¿Aún no ha visto usted Boardwalk Empire? ¿De verdad? Pues sepa que HBO lo volvió a hacer. En el 2010, la cadena que hoy es el referente del drama televisivo estrenaba una nueva serie, Boardwalk Empire, que iba a estar ambientada en el mundillo de los gangsters de los años 20, cuando la “Ley Seca”, la prohibición del alcohol, convirtió Estados Unidos en el campo de juegos de todo tipo de organizaciones criminales. El estreno llegaba rodeado de una considerable y más que comprensible expectación por varias razones de peso. Una, que era la nueva gran apuesta de la cadena que mejores programas dramáticos ha creado durante los últimos años para la televisión. Dos, que se trataba de la misma emisora que había revolucionado la ficción gangsteril con The Sopranos. Y tres, que la nueva serie venía avalada por un nombre legendario de la cinematografía estadounidense, alguien que además estaba especializado en el género: nada menos que Martin Scorsese. No contento con financiar la serie ejerciendo de productor ejecutivo, Scorsese iba a dirigir el episodio piloto en primera persona, lo cual lo convertía en algo así como “la nueva película de Scorsese”. Tras el estreno, el triunfo crítico fue prácticamente inmediato. Aun asumiendo que, al menos a priori, la crítica de medio mundo está muy favorablemente predispuesta hacia cualquier producto sellado con las siglas HBO, siempre quedaba la duda de si la emisora no se equivocaría intentando —por ejemplo— repetir los esquemas de The Sopranos. Pero no, tras la emisión de los primeros episodios había buenos motivos para el entusiasmo. A nadie se le ocurrió poner en duda la calidad de aquella primera temporada, que demostró que Boardwalk Empire tenía una fuerte personalidad propia.

Boardwalk Empire gira en torno a la recreación, más o menos libre, de una figura histórica: Enoch L. Johnson, apodado “Nucky”, un político de Atlantic City que se enriqueció vendiendo alcohol durante la Ley Seca. Rebautizado como Enoch “Nucky” Thompson en la serie para que los guionistas pudieran tomarse sus licencias, las temporadas emitidas hasta ahora —mientras escribo estas líneas está a punto de finalizar la emisión de la tercera— delinean una sociedad gobernada por la corrupción, la violencia y el miedo. Una sociedad en la que incluso los más altos cargos funcionan a base de sobornos y amenazas, donde los negocios ilegales se entremezclan borrosamente con la administración y donde los individuos honrados lo tienen bastante difícil para llegar a alguna parte por sí solos. La serie dibuja una Atlantic City manejada con puño de hierro por “Nucky” Thompson, quien oficialmente ejerce como tesorero de la ciudad pero que en la práctica es el hombre que mueve los hilos y lo domina todo, desde los nombramientos de cargos importantes hasta el devenir de las elecciones locales. La serie, pues, entremezcla hechos históricos con ficción y participan en la acción unos cuantos personajes que le sonarán a cualquier interesado en la historia del crimen organizado: desde Al Capone a “Lucky” Luciano, pasando por Meyer Lansky, “Bugsy” Siegel, Johnny Torrio, John Masseria, Arnold Rothstein, etc. Incluso aparecen retratados algunos famosos artistas de la época como Eddie Cantor. Sin embargo, como sucedía con The Sopranos, The Wire o Deadwood, la temática criminal no lo fagocita todo en el argumento de Boardwalk Empire. Las motivaciones y las luchas interiores de los personajes son cuidadosamente atendidas, convirtiéndose de hecho en el principal material de base; se procura que haya un trasfondo humano detrás de cada acontecimiento, que cada personaje resulte consistente incluso en sus contradicciones. La maestría en la definición de los personajes se mantiene: una cualidad de Boardwalk Empire es la frecuencia con la que se recurre a pinceladas muy sutiles para ir componiendo el retrato de los individuos que protagonizan la acción. Así, se mantiene ese tono de drama coral que tan bien llevan cultivando en la HBO desde hace bastante tiempo, con la peculiaridad de que la información está presentada de forma elegante y a su debido momento: tardamos en conocer realmente a esos personajes, que van creciendo ante nuestros ojos capítulo tras capítulo, mostrando facetas que antes no habíamos esperado encontrar.
