Ser pobre es una mierda - Jot Down Cultural Magazine

Ser pobre es una mierda

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Foto: James Willamor (CC)

Foto: James Willamor (CC)

Hace unos años mi trabajo consistía en ayudar a familias con pocos ingresos a rellenar el papeleo para pedir servicios sociales.

En un país normal, donde el Estado no se dedica a juzgar la catadura moral de sus ciudadanos pobres, este es un trámite relativamente sencillo. Hay papeleo, sí, pero la mayoría de servicios como sanidad o acceso a guarderías públicas o bien son o bien aspiran a ser universales. Más allá de demostrar que tienes un pulso y confirmar que no eres un asesino en serie perseguido por la justicia, la Administración tiende a dejarte en paz.

Esto no es así en Estados Unidos. Cualquier persona de pocos ingresos que tenga que pedir alguna clase de ayuda, por desesperada que esté, tiene que rellenar una cantidad francamente deprimente de formularios, a menudo adjuntando una montaña enorme de documentación. Impresos de más de veinte páginas no son en absoluto inusuales, así como largas tardes al teléfono intentando convencer a un aburrido funcionario de servicios sociales de que es poco realista pedirle a un indigente una copia de su carnet de conducir y el teléfono de su casero, por mucho que esa sea una de las preguntas marcadas como obligatorias en la sección 5B.

A efectos prácticos, lo cierto es que me pasé meses de mi vida esencialmente rellenando formularios a cientos de personas de muy mal humor, siempre preguntándoles cosas privadas, embarazosas o directamente insultantes. Dice mucho de la paciencia y buena voluntad de la gente de Nueva Inglaterra que nadie me soltara una bofetada y que solo un par de veces se me liaran a gritos, porque realmente estaba haciéndoles un examen sobre sus vidas. Por muy buena voluntad que le pusiera, sin embargo, el tener que pensar sobre quién cumplía los requisitos para acceder a sanidad, cupones de alimentos y demás día sí día también acababa por hacer que juzgara a estas personas, aunque fuera un poquito. Siempre me contuve, intentando ser educado.

Hasta que un día me pasé de listo.

Era una mañana de junio y estaba en una pequeña ONG en New Haven, en un barrio hispano no demasiado agradable. Dos citas no se habían presentado, y no estaba de muy buen humor. Llevaba un rato sin clientes, aburrido en un despacho desvencijado leyendo artículos sobre trenes en internet. Fue entonces cuando llegó una mujer que no llegaba a la treintena, puertorriqueña, con sus dos hijos pequeños a cuestas, a ver si podía apuntarse al seguro médico y cupones de alimentos.

Un poco irritado, saqué el cuestionario y me puse a hacer toda la horrible batería de preguntas, inquiriendo sobre dónde vivía, dónde trabajaba, cuánto ganaba, cuántos ahorros tenía, qué coche conducía, si tenía historial delictivo, dónde vivía el padre de sus niños, y pidiendo que me detallara su situación familiar. Ser pobre a menudo significa someterse a estas pequeñas humillaciones, tristemente, e intenté ser amable, incluso con dos críos chillones interrumpiéndome en un despacho lleno de cachivaches.

Fue al preguntar sobre sus gastos cuando me pasé de listo. Por una serie de motivos regulatorios obtusos que no vienen a cuento, en la solicitud era necesario detallar cuánto se paga de alquiler, electricidad, calefacción, etcétera, no sea que alguien esté pidiendo ayuda sin pasar suficiente hambre. La factura de teléfono del mes pasado para esta pobre chica era de más de cien dólares, ya que además de teléfono e internet tenían contratada televisión por cable. No era la primera vez que me encontraba a alguien que no llegaba a final de mes con estos gastos, y siempre me callaba. Esta vez, sin embargo, no pude evitar juzgarla y decirle, con bien poco tacto, que quizás harían bien en ahorrar ese dinero en vez de malgastarlo en un lujo innecesario.

Por muy buena cara que la pobre mujer hubiera estado poniendo hasta entonces, esa fue la gota que colmó el vaso. Primero se quedó quieta, mirándome fijamente, frunciendo el ceño. Tras unos segundos de silencio, pidió a sus dos chavales que salieran fuera un ratito, que ya casi estaban. Una vez se fueron los niños, cerró la puerta y rompió a llorar, contándome entre sollozos que sabía que era un lujo, que sabía que era tirar dinero, pero que no podía hacerlo ya que sus hijos la odiarían por ello.

Ser pobre, me contó, es no poder hacer nada, nada en absoluto; es no poder ir a comer fuera, no poder llevar a los niños al cine, no poder comprarles juguetes o llevarlos a la ciudad. Es no poder apuntarlos a actividades extraescolares, porque no podía salir temprano de uno de sus dos trabajos para ir a recogerlos. Desde que recordaba, la palabra que más había repetido a sus hijos era «no». Dejarles sin Spongebob, sin poder hacer nada más que sentarse a mirar la pared cuando estaban en casa era demasiado. Y por supuesto, no era solo por sus hijos. Sin televisión, sin ese pequeño lujo que apenas podía pagar, no se veía capaz de aguantar esos días que volvía del trabajo a las once de la noche, cansada y oliendo a McDonalds, sin perder la cabeza. Ver la novela grabada y fumarse un cigarrillo. Era eso o no poder más.

La había juzgado, obviamente. Había juzgado que ese pequeño lujo, ese gasto innecesario, era una muestra de su falta de disciplina, de la falta de criterio que la había hecho pobre. Tenía dos hijos, estaba sola, fumaba y encima quería ver Dexter en la tele. No era digna.

Lo que no estaba viendo es que esta mujer, aún no llegada a la treintena, tenía dos empleos a tiempo parcial, dos niños llenos de energía y absolutamente nadie que la ayudara. No se había tomado unas vacaciones desde hacía años, y no sabía si temía más el verano porque no sabía dónde iba a meter a sus hijos mientras estaba en el trabajo, o porque le iban a reducir las horas en el curro y no podría pagar el alquiler. Su cansancio no era la clase de agotamiento que se va con una buena noche de sueño. Su cansancio era el de estar muerta de miedo todo el día, de forma constante, sin pausa, harta de que todo el mundo la vea como una fracasada y rota por dentro por la sospecha de que quizás tuvieran razón.

La pobreza es una mierda. Se ha hablado mucho estos días en Estados Unidos sobre si existe una «cultura de la pobreza», sobre si la gente con pocos ingresos lo que necesitan es menos servicios sociales que les rían las gracias y más lecciones sobre fortaleza moral. Ojalá fuera tan sencillo. La realidad es que cualquier persona medio normal que viva bajo los niveles de estrés, angustia y temor de estar cerca de la pobreza no tendrá las más mínimas ganas de que alguien le explique sus errores. Sencillamente estará demasiado agotado para prestarle atención.

Hay un libro sobre este tema absolutamente fascinante, publicado hace unos meses, llamado Scarcity: The New Science of Having Less and How It Defines Our Lives, de Senil Mullainathan y Eldar Shafir. El foco de los autores, su pregunta inicial, es explicar por qué los pobres toman decisiones que a menudo parecen irracionales. Por qué compran alcohol, juegan a la lotería, fuman o tienen televisión por cable. Por qué no ahorran y prefieren comprarse un televisor LED de cincuenta pulgadas a abrir una cuenta de ahorros.

Su conclusión, basada en una cantidad tremenda de evidencia empírica, es que los humanos tenemos un «ancho de banda» limitado a la hora de procesar información y tomar decisiones. Podemos atender unas pocas cosas a la vez, podemos preocuparnos por un número limitado de proyectos, pero llegado un determinado nivel de actividad y problemas que confrontar no damos más de sí. El «ancho de banda» disponible, sin embargo, no depende demasiado de la inteligencia o talento de cada individuo, sino que está fuertemente influenciado por el contexto. Alguien sin preocupaciones inmediatas puede procesar una cantidad considerable de información y tomar decisiones a largo plazo.

Cuando alguien afronta una situación de escasez material inmediata, sin embargo, su capacidad cognitiva se concentra en responder a esa amenaza, a ese riesgo inmediato, dejando de lado cualquier otro problema a afrontar. Alguien en la pobreza tiende a vivir obsesionado por lo inmediato, por el problema que tiene justo ahora mismo al frente. No hace planes sencillamente porque su cerebro no le deja pensar en nada más. Es una respuesta primaria, el cerebro de cazador-recolector obsesionándose con su necesidad imperativa de supervivencia. Y lo es hasta el punto de producir una reducción de la capacidad de razonamiento medible y verificable; un descenso del coeficiente intelectual de quince puntos solo por estar sufriendo ese estrés. Para haceros una idea, es el equivalente a tener que tomar decisiones tras una noche sin dormir.

La experiencia de la pobreza, el día a día de no saber cómo vas a pagar el alquiler, no saber qué vas a hacer con tus hijos, no saber cómo vas a poder alargar los treinta dólares para una compra que te llegue hasta el viernes, es algo increíblemente duro. Es angustioso para los adultos que viven en este mundo, y es aún peor para los hijos que crecen en una familia así, con padres que viven abrumados por este miedo constante. Para un niño crecer en un contexto de estrés tóxico, de inestabilidad familiar, padres agotados, gritos constantes y el temor constante de perderlo todo es extraordinariamente doloroso, especialmente durante la primera infancia. Crecer con algo parecido a estrés postraumático hace que salir de ese pozo sea algo mucho más difícil (las habilidades de aprendizaje se resienten, peores habilidades sociales, falta de modelos), perpetuando aún más el problema.

Cuando hablamos de pobreza, por tanto, nunca podemos olvidar lo extraordinariamente duro que es sufrirla. No estamos hablando de vivir en pisos pequeños, comer mal, no ir al cine o estar en un barrio feo de la ciudad. Estamos hablando de miedo, angustia y temor constantes, a menudo en solitario, sin que nadie se digne a prestarte atención.

