Pedro Ruiz está en forma. Todos los días, incluso aquellos en los que se baten récords de temperaturas mínimas que establecerían el estado de alarma en más de una región siberiana, a primera hora de la mañana se zambulle en la piscina de su casa en las afueras de Madrid y nada un par de largos al estilo que más le apetezca en ese momento. “Todos los días. A veces los vecinos se asoman para ver si me atrevo, y allá que voy. No dejo de hacerlo jamás. Y mira cómo estoy; nunca he tenido un resfriado”. Esta salud de hierro le permite también conservar la cordura necesaria para sobrevivir en un mundo que considera de locos, además de bastante podrido. Sus razones tiene para considerarlo así, y las expone con crudeza después de sentar las bases de su condición en una declaración que tiene todos los visos de ser una importante cuestión de honor: “Quiero que dejes muy claro que yo no soy periodista, ¿eh?”. Y aunque sería difícil que se nos olvidara resaltar semejante dato biográfico, para evitar disgustos involuntarios empezamos dejando constancia de ello.
¿A qué te dedicas ahora? ¿Estás retirado? ¿Por qué has dejado la televisión?
Uno: no estoy sin hacer televisión porque yo quiera, sino porque no me dejan. Dos: hago teatro, como toda mi vida, porque siempre he vivido del teatro. Tres: No solo es que no esté retirado, sino que estoy a punto de aparecer en un montón de sitios si las cosas salen bien. Y cuatro: He estado doce años dedicado a cuidar de mi madre, que es lo más importante que se puede hacer en la vida.
¿Qué tienes en proyecto?
Morir dignamente, que parece una tontería. Acabo de escribir un libro que se llama Testamento que es el decimocuarto y que supongo publicaré dentro de un par de meses. Y mi proyecto es hacer muchísimas cosas. Muchas que no he hecho y las que ya he hecho, mejor. Estoy preparando una película que se llama El rey de la basura, de la que he rodado un “teaser” muy importante, con gente como José Mota, Sara Montiel, Lola Baldrich, Eloy Arenas… muchísima gente. Estoy buscando la financiación.
¿La diriges tú?
La dirijo, la he escrito y la codirigiría con un compañero. He parado la gira de Escándalo en palacio hace un mes en Barcelona. También estoy negociando televisión después de ocho años de no poder hacerlo. A lo mejor, y digo a lo mejor, me hago cargo de un relanzamiento del festival de cine de Málaga. Y estoy pendiente de unos contratos en Argentina para debutar allí, cosa que no he hecho nunca.
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Tiene pinta de ser un tipo cansino obsesionado con fijar una determinada imagen de sí mismo («yo», «yo», «yo»… «reitero», «reitero», «reitero»…) y no parece muy cómodo con el lector, ya desde el principio. Da la sensación de que tiene miedo a que se le juzgue en una dirección que él no suscribiría. Esa es la impresión que me ha dado. Dicho esto, debo reconocer que algunas de sus opiniones no me han parecido ninguna tontería.
plas, plas, plas
Por la entrevista y para el entrevistado.
Borja, supongo que deboido a que está escarmentado de los periodistas «profesionales» españoles y de que los españoles siempre busquen la peor interpretación de las palabras de uno -nunca concediendo el beneficio de la duda.
Nota: si los caretos elegidos para el avatar nos definen…
En mi caso no creo que me defina el avatar escogido…. de momento ;-)
Menuda empanada mental,aderezada con un poquitín de egolatría…supongo que las contradicciones hacen a una persona interesante, pero…»yo he escrito más que he leído, he leído menos de lo que la gente piensa…unos cuantos miles de libros»
Si entre esos libros están las mierdas de Estulin, está dicho todo.
Mientras leía la entrevista he tenido que esquivar el ego del entrevistado, a veces parecía salir de la pantalla.
Lo de definirse ácrata es una moda un tanto esnob, más que nada por hacerlo sin conocer las implicaciones de tal concepto, de modo que en el siguiente renglón suelta algo que lo contradice.
Este hombre enamoró a mi madre en el pasado… Y a mi en el presente.
A mis 39 años, atisbo en este ser humano un calor de hogar al estilo » chimenea en otoño»… Guau.
Brillante intangible, de veras.
El problema de Pedro Ruiz no es que esté transpapelado como él dice, es que siempre que habla destila en su discurso una palabra: moralina.
