
Ya hemos hablado alguna vez sobre él. Fue el prodigio más autodestructivo de la música de su tiempo, el gran olvidado de los años 60 y 70. Por entonces vendía millones de discos, sus más ilustres colegas lo consideraban un genio y se dejaban influir por él, y básicamente cambió el modo en que se hacía música por entonces y en adelante. Fue uno de los mejores compositores, arreglistas e intérpretes de su tiempo, a la altura de cualquiera que quieran ustedes nombrar. Era uno de los más grandes. De hecho su influencia es descomunal, incluso sobre artistas que no lo hayan escuchado directamente. Criado en su infancia con el gospel y el rhythm & blues, terminó siendo el gran padre de la “fusión”: empezó a mezclar estilos a finales de los 70 y abrió las puertas para que muchos otros músicos experimentaran por el mismo camino (sin ir más lejos, la célebre Motown cambió su orientación a raíz del éxito de Sly). Pero finalmente, cuando ya estaba en lo más alto, durante los 70 arruinó su propia carrera por culpa de las drogas y una actitud irresponsable; desapareció definitivamente en los 80, alternando breves apariciones públicas con un total ostracismo. Desde aquellos lejanos años no ha vuelto a publicar un disco repleto de material original y ha terminado viviendo literalmente en la calle. Solo en 2011 grabó un álbum nostálgico de remezclas de sus propios temas, aunque a estas alturas es muy posible que haya vuelto a las andadas y vuelva a andar perdido por ahí. A causa de tantas décadas de su inmenso talento echado por la borda mucha gente desconoce su legado, su importancia y lo grande que llegó a ser el hombre que cambió la “música negra” pero terminó convirtiéndose en un homeless sin esperanza. Vamos a recordar su música, desde las primeras grabaciones que realizó siendo un niño hasta sus años de gloria, en los que alcanzó cotas de creatividad verdaderamente sublimes. Lista de Spotify aquí.
Con The Stewart Four (1952)
—Walking in Jesus name: Una deliciosa curiosidad. Se trata de su primera grabación comercial, grabada cuando Sly contaba únicamente ¡nueve años de edad! Los hipertalentosos hermanos Stewart —aún no habían adoptado el apellido artístico Stone— se criaron tocando y cantando en la iglesia y aquí los tenemos formando un grupo de gospel: Sly con sus hermanos Freddie, Rose y Vaetta. Además de tocar habitualmente en directo, publicaron este single. La precocidad de los chiquillos es asombrosa y llama mucho la atención escuchar al pequeño Sylvester cantando con ese timbre ya claramente reconocible, en donde se intuye su característica forma de rasgar la voz en muchos temas. El gospel fue naturalmente uno de los ingredientes básicos de su revolucionaria fusión de finales de los sesenta, más de una década después.
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Ya tenía ganas de ver a Sly por aquí para meterme un poco más en profundidad con él.
La influencia de Sly, llegó al after-punk. Magazine hicieron una increible versión de Thank you en su disco The correct use of soap. 1980
Las Raincoats también hicieron su versión de Sly Stone
The Raincoats – Running Away – 1982
I want to take you higheeeeeeer ¡¡¡¡¡¡…inmenso, inmortal temazo, mi terapia cuando algo va mal, en serio, dejaos de pastillas, de prozacs, de barbituricos…este tema es pura droga anti malos rollos, siempre funciona.
No lea detenidamente sus instrucciones antes de su uso, su abuso no es perjudicial, mantengalo al alcance de sus niños, tomelo antes, despues, durante la comida, antes y durante el acto sexual, tambien después para volver a repetir…no tiene contraindicación alguna
Sly junto a la Family Stone… fueron enormes. Un banda numerosa, mixta e interracial, haciendo un funk-soul-pop-rock demoledor. Lástima de talento malgastado… Como dice el artículo, habrá que esperar a que se muera para se reconozca lo grande que fue.
Gran gran gran artículo.
Recuerdo un vídeo de los Red Hot Chili Peppers con Slovak diciendo que la música de Sly era «la Biblia, inmaculada, sagrada». Al que no se le haya erizado el pelo de la nuca con Underdog… Siempre se me humedecen los ojos con los metales explotando después de «I’m the un…der…dog».
mas que interesante, nunca habia escuchando el nobre de Sly y eso que me gusta el gospel, lo buscare, un gran articulo.
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Curioso. «Underdog» es «Frère Jacques» en tono menor.