Afortunadamente, sabemos cómo reducir la pobreza: el estado de bienestar puede hacerlo, y funciona bien en muchos países. El problema en España es que nuestro estado de bienestar no cumple con su cometido en absoluto. Pero de eso, me temo, hablaremos en otro artículo.

155 comentarios

  1. Pingback: Ser pobre es una mierda

  2. Gracias

    • Ojalá se leyeran más artículos como éste. Gracias!

      • Si, interesante… Hoy justo me estaba preguntando, como antes en EUA el dinero ajustaba para los gastos y sobraba para algunos lujos. Hoy con suerte se paga la renta y la comida… La renta y la comida subieron de precios, pero el poder adquisitivo ha bajado…

        Me pregunto, quien se queda con el dinero? Es sostenible un sistema social asi? A quien le convienen todas estas ayudas sociales, este dinero se va para quienes benefician este sistema?

        Soy yo o solo es mi imaginacion? Aunque claro, no se pueden negar las ayudas sociales en una nacion sostenida por su base trabajadora, los impuestos pagados por las empresas corresponden a quienes sostienen el pais. Pero y que hay sobre esta distribucion?

        Como se puede cambiar esto?

        En Suecia por ejemplo, las jornada laboral se redujo a 6 horas sin disminuir el salario minimo, que es de 3.737.738 Euros o 4.012.601 $ mensuales. Como en Suecia se trabaja solo 6 horas diarias con un salario 6 veces mayor al de EUA? Como es esto sostenible? O es que en EUA hay una oligarquia explotadora mientras que los suecos no dejaron dominar el pais por un pequeno grupo de millonarios?

        http://www.buendiario.com/suecia-baja-a-6-horas-jornada-laboral-y-no-baja-sueldos/

        http://conversordemoedas.co/3737738-eur-usd

        http://www.datosmacro.com/mercado-laboral/salario-medio/suecia

        EUA ha sido una tierra donde la poblacion ha dejado que sus lideres cometiera muchas violaciones a sus libertades, uno de los paises donde la esclavitud continuo hasta mediados del siglo XIX, donde los morenos no podian ir a la escuela ni restaurantes de blancos hasta 1960, donde se encerro a miles de asiaticos en campos de concentracion en plena mundial, donde asesinaron a sus lideres pensadores M. Luther King, Malcom X, Lenon, Kennedy, es una nacion de ovejas controlados por el temor y terror que un grupo dicta mediante los medios de comunicacion, hoy ya no son los morenos, ni los asiaticos, hoy el enemigo son los islamicos y los latinos.

  3. Buen artículo, Roger; un poco corto para los tochos kilométricos a los que estoy acostumbrado en Jotdown, pero muy ilustrativo.

    Cuando vi la primera frase en meneame, imaginé que el artículo sería tuyo :-D

  4. Un artículo increíble.
    También, gracias.

  5. Ser pobre es en verdad una mierda, y no sólo eso, sino que es carísimo. Y no es un chiste; ser pobre hace que casi todo salga más caro (en vez aprovechar la oferta y comprar 40 rollos de papel higiénico por €10, los tienen que comprar de uno en uno a €1 (ejemplo inventado)) y es muy difícil salir de la pobreza; es casi un círculo vicioso.

    De verdad que al leer el título del artículo pensé que estaba basado en este post de reddit que se hizo bastante famoso hace unos meses: http://www.reddit.com/r/AskReddit/comments/2sbi17/what_do_insanely_poor_people_buy_that_ordinary/cno0g4b

    Moraleja: no se puede juzgar a los demás nunca.

  6. Fantástico artículo, como casi siempre. Gracias.

  7. Enhorabuena por el articulo.
    Me ha hecho replantearme muchas cosas

  8. Un artículo impactante y maravillosamente bien escrito.
    ahora bien, aunque el Estado de bienestar en España es claramente mejorable.. algo más eficaz que el de los EEUU será, no? . Partiendo de que en EEUU creo q no tienen exactamente un Estado de bienestar al modo europeo!

    Ya espero la segunda parte. Un saludo :-)

  9. Gran artículo, además mi sincera enhorabuena por la facilidad con la que se entiende.

  10. Gran artículo

  11. gracias por hacerme pensar

  12. Me ha gustado mucho el artículo, Roger, en tu línea. Solo una única mención: el artículo que citas el final, el de “el sistema redistribuye muy mal”… no cuestiono si es cierto o no (no tengo información, aunque tiendo a creer que si, que funciona muy mal), pero la verdad es que los propios comentarios a ese artículo son bastante interesantes: diferencia entre considerar si los beneficios los recibe un porcentaje de la población o una población que tiene un porcentaje de la renta, influencia de las pensiones en ese porcentaje… etc.

    Parecen bastante contundentes (y no son muchos). Quizá podrías hablar en un futuro con más detalle sobre en particular por qué funciona tan mal nuestro sistema. Un saludo! ;)

  13. El artículo peca de buenista. Los subsidios y programas sociales se pagan con los impuestos de los ciudadanos y el Estado tiene la obligación de comprobar que se cumplen los requisitos legales, entre ellos, los referidos al nivel de renta.

    En cuanto a la hipótesis de los menos quince puntos de cociente intelectual, ¿es que hace falta ser un genio para entender que si no te llega el salario para terminar el mes no puedes tener dos hijos?

    Primero, tomamos decisiones egoístas y caprichosas y luego le cargamos la responsabilidad a los demás mediante la ficción del Estado del bienestar. En fin.

    • Enhorabuena: es usted, siguiendo la definición estricta del diccionario, un miserable. Ojalá hubiera menos como usted en el mundo.

      • Bueno, yo soy un contribuyente que paga sus impuestos. Si hubiera menos como yo en el mundo, ¿de qué iban a vivir los parásitos maleducados como usted? ¿de la delincuencia?

        • Saulo es Vd. un sociópata de libro, alguien que no siente ninguna empatia por los demas, que juzga a todos; pero que no le gustara que a Vd. lo juzguen. El mero hecho de pagar impuestos te convierte en contribuyente, no en persona y mucho menos en buena persona. Si la vida le da la vuelta, por lo que no se ha de preocupar es porque le baje el coeficiente intelectual, Vd. lo tiene bajo mínimos. ¿A que fastidia que te juzguen? Se que por mucho que le diga no le voy a enseñar nada, aunque ya me gustaría que de eso se encargase la vida.

          • Cuando alguien saca este tipo de razonamientos me dan ganas de decir… “coge tus impuestos y métetelos por el culo, egolatra enfermizo!!” Tus impuetos son una puta mierda y no sirven para nada. Es la unión de la gente lo que provoca el cambio cuantitativo y cualitativo. Y ser un narcisista fiscal es una insensatez antropológica. Si los impuestos no sirven para que las sociedades se salven del fango y de la bestialidad… ¿para qué sirven?

          • evidentemente respondía al anterior comentario, con perdón

        • ¿Maleducado? En absoluto, caballero. Meramente descriptivo.

          http://lema.rae.es/drae/?val=miserable

          Léase las dos últimas acepciones. La tercera le viene como anillo al dedo, y con la cuarta protestará mucho pero si su principal defensa es su comentario sobre el coeficiente de inteligencia y el número de hijos de la población sin recursos, dudo que el jurado tarde mucho en llegar a una conclusión.Si la realidad le ofende es problema suyo.

      • Sr. Saulo. ¿Y usted que sabe de esa mujer? ¿y por qué tener dos hijos es una decisión egoísta y caprichosa? Puede que esa mujer haya sido abandonada por su marido, dejándola sola con los dos niños en situación precaria. Seguramente porque ese supuesto marido es tan miserable como lo es usted. Ojalá algún día pruebe en sus carnes lo que es vivir de esa manera, así puede que se le quiten esos aires de superioridad solo por el mero hecho de ser contribuyente.

      • Bueno, no estoy de acuerdo con que no haya estado del bienestar. Cualquiera puede tener una racha de mala suerte y son necesarios para evitar que caigan en un punto de no retorno. Yo apoyaré ese sistema por siempre. Sin embargo, yo soy de esos que como tiene donde caerse muerto y no paro de ir de pais en pais buscandome la vida, no me he permitido el lujo de tener hijos, aunque me encantaria. No se la historia de esta mujer y sus dos hijos, puede que la abandonaran. SIn embargo si que es verdad que veo gente que tiene hijos casi a lo loco y luego se sorprenden de que no pueden mantenerlos. Traer a una criatura al mundo para hacerla sufrir solo por tu mala cabeza tambien tiene tela.

        • Estimado Hutman,

          En gran parte coincido con usted, pero olvidamos que es muy probable que ese problema de falta de pragmatismo venga de la educación que recibieron los marginados padres que, como bien dices, sin ningún tipo de garantía de supervivencia traen al mundo a uno o varios hijos. La cuestión podría resumirse al absurdo… ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Fue el contexto el que generó a esa persona en exclusión social, o fue la exclusión social lo que dejó a persona en ese contexto?

          Sea como sea el camino no es solamente darles peces, si no enseñarles a pescar.

    • Saulo, por fuerza has tenido que pasar la noche en vela antes de marcarte este post…de 15 a 30 puntos menos en tu coeficiente intelectual, cuanto menos!

      • Este artículo se ha publicado hace unas horas y son las 17:40 de la tarde… ¿cómo podría haberme pasado la noche en vela para pensar un comentario a un artículo que todavía no había leído y perder cociente intelectual en el desempeño? Sólo de una manera: de aquella según la cual aún perdiendo 30 puntos en una sola noche de insomnio todavía tuviera 40 más que usted en plenas facultades. Hasta lueguito. :)

        • Capacidad de comprender una ironía cero ¿verdad? No me extraña: la ironía es patrimonio de la inteligencia.

      • Y por cierto, me encantan los progres cuando demuestran la pasta de la que están realmente hechos: si no opinas lo mismo que ellos sobre un tema, desean tu muerte (“ojalá hubiera menos como usted en el mundo”) o te llaman tonto (“… 30 puntos menos en tu CI, cuanto menos!”)
        Normal que, cuando os dan un poco de poder, acabéis pegándole tiros en la cabeza a niños inocentes de 14 años que ruegan por su vida.

