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Wilhelm Steinitz, jaque mate a Dios

Foto: Royalty-Free/Corbis.
Foto: Royalty-Free/Corbis.

Más allá del mundillo del ajedrez probablemente se le asocia, si es que se piensa en él alguna vez, con los aspectos más trágicos de su vida: que murió prácticamente en la pobreza tras una vida marcada por desgracias personales y un grave trastorno mental que lo tuvo entrando y saliendo de instituciones psiquiátricas durante sus últimos tiempos. Quizá a algunos les suene la anécdota más famosa relacionada con él, cuando en alguno de sus momentos de locura afirmó que había jugado una partida de ajedrez contra Dios… y que le había hecho jaque mate.

Es cierto; su trayectoria vital fue novelesca, pero hay algo más importante que las deprimentes circunstancias de su declinar, incluso más importante que el haber lucido el título mundial. Steinitz fue el padre de la estrategia ajedrecística moderna. Como hicieron Isaac Newton y Albert Einstein en la física o Johann Sebastian Bach en la música, Steinitz fue capaz de captar la complejísima naturaleza de su disciplina, distinguiendo lo esencial en mitad de un caos de ideas inconexas. Resumió esa esencia en unos principios básicos —podemos llamarlos las leyes de Steinitz— y probablemente no existen adjetivos para glosar la magnitud intelectual de su aportación; si al ajedrez se lo llama el «juego-ciencia», quizá nadie fue más responsable de añadir la palabra «ciencia» a ese calificativo que Wilhem Steinitz.

Wilheln Steinitz, primer campeón mundial de ajedrez (Foto: DP)
Wilhelm Steinitz, primer campeón mundial de ajedrez (Foto: DP)

A mediados del siglo XIX los mejores ajedrecistas del mundo se parecían muy poco a los estudiosos profesionales de hoy. Eran un puñado de caballeros que se jactaban de practicar el ajedrez como un arte intuitivo. Generalmente muy cultos y a menudo —aunque no siempre— de posición acomodada, los tableros eran para ellos un noble hobby, no una profesión. Ni siquiera era una materia de estudio. Consideraban que una partida consistía en demostrar quién tenía un ingenio más afilado, una mayor capacidad para sorprender con jugadas visualmente brillantes, inesperadas y espectaculares. Estaba mejor visto perder una partida usando tácticas arriesgadas y vistosas que ganarla de manera excesivamente conservadora, algo considerado impropio y que ni siquiera pasaba por la mente de aquellos gentilhombres. Era lo que hoy conocemos como «ajedrez romántico»: dos rivales que prueban su imaginación sobre el tablero, jugando ambos al ataque y sin demasiada preocupación por la corrección matemática de sus jugadas. Y desde luego sin un trabajo de estudio teórico detrás. La teoría existente sobre el juego era por entonces escasa y arcaica. Es cierto que algunos grandes jugadores habían tratado de estudiar los principios del ajedrez ya desde la Edad Media. Por nombrar solamente a uno, durante el siglo XVIII el francés Philidor aplicó una visión sistemática propia de músico profesional al ajedrez, tratando de sintetizar ciertos principios generales. El más famoso de esos principios decía que «los peones son el alma del juego», algo que —en una de tantas coincidencias mágicas entre la evolución del ajedrez y la evolución de la sociedad— casi parecía anunciar una Revolución francesa en la que los peones, efectivamente, terminaron por cortarles la cabeza al rey y la reina del tablero. Pero principios como los de Philidor no eran lo suficientemente comprensivos como para crear todo un nuevo sistema de juego que desplazase a los duelos de ataques que dominaron el siglo XIX. La esencia misma del ajedrez estaba aún por destilar. El ajedrez romántico era en esencia un ajedrez asilvestrado.

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22 comentarios

  1. Pingback: Wilhelm Steinitz, jaque mate a Dios

  2. Aquí hay un biopic estupendo.

  3. Sergio Zimnik

    Después de releerlo un par de veces sólo puedo decir que lo releeré otro par más.

