«Pep: la metamorfosis» o cómo Guardiola se convirtió en ajedrecista - Jot Down Cultural Magazine

«Pep: la metamorfosis» o cómo Guardiola se convirtió en ajedrecista

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Fotografía: Cordon Press.

Es importante empezar por el final de Pep: la metamorfosis, el último libro de Martí Perarnau sobre Pep Guardiola porque en ese final está toda una concepción del fútbol:

Comparto con Santiago Coca que «el futbolista es el propietario del juego», pero rechazo la afirmación generalizada de que el fútbol es de los futbolistas, porque entiendo que aunque son los principales protagonistas no podemos reducirlo todo solo a ellos. El fútbol no es de los futbolistas, aunque tampoco es de los entrenadores ni de los hinchas, ni mucho menos de los dirigentes. El fútbol es de los equipos.

Exacto. El equipo como un entramado vivo pero no necesariamente azaroso. El equipo como una combinación numérica o como una disposición táctica pero a la vez como un conglomerado de sentimientos. Alfiles y caballos con su corazoncito. Los libros de Perarnau se pueden leer de muchas maneras: desde dentro, para intentar entender al protagonista omnipresente, o desde fuera, como voyeur, observando a los actores sin maquillaje preparándose para la función, probándose el vestuario, leyendo parsimoniosos sus separatas.

Hay ahí para el espectador algo mágico pero a la vez duro, incluso triste: los equipos de Guardiola están vivos, sí, pero a menudo no lo parecen. Sinceramente, de la lectura de los dos excelentes libros de Perarnau no es complicado sacar la conclusión de que jugar al fútbol en un equipo de Pep no debe de ser nada divertido en el sentido más habitual e inocente del término. La comparación constante con el ajedrez tiene sentido porque así ven Guardiola y sus allegados el juego: una constante anticipación de la jugada del contrario, una sucesión de movimientos encaminados a un movimiento final donde la improvisación solo queda en manos de los genios.

Demasiadas cosas que comprender y un problema evidente: no a todos los jugadores les gusta el ajedrez y no todos entienden bien los movimientos. Leyendo este libro es fácil entender por ejemplo el desprecio de Ibrahimovic hacia las tácticas de Guardiola. El sueco es un excelente jugador de fútbol, pero nunca quiso ser un estratega, ni siquiera entiende el fútbol como estrategia sino como una especie de «yo, aquí y ahora». Igual que Ribery, probablemente. Jugadores desesperados que necesitan un fútbol desesperado, sin riendas.

Queda por saber también si muchos de los enamorados de Pep dentro de sus plantillas entienden realmente lo que quiere. Si es tan complejo como parece, estamos ante una duda razonable. No todas las inteligencias son las mismas y con esto no me refiero a una cuestión de cantidad sino de modo. Ni siquiera los más inteligentes lo son de la misma manera y una inteligencia tan espacial como la del ajedrez no tiene por qué estar tan extendida entre los mejores jugadores del mundo, sin que eso les incapacite para otros modelos.

En la inevitable comparación con Phil Jackson, el enfoque sería exactamente el contrario: Jackson iba con el triángulo por delante, de acuerdo, pero si tenía a Jordan era el triángulo de Jordan, si tenía a Shaquille O´Neal, era el triángulo de Shaq y si solo le quedaba Kobe, era el triángulo de Kobe. Pep no parece tener la misma paciencia. No lo parece, ojo, puede que en realidad la tenga. El juego de posición va más allá de tener el balón, consiste en tenerlo en el momento adecuado y en el lugar adecuado. En eso, coincide con el baloncesto, el balonmano, el waterpolo o incluso el rugby, su última pasión.

Jackson intentaba que todos los jugadores se sintieran importantes a su manera, quizá producto de su propio pasado como jugador de relleno en las grandes plantillas de los Knicks de los años setenta. Guardiola se emociona ante el currito… pero solo si el currito sigue con el plan tal y como estaba establecido de antemano.