        • y si no eres progre porque lees un panfleto Hipster en vez de tocarte mientras miras las portadas del ABC?

        • ¡Saulo, es usted mi ídolo!

        • A no ser que consideres que ese desprecio por los demás forme parte esencial de tu persona, lo que Atlas desea no es tu muerte, sino que fueses de otra manera.
          “¡Ójala hubiera menos parados!” no es un llamamiento a su exterminio.

          • ¿Comprensión lectora? ¿En Internet? ¿Pero esto qué es, caballero? ¿Es que nos estamos volviendo locos?

        • A mi me encantan la gente que en cuanto no opinas como ellos te acusan de querer matar a niños inocentes. Mucha clase.

          Por lo demás cualquiera que viva en el mundo real sabe que los hijos no siempre se planean, y aunque se planeen caer en la pobreza nunca es parte de ese plan.

        • Te animo a vivir 6 meses en un piso de alquiler sin dinero de ningún tipo (especialmente el de tus papis) y sin trabajo, o como mínimo cobrando los famosos 400/mes que tienen aquí los parados de larga duración. Por supuesto, pagando tú los gastos de ese piso (porque el casero tiene derecho a decirte que, como inquilino, “es cosa tuya”).
          Luego nos cuentas qué tal la experiencia, a ver (aunque dudo siquiera que te propongas esto, ‘valiente’) ;)

        • Pues esos niños que ruegan por su vida deberían haber aprendido a defenderse por si mismos, saulo. Que está muy mal tomar decisiones egoístas y ser débil como las víctimas de las dictaduras o las madres solteras y luego querer que los demás te solucionemos la papeleta.

        • ¿Sabes que le puedes pedir a hacienda que no destine tu dinero a la pobreza, sino a lo que se te venga en gana? Talvez, digo yo, pudieras pedir que los esterilicen, lo pongan un muro entre ellos y tú. Que para eso sí que estarán bien aprovechados tus impuestos.

        • Pues que quieres que te diga. No se si soy progre o lo que sea, pero apoyo totalmente el sistema de ayuda social que tenemos. Es mas, creo que se le deberia dar muchos mas recursos. Y si, estoy dispuesto a rascarme el bolsillo. Se puede decir que soy pobre, porque estoy en paro y solo trabajo a temporadas. Por lo tanto, como dice, no me permito tener hijos (aunque ya estoy en edad). Tampoco tengo tele (en este pais se paga), ni micro-ondas ni secadora ni un millon de cosas super utiles que me vendrian muy bien. Simplemente no me lo permito. Aunque tengo ahorros, no se cuando encontraré trabajo de nuevo y me tienen que durar para el alquiler. Tengo internet porque es una herrramienta basica hoy dia para buscar trabajo y aprender. Asi que si, me considero de esas personas prudentes y que piensan en el futuro para no sufrir de mas el dia de mañana. Quizas me moleste que haya gente sin cabeza que tenga todo lo que yo no me estoy permitiendo tener (como formar una familia) y que sin embargo las estan pasando canutas porque no piensen las consecuencias de lo que hacen a mas de una semana vista. Y aun asi, no haré pagar jamas a justos por pecadores.El fin muy rara vez justifica los medios y en este caso estoy seguro que no lo justifica.

        • lo bueno de esta calaña, de la que el tal Saulo es (in)digno exponente (ejem…), es que, indefectiblemente, llega un momento en sus comentarios en que demuestran ser unos fascistas, no pueden evitarlo: les sale el pelo de la dehesa, la cabra que tira al monte y etcétera… ¡salud!

    • Cierto es que muchos padres no deberian tener hijos, quizá eso nos evitaría leer a “hijos” escribir opiniones como la tuya. Ojala todos pecaramos de buenismo. En fin

    • Lo que el Sr. Saulo olvida es que los lujos y las facilidades que él posee son producto de la opresión laboral y la falta de oportunidades para otros. Ergo, no está consciente de que, el hecho de que gane más, tenga bienestar social por su propia mano (sin depender directamente del estado), pueda estar tranquilo y tomar decisiones sensatas sobre su economía para que la misma prospere, es un privilegio sistemático. Explico muy sencillo: si verdaderamente se cree tan individual, que fabrique sus propias cosas. Los productos “baratos” que nos permiten ahorrar y generar “riqueza” son la explotación de otros. Lo mismo los servicios. No se hable de la iniciativa empresarial, que es juntar a gente con menor educación que nosotros, darles herramientas y hacerlos trabajar sobre nuestras ideas.
      Otra cosa, que habría que señalarle a Saulo, es que la deuda que paga con sus impuestos es por los servicios que ya tiene. Si no le parecen suficientes, el problema es del estado, no de los pobres que se quedan con recursos del estado, que al final, y vale la pena recalcar, la demanda laboral mantiene los salarios regulados.
      Por útlimo, está demás recordarle a alguien con gran mezquindad en su boca, que la universidad, inclusive la privada, está financia por el estado. Por ello, usted, con su educación profesional, le debe no sólo al estado, si no “a todos los contribuyentes” que hicieron que usted pudiera entrar a un instituto.
      Queda ahí.

  14. he repensado un par de cosas leyendo el artículo. Como ciudadano de a pie nunca había entendido que alguien pida limosna por la calle mientras fuma. Ahora me doy cuenta que quizá esa persona tampoco es consciente de su “lujo” superfluo. He visto por mi trabajo como personas que vivían en chavolas tenían televisión de pago y vídeos de cien mil pesetas. Lujos que no podía pagarme yo.

    Quizá como ayudar a aguien pobre requiera otros planteamientos. Un análisis de situaciones individuales más que buscar recetas agranel.

    • Yo creo que si, y aunque suene feo decirlo, es muy probable que esa forma de pensar sea la que le haya llevado a esa situacion. No el fumar siendo pobre, sino el conjunto de decisiones desacertadas, como la de fumar, consecuencia directa de la falta de buen juicio a la hora de hacer las cosas y tomar decisiones. Todo el mundo toma decisiones equivocadas en su vida, pero es que hay gente que no da pie con bola. No es que el tener ese estres de ser pobre haga que no piense correctamente, es que nunca lo han hecho. Tengo familiares asi.

      • No quiero excusar a nadie ni generalizar, pero creo que un gran porcentaje de gente que vive en la calle padece alguna enfermedad mental.

  15. Recomiendo encarecidamente este artículo sobre los hábitos que desarrolla un niño que crece en una familia (americana) pobre. Está en inglés: http://www.cracked.com/blog/the-5-stupidest-habits-you-develop-growing-up-poor/

    • Es determinante el ambiente en que te crias para desarrollar unos valores u otro respecto a la vida. Pero tambien es verdad que en familias donde todos lo hijos han sido criados exactamente igual hay algunos que son totalmente balas perdidas y al mismo tiempo otros terriblemente responsables. Por tanto, creo que no todo es el ambiente, sino que la predisposicion juega un papel determinante. Simplemente creo que una persona que nace en un entorno muy malo, si esta predispuesto para ser una persona capaz puede llegar a ser un ciudadano 5 maximo. En el otro extremo, uno que nace en un entorno perfecto para prosperar si sale bala perdida tambien será un ciudadano de 5. Despues estan los casos extremos.

      • De cualquier modo, tanto la predisposición genética como el entorno o ambiente, no lo controla nadie y mucho menos en los cinco primeros años de vida. Entonces… ¿por qué tanta gente se empeña en insistir en el libre albedrío, la fuerza de voluntad para cambiar las cosas… ¿es que no se dan cuenta de que estas “cualidades” van incorporadas en el petate desde el primer momento? ¿De verdad alguien se cree que haya una sola persona en el mundo que prefiera vivir gracias a la caprichosa caridad de los demás, en vez de ser el Rey del Mambo y solucionar del modo más brillante posible, TODAS las incontables dificultades que la vida presenta? Si yo llego a una encrucijada con cuatro caminos y ningún signo fiable de cual es el único que me coviene tomar, de poco servirá que una vez que me haya equivocado en una de las tres opciones que tenía para hacerlo, alguien me venga a decir que yo tuve la libertad de elegir y que solo yo soy el culpable de mi error, que no me vaya quejando ni lloriquee. Sí, porque esa es otra… las putadas, dificultades, palos de ciego, son incontables en este apestoso trayecto que es “la vida”, ¡pero eso sí…! ¡Ni se te ocurra protestar, quejarte, llorar, maldecir a no sé quién…! Porque eso es de inmaduros que no asumen sus responsabilidades y hay que acabar con ellos. ¡Diabólico!

        • Tu comentario me gusta un montón. Solo eso.

          • Gracias. Soy de los pocos que van directos a lo que realmente importa, sin perderme en meandros. Y te agradezco tu honradez y falta de complejos al reconocer que te ha gustado. A veces se siente uno algo solo por aquí arriba…

  16. Muy buen articulo. Gracias

  17. Un articulo muy bueno, expones la realidad del día a día de la gente que se le deja al margen de la sociedad. Para los que opinan gratis detrás del burladero de la vida.

  18. Gracias.

  19. Interesante artículo Roger, un único pero. El nombre de Mullainathan es Sendhil, no Senil.

  20. Directo y revelador. Magnífico.

  21. Excelente artículo , como casi siempre en jotdown

    GRACIAS

  22. Gracias, buen artículos, me ha aclarado unas cuantas cosas

  23. Fantástico me ha encantado, ahora comprendo algunas cosas un poco mejor.

  24. En España las cosas no son muy distintas. Tengo un amigo trabajando en la Comunidad de Madrid que se encarga de tramitar las ayudas a la dependencia, y toda la oficina ha recibido la orden de realizar las valoraciones de grados de dependencia a la baja para que, personas que cumplen de sobra los requisitos para recibir las ayudas, se queden sin ellas. ¿La razón? Que no hay presupuesto, y el PP no se atreve a cambiar la ley tan cerca de las elecciones municipales y generales por miedo a perder votos. Así que, o bien deniegan las solicitudes o demoran su tramitación durante meses, incluso años, para no tener que pagar. Y luego la culpa es de los pobres o discapacitados, que no se mueren lo bastante deprisa. Vergonzoso. Pero lo peor es cómo los medios se dedican a silenciar este hecho, que es un secreto a voces, por no perder los suculentos ingresos de las campañas de publicidad institucional de la Comunidad de Madrid…

    En fin, que cada vez estamos más cerca de que ser pobre sea delito.