  4. Espero tus artículos como agua de Mayo. Muchas gracias y enhorabuena.
    Un pregunta. ¿Conocéis buenas películas sobre ajedrez? No entiendo como personajes como éstos (Morphy, Steinitz) o relaciones como Capablanca/Alekhine no tienen una buena película.

  5. Buen artículo, ¿para cuándo una nueva entrega de Fischer?

    • Eso, eso, que nos tienes abandonados. Nos has dejado colgados con Nube Roja y con Fischer una buena temporada.

      • Miguel Arvizu

        Ya lo habia comentado antes en el articulo de E.J. sobre el nuevo campeon Magnus Carlsen:

        «Yo tambien espero la siguiente entrega de Fischer pero consideren esto; cuando Fischer logro ser campeon se recluyo y guardo silencio por 20 años. No creo que E.J. nos haga esperar tanto pero si que la espera ya ha sido larga y nos da una pequeña muestra de lo que Fischer hizo sentir a toda una generacion, una gran desesperacion de que no se enfrentara a Karpov y perdiera el titulo pero peor aun el negarnos mas obras de arte ajedrecisticas».

        Aqui solo quisiera agregar que uno puede facilmente adivinar de la serie de articulos sobre Fischer que E.J. siente una gran admiracion por Bobby y no dudo que le resulte complicado y hasta doloroso abordar la parte mas peliaguda de la vida del genio de Brooklyn.

  6. El artículo es realmente sensacional, me ha encantado como todos los que escribe este autor sobre ajedrez. Ojalá llegue pronto la continuación del de Fisher

  7. Roi RIbera

    Gran artículo, como siempre.

  8. menta verde

    Gracias por un estupendo artículo

  9. Steinitz fue el único campeón mundial que no eludió a ningún aspirante que le retó. Su revolucionario concepto del juego posicional fue similar a la evolución de la caballería napoleónica a la guerra de trincheras, y todo en apenas diez años. Interpretó como nadie las partidas de Morphy y dedujo que su brillantez se basaba en la armonía, no en deslumbrantes ataques surgidos de la nada. Y se despidió con una asombrosa partida ante Bardeleben, en el mítico torneo de Hastings de 1895, una obra maestra de ataque y combinación donde quiso recordar a todos su fabulosa capacidad de cálculo. Fue el jugador más admirado por Fischer, y uno de los reyes indiscutibles del ajedrez. Gran artículo.

  10. Los artículos de ajedrez de E.J.Rodriguez son de lo mejor de Jot Down. Fantástico artículo. Felicidades.

  11. toni Chacel

    Excepcional!! Si no lo comento reviento. Fantástico!

  12. E.J ¿Para cuándo el artículo sobre Tal? ¿Para cuándo? Vamos, hay que hablar de Tal. Por cierto, muy buen artículo, como los demás sobre ajedrez.

  13. Diego Leandro

    Excelente, qué bueno sería un artículo como este para cada uno de los campeones mundiales….

  14. Efrain Andrade

    Ser una luminaria en lo que te gusta hacer, y a la vez ser exclavo de lo que gozas hacer…que ironía.

  15. Otro que murió a los 64 años (tantos como escaques tiene el damero).

  16. Pingback: Otro campeón de ajedrez | Los juegos son cultura

  17. Fantástico articulo, acabo de encontrarlo y me ha enganchado. Felicidades y por favor ¡mas entregas¡

  18. Rinozeronte

    Un texto buenísimo. Buena documentación, un tema más que interesante y un estilo sencillo y biográfico muy conseguido. Solo una tontería: en el párrafo de al lado de la foto de Lasker, se ha colado un «estas», en vez de «estar».

  19. Tremendo, felicitaciones Sr. Rodríguez

  20. Rodolfo Oliveros Herrero

    ¿Alguien se ha preguntado si realmente tenía poderes telepáticos? Porque antes se encerraba a las personas en los psiquiátricos para que no molestaran al relato oficial…

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