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XIV razones para amar Hora de aventuras

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adventuretime

I. Ser un niño

El problema más común a la hora de afrontar la creación de un producto infantil es considerar que en general los niños son imbéciles. Y por tanto que es necesario hablarles muy despacio, vocalizando y a un volumen optimista porque de lo contrario las tiernas criaturas podrían perderse en los recovecos de ese laberinto abisal que es el pensamiento adulto.

El término saturday morning cartoon se ensambló en los 60 para hacer referencia a un estilo de programa que vivía acotado entre las ocho de la mañana y las 12 de cualquier sábado formal. Era el momento en el que los niños hacían ventosa delante del televisor y los productores descubrieron que tantas miradas atentas eran una fuente de ingresos gracias a la publicidad que se podría apelmazar en esa franja horaria. Los de Warner Bros empezaron a rescatar para la televisión aquellos cortos de Bugs Bunny y El Correcaminos que habían paseado por salas de cine, y al mismo tiempo unas cuantas compañías se dedicaron a la producción de material animado rentable gracias a escatimar los gastos recortando valores de producción (por eso el sprint de He-man estaba condenado eternamente a la misma animación y Los Picapiedra padecían una sospechosa movilidad reducida) y ensañándose con reposiciones sin que ese público se quejara demasiado. Llegaron los 90, el cable tomó las casas y los saturday morning cartoons perdían su razón de ser al disponer las criaturas de canales que ofrecían lo mismo en modo non-stop, el dibujo animado dejaba de ser un producto producido a la carrera y empezaba a permitirse todo tipo de libertades. A la sombra de productos más macarras para un público adulto como Los Simpson o Beavis & Butthead se asomaban una serie de nuevos talentos de apellidos graciosos (entre los que se encontraban Genndy Tartakovsky, Craig McCracken, Jhonen Vasquez o Seth MacFarlane) con una forma muy curiosa de ver la animación: El laboratorio de Dexter, Las Supernenas, Vaca y pollo, Agallas el perro cobarde, Invasor Zim, Samurai Jack o Foster, la casa de los amigos imaginarios marcaban, junto a muchos otros, una época de madurez en la animación para la pequeña pantalla que llegaría hasta nuestros días y en la que los guionistas por fin entendían de qué iba esto: no había que poner a adultos a crear series para niños, había que poner a niños disfrazados de adultos a crear series para niños.

Mientras una niña con mochila, mono acompañante, problemas de memoria a corto plazo y un spanglish como poco denunciable se limita a quemar los minutos haciendo creer a los críos que un trekking mongólico es una aventura de exploración, los hijos de Tartakovsky y compañía construyen mundos descacharrantes y tramas para enmarcar. Las Supernenas ocultaban, detrás de esa apariencia de material para forrar carpetas, a unos guionistas que eran auténticas máquinas creativas capaces de permitirse cosas tan titánicas como el capítulo Meet the Beat-Alls o el mejor homenaje a los Beatles creado en el terreno televisivo: diez minutos con decenas de referencias tanto obvias como oscuras a los de Liverpool, desde recreaciones de portadas a mercadotecnia, y con diálogo compuesto a partir de las letras del repertorio de los escarabajos (un usuario de youtube ha subido el episodio con las referencias anotadas y sustituyendo el audio original por las estrofas homenajeadas aquí). Agallas e Invasor Zim revolvían en lo tenebroso, El laboratorio de Dexter pulía el gag y cosas como Bob Esponja o Soy Comadreja se las daban de listos idiotizando su propuesta. El dibujo animado maduraba y embaldosaba el camino a las entradas más recientes en el tiempo, que ya venían documentadas en las artes de alcanzar el timing del gag perfecto o la remezcla demente de las técnicas de creación: es el caso de la espléndida Gumball, la notable Historias corrientes, o la divertida Las desventuras de Flapjack.