    • El problema de España y de Madrid por extension en ese sentido que comentas es que la gente parece que se deje el cerebro en casa precisamente en el momento en que tiene mas poder, durante una elecciones. Da igual lo que Esperanza Aguirre haga, seguiran votandole. Ese si que es un misterio para Iker Gimenez. Entre alguien que les a mentido y alguien que puede que les mienta pero que aun no lo ha hecho, prefieren al mentiroso reconocido. Increible.

      • El problema que subyace en el fondo de este aparente enigma, creo que consiste en que alguna de esa gente que vota, de una manera a veces inconsciente, lo hace por el candidato que se aproxima más a su propia idiosincrasia, al que en el fondo comprende mejor. “Ese es un mangante como yo, que si estuviera en su puesto, arramblaría con todo hasta incluso el barniz de las puertas” El “otro” dice “cosas raras” que no entiendo, como que hay que repartir, etc. Se tiende a pensar, de forma equivocada que el mundo se divide entre maravillosos y honrados votantes y mezquinos- ladrones representantes políticos. Creo que tenemos mucha suerte de que bastantes de los que votan, jamás lleguen a asumir cargos administrativos, debido a sus pocas luces junto a desidia y pereza congénitas. Cargos de los que por cierto, no les hago responsables.

      • Para mí que esto de votar siempre al mismo partido político responde a esa mentalidad española tan típica que se ve en los partidos de fútbol: “Sí, da igual que mi equipo/partido sean todos una panda de ladrones, corruptos, embusteros, prepotentes, arrogantes, inútiles y traidores. Pienso apoyarlos a muerte.”

        Y así nos va…

  25. Un artículo excelente y necesario, que además se lee de un tirón.
    Mi experiencia después de muchos años trabajando con personas en similares situaciones es que la pobreza es un sufrimiento tal que nadie puede desearlo para sí.
    Muchas muchas gracias por molestarte en escribirlo

  26. Re: Ari
    Nosotros hemos solicitado en Septiembre para nuestra hija y nod dieron el grado máximo y tardaron 2 meses en darlo. Asi que no se que bulos estas contando.

  27. Pues que queréis que os diga, a mí me parece que tener dos niños pequeños con veintipico años, cuando no tienes ayuda y apenas llegas a fin de mes es, cuando menos, MUY irresponsable. Y lo de fumar ya es para mear y no echar gota.

    En fin, sigamos aplaudiendo y fomentando la irresponsabilidad…

  28. se puede ser pobre de dinero pero nunca de espiritu, todos los dias amanece y tenemos oportunidades para aprender, formandonos en auto trabajo, yo me dedico a las reformas en Madrid y llevo poco tiempo pero estoy contento, animo a la gente emprendedora porque el mundo es de ellos y no de los que se quedan en casa quejandose del gobierno.

  29. Magnifico articulo. Lo único es que no se si es verdad eso de que tengamos un limite de decisiones. Es posible, pero seguro que ese limite es diferente en cada persona. Ahi gente que esta bajo muchisima presion todo el tiempo y sin embargo responden bien y toman decisiones sensatas. Supongo que hay que ser un poco de piedra para que el estado de animo no afecte a las decisiones que tomas. Es verdad que hay gente que se aprovecha del sistema. Yo personalmente conozco a unos cuantos y me caen fatal. Pero tambien he decir que son una minoria. Una vez vi a una mujer (que sabia perfectamente que no tenia ningun problema economico) pidiendo cosas en el banco de alimentos de mi ciudad. Simplemente es que hay gente que no tiene vergüenza alguna y que los demas le importan nada. Lo que se llevo perfectamente podria haberlo aprovechado alguien a quien de verdad le hiciese falta. En fin…..

  30. Genial. Me ha encantado. Muchísimas gracias.

  31. A pesar de las buenas intenciones, este señor está culpando al pobre de ser pobre; yo me pregunto ¿Por qué la televisión por cable tiene que ser considerada un lujo y un bien al que sólo pueden acceder los que no son pobres? ¿Por qué el pobre tiene que renunciar al acceso a contenidos culturales, al esparcimiento, entre otras cosas? La cuestión se pone inadmisible cuando dice “Había juzgado que ese pequeño lujo, ese gasto innecesario, era una muestra de su falta de disciplina, de la falta de criterio que la había hecho pobre”; claramente hizo pésimo en prejuzgar y también en pensar en esos términos. Aunque se retracta un poco, más o menos, al decir que el pobre tiene un “ancho de banda” limitado para tomar decisiones, refuerza esa misma idea; sea cierto o no, no toma en cuenta que el consumo define identidades, produce identificaciones, refuerza la pertenencia a una cultura, a un grupo social… y en cambio se queda con que consumir artículos que no sean de primera necesidad siendo pobre es por ser limitado mentalmente. El problema del pobre no es que no sepa consumir, es que está inserto en un entramado de relaciones de poder dificil de ver y dificil de combatir, el problema es que trabaja para otro y ese otro se queda con la mayor parte de la ganancia… y ahí podemos hablar de Bourdieu, podemos hablar de Marx y también de García Canclini y su teoría del consumo!

  32. Absolutamente el mejor artículo que he leído en tiempo. Cada párrafo dice una verdad abrumadora.
    Soy voluntaria en una ONG que da soporte a personas en riesgo de exclusión social y ES ASÍ. ES ASÍ.
    Gracias por escribirlo.

  33. Por suerte a nuestro hijos les están enseñando ya educación financiera, para que aprendan a no descuidar sus deudas con los bancos y no gastar en mierdas. Y a soñar con emprender individualmente . Que juntarse para defender intereses es lujo de ricos.

    Y los que no entendeis de qué habla el artículo y hablais de buenismos con esos majaderos de los pobres, que os den. Aunque sea un paseo fuera de vuestros prejuicios postfranquistas.

    Muchas gracias

    • Miguel, el “buenismo” es el odioso término actual acuñado por los miserables de siempre, que desde que el mundo es mundo y para distraer la atención de sus canalladas para con el prójimo, han tenido que desprestigiar de alguna manera al resto de humanidad más empática con sus semejantes. “Ésos” no son generosos, comprensivos, piadosos, en definitiva, BUENOS… no, esos primaveras están atacados por un virus que llamaremos “buenismo” para entendernos entre los canallas y así, de paso, podernos mirar en el espejo al asearnos, no digo ya sin vomitar, sino sin que la más mínima duda arrugue nuestro ceño.

      • Hombre, si que existe eso de “buenismo” o “buenrollismo”. Se define basicamente en que es gente que solo sabe decir cosa que para quedar bien, quedando como que es la madre Teresa de Calcuta, pero que despues no hace nada de lo que predica, sino todo lo contrario. Gente que tira de esloganes bien intencionados mientras a ellos no les salpique el problema. Gente que no reconoce que en este mundo no siempre hay una solucion perfecta a todos los problemas. Estoy cansado de ver a esa gente “buenrollista” que va por ahi diciendo que pobrecitos los africanos que se juegan las vida para llegar a Europa, pero despues no hacen nada al respecto.

        • Hombre, creo que el sentido que se le da a “buenismo” es otro. Lo que tú dices es acerca de los hipócritas que dicen una cosa pensando otra, apoltronados que no dan un palo al agua para cambiar nada, entre los que por cierto me encuentro yo. Y es que es cansadísimo esto de venir a este mundo para luchar siempre porque SIEMPRE hay algo que está mal y hay que luchar para cambiarlo. Por lo menos, yo no llamo “buenistas” a los que lo quieren intentar

      • ¿Igual me he pasado con la ironía? ;)

        Están los canallas que piensan que son los únicos que merecen una buena vida defendiendo sus privilegios con uñas y dientes, independientemente de que se la hayan ganado o no, los mierdas que creen que pertenecen al primer grupo o aspiran a entrar en él y los demás.

        Lo del “buenismo” está en el veneno que tiene Esperanza Aguirre cuando se ríe de los decentes, la bilis de Sostres y el guiño del que te dice “ellos no son como nosotros; que mierda es ésta de que todos estudien. Alguien tiene que barrer” y ni siquiera alcanza a ver como te llenas de rabia al oirlo.

        Completamente de acuerdo con el artículo.

  34. Pingback: Esta guerra mía, esta guerra nuestra

  35. Me parece un artículo muy interesante y profesionalmente me proporciona argumentos para mi práctica diaria.
    ¿Alguien sabe si el libro en cuestión esta publicado en castellano?

  36. Gran artículo, enhorabuena y gracias.

  37. EL problema no es porque los pobres compran tv de pago si no porque los jeques y millonarios se compran ferraris y airbuses 380.

  38. Claro, conciso, desgarrador por momentos. Como una bofetada. Excelente.

  39. Mi opinión es posible impopular pero no estoy muy de acuerdo con la visión del problema. Tenemos una mentalidad débil de que todo vale y lo importante es participar. No. Estas en una sociedad y tu trabajo debe ser útil para ella. Sí tu trabajo no es útil serás pobre, debes hacerte valer. El respeto se gana no se nace con él. El gobierno debería intrometerse lo menos posible en la vida de los ciudadanos y dar dinero y ayudas a gente que no lo merece no lo veo adecuado.

    Una persona que tiene un problema físico o mental y no puede trabajar es un caso a parte. Lamentablemente esta persona no esta en condiciones de competir en el mercado laboral y veo perfecto que se le ayude económicamente para que tenga una vida digna. Sin embargo, una mujer que no llega a los 30 con 2 hijos y posiblemente sin estudios o nada útil que aportar a la sociedad no tiene porque ser financiada. ¿Por qué se debe ayudar a una persona que es capaz de trabajar? Ella ha tomado malas decisiones y no es problema del Estado. No debería tener 2 hijos si sabe que no los puede mantener.