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Apasionado estoy ante esta última temporada i el final el próximo lunes. El final del décimo fue uno de esos capítulos que se te quedan grabados a fuego (no voy a entrar en el spoiler).
Y Gyp Rosetti la sorpresa de la temporada. Es curioso que no me gustaba demasiado al principio, pero con la escena sexual de mitad de temporada quedó como definido el personaje de golpe y de ahí ya fue para arriba
Entonces supongo que el momento final del undécimo capítulo te habrá impresionado, porque a mí me dejó sin habla: el momento en que la Historia entra en la ficción y nos recuerdan qué personaje era realmente ese que pronuncia la última frase del episodio.
Grandioso momento.
Es cierto, nos muestra al Capone más cercano al histórico que lo que hemos visto hasta ahora, salvo algunas pinceladas. Aunque esa nueva alianza que se forma se me hace un poco buscada, puesto que nunca habían coincidido en el mismo bando Al y Nucky, y no recuerdo muy bien la relación del primero con Masseria.
Bueno, aprovecho para felicitarte, Emilio de Gorgot, no sólo por «Boardwalk Empire», sino por todos tus demás imprescindibles, de lo mejorcito de Jot Down, que ya es decir.
¡Gracias! En cuanto a Capone y Masseria, eran aliados. Lógicamente, la serie se toma sus licencias. Y no me parece mal, dado que no pretende ser un documental. Aun así, los personajes históricos más conocidos (Capone, Luciano, Lansky, Bugsy, Rothstein, Torrio, Masseria) están tratados con bastante respeto y ninguno de ellos me ha chocado o me ha parecido poco creíble.
Entrando ya en el argumento de la serie [SPOILER], las alianzas y fidelidades con Nucky que surjan al final de esta 3ª temporada se explican por un único factor: Gyp Rosetti es un psicópata imprevisible, así que poca gente tiene ganas de trabajar con él. Capone es inteligente y sabe que con Nucky puede aspirar a conseguir un trato sólido, mientras que con Rosetti sólo se prevén problemas. Capone quería ganar dinero por encima de todo y su actitud [en el argumento] se corresponde muy bien con lo que sabemos del personaje histórico.
Gracias, tenía mis dudas, porque en esta misma página había leído de la colaboración entre Al y Masseria y se me hizo un poco extraño, pero Rosetti es Rosetti, y hasta Capone lo ve como un hombre muy peligroso, aunque, pese a todo, a mí no me gustaría despedirme de él todavía.
Gracias de nuevo por resolver mi duda.
Pero qué grande es esta serie!!! los personajes, los trajes, la ambientación, la música; todo está perfectamente hecho. Ojalá siga durando muchos años mas
Desde el inicio con su intro sonora que es sencillamente genial, http://t.co/ecg6OL1O, Boarswalk Empire te sumerje de forma magistral en los bajos fondos de Atlantic City, las Vegas de la costa Este.
La verdad es que te envuelve y no puedes hacer sino devorarla literalmente
Pero no comienza la tercera temporada este fin de semana?.
Por otro lado,excelente artículo.
La tercera temporada empieza ahora en España. En USA, el próximo domingo emitirán el último episodio de la temporada, el 12. Merece la pena verla en versión original.
Obra maestra.
Y a mí que me parece solo una serie resultona pero muy bien hecha… en fin, a ver cómo acaba esta tercera temporada.
Estoy de acuerdo. La estoy siguiendo y me gusta, pero le falta algo y su ritmo es excesivamente lento. Para mi un peldaño por debajo de The Wire, The Sopranos, Breaking Bad y Deadwood.
El 3×11 me hizo comerme todas las uñas, y transpirar,
La serie es magnífica pero no es una obra maestra. Lo sería si tuviera un poco de humor: a veces resulta espesa y cargante, sobre todo en su segunda temporada.
Como bien dice Conistorsis, es magnífica pero no una hobra maestra. Se ha sabido reconducir pero si hubiese acabado con la segunda temporada tampoco hubiese pasado nada.
Volviendo al principio, si The Wire es una obra maestra ésta no puede serlo porque no está a la misma altura. Aún así, de las que se están emitiendo actualmente seguramente sea la mejor, porque al menos respeta su lógica interna en momentos determinados, algo que adolece Homeland en la mitad de sus dos temporadas, por poner un ejemplo de otra gran serie.