En esta última trabajaba Pendleton Ward, barbudo con pinta de haberse comido y mimetizado al aforo completo del Primavera Sound o doppelgänger hipster de Guillermo del Toro, un artista del pincel que dirigió en el 2006 un pequeño cortometraje de diez minutos en el que un niño y un perro mágico vivían extrañas aventuras. Aún no lo sabía nadie, pero aquello era el prototipo de Hora de Aventuras (tras el gran éxito en Internet de la pieza los de Cartoon Network decidirían convertirlo en serie). También contenía el detalle más importante: el niño protagonista de esas aventuras se llamaba inicialmente como su creador (Pen) porque aquello no eran solamente dibujos animados, aquello era la auténtica forma de Pendelton, jugando en su mundo de aventuras.


El cortometraje original que se convertiría en Hora de Aventuras.

II. Finn y Jake

Un niño con un curioso sombrero (inspirado en un personaje de Ward llamado Bueno) y un perro con la capacidad de expandir y contraer su cuerpo. Viven aventuras en un mundo llamado Ooo, un escenario postapocalíptico que esconde un reino de fantasía pintado en pasteles, patean traseros de criaturas malvadas y sacan brillo a las mazmorras, pero evitan el arquetipo: ni Jake es el cliché de un secundario cómico (estaba creado a partir del personaje de Bill Murray en Los incorregibles albóndigas) ni Finn es el héroe de libro que no se para a cuestionar sus acciones. Son personajes mucho más complejos con sus dones y sus desgracias, pero sobre todo son amigos. Y la serie reconoce este compañerismo y lo alaba: disfrazada tras las andanzas de la pareja se escondía las más sinceras de las exaltaciones a la amistad. Hora de aventuras trata realmente de dos personajes y de lo férreo del lazo que los une. Y este mensaje tan aparentemente vacuo es en realidad algo importantísimo, algo que se logra con un niño de 12 años y un perro amarillo rodeados de un huracán de disparates fantásticos. Algo alcanzado, por fin, sin tener que enlodarse en moralejas pegajosas.

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III. La santificación del baile

Los padres actuales tienen serias dificultades para decidir si encuentran más llevadero que un martillo neumático les aplaste la cabeza o el volver a escuchar la canción del mapa de Dora, la exploradora. En Hora de Aventuras, ya desde el mismo capítulo piloto lo primero que hacen Pen/Finn y Jake es bailar. El baile no como instrumento educativo para repetir la tabla de multiplicar ni como imposición por costumbre, sino como baile por el mero hecho de bailar y divertirse.

El propio Ward armado con un ukelele es el intérprete del tema de los créditos iniciales, Finn canta con autotune porque se tragó un ordenador hace cierto tiempo, Casey James Basichis y Tim Kiefer forman ejército como Casey James & the Staypuft Kid y facturan una banda sonora que rebota en los chips de consola, se proponen las elipsis más musicales y cuestionablemente entonadas del mundo de la animación, Marceline le canta a un padre ausente que se come las patatas mientas Finn se convierte en la human beat box, Jake enseña a bailar a insectos, Paco Fiestas vive una rave en el interior de otro ser vivo. Alguien ahí fuera coge la tonadilla oficial de freír bacon pancakes, la remezcla con el New York de Alicia Keys y lo enseña a una humanidad que la tarareará eternamente. Bailad, malditos.

IV. Esculpir la infancia en píxeles

A Ward le gustan los videojuegos, proviene de esa generación de críos que ha crecido delante de un monitor pulsando botones como un desquiciado mientras escuchaban de fondo a sus padres decir que la infancia era para afilar rodillas con las aceras a base de peonza y chapas. La cultura del pad, el tallar un mundo a base de píxeles, los cuadradotes toscos y el fósforo verde. Altered beast y Myst se encontraban entre los fundehoras infantiles de Ward, incluso resulta revelador descubrir como el hombre reconoce que dejaba la partida de Myst en una espera contemplativa y escuchaba la música ambiental observando la pantalla e imaginándose que vivía dentro de aquel mundo fantástico y virtual. En la serie esta devoción por el juego electrónico está muy presente, el propio logotipo del programa de espada atravesada ya viene calcado de Zelda, y sus personajes sufren tanto peripecias con brisas de las aventuras digitales (cuando no literalmente dentro de un videojuego) como de las partidas de mesa a Dungeons & Dragons. Incluso un personaje es en sí mismo una glorificación al sprite: el multifuncional BMO (que ejerce como despertador, linterna, tostadora, cámara, reproductor de música/vídeo y, entre muchas otras cosas, colega) una consola de estilazo retro y potencia gráfica añeja y encantadoramente tosca.