    Otra cosa es el tema de las oportunidades. Seguramente haya veinido de una familia porbre y no ha podido estudiar ni ha tenido muchas oportunidades en su vida. Veo entonces mucho más normal que el Estado le pague unos estudios útiles o una formación para que pueda trabajar honestamente pero no veo el sentido de darle solo una ayuda. ¿Qué se consigue con la ayuda? Nada. No es una inversión de ningún tipo. Ella seguirá trabajando en sus trabajos de mierda, malviviendo toda su vida si no cambia. Sus hijos tendrán una vida cruel por culpa de la pobreza de su madre lo cual es totalmente injusto por su parte. En mi opinión se le debería dar la oportunidad de estudiar o recibir una formación gratis mientras recibe una paga mensual que cubra sus necesidades a cambio de que finalice los estudios. Si no quiere recibir dicha formación entonces no debería recibir ningún tipo de compensación económica, es dinero tirado. No es sostenible dar una paga a una persona porque genera pocos ingresos y no puede llegar a fin de mes. Es un problema para la economía. Empleos que deberían morir porque ya no son útiles o pueden ser reemplazados por técnicas más eficientes siguen funcionando por culpa de esto. La sociedad debe avanzar. Si una persona no puede llegar a fin de mes es porque su trabajo no es útil el estado simplemente debería financiarle una educación para que tenga un trabajo adecuado.

    • Si bien estoy de acuerdo en tu idea de que es preferible una ayuda para formarse que para sobrevivir, ambas no son excluyentes, y te equivocas en varios puntos. Por ejemplo, eso último de “Si una persona no puede llegar a fin de mes es porque su trabajo no es útil”. Para nada: no puede llegar a fin de mes porque le pagan una mierda (con o sin perdón, como prefieran). ¿Y además quién decide que un trabajo no es útil? La mujer de la historia entiendo que trabaja en un McDonald’s, y, dejando aparte la calidad de su comida, no veo qué tiene de “no útil” trabajar en un restaurante.

      “No debería tener 2 hijos si sabe que no los puede mantener.”… no sé por qué infieres, como otros comentaristas, que fue una elección personal, que sabía perfectamente que no los podría mantener… puede ser ese el caso, pero también es probable que no. Se ha hablado de que el marido puede haberla abandonado, pero también podría ser viuda, haber tenido un accidente con un condón o haber sido violada (no se menciona que los hijos no sean gemelos) y no haber abortado por temas familiares, de creencias o de otro tipo… hay tantas posibilidades que no me vale eso de dar por sentado la que interesa a mi discurso.

      Y paro aquí, que no quiero extenderme y tengo un trabajo útil que hacer.

    • para mi una sociedad avanzada es la que piensa en las personas… parece que se contradiga con tu visión de una sociedad que avanza o no avanza

    • Estás suponiendo que a mayor nivel de estudios, mejores sueldos, lo que no siempre es cierto, especialmente hablando de inmigrantes. No veas la de ingenieros y abogados de europa del este que tenemos recogiendo fruta en el campo. Y no es que los que tenemos una carrera cobremos pastones actualmente, incluso trabajando “de lo tuyo”, que es algo que hace uno de cada treinta. Y para acabarlo de rematar, está muy bien eso de “pagarle formación en vez de darle ayudas” pero el problema es que estudiando no se cobra y se emplea mucho tiempo, así que si una persona que trabaja y no llega a fin de mes encima tiene que estudiar… estás listo. El día tiene solo 24 horas y la resistencia humana un límite. Para pagarle una formación, además habría que pagarle la alimentación y los gastos. Y eso sería triplicar o cuadruplicar el gasto en ayudas sociales.

    • Se agradece el comentario, por revelador de algunos clichés de la ideología imperante, y también, por qué no decirlo, por su tono, que se aleja de super-hombrismo de opereta de algunos… Me quería centrar en la que quizás es la premisa del comentario. Cito: “[e]stás en una sociedad y tu trabajo debe ser útil para ella”. La conclusión viene a continuación: si no lo es (útil), la consecuencia es la pobreza. Lo cual nos autoriza a formular (pues está implícito en lo anterior) que, según esta visión (que normalmente pasa por no ser un punto de vista, o una forma de ver las cosas, sino directamente la realidad de las cosas), a aquellos que realizan un trabajo de gran utilidad social el sistema los premia con grandes contraprestaciones. El “análisis” se completaría diciendo que en realidad no tiene sentido hablar de retribuciones excesivas, pues el mercado sabe lo que hace (se lo saben uds. de memoria, esoty seguro). Sin embargo, a duras penas se oculta la circularidad del asunto: yo gano mucha tela porque lo que hago supone un gran valor para la sociedad; la prueba de lo que yo hago es la leche de importante para todos es que gano un pastón… Si son ustedes de querencias empiricas, les remito a Piketty. Según él (yo no me he leído su tocho, pero sí he visto entrevistas), no hay, en contra de la propaganda liberaloide, prueba palpable alguna que demuestre que las prestaciones laborales de un alto ejecutivo de una gran empresa transnacional respondan proporcionalmente al incentivo extra que supondría ganar 10 millones de euros al año en vez de, por ejemplo, 1 millón -nótese que Piketty no los quiere dejar en la miseria, a los pobres-). Al contrario, su análisis de los datos históricos demuestra que no hay justificación alguna, en términos de productividad y esas mandangas (que el francés se toma en serio, eh), que justifique que la cúspide de la pirámide social reciba unas retribuciones tan extremadamente elevadas. De 1 millón a 10 (las cifras que el ponía de ejemplo) no hay justificación social, de utilidad, alguna: pura apropiación indebida de riqueza social. Un verdadero análisis de la realidad, muy al contrario que partir del axioma “retribución depende de utilidad social”, no sólo indemostrado, sino claramente falso, no podrá dejar de observar que ese divorcio entre “utilidad social” y “retribución” en las capas altísimas de nuestra pirámide social no es más que la manifestación de un divorcio mucho más fundamental: el existente entre la marcha imparable de una economía enloquecida, una locomotora sin maquinista, cuyo lema debe ser producir o morir, y las necesidades de la gente. Ya comprenderán que con estas bases tan sumamente enclenques no me parezca lo más acertado poner condiciones a determinadas medidas de naturaleza caritativa (que ni de justicia social estamos hablando), es decir, seguir siendo tan al pie de la letra judío-cristianos, aunque con modernos ropajes.

    • ¿Como puedes tildar de posiblemente inútil a una persona que tiene dos trabajos en los que muchos ‘liberales’, amantes de los relatos de la épica del trabajo, no durarían ni quince minutos? ¿Crees que el salario lo elige el trabajador? Ya, que hubiera estudiado. Pues creo que alguien tan poco sospechoso de ser del Partido Bolchevique como Bill Gates no estaría de acuerdo que ser el hombre más rico del mundo dependa sobre todo de méritos propios. Reconoce en público que tuvo que currárselo, sí, pero sobre todo tuvo suerte empezado, dicho por él, por nacer en una familia y no en otra.

      ¿Cuando no hay trabajo porque ni el estado, ni los empresarios, ni la banca hacen lo que hay que hacer? Es decir, aumentar el gasto publico social, subir salarios, dar credito e imprimir moneda. Ya, conozco el argumentario. Pero es que las escuelas de austria y la neoclásica son ideologías trasnochadas: son las politicas de “austeridad”, que ya se ha demostrado empíricamente (y en teoria también) que son un fracaso. Hacen que una sociedad de gente muy válida quede inoperativa a causa de ideologias anticuadas como esas.

      También habría trabajo medio digno si los pobres de la ciudad, tras emborracharse, tuvieran la costumbre de ir de vez en cuando al barrio burgués a ahorcar a algún señorito.

      Para tomar buenas decisiones hay que tener buena información y desde luego no todo el mundo tiene acceso a la misma. Depende del lugar del sistema en el que te encuentres manejas una información u otra. Creer que podemos elegirlo todo a titulo individual, casi a capricho, creo que es más bien una consecuencia de haber tenido la desgracia de que todo en la infancia le haya sido demasiado fácil al que sostiene tal creencia.

      ¿Cauales son los problemas del estado? ¿La policia? ¿Qué debe fianciar el estado con los impuestos de todos nosotros? ¿La próxima guerra?

  40. Pingback: Ser pobre es una mierda (II): Así deniega España el permiso de residencia a alguien que lleva aquí desde 2001 | Un cuento corriente

  41. Estupendo artículo.

    Leo alucinada entre los comentarios el que tener hijos es egoísta, caprichoso o un lujo. Lo que es realmente egoísta es no tenerlos porque, antes de ello, tenemos que tener trabajo fijo, un piso en propiedad, haber viajado con nuestra pareja por medio mundo para disfrutar los primeros años de matrimonio y, entonces probar a tener hijos… si es que puedes porque el arroz se pasa…

    Puedes tener mala suerte y quedarte sin trabajo, tener un accidente, una separación, tener una situación de dependencia en la familia… Hay mil cosas que de un día para otro pueden cambiar la situación de cualquiera, con o sin hijos.

    Los trabajadores de hoy son los que pagan las pensiones de hoy, los niños de hoy son los que lo harán mañana. Mis hijos tendrán que trabajar mucho para poder pagar las pensiones de todos esos que no han tenido hijos “para disfrutar la vida”, “porque no se lo podían permitir” aunque si podían viajar al extranjero una vez al año, o porque “les parece egoísta traer niños a este mundo tan hecho mierda”.

    Sé que hay muchas personas que no pueden tener hijos o que deciden no tenerlos por razones muy válidas, y me da mucha pena si desean tenerlos. Pero me joden muchos de los argumentos que se esgrimen para no tenerlos. Esas personas sí que me parecen egoístas y caprichosas, y seguro que tienen lujos mucho mayores que tener un hijo.

