Cine y TV

Roman Polanski (y VI): superviviente

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Roman Polanski y Emmanuelle Seigner en el Festival de Cannes de 2013. Fotografía: Cordon Press.

Viene de la quinta parte.

¿Y si hubiera tenido una infancia maravillosa con montones de lacayos y niñeras que me prepararan chocolate caliente, y chóferes que me llevaran al cine? Entonces me diría que soy como soy porque crecí entre algodones. Pero lo cierto es que yo soy como soy. Y punto.

Antes de que Steven Spielberg decidiera rodar La lista de Schindler el proyecto llegó a manos de Roman Polanski, que lo rechazó al tratarse de una historia en torno al gueto de Cracovia, el escenario de su trágica infancia. Pensó que la experiencia habría sido excesivamente dolorosa, y también estéril, pues el argumento se centraba en los judíos salvados por Schindler y el niño Polanski no fue uno de ellos. Decidió entonces que si un día rodaba una película sobre el Holocausto lo haría sobre su propia historia personal o, en su defecto, relataría la de otra persona evitando ambientarla en el gueto de Cracovia, pues no podía permitirse rodar entre esos muros obviando al niño que fue.

La oportunidad le llegaría al leer las memorias del pianista Wladyslaw Szpilman, en las que este relataba su terrible experiencia en el gueto de Varsovia. Cuarenta años después de El cuchillo en el agua Polanski volvió a Polonia (parte de la producción se desarrolló también en Alemania) para rodar El pianista (The Pianist, 2002). Se embarcó entonces en la desgarradora experiencia de revivir su pasado supervisando minuciosamente hasta el mínimo elemento de atrezo disperso por el set (vestuario, alambradas, sacos de comida…) pequeños detalles todos ellos, pero imprescindibles para pintar el paisaje de sus propias vivencias. Varias escenas de la película cuentan con el ojo privilegiado del testigo real: cuando los Szpilman ven aterrados por la ventana cómo los alemanes han empezado a construir los muros del gueto, vemos todo a través de los ojos del niño Polanski, que cuenta una escena calcada en su autobiografía; también ha recordado repetidas veces la irrupción en casa de sus vecinos de varios soldados alemanes en mitad de la noche (reproducida aquí en una secuencia particularmente escalofriante), la ejecución, de la que fue testigo, de una anciana por ser incapaz de seguir el paso de una columna de mujeres (en la película es una joven que recibe un disparo por hacer una pregunta) o el día en que supo que su mejor amigo en el gueto, un niño llamado Stefan, fue tiroteado por los nazis junto a otros niños en el patio de un colegio. En la película Wladyslaw Szpilman halla a un grupo de niños muertos en la calle, y resulta tremendo imaginar a Polanski dando indicaciones a los actores para la escena.

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7 comentarios

  1. Jesus Porras Dieguez

    A pesar de no interesarme especialmente la vida de Polanski, estoy decidido firmemente a leer el artículo de este escritor, puesto que su estilo es muy descriptivo, de fácil lectura y siempre se aprenden muchas cosas. Ojalá pueda poco a poco ir publicando escritos sobre temas más atractivos

  2. Jorge Naran Lejos

    Estimado Jesús,
    Si partes de que no te interesa la vida de Polanski mal vas. Yo me he leído las cinco partes anteriormente escritas por este señor y te recomiendo que hagas lo mismo para así mostrar un poco más de interés en lo que vas a leer. Quizá lo que deberías es centrarte en leer cosas que «te interesen especialmente» y nos dejes a los que valoramos este tipo de «biografías» disfrutar de ellas y comentarlas en base a su contenido no en si su escritor debería ser premiado o dado la oportunidad de participar en un concurso de «quien mea más lejos» porque se lo merece. Por otro lado, estoy de acuerdo en que escribe muy bien y que está muy informado pero quizá sea este su ámbito y no otro, o quizá no, que lo decidan el y sus jefes. A lo mejor si le ponemos a escribir sobre El rey león sabe menos que mi hija de dos años.

    Siento si ha sonado duro pero son las emociones que usted con su comentario me ha despertado. Hablemos de Polanski y de su magnífica obra si caer en su vida personal o en si le favorece el pelo blanco

    • Estando de acuerdo en parte con usted, parece que le generan mas emocion los comentarios de los lectores que el propio articulo. Me gustaria saber su vision sobre la influencia de los traumas del Sr. Polanski en las peliculas que realizo…

  3. Leído y disfrutadísimo. Felicidades al autor de tan interesante saga.
    Para los interesados en Polanski, recomiendo un magnífico libro en español: «Roman Polanski, La fantasía del atormentado», de Diego Moldes. Analiza pormenorizadamente, y con gran sabiduría, la obra entera de Polanski, hasta, si no recuerdo mal, el estreno de «Oliver Twist».

  4. Jorge Naran Lejos

    Totalmente de acuerdo contigo es un magnífico libro. Cuando lo leí me descubrió muchas cosas que desconocía de Polanski y su obra y he de reconocer que esta saga de artículos también me ha aportado algo más de información de tan gran artista.

  5. Mis felicitaciones a unos magníficos artículos. Me permito una disgregación respecto A un dios salvaje, una pareja es de clase alta y la otra de clase media y en especial la mujer con un perfil intelectual, de ahí parte del enfrentamiento. Otra muestra del cine opresivo y claustrofóbico de Polanski es El inquilino. Un abrazo desde Buenos Aires.

  6. Pingback: Nuevo artículo en Jot Down. Roman Polanski (y VI): superviviente | La Marmota Phil

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