V. Doble elefante telépata de guerra

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VI. Encumbrar lo Random

Se nos asegura que en el mundo de Ooo todo lo que ocurre responde y se mueve dentro de las normas internas del propio mundo. Esto está muy bien hasta que somos conscientes de que la lógica del mundo es cualquier cosa menos lógica. Una lluvia de cuchillos puede obligarte a quedarte en casa, uno de los personajes principales (la Princesa Chicle) está compuesto de goma de mascar, el dios de las fiestas es una cabeza de lobo con gorra de lado y una rana puede vomitar un tigre con afición por los trucos de magia que incluyan fruta. La sensación continua de no saber qué puede pasar a continuación, la coherencia de lo aleatorio. Las brainstormings de los guionistas con pinta de ser un aquelarre.

VII. El caracol

Ese caracol que aparece al estilo ninja en todos los capítulos de la serie agitando la mano hacia la cámara, mirando a la audiencia, tirando abajo la cuarta pared y lanzando un invertebrado y afable saludo. Ese caracol con alma de Wally molusco que se cuela incluso en el videojuego basado en la serie de Nintendo DS.

VIII. El arte

El cariño dedicado a la creación de personajes y mundos es solo comparable a la calidad del resultado. Camina entre la portada de un disco indie, la universidad moderna de diseño creativo y el tebeo underground más cute, como si todo fuese parido por un diseñador de cartelería promocional del Razzmatazz con la Yorokobu en el cajón de la mesita de guardar la biblia y un piso en Malasaña para hacer escapaditas. Natasha Allegri (la culpable de crear a raiz de un cómic la versión de Hora de aventuras con cambio de sexo), Thomas Herpich, Jesse Moynihan, Dan James, Ako Castuera o Rebecca Sugar son parte del equipo que burbujea talento a toneladas y lo plasma en un festival de colores. Un vistazo al hipnotizante y sobresaliente resultado deja claro que la mayoría provenían del ese caldo de cultivo que es el tebeo independiente. Como si todo fuera obra de un niño superdotado.

IX. Obsesión por los pedos

El personaje de Robin Willliams en Toys se preguntaba por qué los mecanismos fisiológicos causan tanta hilaridad. Pendleton Ward no se lo pregunta, no le interesa la razón, a él le hacen gracia los pedos. Tanto que una noche se encontraba editando los efectos de sonido de un capítulo cuando descubrió que la historia necesitaba de un pedo extraordinariamente largo para avanzar. Tuvo que consultar a los mandamases de la cadena si tendrían algún problema con el sonido del metano, y estos le contestaron que siempre y cuando fuese seco estaba permitido, pero que nada de cruzar la línea de no retorno que es el sonido de una flatulencia líquida. La gracia infantil de la escatología que remite a los gases es vista por Ward como algo artesanal: “Trato de evitar el humor grueso. Me gusta que el show sea realmente bonito. Yo creo que los chistes de pedos son una forma muy precisa de arte. No hay mucha gente que sepa apreciar tanto el tiempo que puede implicar un delicado chiste de pedos como yo”. Por eso en Hora de aventuras se contiene pero no los evita, los utiliza cuando es necesario casi como símbolos de puntuación. “No me aprietes que me tiro un pedo”.