  42. Gran articulo, buenísimo, y además muy muy empático con las personas que tan mal lo pasan y los demás no les prestamos toda la ayuda que se debería. Pero tienen un pero, el párrafo de conclusion:
    “Afortunadamente, sabemos cómo reducir la pobreza: el estado de bienestar puede hacerlo, y funciona bien en muchos países. El problema en España es que nuestro estado de bienestar no cumple con su cometido en absoluto. Pero de eso, me temo, hablaremos en otro artículo.”

    ¿El estado del bienestar puede hacerlo? ¿Estamos seguros de que actualmente puede? ¿O cada día se demuestra empíricamente que tiene demasiados agujeros e imperfecciones por las que no se ayuda a quien se debería?

    ¿Funciona muy bien en muchos países? Por favor señálenme cuales… En Europa, cuna del Estado del Bienestar, cada día que pasa se demuestran los fracasos de este modelo en muchos de los países donde más hipertrofiado esta este Estado (Francia, Italia, Grecia, Portugal…). Y como muy bien se dice al final del artículo; España, donde el Estado del Bienestar hace de todo menos funcionar correctamente.

    ¿Culpables? Corrupción, mal diseño y tamaño. Un estado del bienestar se tiene que centrar en los mas desfavorecidos no en redistribuir la riqueza entre la clase media. Porque si a eso le sumas que la clase dirigente, sean del color que sean, no para de robar y la otra parte es para pagarle la sanidad a otra persona de mi mismo nivel adquisitivo. Nos encontramos, con la desgraciada realidad, que los mas pobres se mueren de hambre.

    Para mi ahi esta la reflexión en esta tan discutible conclusión. ¿Necesitamos un Estado del Bienestar? Sí, pero muchísimo más pequeño y más focalizado en sacar de la pobreza a los pobres.

  43. Un artículo tan bueno no se merecía un título así.

  44. Nunca he creido en la suerte. Pienso que cada uno crea su realidad dia a dia mediante sus decisiones, y siempre recoges lo que siembras. Ahora bien, todos nos equivocamos, y todos merecemos una segunda oportunidad.

    Enhorabuena por el artículo. Siempre me repugnaron las excusas baratas para no dar una moneda a alguien sin recursos. Independientemente de en qué gaste el dinero, ha tocado fondo. Aunque sea por eso, ya merece al menos un poco de empatía.

    • Estoy de acuerdo con su comentario, menos con la parte “Nunca he creido en la suerte”. Me resulta asombroso que gente que aparentemente no parece lerda, pueda pasar por alto la enorme influencia que -no le llamemos suerte, si usted no quiere- el azar, las probabilidades, llámele como prefiera, en definitiva todo aquello que se escapa de nuestras posiblidades, tiene en la vida de todos nosotros. Por otra parte, me remito al primer comentario de “Bipolar” para hacerle notar que en la recogida de la siembra que nuestras decisiones del día a día han propiciado, es una gran “suerte” que hayamos sido lo bastante inteligentes, templados y clarividentes para llegar a buen puerto con las susodichas decisiones. Nada más y un saludo.

      • Usted llama “azar” a lo que otros llamamos currar, no tener miedo, no ponernos límites, no quejarnos, y tener un enfoque positivo donde los demás solo ven obstáculos. La suerte es la excusa que nos damos para no hacernos responsables de nuestros actos. Ahora bien, volviendo a lo mismo, todos flaqueamos, yo el primero, y todos tenemos derecho a una segunda oportunidad.

        • Pues no, por lo que entiendo él llama “azar” a lo que escapa a nuestro control. Por mucho que curres, no tengas miedo, no te pongas límites, no te quejes… hay cosas que nada tienen que ver con nuestra responsabilidad. Un ejemplo un tanto extremo: Una mañana cruzas la misma calle de todos los días, con todo el cuidado posible, y un malnacido dobla la esquina a toda velocidad y te atropella…

        • “No tener miedo”, “no quejarse” o “tener un enfoque positivo en lugar de ver obstáculos” son características que no dependen exclusivamente de la voluntad del individuo. La carga genética es determinante para configurar el carácter y las cualidades de una persona, y esta es claramente incontrolable.

          Debemos estar agradecidos, bien sea por haber nacido en un entorno adecuado, bien por ser portadores de los genes que permitan tener una vida digna a pesar de los obstáculos.

          • No es difícili suponer que las bayonetas, la avaricia las cámaras de gas, la tortura esquilmaron a grandes porciones de eficiente, sana, creativa y estupenda carga genética.
            Pero contra todo pronóstico, a sus portadores y beneficiarios no les fue bien en la vida.

    • Si la superstición es creer en algo que no existe, la suerte es una “substición”, según el tristemente fallecido sir Terry Pratchet. Existe aunque no creas en ella.
      Cada uno crea su realidad día a día mediante sus decisiones, pero también crea parte de la realidad de los demás. El día que tu jefe toma una mala decisión que lleva la empresa a la quiebra o que un borracho te atropella y te deja tetrapléjico, su realidad colisiona violentamente con la tuya. Y ya puedes ir meditando sobre las decisiones que te llevaron hasta ahí que no vas a sacar nada en claro.

      • Parece que debiera estar diáfano y claro para todo el mundo, ¿no? Pues ya ve usted Valhue, cómo, Alvaro se empeña en que si curra, no tiene miedo, no se pone límites, no se queja y además tiene un enfoque positivo sobre todo, nunca le atropellará un borracho, nadie y su jefe menos, tomará jamás una mala decisión que afecte negativamente a su existencia y al final de su carrera alguien le erigirá una estatua. Alvaro es el reverso de la moneda de aquellos que todo lo fían a la suerte y son los que viven en la ilusión de que pueden ser dueños del control de su vida. A esos se la metieron bien doblada hace mucho.

      • Vaya, no había leído este comentario antes de dar yo también el ejemplo del atropello. ¡Ni que lo tuviesemos estudiado!)

      • Totalmente cierto. No nos condicionan en la vida solo las propias decisiones; nos condicionan en gran medida las decisiones de los demás. Desde la del conductor que decidió coger su coche borracho a la del ministro que decidió precarizar más el empleo presionado por la banca.
        Siempre ha sido verdad aquello de “entre todas la mataron y ella sola se murió”
        Que una vida se vaya al carajo o millones de vidas se vayan al carajo es resultado del fracaso colectivo. Toda la sociedad está implicada. Del banquero, pasando por el político o por el administrador de recursos humanos de una empresa media.
        Echarle la culpa solo al individuo es torticero y recurso mendaz. La sociedad es un barco del que todos somos responsables de que no se hunda. Y se está hundiendo: los pasajeros de la tercera clase son los primeros que se están ahogando.

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  46. Los trámites necesarios para obtener ayudas sociales en España no difieren mucho de lo que se relata en este artículo, que se refiere a los Estados Unidos. Son papeleos interminables, burocracia inútil, plazos legales que no se respetan por parte de la Administración, etc., etc… hasta que, finalmente, si llega, la ayuda no alcanza para vivir de una forma mínimamente digna.

    Por otra parte, aquí, la función que no cumple el estado la cumplen mejor o peor algunas ONG’s. El precio que hay que pagar por ello es estar bajo una lupa de preceptos morales y falta de privacidad absoluta. Eso, por no decirlo con menos eufemismo.

  47. Efectivamente, ser pobre es una mierda. Lo es más todavía el hecho de que una mujer que tiene dos empleos, sí queridos amigos la protagonista de nuestra historia no es un parásito social, es una persona con dos niños a su cargo y que intenta sacarlos adelante con dos empleos, sigue abocada a la pobreza, y por extension sus hijos.
    Hay alguna lumbrera por ahí arriba que lo achaca a su mala cabeza o a su baja preparación, a sus elecciones personales o a que detenta empleos de mierda y hay que dejar de ayudar a estos seres inútiles (el modelo social victoriano vuelve con fuerza). Mejor no mencionar que quizá su situación, y la de millones de otros trabajadores pobres (y precarios, y explotados y atemorizados) se deba a la codicia y a la avaricia de unos pocos. A eso tan mencionado que se llama desigualdad.
    De todos modos esos tan desmemoriados, capaces de enjuiciar a los demás tan a la ligera, de decidir que sólo los ricos pueden reproducirse (como si los cachorros de los pobres no fueran hoy tan necesarios como hace uno, dos o diez siglos, deberían tenere presente que cuando se aprieta demasiado la tuerca, cuando la gente pasa mucha hambre y no hay mecanismos que la palien, la muchedumbre termina asaltando los palacios. Las Tullerias, el de Invierno, da igual.
    De todos modos que los ricos piensen que un pobre sólo tiene derecho a comer y vestirse de lo que le den, y que se considere que la cultura es un lujo superfluo, acercandolos a la animalidad, a seres que se puede explotar en su propio beneficio puede llegar a entenderse. Que ezo lo piensen otros trabajadores, pensando que están a salvo de esa situación es vomitivo.
    Y ahora que lo pienso, mis abuelos se tiraban doce horas doblando turnos en las minas para que la familia fuera tirando. Pero al menos nadie pensaba que por que fumaban eran unos derrochadores irresponsables.