Sigo la serie en tiempo real, y aunque en las dos primeras temporadas me parecía que no alcanzaba todo su potencial (también es que la veía al mismo tiempo que la genial «Juego de Tronos»), en la tercera alcanza, además en unos episodios muy concretos, la calidad de una obra maestra, precisamente al perder a uno de sus mejores personajes. De cualquier manera, me encantan Nucky, Richard Harrow (¡que regrese a la acción por favor!, ahora a Nucky le vendría bien), Chalky White, Van Alden (con quien parece que no saben muy bien qué hacer en determinados momentos los guionistas), Eddie (debilidad personal), Owen, las tragedias personales de Eli y Gillian, los mafiosos reales, bastante creíbles… son tantos.
Eso sí, Rosseti se ha convertido en el mejor rival imaginable, casi desde el principio (y más a partir de la escena de sexo, y su «encuentro» con el joven Siegel, futuro fundador de Las Vegas y por ese momento, el chico de los recados).
El último episodio dejó momentos épicos, como el encuentro semi bélico e intimidador entre negros e italianos, Chalky y Gyp. Y al final sale A.C, pareciendo todo perdido ya tras ese «golpe de Estado», y suelta esa pedazo de frase, que lo siento mucho por el spoiler: «Can we talk about who dies?», que hace imaginar lo mejor para el final de temporada.
Si sigue esta línea hasta su final, «Boardwalk Empire» acabará en el Olimpo de las series. Aunque su tercera temporada tiene asegurado un sitio allí desde ya.
Coincido en que los guionistas no han sabido qué hacer con Van Alden, que es un personaje grandioso pero que no han terminado de ubicar del todo bien.
En cuanto al final del capítulo 11 de la 3ª temporada, puedo decir que es uno de los mejores y más poderosos finales que he visto nunca en un episodio de una serie de TV. Y eso que parece muy sencillo. Pero el modo en que, de repente, la Historia entra en la ficción como elefante en cacharrería, [SPOILER] en cómo el guión juega con nuestro conocimiento de quién va a llegar a ser A.C. (mientras que Nucky lo mira extrañado como pensando «¿y éste matao de qué va?») me parece asombroso. Un momento inolvidable, quizá el más intenso en lo que llevamos de serie. La frase que pronuncia A.C. pasará a la leyenda de la televisión, tenlo por seguro.
Esa sensación que tú dices, de momento ya mítico de la historia de la serie y de toda la televisión, la experimenté yo también. Vi el episodio el lunes por la noche y me costó mucho dormirme porque seguía pensando en la frase final (y las caras de Nucky y Chalky, eso «del matao», muy cierto y muy exacto lo que dices). Confieso que apunté la frase en un papel, temeroso de que la somnolencia me arrancara su recuerdo. Aunque el resto del episodio también fue brillante, quizás el mejor de toda la serie. No sé, lleva tantos.
Supongo que es tan buena que, sin saber qué hacer con Van Alden esta temporada, nos ha regalado escenas suyas tan sugestivas como la de la plancha.
Coincido completamente en el final mítico de ese capítulo.
Momento grandioso de A.C.
Pues tras la segunda temporada, ejemplar en todos los aspectos, esperaba mucho de esta tercera. Y a falta de ver el capítulo de ayer (último ya) el bajón es bastante considerable. A media temporada remonta el vuelo, en mucha parte gracias a Gyp, hasta llegar al capítulo 10, que es cojonudo. Pero luego llega el capítulo 11, prefacio al final, y tiran todo a tomar a por culo con una situación totalmente absurda, teniendo en cuenta como se habían desarrollado los acontecimientos hasta entonces.
Coincido en que muchos personajes se pierden en esta tercera temporada, pero es que se pierde toda la serie, Menos mal que ya está firmada la cuarta, que sino me parece a mi que nos quedábamos sin.
