
Reportaje realizado con el apoyo de Intermón Oxfam
En la comunidad de Aguascalientes, en el valle del Polochic, un lugar paradisiaco al noroeste de la capital de Guatemala, los gallos andan errantes y cantan a deshora con voz ronca. Se les debió meter dentro la tristeza de las personas: campesinos desalojados de sus tierras en marzo de 2011 por la empresa Chabil Utzaj (la Buena Caña). Son mayas q’eqchi’es. Les expulsaron de los campos en los que plantaban maíz, frijoles, chile y cardamomo. Para ellos, el exdictador José Efraín Ríos Montt y el poder absoluto que simboliza no es un pasado lejano, sino un presente continuo.
Enrique Quib muestra las cinco balas recogidas en el suelo durante el desalojo de Aguascalientes. La mano es firme pero la voz está quebrada por la emoción. Habla de soldados armados, empellones, camiones acarreando personas como si fueran reses, de tierras robadas y humillaciones. Le cuesta contener las lágrimas.
A Juancho Chokool le falta la pierna derecha. Escucha a la sombra de un árbol el relato de Quib apoyado sobre unas muletas cruzadas. Tiene la boca entreabierta, congelada en un gesto de rabia. Juancho es barquero, el encargado de cruzar el río Polochic en una canoa de madera que hace aguas por los cuatro puntos cardinales. Los campesinos quieren mostrar los destrozos causados por Chabil Utzaj, hoy propiedad de la multinacional nicaragüense del Grupo Pellas.
Dicen que emplearon maquinaria pesada para arrancar sus cultivos de maíz, frijoles y chile a dos semanas de la cosecha al otro lado del río. Aunque la tierra pertenece a la empresa, la ley guatemalteca establece que los cien metros de cada margen de los ríos son terreno público. Nadie denunció a Pellas. No hay confianza en un país sin catastro ni tribunales rurales y en el que el 97% de los homicidios queda impune.
El paisaje es hermoso con la Sierra de las Minas al fondo, objetivo de las compañías mineras ávidas de concesiones. Algunas personas cruzan a pie el río en una zona menos profunda. Les cubre hasta la cintura; llevan los brazos levantados como si fueran prisioneros. Candelaria señala la tierra removida. “¿Qué ganan quitándonos el alimento? ¿Qué daño hacemos? ¿Por qué no nos dejan vivir?”. Poco después despega una avioneta roja de la empresa. Su vuelo es circular y a baja altura; parece intimidatorio. Es la encargada de asustar a los invasores. Así llaman a los campesinos sacados de sus tierras que se resisten a dejarlas. Se escucha un disparo al aire. El eco del valle responde con otro.
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Soberbio artículo! Bien se podría incluir como otro capítulo más de ‘Las venas abiertas de latinoamérica’. En serio, muy bueno!
Excelente publicación donde se muestra la realidad y las injusticias de los indígenas Latinoamericanos.Sin derechos y desprotegidos legalmente,socialmente y moralmente es gratificante contar con una ONG como Intermón Oxfam que trabaja duro para combatir día a día este tipo de injusticias.
Ramón, eres imprescindible. Y haces un periodismo imprescindible, una especie en peligro de extinción. Un relato emocionante, y un acto de justicia. Gracias, compañero.
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Qué gusto encontrarse con los viejos textos, los que aparecen preñados del sentido último que nos debe soportar en esto del periodismo. ¿Sabes Ramón? Como te lances en esta línea me alegraré de que te hayan ido de EL PAIS. Qué placer de relato, dios.
La piel se me puso chinita, y esque recordar este lado de mi pais es muy triste, sientes la impotencia, pero al mismo tiempo me reconforta que existan este tipo de articulos. Que nos recuerdan que existe un pasado y que no debemos olvidarlo, bien lo dice el primer parrafo, porque esta latente entre nosotros.
Felicidades, gran articulo y gracias.
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Extraordinario artículo sobre una más de las miserias que los españoles dejaron OLVIDADAS. Claro, esasinjusticias no deben ser nada comparadas con las poco democráticas actuaciones de venezuela.
Zorionak benetan RAMON
Michelle, disiento. Los españoles no dejaron olvidado nada, los españoles, y entre ellos bastantes vascos, son los que todavía continúan mandando allí. El español se hizo criollo, el criollo se independizó de la corona pero continúo haciendo en Guate lo que había hecho siempre, explotar la riqueza de ese país, que no es otra que sus indios, pero sin rendirle ya impuestos a la corona. Esa es la historia de Guate y todavía continúa vigente. Y en cuanto a Venezuela, ya que la mencionas y al vuelo, yo no le perdono que concediera refugio a Romeo Lucas, un asesino sanguinario, culpable de genocidio al que Chávez protegió (y nunca he entendido porqué lo hizo).
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Solo una casa, nunca ha reinado nadie con el nombre de Carlos V. El reportaje es cojonudo.