  48. Efectivamente ser pobre es una mierda. Lo es más todavía que tener dos trabajos, (sí queridos amigos esa mujer de la que habla el artículo y sobre cuya vida, maternidad, educación, cultura, distribución de gasto y cualquier otra cosa de su intimidad tan gratuitamente opináis no es un parásito social) no te permita salir de esa pobreza.
    No es sólo que no te lo permita, es que según algunos debe limitarse a comer, vestirse (sin excesos, que siempre le podrán dar algún trapo para ella y sus pequeñuelos en el Ejército de Salvación). De plantearse algún exceso en cultura, eso que nos aleja de la animalidad, ni hablamos. Para eso es pobre. Que se joda.
    Uno llega a entender que los amos del cotarro, esos sobre cuya avaricia se cimienta toda esta situación defiendan estos privilegios, esta vuelta a las relaciones laborales de la época victoriana, que es lo que ahora lo está petando. Que lo defiendan otros trabajadores, con la falsa esperanza de que esto no les puede llegar a ellos causa risa. O nauseas.
    De todos modos, deberíais tener presentes un par de cosas. Los cachorros de los pobres son hoy tan necesarios para mantener el sistema como lo eran hace un siglo, dos o diez. Y cuando a esos pobres les aprieta demasiado el hambre (y vuelve a haber hambre en sitios donde parecía erradicada) asaltan palacios. Las Tullerías o el de Invierno. Les da igual. A lo mejor algunos de los que escribís aquí, deberíais ir a la puerta de un comedor social a decirles a los que hacen cola que hay que suprimir el rancho y las mantas que les dan allí. Que están en esa cola porque son unos inútiles y unos vagos y que espabilen, o se vayan a morirse a un vertedero. Que no aportan nada. Es cuestión de que le echéis huevos.
    Es irónico.Nuestros antepasados doblaban turnos en fábricas, en minas o trabajaban de sol a sol en el campo o en la mar, para malvivir y sacar adelante camadas de hijos (de donde salís vosotros, desmemoriados). Y su vida de pobres también era una mierda. Eso sí, no les negaban el tabaco.

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  51. Hola,

    Como Nieto de españoles e italianos expulsados x la pobreza no puedo mas que decirte que NO TIENES IDEA DE LO QUE ES SER POBRE DE VERDAD,
    Este artículo es un insulto típico de gente que vive de la teta del estado a costa de los demás ¿el estado de bienestar es la solución? Jaja.
    Eso dicen los vagos que quieren justificar su vagancia.
    ¿Que la pobre portorqueña es una mártir por que sin TV se volvería loca? ES UN INSULTO!!!
    A mi abuelo español lo mandaron a los 13 años a la Argentina a trabajar y mantener a su familia en Galicia!!!! Eso es una mierda.
    Un niño que no tuvo infancia ni TV ni nada y se murió a los 50 años trabajando sin parar para darle a sus hijos argentinos aquello que el nunca tuvo sin nunca haber vuelto a ver a su familia!!! Eso es una mierda, eso es ser pobre de verdad.
    Hoy su nieto es un ciudadano europeo que vive entre Madrid y Milano que valora el esfuerzo individual y NUNCA PIDIÓ AYUDA AL ESTADO. Con gentes como ustedes Europa se irá a la mierda antes de que yo me muera.
    Es una pena que el esfuerzo de millones de personas se lo consuman estos parásitos. Se ve que ustedes no saben lo que es ser POBRE DE VERDAD ¿o se Olvidaron de su propia historia?

    • Si tu abuelo hubiera ido hoy día con 16 años a trabajar a, por ejemplo, Estados Unidos, sería compañera de trabajo de la portorriqueña. Seguramente no la llamaría parásita. Y tampoco le haría ascos a rellenar unos formularios para recibir ayuda para mantener a su familia.

      En realidad, lo único que está haciendo el Estado es pagar con el dinero del contribuyente la parte del salario que en otras condiciones debería pagar a esta señora el empleador. Podríamos hacerlo de otra manera: que el empleador le suba el salario a la portorriqueña y a tu abuelo, y entre todos le pagamos al empleador un subsiduo para que el pobrecito se quede igual de rico a fin de mes. El resultado es el mismo, pero a lo mejor así no te da tanto asco la portorriqueña.

  52. “SER POBRE, ES UN LUJO QUE NO ME PUEDO PERMITIR”

  53. Gracias por el artículo. Muy acertado sobre todo por el resuelto ataque contra los que, como el comentarista Saulo, no se han caído del caballo todavía y están en este mundo para reproducir el juicio final. Pequeñas, misérrimas, miserables personitas, almas de Contribuyente indignado (“que yo pago!” es su título de legitimidad para abrir esa bocaza repleta de ideas sin pensamiento, ni sentimiento). Dicho lo cual… Bueno, ser pobre no será siempre una mierda, digo yo. Y eso hasta en nuestras sociedades. Porque habrá algunos que se lo monten más o menos bien, dejándonos a los demás nuestras estúpidas e inútiles ocupaciones laborales y su correspondiente ocio de pago, y sin caer en lo peor de drogas y miserias. Eso para empezar (al igual que, no cuesta gran cosa imaginarlo, ser rico puede suponer una esclavitud en toda regla). Luego además está toda esa gente (cada vez queda menos, me temo, porque el regimen del dinero se extiende como una mancha por el globo, creando ricos y pobres en el mismo acto, como la luz y las tinieblas) que no es pobre ni rica (y con esto no quiero decir “clase media”, claro). Es importante acordarse de que no estamos hablando de leyes de la naturaleza, sino de cosas contingentes, aunque tendemos a pensar desde la cultura dominante que nuestro mundo es el único mundo. Me estoy acordando de cuando los españoles llegaron a las Antillas y se encontraron con que a los indios de por allí no se les podía motivar -como se hubiese podido motivar al “labrador castellano medio”- para deslomarse en las ocurrentes nuevas tareas dispuestas por los nuevos amos. Y ello porque les faltaba una cosa que los españoles consideraban sinónimo de naturaleza humana (¿les suena?): el ánimo de lucro. Estos indios eran al parecer una especie de “hijos del presente” a los cuales la llamada al sacrificio presente por un futuro cojonudo, o de salvación personal, no les decía ni mu… Pero para los españoles esta falta de respuesta a los incentivos para deslomarse equivalía a un suspenso en el examen de la capacidad de los nativos para constiuirse en sujetos políticos y jurídicos autónomos… Así que, vaya, tuvieron que tomarlos a su cargo (prematura aplicación de la doctrina del “white man’s burden”). Claro que está visto que a los españoles no se les ocurrió pensar que aquellas gentes se las habían arreglado bien hasta entonces sin las topografías mentales de la Cristiandad tardomedieval… Siglos después, en XIX, el viajero, polígrafo y erudito alemán Humboldt observó durante sus viajes por México que en no sé que puerto de mar de aquel país los empresarios balleneros no conseguían, o lo hacían con gran dificultad, que se enrolase la suficiente gente para el peligroso pero tremendamente lucrativo trabajo de la pesca de ballenas. Los locales, cuenta Humboldt, se pasaban los días tirados a la bartola, ora a la sombra, ora al solcito, y “el hombre es feliz sólo con tener plátanos, carne salada, una hamaca y una guitarra”. En esas circunstancias, era difícil convencerles de embarcarse para la caza del monstruo marino. ¿A qué no saben que proponían algunos progresistas del lugar, los Saulos, para que la chusma tuviese, en jerga liberaloide, los incentivos adecuados? Talar las palmeras plataneras.

  54. Excelente articulo: está claro q da q hablar por los comentarios, y q hay muchos tipos d pobreza. De todas las pobrezas, la d pensamiento es la mas perjudicial, asi q ojala recibamos mucha ayuda en este sentido y podamos medir nuestra riqueda por el respeto q percibimos

  55. En España todas las carreras que se estudian en la universidad pública son financiadas públicamente entre el 70 y el 100% de su valor. Veo mucha gente decir por aquí que lo que hay que hacer para tener un buen trabajo es estudiar financiándote con los impuestos cobrados a la gran mayoría de trabajadores cuyos hijos nunca irán a la universidad por las limitaciones del entorno, el salario de mercado, y el coste de la vida.

    Es difícil esforzarse y ver que a mismo esfuerzo sacas peores notas porque tu capacidad de aprendizaje se ha visto reducida por los problemas de la pobreza infantil. Como he leido por aquí, todos podemos razonar pese a estados de privación del sueño, y por lo tanto ver que estudiar no es lo más eficiente si nos comparamos con compañeros para los que es más fácil, y que nuestro esfuerzo puede estar mejor empleado en otra cosa que en rascar aprobados. Incurriendo en la clásica pescadilla que se muerde la cola. Claro, que aunque nuestras capacidades sean más limitadas, un buen nivel socioeconómico permite la contratación de profesores particulares o la matriculación en academias extraescolares.

    Muchos de los que “se lo han ganado todo con su esfuerzo” tampoco ven que todo su consumo está financiado casi públicamente: Con la diferencia del valor real y el valor del salario de mercado de los productos que compran. Y en cualquier caso, es muy probable que paguen un precio superior al valor.

    Por otro lado la movilidad social no es sólo un mecanismo de libertad individual, sino de empatizar con otras personas, promoviendo la justicia: Si la mujer del artículo se ve sin opciones, y que la sociedad la ha relegado socialmente a una categoría de la que no puede salir por mucho que se esfuerce, difícilmente empatizará con otras “clases” y justificará (si es que no promoverá) cualquier mal que les ocurra.

  56. Existe una versión de este articulo en inglés?

  57. Muy bueno el artículo, felicidades, en parte me he sentido identificado, más que nada cuando has dicho que ser pobre no es sólo el no poder ir al cine o no tener un techo, si no que además es esa ansiedad que se siente y desesperanza. Gracias nuevamente.