Del espíritu de Hegel al Tractatus de Wittgenstein

Junto a las referencias constantes al ajedrez, hay en el libro un cierto gusto por la filosofía. La filosofía analítica, como no podía ser de otra manera. Incluso la distribución de los capítulos con sus constantes subdivisiones del tipo 4.5.3. recuerda al Tractatus logico-philosophicus de Ludwig Wittgenstein, a quien se cita unas cuantas veces. Baste decir que este primer libro de Wittgenstein, culminación del pensamiento iniciado por Russell y Carnap, resume la realidad en términos de lenguaje y viceversa, es decir, solo existe aquello de lo que podemos hablar y solo podemos hablar correctamente de lo que existe siguiendo unas reglas estrictas. De lo demás, solo cabe callar.

No está solo Wittgenstein en este juego de espejos. En ocasiones, al vestuario de Guardiola parece faltarle la inscripción que Platón puso en el frontispicio de su Academia en Atenas, aquel «que no entre aquí nadie que no sepa geometría». En realidad, ya lo hemos dicho, la geometría, el espacio y su gestión, es la base de todo. Colocar el peón en la casilla correcta antes de que lo haga el rival o justo cuando el rival pensaba hacerlo. Anticiparse, vaya.

En otras ocasiones, las más sentidas, Guardiola aparece como aquel Napoleón en la batalla de Jena, la encarnación del «espíritu» para Hegel. El «concepto» convertido en persona, en elevación suprema del intelecto a partir del cual se ordena la realidad. El héroe romántico, revolucionario. Ambos se encuentran con destinos similares: tras tanta victoria épica, el emperador francés se encuentra con Waterloo; a Pep, más prosaico, se le cruzan las semifinales de la Champions League, sin que en el libro se entre a diseccionar lo suficiente por qué si todo se hizo siempre tan bien. En general, parece que toda victoria es hija del modelo y toda derrota, accidente o infortunio.

Lo curioso es que hay en toda estructura teórica de la que el propio Guardiola participa una contradicción aparente con el Guardiola de verdad, el de las ruedas de prensa más apasionadas, el competidor, el que insiste en que si ha llegado al City es «porque ha ganado mucho», que es verdad. Es decir, hasta cierto punto, la teoría eclipsa la práctica y la práctica es abrumadora. Casi el 80% de partidos ganados a lo largo de tres temporadas en Múnich, una producción goleadora impresionante y una capacidad defensiva a la altura de las mejores —si no la mejor— de Europa.

Una de las pocas cosas mejorables del libro es su lenguaje. A menudo, abusa de términos sacados de conferencias de coaching o libros de marketing en los que los jugadores tienen que ser «proactivos» y están siempre «enfocados» en algún aspecto u otro del juego. Quizá la metamorfosis de la que se habla en el título será precisamente la capaz de convertir la rigidez del Tractatus en la alegría posmoderna de las Investigaciones filosóficas, en las que al final el lenguaje no es sino un juego que reinventan los niños de una escuela británica. La necesidad de adaptarse y el tiempo necesario para adaptarse, por supuesto, que Perarnau insiste en que probablemente sean más de tres años.

La realidad del City y las ausencias significativas

Otra cosa es que Guardiola esté para quedarse más de tres años en el City si no lo ha hecho en Múnich. Hace bien el autor en recordar que el equipo de Mánchester no es un cualquiera, que también tiene su historia y su tradición, aunque sea más difusa y menos monolítica que la del Bayern. Los inicios de temporada, como se preveía en el libro, han sido titubeantes: en liga, el equipo va tercero a siete puntos del Chelsea de su admirado Antonio Conte, otro hombre con nombre de filósofo. Aunque sigue marcando goles a buen ritmo, aún le queda mucho por mejorar a nivel defensivo y está por ver si lo hará con una plantilla que deja que desear en esas posiciones.

