Ciencias Psicobiología y Neurociencia

¿En qué cree nuestro cerebro? Bases neurofisiológicas de las creencias religiosas

Foto: Ángel L. Fernández.
Foto: Jorge Quiñoa.

Las primeras evidencias del género Homo (que incluye al hombre actual y sus antepasados homínidos) provienen del este de África hace unos 2.3 millones de años. Estas criaturas se distinguían de otros homínidos anteriores por su morfología dental y por contar con cerebros más grandes, entre otras características. Asimismo, con el género Homo se inicia una etapa en la aparece la construcción de instrumentos líticos. Probablemente, esta capacidad, que implica una representación mental de la potencial utilidad del instrumento, fue posible gracias al mayor volumen cerebral de estos homínidos, que se duplicó hace poco menos de dos millones de años y posteriormente se triplicó hace unos 500.000 años. No obstante, no es hasta la aparición de nuestra especie (Homo sapiens), que sucede en Europa al inicio del Paleolítico Superior (hace unos 40.000 años), cuando emergen formas más avanzadas de abstracción mental, representadas en las pinturas y grabados en cuevas y abrigos, en las esculturas de bulto redondo y en la fabricación de pequeños objetos transportables (arte parietal y mobiliar). Podemos decir que el arte nace de la mano de nuestra especie. Los primeros grupos humanos empiezan a desarrollar distintas manifestaciones artísticas en dos campos: el naturalismo y la abstracción. Pero, ¿qué es lo que les llevó a los hombres y mujeres del Paleolítico Superior a embarcarse en la tarea de elaborar obras de arte? Algunos teóricos del arte han apuntado diferentes razones que nos pueden ayudar a entender el surgimiento de las expresiones artísticas. Por ejemplo, este tipo de manifestaciones podrían haberse constituido como un vehículo para dejar constancia de la posición social de los autores en el grupo, podrían haber cumplido una finalidad mágica orquestada para facilitar la caza o promover la fecundidad, podrían haber fomentado la creación de instrumentos para su intercambio entre grupos diseminados de cazadores, o simplemente ser un mecanismo para imitar las formas naturales o expresar las emociones y las experiencias interiores del autor. No obstante, el arte pudo nacer respondiendo a algo más profundo, a un miedo y a una necesidad inherente del ser humano: el miedo a lo desconocido y la necesidad de intentar plasmar lo inexplicable y lo ignoto para hacerlo menos trascendente y para ayudar a dar sentido a la vida y la existencia de una especie dotada de una arquitectura cerebral que probablemente le permitiera tener conciencia de sí misma. El arte pudo nacer como vehículo para plasmar lo metafísico y el pensamiento religioso, tan presente en la historia y evolución de las sociedades humanas.

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18 comentarios

  1. lopezmelgares

    Hay un libro de Bueno, «El animal divino», donde el filósofo plantea su teoría sobre el origen y los tres grandes tipos de religiones: las primarias, en el que las deidades son los animales, representados en las bóvedas de las cavernas. Las secundarias, en las que las deidades pasan de la bóveda de la caverna a la bóveda celestial, con rasgos zoomórficos. Y las terciarias, las grandes religiones monoteístas, teorizadas en gran medida desde Aristóteles. Lectura recomendada

  2. El hombre,
    animal religioso. En efecto, hay que tener mucha fe para creerse toda esa mitología «científica».

  3. La sección de #findings de @Harpers es un maravilloso collage de chorradas «científicas». Un ejemplo:http://harpers.org/archive/2014/02/findings-59

  4. Pingback: ¿En qué cree nuestro cerebro? Bases neurofisiológicas de las creencias religiosas. | antropothings

  5. meh..

  6. no se dan cuenta que las ideologias politicas son creencias y falsas, porque es lo actual y creen que es lo correcto. me refiero en especial al comunismo y socialismo

  7. Las ideologías políticas son el nuevo opio de la sociedad: crean guerras; fanatismo criminal; división social; manipulación; nuevos líderes politicos absolutos a quienes se les justifica reprimir, censurar, encarcelar y hasta matar. y todo en nombre del bien. A estos líderes también se les justifica ser millonarios y vivir de lujos, por encima de los demas. Los seguidores también esperan algo que no llega. Me refiero especialmente al socialismo y comunismo.