  58. Interesante reflexión pero no me parece pertinente comparar dos realidades sociales tan, tan distintas como la española y la estadounidense.
    En EEUU, por razones históricas que no viene al caso explicar porque llevaría, me temo, un espacio muy grande, el papel y el tamaño del Estado ha sido y es pequeño, por momentos tirando a residual. El americano medio, para bien o para mal, no quiere que el Estado se inmiscuya en su vida: simplificando mucho, el Estado son “los Federales” o la CIA, gente que fisgonea en tu vida y seguro que para nada bueno, que se empeña en decirte lo que tienes que hacer, cómo debes llevar tu negocio o en sablearte dinero para gastárselo a saber en qué. Insisto, esto es lo que piensan muchísimos americanos de a pie, de todos los estratos sociales y con todo tipo de niveles educativos. No prejuzgo si esa forma de pensar es correcta o no lo es.
    Por tanto, para ese americanito medio la idea de un Estado provisor, que deba encargarse de los pobres, les suena a algo totalmente ajeno a su forma de entender las cosas. Es más, les repele y les llena de desconfianza. De los pobres se encargaban, y se siguen encargando en muchos casos, las diversas iglesias que hay como hongos por todo el país y todo tipo de organizaciones caritativas. En ese sentido, el grado de activismo social de los americanos multiplica al español por mucho. Claro, se me dirá, pero es que eso caridad y no estamos hablando de eso, sino de estado del bienestar. Cierto pero, repito, meterle a los americanos esa idea en la mollera es complicado. Por otro lado, los políticos estadounidenses saben que, hoy día, con la caridad y el activismo social ya no se llega demasiado lejos. Por lo tanto, nos vemos con un cóctel molotov que les puede estallar en las manos en cualquier momento: hay que mantener un cierto nivel de gasto social, vale, pero venderle ese concepto al votante es muy difícil (de ahí la cantidad exasperante e insultante de preguntas a que se refiere el artículo) y, por contra, es muy fácil que cualquier político en campaña electoral venga y le diga a ese votante que su dinero se está despilfarrando en “vagos y maleantes”, que lo que tienen que hacer es dejarse de lloriquear y echarle dos cojones a la vida, “porque los pioneros que se fueron al Oeste en el siglo XIX…” y te sueltan la batallita consabida. Aquí nos sonará a risa o a que hay que tener la cara muy dura pero allá funciona, vaya que si funciona.
    España, de nuevo para bien o para mal, no es así. Aquí no nos suena nada raro que haya un Estado-Providencia que se encargue de todo. Si la Santa Madre Iglesia, una solita, se encargaba de velar por nuestras almas y meterse con nuestra vida y decirnos lo que podíamos y, sobre todo, lo que no podíamos hacer, tenemos, además, que a lo largo de nuestra historia hemos “disfrutado” de monarcas absolutos de diverso pelaje y de una estupenda dictadura nacional-católica comme il faut.
    La idea del estado de bienestar sólo tiene sentido en Estados con un alto grado de centralización: la Alemania de Bismarck, Inglaterra, Francia… O España. Los embriones de nuestro Estado del bienestar aparecen a comienzos del siglo XX, con medidas tomadas en época de Cánovas y luego de Primo de Rivera, algo, poco, por razones obvias, se hizo en la II República y luego ya con el nacional-sindicalismo de Falange cuando Franco: aspectos claves como las cotizaciones de autónomos, indemnizaciones por despido, subsidios de desempleo y pensiones arrancan en esa época, con todas las limitaciones e imperfecciones que se quiera, hasta llegar al sistema, imperfecto, sin duda, que tenemos hoy.
    El problema de nuestro Estado del bienestar es que nos estamos haciendo trampas en el solitario. Me explico: cuando se habla de que hay que aumentar el gasto social, y a ese carro se sube, de boquilla, todo cristo, no se nos dice, porque no conviene, claro está, que dentro de ese cajón de sastre (desastre, sin duda) entra todo. Es decir, se confunde interesadamente gasto público con gasto social, como si fueran una y la misma cosa, cuando no son ni parecidas. Gasto público es la maraña de organismos y empresas públicas perfectamente ineficientes e innecesarias que se comen un potosí todos los años de nuestros impuestos. Así, nos encontramos, por citar sólo un ejemplo (los casos son legión), con que la Generalidad de Cataluña cierra quirófanos o no paga la calefacción de muchas escuelas en invierno o no provee de al menos un desayuno o un almuerzo digno a niños de barriadas pobres (gasto social) pero luego resulta que sí que tiene dinero para seguir abriendo giliembajadas en no sé dónde o le suelta alegremente 600 kilos 600 a los medios de comunicación de su pesebre mediático para mantenerlos (buena parte de ellos tendría que haber cerrado por quiebra técnica hace años) y, sobre todo, para que sigan cantando a los cuatro vientos las loas del soberanismo. “Hacer país” llaman a eso. Eso será, es, gasto público pero no gasto social.
    ¿Qué ocurre? Que cerrar todos esos giliorganismos que nadie necesita y que sólo están ahí para pagar favores o cerrar bocas significa dejar a mucha, muchísima gente en la calle y las revelaciones salidas ayer mismo de personas muy significadas de la Junta de Andalucía, diciéndole a los trabajadores de cierto organismo público que tenían que dejarlo todo aparcado y hacer campaña por el PSOE (así, directamente y por todo el morro, en plan “testigos de Jehová”, en palabras textuales) porque, si no, venían los del PP y los echaban a la puta calle, son lo bastante elocuentes como para no necesitar extenderme más.
    Mantener ese Estado monstruoso requiere de una cantidad ingente de gasto público… que nos venden como “gasto social”. Al final, entre seguir pagándole el sueldito estupendo a fulanito (y fulanitos hay a montones) y darle el desayuno a un niño pobre, creo que ya sabemos quién se lleva el dinero, ¿no?
    La cosa es que en España hemos pasado en muy poco tiempo del Estado del bienestar al Bienestar del Estado. Y en este caso el orden de los factores sí que altera el producto

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  60. Acertadisimo articulo…en el que da en el clavo que la puñetera mania de prejuiciar sigue latente…eso si creo que es atrevido comparar la realidad estadounidense que la del estado español…aunque el autor no quiera hacerlo,o eso quiero pensar pero veo comentarios que si, o al menos lo intentan…,sobre otros comentarios…que seria JD sin eses comentarios “rocosos”…

    Felicidades al Autor

    Un saludo!

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  62. Buen artículo, gracias, he pasado un buen rato leyéndolo.

    Sobre la pobreza, recomiendo cualquier libro de Oscar Lewis, pero, en especial, “Los hijos de Sánchez”, “pedro Martínez”, y “La vida”.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Oscar_Lewis

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  65. Gracias por el artículo

  66. Esto es exactamente mi dia a dia. Tengo mil deudas atrasadas (un préstamo, impuestos, multas etc), nada ahorrado, y cuando cae un euro a mis manos, me voy directa a tomar un cafe con leche a la cafetería, ese lujo del que prescindo habitualmente. Enhorabuena por el artículo.

  67. Caben muchas interpretaciones, pero algunas conclusiones, a fuer de obvias, son demoledoras. Es brutalmente cierto que el nivel de estrés que generan determinadas situaciones límite es insoportable y lleva a conductas paradójicas. No es raro ver una tv de 50″ en una chabola y para el que diga, que se dice,que viven del trapicheo y de la droga, ha de saber que esta situación forma parte del círculo vicioso de la pobreza. Es intolerable que se permita que la gente llegue a esas situaciones, y efectivamente, como dice el ‘blogero’ de 20 minutos, hay medios para corregir eso. Queda margen…todo lo que se despilfarra. No, no soy de Podemos y me parecen una calamidad pública no mejores que lo que hay.

  68. El ‘toque’ de podemos lo tomo prestado del blog de 20 minutos a quien nos remite el autor.

  69. Pingback: Educación y economía conductual: novedades

  70. Muy buen artículo.

  71. Buen articulo…. cada dia es más dificil leer algo interesante y que te mejore como ser humano… tu articulo es de los mejores que he leido en años.

  72. Pingback: Cinco barreras que nos dificultan encontrar trabajo.

  73. Pingback: Beati Possidentes | l'Endavant

  74. Muy bueno el artículo. Al leerlo me acordé de un trabajo de J Wolff titulado “Fairness, Respect, and the Egalitarian Ethos” (1998), en el que Wolff identifica situaciones en las cuales en función del logro de la equidad igualitaria se pasan a llevar otros valores tales como el respeto a las personas. Un ejemplo de lo anterior sería cuando necesitamos recoger información sobre las condiciones de los sujetos sobre los cuales recaerá una política pública y el procedimiento de recolección de datos implica que los sujetos deben realizar revelaciones vergonzantes…Wolff llama a esas casos: “shameful revelation.” Lo otro interesante es la conciencia del tiempo y la relevancia para evaluar planes de vida a largo plazo que presumimos que todos deberían tener y que juzgamos injustamente a quienes no cumplen con esos parámetros.

  75. Pingback: Pobresa, por i llibertat republicana — Èpsilon

  76. Pingback: Lecturas de domingo | El Séxto Hábito

  77. El mejor artículo que he leído en mucho tiempo, lleno de empatía y realidad. Muchas gracias Roger, de verdad.

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  80. Pingback: Pobreza infantil, transferencias fiscales y racionalidad

  81. ¡Qué artículo tan bueno! Normalmente se hacen análisis genéricos sobre la pobreza, pero éste se centra en algo muy pequeño para hablar de algo muy grande.

  82. Pago una burrada de impuestos, y he pagado más
    Mi hijo de 19 años me ha recomendado este artículo; me siento orgulloso de mi hijo, y de mis impuestos, sólo siento el mal uso que les dan algunos chorizos.
    Siga usted escribiendo para nosotros, por favor.
    Muchas gracias.

  83. Pingback: Pobreza, humanos, matrimonios, clásicos literarios, dibujos perversos, postmodernismo y Love Actually. Lo que nos gusto de Internet estos días - Especial Jotdown. - El jardin del pulpo

  84. Pingback: Para atrás, ni para tomar impulso!

  85. Pingback: La renta básica no es el problema | Palabras comunes

  86. Pingback: Tiempo, dinero, vida! | gadas

  87. Muchas gracias por compartir. Ayuda a tener un mejor punto de vista, y no caer en el simplismo de juzgar fugazmente algo tan complejo.

  88. Es interesante el artículo y hace pensar. Pero cómo explicás que los inmigrantes que llegaron a EEUU igualmente pobres en el siglo XVIII o a principios del siglo XIX sí ahorraban, sí tomaban decisiones financieras acertadas a pesar de ser pobres y analfabetos?

  89. Pingback: Ser pobre es una mierda

  90. Pingback: Permítenos o emprego ocupar o noso lugar como cidadáns? - La Duda

  91. Pingback: Permítenos o emprego ocupar o noso lugar como cidadáns?

  92. Ha sido un buen artículo para reflexionar, para ponerse en cierto modo en la piel de quien lo sufre y para tener una visión más amplia de comprovar como gestionan el tema de los Servicios Sociales en los diferentes lugares, fuera de nuestro dominio.

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