Sería interesante un libro que completara la trilogía sobre estos primeros meses en el City. Todo apunta a que deben de estar siendo apasionantes, todo un reto. La liga inglesa vive su momento de apogeo táctico. Puede que, como se indicaba al principio de esta reseña, el fútbol no sea de los entrenadores, pero en Inglaterra se han juntado ni más ni menos que Guardiola, Mourinho, Klopp, Conte, Wenger, Koeman, Ranieri o incluso Karanka, todos ellos con una poderosa narrativa detrás. Ahí solo falta Paco Jémez entrenando al Hull City.

Puede que Guardiola quiera quedarse una buena temporada allí, como cuando cogíamos al Leganés en el PC Fútbol y no descansábamos hasta hacerlo campeón de Europa, o puede que las ofertas de otros equipos con más recursos, más historia y más capacidad para luchar por los títulos acaben precipitando su marcha. Puede que acabe agotado de tanto dar clase y puede que sea al contrario y que sus alumnos respondan con tal entusiasmo que los títulos lleguen antes de lo previsto, y con los títulos la adrenalina y la energía necesarias para soportar otra serie de agotadores partidos de la máxima.

No sería justo acabar el comentario del libro sin mencionar a los que apenas salen en el mismo, como tampoco salían en el anterior libro del autor sobre Guardiola ni en su reflexión sobre La Masía de 2011. La importancia que se da a la tradición es máxima, incluso el respeto a las distintas tradiciones con sus distintos sacerdotes. Lo curioso es que entre tanto nombre, tanto ajedrecista, tanto entrenador de rugby y tanto Juanma Lillo no aparezca nunca Luis Aragonés y solo lo haga una vez Louis Van Gaal, de pasada, y en la página 448.

Sinceramente, desde fuera es difícil de entender. No ya porque los que estén no lo merezcan sino porque Luis y Van Gaal son figuras demasiado cercanas a Pep como para pretender que no influyeron en absoluto en su fútbol. En ocasiones, parece que la deriva que tomó el fútbol español hacia el espectáculo, la posesión y el triunfo empezara con el Barcelona del triplete, pero lo cierto es que Luis ya había ganado para entonces una Eurocopa empeñándose en juntar a Xavi, Iniesta y Silva en el medio del campo, tres jugadores que apenas llegan al 1,70 m. No solo eso sino que llevaba dos años peleando por esa apuesta frente a la creencia popular de que el que tenía que jugar era Albelda.

Lo de Van Gaal parece aún más sangrante y no hace sino aumentar su leyenda de maldito. Puede que sus enfrentamientos con Cruyff le hayan condenado a ese ostracismo narrativo pero lo cierto es que nadie se ha parecido tanto a Guardiola en la era contemporánea —la obsesión en el detalle, la anticipación libreta en mano, la gestión del espacio, la presión constante, el 4-3-3 reconvertible con espacios en el que todo el mundo defiende…— como Van Gaal y en concreto su Ajax de las temporadas 1994/95 y 1995/96.

Teniendo en cuenta que Van Gaal fue entrenador de Guardiola durante cuatro temporadas y que entrenó como él al Bayern de Múnich, llevándole a la final de la Champions League de 2010, es complicado pensar que su influencia en el catalán sea igual a cero, pero, en fin, ya se sabe que las batallas con Van Gaal son casi siempre batallas perdidas.

Todo esto no es óbice para disfrutar de una lectura agradable, detallada y, como decíamos antes, «para todos los públicos». Los amantes de la táctica tienen para aburrir. Los curiosos encontrarán anécdotas privadas de lo más jugosas y los enamorados del personaje encontrarán mil matices que añadir a su concepción del mismo. Los libros de Perarnau arriesgan y se desnudan como lo hace el fútbol de Guardiola. De ahí que sea tan fácil encontrar los fallos. De ahí, también, que sean tan tremendamente necesarios.

38 comentarios

  1. Pingback: «Pep: la metamorfosis» o cómo Guardiola se convirtió en ajedrecista – Jot Down Cultural Magazine | BRASIL S.A

  2. Hombre, de lo de Albelda habrá que darle las gracias a Koeman, no a Luis Aragonés, que todavía le seguia llamando incluso cuando el holandés le tenia apartado del equipo. Gracias a eso sale Albelda, entra Senna y Luis en parte se encuentra el juego de posesión.

