
Imagínese que está viviendo en torno a los siglos XIII a XVIII, año más año menos, se encuentra en su casa disfrutando de todas las comodidades que podría ofrecer una casa por aquella época, y entonces llegan unos agentes del Santo Oficio y lo acompañan de malas maneras ante un tribunal. Allí se le informa de que alguien le ha acusado de un delito de herejía, castigado con penitencia, cárcel o muerte. A continuación el inquisidor le menciona uno o dos nombres y le pregunta que si los conoce. Si responde que no, entonces de acuerdo a las leyes de tan peculiar tribunal usted ya no tendrá derecho a recusarlos alegando enemistad, pues no puede uno llevarse mal con quien no conoce. El testimonio de ellos será entonces considerado válido y ya lo sentimos, ahí acaba todo, posiblemente también su vida. Pero supongamos que hubiera dicho que sí. En tal caso el inquisidor le habría preguntado a continuación «si sabe que haya dicho el tal algo contra la fe». Si responde que no, entonces estaría liberando de sospecha a su acusador, lo cual sería francamente malo para sus intereses, de forma que en un rapto de lucidez opta por decir que sí. En ese momento viene la tercera pregunta: ¿Es amigo o enemigo suyo? Ahí a pesar del creciente nerviosismo tal vez intuyó que si decía que era enemigo entonces su acusación de que dijo «algo contra la fe» perdería credibilidad, así que afirma que no hay enemistad con él. Craso error. En tal caso ya no podrá recusar su testimonio. Así que recapitulemos: hay que responder afirmativamente a las dos primeras preguntas y «enemigo» en la tercera. Bien, de momento se ha librado, el problema es que el proceso contra usted solo acaba de empezar…
Un proceso que convertía a Kafka en realismo social y que tuvo una sofisticada metodología, unas motivaciones que le permitieron pervivir durante siglos y unos autores intelectuales. En torno al año 1376 el inquisidor general de Aragón Nicolao Eymerico redactó un libro que alcanzaría una notable influencia, el Directorium Inquisitorum, también conocido posteriormente como Manual de inquisidores, para uso de las inquisiciones de España y Portugal. Además de servir de inspiración para Malleus Maleficarum o Martillo de brujas, del que ya hablamos en su momento, su principal aportación fue convertirse en eso mismo que señalaba su título, siendo reimpreso en varias ocasiones a lo largo de los siglos. Un compendio que debía aleccionar a todos los inquisidores, mostrándoles no solo las normas legales a seguir sino también una serie de estratagemas, técnicas de manipulación y sofismas con los que consolidar su posición ante cualquier posible crítica y alcanzar la máxima eficiencia en salvar las almas —a costa de sus cuerpos, eso sí— del mayor número posible de sospechosos. Dado que los bienes de los condenados por herejía eran requisados y pasaban a cubrir las necesidades y el sustento de los inquisidores, no era de extrañar que mostrasen tanto celo en su labor. ¿Y si con ello terminaban condenando a algún inocente? Eymerico se apresura a despejar cualquier asomo de mala conciencia en sus lectores:
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Pingback: Las astutas (y perversas) tretas de los inquisidores para lograr confesión
Perversidad la veo por todos lados, pero astucia, francamente, poca. Básicamente, te torturo y te quemo porque me da la santa gana y tengo todo el poder y por encima puedo inventarme tonterias para justificarme porque total, si te quejas te quemo a ti también…
Los alemanes tienen su vergüenza eterna, los españoles tenemos esta.
Pues no, la verdad es que las quemas de brujas centro europeas superaron en mucho a las ibericas. Hay mucho mito con la inquisición española, las hubo peores.
Pues tampoco, no se si las hubo peores o mejores, pero parece ser que no estas tomando en cuenta la masacre que realizó la iglesia española en america
Aunque la leyenda negra propagada a los 4 vientos por el mundo anglosajón nos persigue siempre como país, lo cierto es que los tribunales inquisitorios de los países del norte de Europa (especialmente Alemania) dictaron bastantes, pero bastantes cientos más, de sentencias de muerte por herejía que los tribunales españoles (aún con todas las barbaridades que cometieron, una cosa no quita la otra). Aquí se llevaba más lo de confiscar bienes y recluir.
Lo más curioso es que esos tribunales de países del norte de Europa estuvieron en vigor algunos cientos de años menos que los españoles. Es decir, en menos tiempo se cargaron a muchos más.
Peeeeero, casualmente en la Edad Moderna eramos los más odiados del continente. Y como España no se ha distinguido a lo largo de su historia por sus grandes historiadores (salvo honrosas excepciones), han sido otros los que contaron la historia y la contaron a su manera. Tan bien que hasta nosotros mismos nos la acabamos creyendo.
Esto no lo digo yo, animo a cualquiera con afición a la historia a que busque, se documente y compare fuentes.
Tribunales de la Inquisición los hubo por toda Europa, y por lo visto algunos funcionaban de forma más eficaz y cruel que los españoles.
Estoy estudiando este tema a fondo por motivos personales y con rigor (no basándome en una novela con múltiples errores como la de U. Eco). La mayoría de los procesos inquisitoriales acababa con la absolución del sospechoso o con penas leves de carácter espiritual. Aproximadamente entre el 2 y el 5% de los procesos acababan con el relajamiento al brazo secular, que es quien castigaba la herejía con la hoguera. Siendo un tribunal incompatible por resultados con la fe y moral cristiana, está lejos de la brutalidad de la que normalmente se le acusa. Este artículo está trufado de insinuaciones y mitos largamente rebatidos por la investigación histórica. En un año la gloriosa revolución francesa mató a más gente que la I, y en juicios y procesos mucho peores desde el punto de vista del derecho procesal.
