incitador de la masacre: se trataba de Dinasty Warriors, ese juego donde los personajes son una especie de Power Rangers de la antigua China que avanzan en el campo de guerra enviando mediante manotazos a decenas de soldados enemigos por el aire. Por estas pantallas Ana Rosa Quintana demostró su tacto y conocimiento del medio. Entre tanta elucubración, The Washington Post publicaba un estudio que concluía que no había una relación visible entre el consumo del entretenimiento de consola y el número de crímenes cometidos en diversos países. Y a principios de 2013 el presidente Obama ha dado luz verde a un estudio de diez millones de dólares para evaluar si existe alguna posibilidad de que los videojuegos influyan negativamente en los tiernos infantes.
Los juegos y su percepción como culpables de males, tendenciosos programas lascivos y oscuros acechando en las estanterías de la sección de tecnología del supermercado, esperando al momento preciso para sorber todo atisbo de moral del cerebro de los niños. Una lista tan larga como salpicada de injurias, equívocos, acusaciones con razón, provocaciones, interpretaciones erróneas, ganas de publicidad gratuita y soez o malentendidos. La malicia, lo perverso, la libertad, lo censurado, lo amarillo, lo real. A modo de repaso.
Matar niñas – BioShock (2007)
BioShock azotó el enquistado mercado del FPS de una manera similar a lo que hizo Half life en su día: metiendo al jugador de lleno en la historia y trasteando con posibilidades que iban más allá del apunta-dispara y que no te apunten ni disparen mucho. Lo más notable del producto era la obsesión del equipo creativo por el factor artístico, desde la estupenda dirección de todo lo estético, que bebía del art déco más neogótico, hasta los dilemas morales a los que enfrentaban al jugador. Y en uno de esos dilemas se encontraba el detonador de las críticas.
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Como dice Michael Moore en ‘Bowling For Colombina’, el consumo de videojuegos en Japón es mayor que en EE.UU. y los asesinatos no van a la par.
Es un problema está claro que es de la sociedad norteamericana.
Para mi que hay varios factores:
-Por un lado el uso libre de armas, me imagino que el número de homicidios habrá sido en muchos casos por ‘fuego amigo’ o por accidentes.
-Otro más, la costumbre de etiquetar en Norteamérica a la gente como ‘winners and losers’ (ganadores o perdedores), eso crea muchas frustraciones.
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pienso que los videojuegos son como las pelis porno: vista una vistas todas
la falta de ideas hace el resto y supongo que habrá gente que se sienta atraida por el ocio inmediato. Para jugar un partido de fútbol hay que planificar y buscar la infraestructura. Para jugar pues con que quieras tú ya está.
No has mencionado casos, que se han dado, de gente que se ha puesto violenta o ha tenido problemas en el trabajo por esa afición.
Recordemos que en españa un chaval descerebrado asesinó a un bebé que le molestó mientras jugaba y hay gente ya de edad con problemas de enganche cibernético (pienso que curable)
Si, todos los videojuegos son igualitos… ya decía Wittgenstein que de lo que no se puede hablar hay que callar, Nemigo
Eso del ocio inmediato incluye la lectura, el cine, la música…
Todo malo. Y visto uno, visto todos.
Además, que es bastante absurdo eso de que la gente vicia a juegos porque lo otro cuesta más. No se qué país se divide entre la gente que juega a videojuegos y gente que juega a futbol, porque en España al menos los mismos que hacen deporte también echan un rato al ordenador de vez en cuanto, y los que no juegan a videojuegos no tiene por qué hacer deporte precisamente.
Una cosa no excluye la otra.
Querido compañero, pocos videojuegos has jugado (y poco porno has visto, añado).
Si no recuerdo mal el que mató al niño tenía además, lo que en Trainspotting definían como «un pequeño problema con las drogas»
Nemigo, obviando tus problemas para elucubrar un comentario con una estructura clara, uniforme y sin faltas de ortografía, te diré que a pocos juegos has jugado para elaborar ese juicio, nimio y vacío de contenido. Dime si son iguales el Final Fantasy VII y el Tetris. También dime si estamos hablando de lo mismo si te comparo un handjob con un bukkake de enanas negras con dildos artificiales vejando a un hombre calvo, homosexual y travestido. Gracias.
Me he leido los 3 articulos y me han encantado, felicidades! Ya comente en el II sobre que mencionar al GTA seria el fin de esta serie, y el final no ha podido ser mejor. Enhorabuena de nuevo. Esta pagina definitivamente necesita mas vicio.
Muy buenoooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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Exhaustivo artículo y muy bien escrito. Muchas gracias
Que digan lo que quieran, me encantan los videojuegos, y no pongo tildes porque no me da la gana. Saludos.