    Mira lo que decía el propio Luis en Enero de 2008 de Albelda http://m.20minutos.es/deportes/noticia/aragones-situacion-valencia-329805/0/

    • Justo como lo describes, mi admirado Pablo. Es que el periodismo reescribe la historia como mas conviene al relato.
      Hay otros mitos que, los de mi generación, nos los hemos encontrado ya con el envoltorio y el lacito, y por tanto no podemos discutirlos. Pero este del Tío Luis…lo hemos visto en vivo y en directo, y la novela se prolongó durante varios meses, como bien dices. El final fue el que todos conocemos, pero las causas del cambio se originaron en la llegada de Koeman a Valencia.
      Que esa inactividad de Albelda provocó un cambio de modelo en la selección y ese cambio, ¿Cuanto tuvo de improvisación por parte de Luis, de visión de futuro hacia donde iba el juego, de revisión de sus planteamientos futbolísticos anteriores…? Nunca lo sabremos, porque ya no esta aquí para aclararlo.

  3. Hombre, lo de Ibrahimovic o Ribery como seres anárquicos incapaces de adaptarse a un esquema colectivo es una mercancía difícil de comprar. En el primer caso porque ha sido basal para Mourinho tanto en Inter como ahora en el ManU. Y el segundo porque precisamente con Van Gaal dio sus mejores rendimientos.

    Se trata simplemente de que Guardiola en el trato personal es bastante desagradable para quien no sufra cierto enamoramiento por él, y de que su fútbol está muy ideologizado, lo que provoca suspicacias en el caso de futbolistas que ya han conocido el éxito con otros sistemas y técnicos.

    • A quien le ha empatado Ibrahimovic?

    • Conoces personalmente a Guardiola? Has mantenido, aunque sea, una conversación con él? O lo del trato personal lo dices únicamente por lo que lees en el Marca y escuchas en Deportes Cuatro y el Chiringuito?

    • A mi modo de ver, al Guardiola entrenador le perjudica mas ese aura divina que, le reconocen sus defensores en la prensa, de lo que le beneficia. Pues visto de ese modo todas sus decisiones son sagradas. Y no creo que él mismo crea eso, sino todo lo contrario. Presentado como “evangelizador” de los barbaros, tanto en Alemania, como en Gran Bretaña, y hombreeee…., eso no se sostiene. Un excelente entrenador, en cualquier caso. Un personaje divinizado, no. Una suerte de Cid, que cuando se marcha de esos equipos, lo bueno que les ocurra, es debido a su paso por allí, esas enseñanzas taumatúrgicas que deja. Un gran profesional, pero solo eso. El resto es literatura. Y Perarnau es un periodista de los buenos, de los muy buenos, por otra parte.

  4. El problema de Ibrahimovic no es ese ajedrez del que habla el autor sino la imposición de Messi para jugar en el centro del ataque cuando el sueco estaba marcando goles a puñados y el argentino, para mí el mejor jugador del mundo, le pone a Guardiola entre la espada y la pared para que elija entre él y Zlatan. No hay más que irse a la hemeroteca de la época y ver cómo el sueco iba como una bala y el de Rosario exige un cambio de escenario. Desde entonces, jamás volvió a la banda e Ibrahimovic fue utilizado casa vez menos.

    • Y la cosa no salió del todo mal. Una de los grandes méritos de Guardiola , fue explotar al máximo las condiciones de Messi. Primero, separandole de las malas influencias ( Ronaldinho, Deco…) Segundo, cambiándole sus hábitos de vida y alimenticios. Y tercero, dándole libertad en el terreno de juego sacndole de la banda. P.D. Nada contra Ibra, al contrario. Siempre he pensado que después de Leo era el mejor y más talentoso. muy por delante de CR

    • Bueno Ibrahimovic tenia MUCHOS problemas : Para empezar no asumir que tenia por delante a uno de los mejores jugadores de la historia del futbol, no sólo no lo asumia, sino que estaba convencido de que él era mejor; o sea una burrada.