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X. El doblaje

En la versión original Jake es interpretado por el incombustible John Di Maggio (quien es el encargado de doblar a Bender en Futurama). La voz de Finn se va agravando cada temporada porque su doblador (Jeremy Shada) está en proceso de crecimiento y los personajes de la serie han decidido algo muy poco común: no renunciar al ritmo natural de envejecimiento. Con tanta dedicación en la obra original sería fácil poner a parir a cualquier tipo de doblaje que la mancillase levemente. En el caso de su versión castellana a los encargados del doblaje hay que felicitarles. Pocas cosas pueden ser más difíciles de adaptar que el estilo a golpe de slang que rezuma Adventure Time. Pero Hora de aventuras salva con nota, construye un trabajo muy gracioso que no solo se mantiene fiel al estilo, sino que además conserva ese espíritu valiente, y el descojonante encanto de la princesa del espacio Bultos da fe de todo.

Que alguien intente encontrar otra serie de animación que no sonroje al utilizar palabras como “movida”.

XI. La dignidad del meme

Aquello de los memes dibujados en Paint que brotaron en Internet dejó de tener gracia hace un par de lustros, y hoy en día son una mugre reseca que se acumula en las páginas hucha que enlaza ese grupo de Facebook tan gracioso al que te apuntaste. Pero en el fondo son como un tercer pezón: da vergüenza reconocerlo pero en contadas ocasiones es buena idea sacarlo para animar una fiesta. Hora de aventuras se enorgullece de los memes caricatura, los empuña y enarbola mientras dice a gritos “de aquí es de donde vengo y hacia donde voy”. Y no se sonroja al convertir el rostro de Finn (y de todo lo que le rodea) en sorprendentes memes andantes de fisonomías maleables. Catapultar los sentimientos a través de la caricatura imposible: la de rostros arrugados, ojos llorosos y expresión extrema. La de los nietos adelantados de Ren & Stimpy.

XII. David OReilly

David OReilly es un irlandés de 26 años que se dedica animar cosas por ordenador jugueteando con los borrones, las tres dimensiones, el ruido digital y convirtiendo la low-fi en un vestido de gala. Además, pese a su (aún) breve carrera es un auténtico genio. Si alguien tiene la impresión de que esta entrada va a ser el típico coñazo artsy puede saltar directamente al vídeo que sirve de zapatos a este párrafo, pulsar play y tras contemplar esos 17 minutos de demencia desbocada seguir leyendo a partir de aquí. OReilly opta en sus obras por utilizar el glitch informático como elemento del cuadro, por eso sus vídeos están cargados de píxeles perdidos, interferencias cuadriculadas, modelos en 3D con escasos polígonos en sus esqueletos, flashazos de colores y resoluciones inexplicables. Todo premeditado como parte de un empaque que en el fondo luce fantástico.

En el catálogo del irlandés se encuentran cosas como WOFL 2016, una pequeña ¿historia? sobre un lobo que encuentra el cadáver de su madre y donde un meme de Internet de dudoso gusto disparando por la boca no es lo más extraño del conjunto. También firma un excepcional videoclip de U2, I’ll go crazy If I don’t go crazy tonight, aliña deidades felinas en volcanes, se encarga de adobar la historia de un personaje del Saints Row 3 con zoofilia y máquinas de científico loco, imagina una relación tormentosa entre un gato y un ratón incluyendo guiños a Michael Haneke o noquea al curioso con el poco recomendable RGB XYZ, o en palabras del propio autor “Mi primer cortometraje. El que no fue seleccionado en más de 50 festivales y perdió muchos premios”. Durante 2008 estuvo implicado además en un extraño evento: unos vídeos comenzaron a aparecer en Youtube en forma de capítulos narrando las aventuras de Octocad (un gato rojo con tentáculos) y dibujados por un tal RANDYPETERS1, supuestamente un niño de nueve años de Chicago. Estaban animados toscamente con el Microsoft Paint, doblados con una irritante voz aguda y siguieron publicándose poco a poco a lo largo del año. Pero en el quinto (y último) episodio ocurría algo inesperado: la serie saltaba de la chapuza ilustrada en dos dimensiones a un entorno tridimensional de espectacular cutrerío impostado y música orquestal. Randy Peters no existía ni tenía nueve años, OReilly era el perpetrador de aquel extraño experimento.