Alex, me gustaría que me documente, cuales son sus fuentes, me da la impresión que Usted es un católico que quiere ocultar la atrocidad de dicha inquisición.
Pedro, la vergüenza eterna es de los «españoles». En realidad, nazis e hispánicos buscaban la pureza (racial unos, de cristianismo viejo los otros, la misma mierda en envase diferente, odio común a los judíos, dicho sea de paso, Hitler admiraba a los Reyes Católicos y por muy nazis razones, que no interpretaciones, entendía muy bien cómo ejercieron el poder absoluto y cómo impusieron un modelo de pureza enfermiza a la sociedad), pero mientras los nazis fracasaron en sus políticas de limpieza étnica (si bien por ser derrotados), los poderes hispánicos sí alcanzaron la solución final: ningún judío, hereje, etc. quedó vivo donde el brazo imperial alcanzaba.
Y no sólo eso, sino que esa política demencial y delirante perduró durante más de 400 años. Por todo el imperio.
La misma pureza que buscaban otros muchos países: religiosa (los calvinistas suizos, anglicanos ingleses y católicos franceses mataron herejes hasta indigestarse), racial (los pogromos antijudíos por antonomasia, antes del nazismo, se practicaban con gran jolgorio en la Rusia zarista), etc.
Así que vergüenza eterna para todos, amigo. El único país supuestamente tolerante de la Edad Moderna eran los Países Bajos. Y digo «supuestamente» porque los católicos, por ejemplo, eran sospechosos de papismo e incluso hispanismo, y si bien no eran quemados sí acababan marginados.
Así que la inspiración de Hitler eran los Reyes Católicos…. Y supongo que los planes para la solución final los encontrasteis en algún viejo manuscrito imperial. No te jode.
Que cada palo aguante su vela bonita. Un montón de muertos en el armario tenemos todos. Pero es muy gracioso que la leyenda negra sea española, y nuestras antiguas colonias estén llenas de indios y mestizos. En las de los otros, que son unos tolerantes del copón y hay cuatro y encerrados en reservas.
El nazismo es el nazismo… Todos lo conocemos..
Pero el cristianismo lo conocemos muy pocos.
Aún que es muy fácil estudiarlo… No prejuiciarlo.
Y usted de eso no sabe nada.
Nunca en el cristianismo se habla de un odio a los judíos.
Eduquese.
Si quiere hablar porquerías sistémicas refierase al hombre … Y ya… No ponga nombres al voleo si es una ignorante
Como ya han dicho, la inquisición protestante fue mucho peor que la católica, que también fue mala. Lo curioso es que, a pesar de ello, los países europeos de raíz protestante derivaron en lugares con un mayor arraigo en materia de derechos sociales que los católicos.
Pues las tretas de los interrogatorios me recuerdan mucho a las series americanas policiacas que veo en televisión. Eso, tretas y engaños por parte del interrogador para que el reo confiese :-(
Buena descripción. Sólo que, por suerte para todos, sobre esto ya se puede hacer historia o, si se quiere, arqueología sin temor a que el Santo Oficio venga a llevársenos. Lo terrible es que el comunismo, en cualquiera de sus variantes (estalinismo, maoísmo, castrismo) he elevado los métodos del Santo Oficio a los más altos niveles de cinismo y refinamiento. Y hay muchísima gente que aún padece ese obsceno sistema de gobierno. Se habla del nazismo y de los procesos a los que sometieron a tantísima gente con los resultados que cabe esperar. Y está bien que se recuerde eso. Pero es que las purgas de Stalin o lo que significó la Revolución Cultural o el Gran Salto Adelante en China dejan todo eso en pañales. Y recordemos la farsa que significó en Cuba el juicio a Ochoa o el caso actual de Corea del Norte. Circulaba en su día el siguiente chiste en la URSS: dos que se encuentran y uno, que ve al otro con mala cara, le pregunta qué le pasa. «Pues que me han condenado 15 años al gulag». «¿Y eso por qué fue?» «No, por nada». «Uff, pues debe haber un error». «¿Tú crees?» «Y tanto: por nada son mínimo 25 años».
Estas prácticas entran en el top 10 de «Grandes calamidades de la historia»
Aquí es donde la pregunta más inquietante nos hace mella, ¿como se han sucedido estas cosas con la anuencia del silencio del cielo?.
Muy de acuerdo con Alex y los que han señalado a la maldita leyenda negra sobre España. Yo también he estudiado a fondo la Inquisición Española, y ha sido muy muy desmitificador, de hecho hago visitas guiadas al Castillo de San Jorge, en Sevilla, la sede de la Inquisición en la ciudad( con Sevilla4Real) y resultan de lo más reveladoras para casi todos los asistentes, pues efectivamente, nos hemos creído la historia negra de España que los enemigos tan bien escribieron. Solo añado, que uno de los privilegios de ser Familiar de la Inquisición era que solo podías serjuzgado por el Santo Oficio, y que todo el que podia intentaba ser juzgado por otro tribunal que no fuera el de la Justicia del Reino, que era mil veces peor que la Inquisición: que horrible era el potro de cordel, desde luego, pero en la justicia ordinaria te cortaban la nariz, orejas, manos o pies por la meá de un gato , y las torturas eran más variadas y crueles, y te pdían sentenciar no solo a la hoguera , tambien a Galeras ( no se sobrevivía más de dos años) , a ser ahorcado y arrastrado, o incluso hecho cuartos, vamos, que te cortaran en cuatro… En fin, que hay que contextualizar siempre, para no juzgar desde nuestra supuesta superioridad de sociedad supuestamente avanzada.