      Honestamente, visto en retrospectiva no se como alguien es capaz de pensar que el Plan B (Ibra de puto amo y Messi en la banda) hubiera sido mejor que cualquier otra alternativa que no fuera tener a Messi libre en ataque con Ibra de segundo delantero (por ejemplo), es absurdo sinceramente ……

      No sólo eso sino que a medida que avanzaba la temporada la indolencia de Ibrahimovic era cada vez más alarmante (no es un modo muy eficaz de convencer a nadie de que TU deberias estar al mando) ; el aficionado se desesperaba ante la inmovilidad de un Ibra al que terminó comiendole la tostada Bojan ……….

  5. Cuando hay cogido un equipo de medio pelo en segunda, lo haya subido, ganado la liga y luego dos veces seguidas la Copa de Europa empezaré a pensar que es un genio como entrenador. De momento lo que tiene son unos hagiógrafos cojonudos.

    • Exacto.

      • Entonces no existen los buenos entrenadores, si eso es lo que significa para ti un buen entrenador, porque nadie hasta el dia de hoy a hecho eso. Por otra parte cuando el señor Guardiola comenzo en el barca, este equipo venia de no ganar nada el año anterior y se llevo los 6 titulos, messi se desarrollo bajo guardiola (imaginate si el nuevo entrenador hubiese sido mourinho, que habria sido de messi en su sistema de juego). El otro tema es lo de que Guardiola en el barca tuvo a messi a xavi iniesta en co. y que asi cualquier sistema funciona y de aqui yo tambien saco mi comparacion con phil jackson en el baloncesto y su triangulo magico que solo funciono cuando tuvo a jordan kobe y shaq el resto de las temporadas sin ese tipo de jugadores pasabamos al triangulo tragico en vez de magico. Conclusion; un entrenador puede tener ideas, las que sea, pero tiene que tener jugadores capaces de desarrollar esa ideas, sino a poquita cosa llegara.

        • El caso es que sí existe alguien que haya hecho eso. Y también le han escrito libros y le han hecho hasta películas. Sin tantas pijadas ni la prosopopeya que rodea a nuestro héroe, eso sí. Y lo hizo por cierto sin la colección de megaestrellas que siempre le ponen a Guardiola en nómina.
          Lo dicho, aduladores a manta.

          • Eran otras épocas, los presupuestos de los equipos a nivel europeo estaban mucho más igualados. No es comparable la era de Brian Clough con la de Guardiola. En lo de los hagiógrafos babosos, estamos de acuerdo.

    • No sólo no existe (especialmente lo de las Copas de Europa), sino que se huele tu rencor a leguas…

      Se escriben muchas cosas de muchos entrenadores y digo yo que si se escribe más de uno, o lo que se escribe es habitualmente bueno por algo será…

      Al margen de esto, tú no has visto jugar a nadie (selección incluida) cómo juegan los equipos de Guardiola (incluidos el Bayern y el City).

      Y tampoco has visto ganar a nadie el % de títulos de Pep.

      Y cierto que los jugadores influyen, pero te recuerdo que antes de entrenar al primer equipo sube al filial (sí, en tercera) y luego juega con los mismos que había un fútbol completamente distinto.

      Dime, dónde está el debate?

      • Te puedo asegurar que mi estado mental es de lo más zen. Pero cuando uno abre la boca y más aún cuando escribe debería estar seguro de lo que dice, para evitar el riesgo de quedar como un ignorante. Quizá vuestro problema es que os habéis creído a pies juntillas todo lo que os cuentan los palmeros de Guardiola a cerca de su reconvención de este juego. De que poco menos que el
        Mesías venido a sacarnos de las tinieblas. Y no querido. Esto es muy antiguo y antes ya hubo quien hacía cosas increíbles. Claro que eran menos empalagosos que nuestro protagonista. Eso sí actuaban en escenarios menos glamourosos y se daban menos pisto.
        Entérate de quién era Brian Clough anda, que te vendrá bien ver que hay vida más allá de la aureola de Pep.