Y así llegamos hasta 2011, a la que a día de hoy es su obra cumbre: The external world. Un cortometraje que es la mismo tiempo una heroicidad, una obra artesana, una deconstrucción del dibujo animado, una broma macabra a costa de todo, y mil cosas más. Su sinopsis oficial es: “un niño aprende a tocar el piano”, pero eso del piano es lo de menos.

17 minutos flotando en la total y absoluta locura de la cabeza de un pirado. O uno de los cortometrajes animados más grandes de la historia.

¿Qué tiene que ver David OReilly con Hora de aventuras? Pues que Ward, listo y sagaz como él solo, le echó el ojo al chico y lo fichó para dirigir un capítulo. A glitch is a glitch es el episodio que fabricó Oreilly en el universo de Adventure Time y es muy fácil de reconocer: está animado por ordenador, es una chifladura que juega en la liga del estilo personal del autor y es el capítulo que deja a la audiencia del programa rascándose la coronilla hasta fabricar un pozo.

XIII. El otro sentido

Hay dos formas de ver los capítulos. Como un divertimento sencillo o como un divertimento sencillo que en realidad tiene otro sentido imperceptible para los más jóvenes. Desde connotaciones psicológicas hasta alguna insinuación curiosa (la sugerida relación lésbica entre la Princesa Chicle y Marceline que tanto la lió). Los dibujos en el fondo resultaban más listos de lo que parecían.

XIV.  Ser adulto

Alcanzar a la edad adulta significa tener más responsabilidades, menos tiempo y más problemas. Pero también que llegado el momento uno puede olvidarse de las responsabilidades, los problemas y pasar un tiempo delante de un mundo fantástico habitado por seres muy zumbados.

Y dejando de ser adulto.

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…y XIV+I: Templeton

O el grupo que tiene la culpa de que las canciones de Hora de aventuras suenen en nuestro idioma. Un Santi Castillo encantado con los mundos de Ward lanzó la proposición a Cartoon Network de realizar con su banda Templeton las adaptaciones de las tonadillas. Y la cosa quedo tan lustrosa y tan bien encajada en el surrealismo imperante que los caballeros lograron entrar por la puerta grande al bestiario del mundo de Ooo.

54 comentarios

  • Qué ganas tenía de leer sobre Hora de Aventuras en Jot Down. Me he desorinado desde la primera línea. Congrats!

  • Una mención también para los chicos que hacen la adaptación e interpretación de las canciones al castellano .https://www.facebook.com/Templetonto?fref=ts

  • Soy fan absoluto de esta serie. Cuando eramos niños había infinidad de series animadas de calidad; hoy son casi todas una mierda.
    Siempre está bien encontrar un oasis como Hora de Aventuras en el desierto de bazofia que inunda la televisión. ¡Y menudo oasis!

  • Hay que mencionar también que los encargados de la adaptación de las canciones de la serie son el grupo Templeton: http://vimeo.com/66639669

  • No estaba loco cuando dije que hora de aventuras necesitaba un artículo, un homenaje o algo parecido. Muy divertida la lectura!!

  • ¿Decir “doblar a Bender” fue a propósito? Genial artículo, cada día me gusta más esta serie.

    En el link aparece la revista donde relato mi encuentro con Phil the Human, antepasado de Finn. No pensaba ponerlo pero mira, soy un exibicionista.

  • Qué voy a decir de Hora de Aventuras si desde que Pedro Torrijos me habló de la serie me convertí automáticamente en fan y no he descansado hasta tener una camiseta con Finn, Jake y Lumpy Space Princess!

    Bravo Diego!

  • Muy buen artículo. A veces, como padre de niños pequeños que soy, pienso que debe haber algo raro en mi cabeza cuando, viendo ciertas cosas en la tele, me río casi más yo que ellos, y con Hora de Aventuras es el caso. El motivo XV para mí sería el Rey Hielo, que me parece una de las claves de la serie: un sociópata que secuestra princesas para casarse con alguna, a quien Finn y Jake patean el culo día sí y día también, y que se disfraza de caballo mente-caca para espiarles por que, en el fondo, quiere ser su amigo. Genial. Y qué me dices de la novia de Jake (mi hija ahora me apuntaría su nombre, no se olvida de nada)?? En fín, enhorabuena por el artículo!