  8. Pues por decir y contradecir algo…

    Está muy bien eso de localizar en el cerebro las aptitudes y actitudes humanas. Supongo que algo de eso hubo en la descripción que se hizo de las vísceras en el pasado, ¿no? Pero claro, lo de antes fue un error, y lo de ahora, con el cerebro, es una evidencia…

    Por otro lado es agradable imaginar que existen esas actitudes y aptitudes descritas por Saramago para las yemas de los dedos. Esto es, por qué negar un carácter neuronal a las células de la piel. Supongo que habría que estudiar, aunque sea poéticamente, los caracteres atómicos de las diversas células. Aunque sólo sea por desconfiar de la realidad a la que, con cierta inercia, pueda conducirnos los conceptos-piedra de la neurobiología. De esta desconfianza habla Heidegger en alguno de sus seminarios…

    …Y así, por ejemplo, suponer que la biliosidad emocional ha dejado de localizarse en aquél estómago aristotélico que acaudalaba conocimiento para situarse, pues yo qué sé, en la amígdala como picazón e inflamación de la misma que concibe la comunicación con el mundo como queja o berrinche, no deja de ser una conjetura propia del logos propio de ese hombre que, al decir de Ortega y Gasset, se pasa la vida objetualizándose, extrañándose (y desentrañándose) en la propia circunstancia creada-descubierta en la que, más que ser, está.

    Saludos cordiales…

  9. Nuestro cerebro no cree en nada. Ni siquiera sabe que existe. El reduccionismo de la actual y «oligopólica» Neurociencia, está encegueciendo a la Ciencia.

  10. ¿La estructura preformada del cerebro condiciona nuestras creencias religiosas? No sé si lo saben, pero si un niño nace sordo y no se corrige, lo que iba a ser corteza auditiva se convierte en corteza asociativa visual. Más bien parece que es la función y el uso lo que hace que la estructura que lo mantiene se adapte a ella, y tanto en la ontogenia como en la filogenia. Nada muy distinto a si una persona es trabajadora intelectual o manual dura: la segunda tendrá una musculatura braquial sobre todo derecha más gruesa que la primera. Lectura recomendada: los libros sobre antropología filosófica del profesor de esta universidad Javier San Martín.

  11. Tampoco hay que olvidar la tremenda religión que hoy significa el capitalismo y consumismo. Acaso no es a la que se le ri de hoy los mayores cultos? Dejamos la vida por tener el dinero para seguir consumiendo cosas que no necesitamos.

  12. Hay un error al final del artículo.
    regiones cerebrales ubicadas en complejas redes neurales (redes neuronales)

  13. Todos los seres humanos crecemos en medios influenciantes que tienen a otros humanos: padres,hermanos, y otros círculos familiares que aportan palabras,de ellos vemoS conductas y…. aprendemos. provocan creencias potenciadoras o limitantes grabadas en nuestro cerebro

  14. me temo que la conclusion es errónea. Todos los seres humanos tenemos un sistema de creencias, pero no es genetico, ni innato, sino que es completamente cultural y se imprime a todos los recien nacidos. Las creencias son necesarias porque los seres humanos necesitamos tener una expectativa de nuestra vida futura, lo que nos da tranquilidad y equilibrio. Esas creencias siempre incluyen mitologías porque abordan precisamente lo que da sentido a nuestra vida, el mundo, la naturaleza, la vida, y demás. Ningún contenido de las creencias ni de las mitologias esta predeterminado por nuestro cerebro ni por la genetica. todas las mitologias son creadas e imaginadas culturalmente en vida. y como las creencias son variadisimas, no puede concluirse que la conducta religiosa sea universal. lo universal es que necesitamos tener algunas creencias y mitos.

    la conjetura de que la religiosidad tiene una base cerebral ha sido mantenida por dogmaticos religiosos, y la ligaban con la universalidad de la creencia en dioses. Pero por mucho que busquen en el cerebro, la idea de Dios no se origina en el cerebro sino fuera de él. y tampoco porque todos los hombres tangan una creencia en dios, lo que es falso, ello implica la demostracion de su existencia.

    si asi fuese, entonces miramos el cerebro de un joven que está pensando en la guerra de las galaxias y encontraríamos su rastro en el cerebro, y como encontramos tb su alegria, ligamos los dos y decimos que esta demostrada la relacion entre alegria y la guerra de las galaxias.

    asi que todo lo dicho es un dislate.

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