        • Lo dicho… :)
          No te queda ná…
          Paciencia…

          • Brian Clough, incluso lo hizo dos veces, con el Derby Conty lo ascendió a primera después gano la liga y llego a la semifinal de la Copa de Europa, su consagración fue con el Nottingham Forrest a quien ascendió a primera después gano la liga y ganó dos veces la copa de Europa. Guardiola no es mal entrenador, el problema son sus seguidores que creo que no tiene más de 20 años y no conocen la historia del futbol, es por ello que cuando Guardiola haga algo parecido se podrá hablar de un genio, en estos momentos es solo un buen entrenador.

            Sin embargo me gusta más el caso de Ferguson, ahora todos piensan que el Man Utd es rico y siempre lo ha sido, pero nada más alejado de la realidad, a mediados de los ochenta el Man Utd era como un Asto Villa de ahora, un rico y glorioso pasado, con un presente sin esperanza, mediocre y pobre en la segunda división, cuándo Ferguson llegó lo hizo recobrar el carácter de ganador tardó más de una década para hacerlos campeones de Europa, pero en el camino, le devolvió a al equipo el carácter, la dignidad de ponerse la playera roja, y de paso los hizo millonarios, en fin hay muchos ejemplos de entrenadores que hizieron glorias con jugadores de segudo y tercer nivel. Guardiola aún está muy lejos de ello.

    • Brian Clough

    • @ kilgore

      Es tu vision, Prefieres un pintor de reformas que a Miguel angel.

      A Mourinho le das el Barcelona aquel que cogió Pep en el que era unanime que que Xavi e iniesta no podñian jugar juntos que nadie se olvide y:

      -Le daria la patada a Xavi,a iniesta lo sacaria 20 minutos. Messi estaría perdido en la banda y jugarian 2 troncos negros en el centro el campo.

      -Tendríamos un Barcelona dando pena jugando al fallo del rival que no habria significaco nada para la historia del futbo,l y en el Bernabeu gustaría en futol de verdad y no el patadón y contraataque como ahora.

      • Esta comparación con Miguel Ángel todavía no la había leído. Va a tener razón Joaquín y el problema no es Pep si no los que os empeñáis en sacarle brillo a base de darle lametones….

        • Son tus argumentos, con ejemplo que uno com pocos medios tiene mas merito que al que le han dado todo ( segun tu)

          Si al pintor de reformas qes el mejor pintando paredes a rodillo. le das la capilla sixtina y todos lo medios que quiera no haria nada de nada

          La cosa es asi

          Eso si Miguel anguel tampoco te hubiera hecho un puto gotele no te preocupes.

          Son niveles diferentes. Tu ya escoges el que quieras.

      • Guardiola en un buen técnico y muy ganador eso es incuestionable, pero compararlo con Miguel Ángel es absurdo, incluso llegue a ver quién lo comparaba con Mozart, sin embargo, se me asemeja más a un Ringo Star muy bueno en la batería, apostaba por la unidad del grupo, ecuánime, y tenía a tres monstruos de la música por compañeros, y los cuatro consiguieron el éxito universal juntos. Hay quien dice que Ringo Star es el hombre más afortunado de la música, se encontró en el momento exacto de la historia para integrar a los Beatles.
        El debate en este asunto, es que los seguidores de Guardiola quieren racionalizar sus decisiones y tácticas, técnicas, quieren dotarla de un método, de un marco conceptual como si fuera una nueva corriente del pensamiento, pero en vez de racionalizar, sus seguidores se comportan como sectarios de una nueva religión, es decir, no admiten más que hechos e ideas con los que concuerde su dogma.
        Y para terminar Lennon, McCartney y Harrison (Barcelona, Messi, Iniesta. Pique, etc) volvieron a alcanzar el éxito como solistas, lamentablemente Ringo Star no, pero él es un gran baterista, al igual que Guardiola es un buen entrenador.