  • Cuevas, muy mal no hablar de Lemongrab. Muy mal

  • Se te olvida Paco Fiestas xDD

  • Y a mi que el corto The external world me recuerda a Donnie Darko…

  • El único capítulo que vi: uno en el que el perro fingía disculparse ante alguien y una vez conseguido lo que quería de ese alguien, se reía en su puta cara.

    Grandes enseñanzas, si señor.

    • adoro ese momento de extrema crueldad…ahora me voy a matar gatitos :D

    • JAJAJAJAJAJAJA!!! Lo que me he reido con el comentario de C.Albers!!!! JAJAJAJAJAJAJA!!! Es el episodio en el que Jake se come una rosquilla de una bruja y esta le deja sin poderes hasta que se disculpe. Al final se ve obligado a disculparse y después de hacerlo se come otra rosquilla y se parte el culo de ella!!! jajajajajajajaja!!!!

  • Una mención especial para el capítulo “Card wars”. Creo que es de los que más me hicieron reír.

  • algunas personas por aquí son carne de campo de reeducación. entiéndase; “Hora de aventuras” no es más que el arma definitiva del tardocapitalismo para ofrecer en holocausto a nuestros infantes al dios de la mercadotecnia. qué quedaba por asaltar? los amplios espacios de desarrollo de la fantasía con un subproducto comercial vacuo y veloz.

    no es casual que hora de aventuras constantemente ataque con “humor” mordaz las fortalezas mentales construidas a través de la épica. no es casual el tono y no es casual el ritmo al que se desarrollan los capítulos impidiendo la atención al detalle y la búsqueda de amplitud en las referencias. todo ha de suceder rápido, caducar, ser sustituido.

    un artículo profundamente equivocado y tramposo. no voy a explayarme más pero dejo a reflexión que desde el primer punto -”ser un niño”- se incumpla tal declaración tratando de dotar de valor adulto (en el diseño, en el perfil psicológico, en el fondo cultural) a lo que se vende como puro divertimento.

    resulta curioso atacar a una niña que se ha convertido, por ejemplo, en símbolo de orgullo de las poblaciones migrantes de usa y cuyo público se encuentra desde los 2 a los 6 años. sí, también es un producto de mercadotecnia; no en vano estamos viviendo la época de esplendor del tardocapitalismo pero encuentro cien veces más valor en la oda al folk del capítulo del coqui.

  • Programa incríblemente sobrevalorado.

  • Es curioso, nunca había visto la serie. Después de leer el artículo, he visto 3 capítulos. Pues bien, os invito a analizar el papel de las mujeres que salen en la serie. Me ha parecido, por lo poco que he visto, muy estereotipado desde el punto de vista de género. (Dos hombres amigotes que se pasan la vida corriendo aventuras en las que tienen que salvar a gente, en la mayoría de ocasiones mujeres, utilizando la violencia para ello). Si encontráis un capítulo que contradiga claramente esta lectura de género, posteadlo por favor, pero yo de 3 capítulos que visto me he hecho un pleno de estereotipos sexistas que me ha dejado bastante sorprendido. Mu modernos pero luego…

    • Amigo busca los capítulos de Fiona y Cake por poner el ejemplo o de las ocasiones en que las princesas salvan a Finn.
      De resto son quejas de ser políticamente correcto.
      Que en un programa de “aventuras” el protagonista sea un chico y que la mascota del chico es un perro … es habitual. Etc… No le des tampoco más vueltas que es como el que dice que la película del capitán América es mala porque pone a USA como la salvadora del mundo… ¿Pero carambas que esperabas ver con algo que tiene ese titulo? ¿ A ti no te gustara Mario Bross ni Zelda ni nada de eso supongo, que necesidad de ver o hacer lo que no nos gusta?
      A mi me gusta por lo absurdo, por los dobles sentidos y por el humor sencillo, por la historia que hay detrás en medio de ese mundo loco y aleatorio.