Perdona, pero para mí esta tercera temporada ha sido la mejor, y mucho de ello debido a Gyp, y los episodios 10 y 11, especialmente este último, son magníficos. Yo no veo que lo tiren todo a tomar por donde tú dices. Imagino que te refieres al peligro al que se ve expuesto Nucky, y que es una importante diferencia con respecto a «Los Soprano». Allí, Tony casi nunca tenía un peligro real como para perderlo todo, o casi nunca. Recordemos aquello de «la última vez que me detuvieron, cuando volví a casa la sopa aún estaba caliente». En esta serie no es así, Nucky está desesperado y al borde de la extinción como mínimo una vez por temporada, pero demuestra su gran inteligencia y capacidad de aprovechar las oportunidades que tenga. Sólo ello le mantiene con vida. Eso y la suerte. Con Tony era esto último. Y hoy no me voy a dormir sin ver el final de temporada.
Totalmente de acuerdo contigo.
En mi opinión esta última temporada ha dado mucho que desear. Llegando algún episodio incluso a ser un poco tedioso. Yo ya no estoy ansioso por que lleguen el lunes para poder ver el nuevo capitulo como me ocurría con la segunda temporada.
Caramba, casi hay que hacerlo aposta para ni mencionar a Paz de la Huerta…
También se la podía haber mencionado en la presentación de los personajes.
Genial presentación de una de mis series preferidas.
Para los freaks que la vamos siguiendo al día… ¡¡¡Menudo final el de la tercera temporada!!!
A mi si me ha gustado el final de la tercera temporada, sobre todo por el momento a lo taxi driver de, para mi, el mejor personaje de la temporada, Richard Harrow. Tampoco me esperaba la jugada maestra de Nucky a Arnold Rothstein. Por ponerle una pega no entiendo por qué aparecen solos Nucky y Eli en la casa si se supone que ellos no saben nada de lo ocurrido. Por todo lo demás un gran cierre de esta temporada.
Fue un finalón, en dos jugadas Nucky deja a Gyp en jaque, y cuando sale Richard…. joder, un momentazo de la historia de la televisión, muy «Taxi Driver», como dices tú.
«The guy with the mask, the fuck was that?» Richard fucking Harrow. «Tommy, close your eyes». O Al Capone con la metralleta y su puro en la oscuridad…
O los momentos iniciales, tan buenos, y con la coña que se suelta el alcalde. Antes de que riesen los periodistas, ya lo estaba haciendo yo. O el final en el paseo, tan significante.
Hacía mucho tiempo que una hora de televisión no me satisfacía tanto.
La secuencia de Al acribillando el convoy mientras da caladas al puro, es uno de los momentos estelares de la 3 sin duda. Uno piensa al verlo: qué bien se lo debió pasar este Capone..
Flipé con las dos primeras temporadas, pero esta tercera pega un bajón considerable y sólo consigue remontar el vuelo en los tres últimos episodios.
El primer producto HBO que me ha dejado insatisfecho. Me duró cuatro capítulos. No había por dónde cogerla. Presumo que es culpa mía, a tenor de tanto elogio. Pero no tengo previsto darle una segunda oportunidad.
Decepcionante final y decepcionante temporada. Mucho mejores las dos primeras, pero de mucho. Me reafirmo en lo dicho: la cuarta temporada la va a seguir menos gente, seguro. Es más, viendo las vueltas que le dan a la tuerca para que no acabe de enroscar…
El principal problema que le he visto esta temporada es la falta de rumbo: hay capítulos excelentes (como el del asalto a la guarida de Gyp en Tabor Heights) y siempre los suelen firmar Terence Winter y Tim Van Patten. Que sí, que hay otros capítulos que mantienen el tipo, sobre todo en la segunda temporada y pese a no estar paridos por los pesos pesados de la serie, pero en esta tercera el bajón entre unos y otros es tremendo.
O fijan muy bien lo que quieren hacer con los personajes en la cuarta o esta serie acabará por estrellarse antes de haber despegado del todo.
He intentado verla ahora que la echaban en la Sexta en abierto. Imposible. Primero capítulos de dos en dos, luego de tres en tres, después a partir de las 23:30… que manera de echar a perder una serie. De todas formas por lo que vi (6 o 7 capítulos) o tarda en subir, lo cual no tiene que ser malo, o tanta alabanza le viene grande. Repito que lo digo con muy poco visto.
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Muy buen artículo, muy completo, a mí me gusta mucho esta serie y la verdad creo que la tercera temporada con lo de Gyp Rossetti y Nucky, es una serie muy intensa y loca, a mí me entretiene mucho y la fotografía es genial.
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