  6. La posverdad del fùtbol es que Messi es mejor que Cristiano.

    • O no ha entendido usted lo que se quiere decir por “postverdad”, o ha empezado a beber muy temprano.

  7. Lo siento, pero esta ideologización del guardiolismo como si se tratase de un nuevo sistema filosófico postmoderno me parece un cuento chino. Queda muy bien rellenar artículos así, pero carece de la mínima verosimilitud. Los entrenadores tienen una noción general de juego (un estilo), a la que aplican variantes en función de sus recursos y los del contrario, pero eso no es ni lejanamente un sistema filosófico. Lo más ideológico que se ha escuchado en la historia del fútbol fue la célebre afirmación de Vujadin Boskov “fútbol es fútbol”.

    • Zapatones de Hortaleza, tienes toda la razón.
      Si hay algo que no admite dogma es el juego. El futbol lo es. Otra cuestión es jugar organizado, cosa que cualquier equipo de cualquier deporte debe intentar, cada uno con sus armas. Pero de ahí, a construir un relato de filantropía y buenas maneras, va un mundo. Sobre todo en el encarnizado mundo de la competición, con enormes presiones económicas y sociales. Por no hablar de las lecturas políticas interesadas de cada opinador.
      En fin, que el personaje de Guardiola entrenador es un filón, y económicamente, también. El día que no le vaya bien, le atizarán sin piedad para seguir sacándole redito. Lo hacen con todos.
      Miremos a Bradley Wiggins, los mismos que le han ensalzado como deportista, ahora (retirado) husmean en la trastienda para ver que de sucio/sospechoso encuentran que justifique su transformación deportiva, entre pistard y vueltomano. El dinero que pueda darles es su único objetivo. Muy triste, por otra parte.

      • El mismo termino nos remite a la filosofía o a un movimiento cultural. “Guardiolismo”.
        ¡¡¡Que es futbol compañeros!!!

  8. Aprecio mucho a Guardiola, pero, ¿que el fútbol es de los equipos? Eso es como decir que la educación es de los colegios o que el dinero es de los bancos. El fútbol, como casi todas las cosas importantes, es de los niños.

  9. Guardiola es, para mi, la maxima expresion de la tecnocracia en el juego; de su profesionalizacion en estado quimico puro. Habran otros tecnocratas que lo lleven un poco mas lejos, pues el futbol como ciencia deportiva seguro progresara mas, pero Pep fue el paladin mas exitoso de esta concepcion del juego, y triunfar hoy en dia es imponerse y pervivir. Donde muchos ven magia, arte y una avasalladora belleza yo miro una naranja mecanica; la naranja mecanica primigenia fue bellisima, el Barca por decantamiento fue demasiado tactico, demasiado demarcado, demasiado academico; no habia lugar al asombro o la intuicion, ni sus contragolpes (que hizo cantidad a partir del juego de presion e inmediata circulacion) parecian contragolpes, vaya. Y se forzaba el juego hacia una misma jugada, Messi arrancando medio escorado por derecha, destruyendo la zona media baja del rival, repartiendo pases, paredes, goles. Con perdon puedo comparar el barroquismo del Barza en sus horas mas tristes con un poema irrelevante de Gongora, hay arte pero hay tambien un deseo completo de no “jugar” sino de avasallar; una mecanica que a veces extenua y ahoga el placer. Guardiola es tecnocrata tambien cuando vive, lo cual es en extremo molesto cuando hablamos de entrenadores con personalidades geniales, avasalladoras y espontaneas. Hay que darle el merito de intentar portarse como un caballero cuando vinieron mal dadas, pero el futbol como espectaculo vivencial necesitaba de un hombre valiente, inteligente que no intelectual y esencialmente correcto, no politicamente correcto; nos hubiera dado una leccion de vida, pero solo supo dar manierismos de salon. Le decian contracultural, pero su predica es lo mas cultural que tiene el futbol; ganar espacios, temporizar y engañar. Se intento tambien, cerrilmente, cazar a la seleccion española con su Barza, cosa que el desmintio porque si, es una mentira gordisima y mostrenca. Es un heroe de estos tiempos donde se manipula, se simplifica y se tergiversa… y se posa.