      • Hola, Luart. Buscaré el capítulo que comentas, la verdad es que empecé a ver la serie con una expectativa muy buena y al encontrarme tanto género por todos lados, me decepcionó.
        Hay una diferencia entre ser políticamente incorrecto, y perpetuar maneras de entender a las personas que llevan siendo así miles de años, y que han hecho mucho daño a la sociedad. Políticamente incorrecto sería que saliese una tía gorda y peluda en pelotas, que se follase a todo lo que se mueve en ese mundo loco y aleatorio, y que la entradilla de la serie saliese de su coño. Eso sí sería políticamente incorrecto. Y me encantaría!
        No darle vueltas a las cosas es lo que nos lleva a tener un 99% de material de entretenimiento infantil (juguetes, libros, cuentos, series), que propician estereotipos de género que hacen mucho daño a las personas y a la sociedad en general. Tú no le des vueltas si no quieres, yo se las voy a dar, porque estoy harto de ver personas jodiéndose la vida por cumplir con su estereotipo.
        A mí también me gusta lo absurdo, la imaginación y la locura de la serie. Pero hay maneras de compaginar eso con romper los estereotipos que llevan impuestos desde hace tropomil años. Y los niños también se merecen que seamos imaginativos en ese aspecto.

    • Hombre, la Princesa Bubblegum tiene a su cargo todo un reino, además de ser científica. Y Marceline no es para nada un estereotipo.

      Tal vez hace falta ver más de tres capítulos para hacer una afirmación tan rotunda.

      • Hola Talita. La verdad es que no conozco la serie demasiado, y es verdad que hace falta ver más capítulos para afirmar algo así.
        ¿Tú que conoces más la serie, crees que fomenta estereotipos sexistas?

        • En absoluto Nacho. Adventure Time es una de las series que en realidad, los creadores se han tomado las agallas y el lujo de meter colado temas sociales y darles la vuelta.
          Ve la serie completa, hay capítulos que son una joya y tienen ciertos “mensajitos” entre tanto disparate aleatorio. Sí este programa sostuviese los estereotipos de género creeme yo no lo viese en absoluto.

          • ¡Si hasta hay un capítulo sobre transexualidad! Aquel en el que la princesa Galleta asalta un supermercado porque se rieron de ella por querer ser princesa siendo biológicamente un chico (lo que quiera que eso signifique en las galletas). El final feliz es que el mundo la acepta como ella quiere ser.

    • corre a avisar a aído, va…

  • Algunos de los últimos comentarios necesitan urgentemente un pajote de emergencia.

  • absolutamente deacuerdo con el autor de este post. y con la mayoria de los de por aqui…Hora de aventuras, desde el punto de vista de la animación, es una vuelta de tuerca más, algo que parecia imposible, a la lógica de lo absurdo, mostrada en su mayor eslendor por Bob esponja, hasta ahora. Que esta serie nos saque carcajadas a mi (27) y a mis hermanas (20 y 12) asi como a mi madre (52) son la muestra absoluta e inequivoca de que Pendleton es un Maestro adulto con corazón de niño, aunque la sociedad se empeñe en volvernos grises y apagados, gente como el hace que los que aún tenemos color por dentro, veamos que no estamos solos. ADORO esta serie, me encanta su historia, la meta historia que oculta, cada personaje que sale, desde el señor polvorón al yeti…y generalmente me quejo de los doblajes españoles….pero esta serie….LA PRINCESA BULTOS ES OIRLA Y SONREIR!!

    a los tardocapitalistas hipsters post consumer de trendy: un secreto…hay una manera de evitar que esta serie os moleste tantisimo!! quereis saber como? estais preparados?? NO LA VEAIS!!! :D

  • De lo mejor que se puede ver en la tele hoy día (lo cual quizá no es mucho decir…). Mis hijos de 12 y 14 años adoran la serie y sus padres también. Absurda, surrealista y completamente libre. Faltará ya poco para que la prohíban.