Seguramente será Carlos I de España y V de Alemania
Me hubiera gustado escribir sobre Guate, pero me doy cuenta de mis carencias cuando te leo. Has resumido perfectamente en pocos trazos todos los condicionantes de esta maravillosa y quebrada tierra. He comentado muchas veces con amigos que, como yo, vivieron en Guate, esa sensación de derrota permanente que se siente allí. Es uno de los países, y dicho por gente que ha trabajado en muchos, donde la certeza de que no se puede pesa más en todo lo que se lleva a cabo. En Guate no se puede a no ser que te centres en cosas muy muy menudas. Pero aún así creo que es uno de los lugares que más te amarran el corazón, que más te hacen amar, llorar, luchar, gritar,… para acabar perdiendo siempre. Gracias por tu artículo, Ramón, dentro de nada acabará la farsa extraña que le han montado a Montt y Guate volverá al anonimato acumulando otra derrota, otra más.
PD: El término «triangulo ixil» es militar, fruto de los años de barbarie, y muchos ixiles encuentran ofensivo que su tierra se nombre así. No todos, que en el ixil ganan las elecciones los mismos cabrones que perpetraron el genocidio en los ochenta.
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Que artículo tan tendencioso, estereotipado, unilateral y desinformado el que has escrito Ramón! No cabe duda que tu trabajo documental estuvo dominado por la única fuente «ideológica» que consultaste -o tal vez me puedes desmentir citando alguna fuente empresarial o de otro sector que no represente a estos bochincheros empedernidos que hayas entrevistado?
La realidad de Guatemala no dista mucho de lo que tu describes en ciertos temas: impunidad, genocidio (ideológico y no de otra índole), invasión de tierras e ilegalidad. Pero existe y subsiste en ambas vías. Evidentemente ha habido y siguen habiendo atrocidades en el manejo de tierras y recursos naturales por parte de algunos sectores. Sin embargo, es justamente allí donde tu artículo se vuelve tendencioso y malintencionado. ¿Porqué no hablar con comunidades que se han beneficiado del trabajo y de los resultados que han dejado en el país aquellas empresas e industrias que sí están haciendo las cosas bien? Y además, porqué asignarle credibilidad a los burócratas europeos como Brunori que se visten de Armani y de Zegna y se hospedan en los mejores hoteles del país a costillas de los tributarios que los mantienen (como tú y tus lectores europeos) sin aportar soluciones verdaderas basadas en la legalidad situacional de las tierras y de las licencias legal y legítimamente obtenidas? Es muy fácil criticar sin estar obligado a proponer… Y es muy fácil proponer sin estar obligado a materializar la propuesta y darle curso de acción… Son entidades como el CUC de Daniel Pascual y CALDH las que han fomentado el conflicto social, cual mercaderes del mismo, para vivir de un salario proveniente de las ONG’s que dicen estar interesadas en mejorar las condiciones de vida de los campesinos. Cuántos de ellos aprenden salud reproductiva y seguridad alimentaria, técnicas de manufactura o de cultivos, o de riegos o de cosechas o de matemática, física o administración en manos de Pascual y el CUC o CALDH? Cuántos de ellos aprenden a salir adelante a través de modelos de empresarialidad y desarrollo que les permitan subsistir dignamente con alimento, salud y progreso sostenible? Seguramente no hay documentación tuya de eso Ramón, verdad?
Si, Guatemala está golpeada, pero más duro ha sido el golpe de la gente malintencionada como tú que ha querido pintar imágenes de explotación generalizada donde no la hay… Yo te invito a que toques la puerta de entidades empresariales, de gremiales y ONG’s de reconocido prestigio que están trabajando, incluso en las mismas regiones que seguramente visitaste, para que te enseñen cómo se hacen las cosas cuando se hacen bien. Seguramente hay modelos buenos y malos en todas partes. Yo mismo los he visto en la Madre Patria que vaya si tendrá historias!
Por otra parte, no podemos seguir viviendo de la memoria histórica, tenemos que vivir del futuro que cada uno construya sin ser parásitos de un gobierno paternalista al que lo único que le queramos sacar sean limosnas pedigüeñas para llenarnos la panza cada 24 horas.
La revolución industrial y la modernización no ha llegado al interior de Guatemala y países similares por posturas retrógradas como la que manifiestas. El modelo económico de desarrollo de las grandes potencias se basa en la explotación responsable de sus recursos naturales. Esto lo entienden hasta los mismo indígenas. Esos que sueñan con pavimentar sus calles para poder movilizarse y comprar sus casas y fundir sus techos y pagar electricidad barata y alimentarse y vestirse y educarse bien. Si tan solo pudiéramos generar economías de escala a todo nivel para incrementar sus niveles de productividad otro gallo cantaría. Lo que pasa es que muchos, como Pascual, prefieren tender la mano, cual vagos y recibir las limosnas del subdesarrollo que vienen, en su mayoría, del viejo continente en lugar de subirse las mangas y ponerse a trabajar. Porqué no se ponen ellos a trabajar colectivamente, como ha sido el caso de algunas cooperativas MUY exitosas o de empresarios indígenas que no piden si no mas bien dan? Creo que no saben cómo hacerlo y es más fácil pedir que aprender…
No existen modelos de desarrollo así! Enséñame uno y te sigo leyendo!
Estimado Sr. Gularte, no puedo estar mas de acuerdo con usted. Mientras existan periodistas tendenciosos y mal intencionados como Ramon Lobo, y mientras existan mercaderes del conflicto, terroristas y manipuladores como Pascual, Guatemala va a seguir sumida en el mas lamentable sub desarrollo. Que tristeza me da leer esta basura «periodistica», polarizada y tergiversada. Animo Guatemala, vamos caminando!
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