    • Bravo, Gustavo.
      Y lo de los contragolpes que no lo parecían…lo has clavado. Ese Barcelona consiguió muchos mas goles de esa forma que con los famosos 22 toques, o ¿eran 24?
      Pero la narrativa no debe parar. Es parte del negocio generado alrededor de Guardiola. Entre los que lo ven como un santo y los que lo ven como la encarnación demoniaca ,estará el personaje.

  10. Me tiene harto tanta alabanza a Guardiola; pareciera que fue el inventor del futbol; la única realidad es que el tipo siemore dirigió equipos con billeteras gordas que podían hacerse, en determinados momentos, de los mejores jugadores ; contó con el.mejor Messi en el Barca, rodeado de otros crack de la época en su apogeo; fue al Bayern, con el que ganó tres ligas, estamos hablando de un club que ganó casi el 80% de las ediciones de la Bundesliga, aunque, con más plantilla, no pudo superar lo hecho por Heycness , al que cuando ganó el Trebol (liga, copa y Champions ), apenas se le menciono. ..y ahora en el City lo está haciendo de pena, mucho peor que Mancini y Pellegrini, que tenía aun contrato mientras Guardiola negociaba va el suyo…eso es una auténtica falta de ética. ..por eso me embolado cuando este tipo después habla de disciplina y valores…

  11. Dijo el gachó, hace no tanto, en su estancia bávara, que lo que él hacía en el Bayern era “contracultural”. Señor mío, se coge usted al Karlsruhe, e imbrique el “passing game”, que no lo inventó usted, con jugadores de segunda alemana. Harto de la idealización que, de uno y otro, se hace de dos entrenadores cuyos mayores méritos son hacer ganar a las mejores plantillas del mundo. La comparación con Clough, o extrapolar a éste al fútbol pos-Bosman, es una estupidez. Irrepetible. Pero dejen la cantinela del librepensador de la pizarra cuando equipos de medio pelo le andan robando la tostada a un elenco de quinientos millones con el mayor talento que los árabes han podido sufragar. Si quiere canonización, que juegue al toque pasivo con el Palace y nos dejamos de felaciones al libreto…

  12. Desde luego con personalidades tan complejas como las de Pep y Van Gaal todos parecen diferentes y iguales, pero yo diría que en contra de lo que muchos pensarían, Van Gaal se parece a día de hoy al poli bueno y Pep al poli malo, sobre todo en su actitud seria y desafiante con la prensa(cosa que entiendo, porque realmente va 100 pasos por delante de ellos)

  13. Quién no alaba a Guardiola puede ser por dos motivos:

    -Madridista que no puede reconocer nada bueno del Barça.

    -Barcelonista que odia todo lo relacionado con el Cruyffismo.

    Se retro alimentan mutuamente. Guardiola, por mucho que escueza, es un revolucionario.

    • Henry. Con todos los respetos, un revolucionario, no. Un estupendo entrenador. El entrenador que ha conseguido la mayor pureza en la forma de jugar al futbol del Barcelona. Ahondando en la idea, que ya se venia practicando desde Cruyff, Van Gaal, Rijkaard…no es poca cosa. Pero es que los adjetivos, a veces, se regalan con demasiada alegría. Quizas nos olvidemos que allí contaba con cuatro fuoriclasse en el centro del campo, (los cito por orden cronológico) Xavi, Iniesta, Messi y Busquets. Eso facilita el trabajo, como se ha visto después. O ¿Es que acaso sabe menos de táctica, psicología, gestión de egos, ahora que en aquella época?. No lo creo.

      • Básicamente.

        Un gran entrenador, pero no es como si el Barça se hubiese quedado en la mierda despues de él, eh

        Y el Bayern lo hizo mejor el año antes de que llegara él. No se puede decir que haya decepcionado, pero tampoco ha sido épico. Ha ganado lo que tenía que ganar y ha perdido con quien tenía que perder.

        A ver como le va en el City.

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