  • Ya estaba convencido de estar ante una gran serie cuando vi “Thank You”, un capítulo con el que definitivamente caí rendido a los pies de todos los guionistas.

    ow.ly/m3hC9

  • nadie ha denunciado la desastrosa política de reemisioon continua en boing y que no saquen episodios nuevos doblados?

    que os bulten!

    cuando mi hija de cinco años me preguntó tras ver el episodio de “los ojos”, “pero, papá, el rey hielo es bueno o es malo?” me emocioné de lo grande que es esta serie.

    j

  • Hora de aventuras es patético. Un niño gilipollas va haciendo el tonto con un perro algo mas sensato en el paraíso de los dentistas.
    A mi hijo mayor también le gusta.
    En fin, supongo que se le pasará cuando se dé cuenta de que la gilipollez deja de ser divertida cuando ves sus consecuencias.
    Un saludo.

  • No suelo ser una tipa jorobada con lo que ven o no mis hijos, creo que todo lo que uno pueda “hablar” en casa puede educar mucho más que las prohibiciones. Sin embargo creo que cada vez protegemos menos a los niños porque con la creencia que cada vez son más despiertos e inteligentes (y que si lo son, vamos, son niños ya de otra era) les brindamos el mundo adulto de tal manera que ahora les exigimos casi ser adultos. Hora de aventura la conocí justamente por mi hijo más pequeño, de 5, y cuando le presté verdaderamente atención me di cuenta lo nefasta que es, está llena de doble sentidos y contravalores que los adultos podemos filtrar y divertirnos con ello sin embargo los niños al verlo se exponen desde lo gracioso a lo realmente cruel y demasiado mordaz para mi gusto. Lo siento, es la primera vez que en mi casa prohibo un programa de televisión. Cuando surgieron los simpsons muchos hablaban de lo terrible que era pensando que por el hecho de ser dibujitos animados era para niños, hoy los adultos también disfrutamos de la animación, y para nosotros estaba encarado, lo mismo bob esponja que me parece de lo más divertido. A los niños no hay que tratarlos como idiotas, es cierto, porque no lo son, pero tampoco como adultos porque tienen derecho a ser niños. Espero que se entienda a lo que apunto.

  • Lady Arcoiris es una clara representación del orgullo gay, ¿no veís esos colores en su cuerpo? ¿ y esa forma de enorme falo que posee?…Esto es una gilipollez tan grande como ver una relación lésbica entre dos personajes en base a una canción que no dice nada. Dejad de disparar vuestras rayos “visiónprogreta” de X-men, son solo dibujos.

    • Y tú solamente eres un troll, o un pobre ignorante, que vive de primeras impresiones e interpretaciones, algo tan simple y sencillo como hacer un huevo frito. Así es tu vida, como un huevo frito al que el cocinero se le ha olvidado hasta ponerle sal.

      • Cada uno ve lo que le conviene ¿no? ¿o es que tu eres la voz de la razón?. Quizás tienes un coagulo que te presiona el raciocinio y ves Cristos en manchas de moho, ya puestos a insultar y a desvariar.

  • Gran artículo de pana, esta caricatura es parte de las grandes animaciones de hoy en día, una de las mejores historias es la del Rey Helado. En cuanto al doblaje (hablo del latino, pero imagino que el castellano también) se ha enfocado en darle una personalidad propia al producto. Recomiendo también un Show Más.

    Saludos.

  • Maravilloso artículo! alguien sabe donde encuentro el corto the external word con subtítulos en castellano.
    gracias!

  • Esta serie es soberbia, pero no para niños, estoy de acuerdo con Pabela.

  • Estoy totalmente de acuerdo con Pabela, a mi me divierte Hora de Aventuras, me gusta su estética y el surrealismo que desprende, pero no es, en absoluto, una serie para infantes, quizás sí para adolescentes. A mi hija de cinco años tampoco le dejo que la vea. Que sean dibujitos no significa que sea para niños.

  • Me encanta, sobre todo cómo han puesto ha caldo series como la insufrible Dora y demás. HdA es una serie que me encanta, y gusta tanto a niños como a no tan niños

  • Me ha gustado!

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