Por otra parte se equivoca en meterse en asuntos donde evidencia su falta de talento, en el cine y en la música, aunque en este último caso algunos de sus discos pertenecen con todo derecho a la mejor colección de música española bizarra, inclusive a la altura del mítico disco de el Dioni.
Dime de lo que presumes (durante toda la entrevista) y te diré de lo que careces (sobre todo de mano izquierda)
Yo llevo 24 años vetado en televisión.
¡Grande!
Me parece un tipo que quiere agradar y sorprender, pero le sale mal. Quizás sea porque transmite en la misma onda desde hace 40 años. De todos modos tiene su mérito sobrevivir con el mismo cuento durante tanto tiempo. La entrevista me ha gustado, y la respuesta acerca de Nuria Espert me ha emocionado.
Siempre me ha parecido que intenta venderse con un personaje demasiado cansino. No creo que sea así en la vida real, porque ni Dios lo aguantaría.
Por otro lado lleva años justificando su falta de talento para algunas cosas con el rollo del veto. Es imposible que todos se hayan puesto de acuerdo para vetarle.
Saludos cordiales.
¿Tiene una placa con su nombre debajo de la Tv?!!!
Qué tipo este…
Amén de la foto macabra de Omayra Sánchez.
Pedro Ruiz no ha hecho NADA de calidad en toda su vida. Es la personificación del «quiero y no puedo». No sé qué hace aquí.
Ejercicio para momentos de aburrimiento:
Con esta entrevista por delante, pulse en su teclado CTRL+F. Seguidamente escriba en el campo de búsqueda «yo», sin las comillas. Pulse enter, pulse enter, pulse enter, pulse enter…
Han sido 90 preguntas realizadas y 55 yoes. Entretenido, sí.
Qué pereza de tio.
Sus programas de televisión siempre fueron un horror.
Pues en mi caso, lo que agradezco son vuestras largas entrevistas…dan para poco, para mucho, para todo…
Este señor se toma demasiado en serio a sí mismo. Menudo ególatra.
Cuántos amigos tiene Pedro Ruiz…
Nunca fue santo de mi devoción. Una de las mayores decepciones como asistente a un espectáculo en directo la sufrí en una actuación suya en el desaparecido Teatro Coliseum, de Salamanca, hace un montón de años. Fatuo y largo. Y además cantaba. Imperdonable. Hacía poco que había dejado de presentar el Estudio Estadio de los fines de semana (algo a lo que creo no alude en la entrevista, no pienso releerla para confirmarlo).
En cuanto a su actualidad, tengo una pista: Cuando les pregunté a mis dos hijos (32 y 25 años) si habían leido la entrevista en JotDown, el mayor respondió que no le interesó, el segundo preguntó quién era Pedro Ruiz.
«Domingol» se llamaba aquel zurullesco programa resumen de la jornada futbolística.
Porqué me produce tanta pereza este hombre??Sus ganas de resultar deslumbrante en cada respuesta?Su necesidad de que pensemos «oh, qué ocurrente??
Porqué, porqué??…
Lo que ha tenido que sufrir esa pobre mujer…las madres son lo más.
Vaya, dice más Pedrito Ruíz en una sola respuesta que todos y cada uno de los iluminados que comentan a pie de página.
Porque eso es lo que somos, lo sabéis, ¿no?
Sí, todos somos contingentes, pero sólo Pedro Ruiz es necesario
14 libros. Así serán…
Aburrido, aburrido, aburrido, aburrido.
¡Qué tostón de entrevistados!
Jodo, este en el festival de Málaga, lo que le faltaba al cine español. Cansino histórico este hombre, solo conocido por El libro gordo de Pedrete, levantarle un dineral a Antena 3, rodearse de señoritas que le sacaban una o dos cabezas y hacerle entrevistas a Dios. Ah, e «inventar» la moviola…
Pero mis respetos por dedicarse a cuidar a su madre. Eso honra a cualquiera, de verdad.
En Jot Down he leído entrevistas con Sostres, con Ussía, con Maruja Torres… con la gente más chunga y sectaria. Y todos me han caído hasta bien.
Pero con este es imposible, de verdad.
Grande Pedro, un salmón contracorriente en un caudal de inmundicia social. Nunca te casaste con nadie, eso te trajo enemistades, descréditos y vetos, pero no pudieron robarte tu libertad y tu par de huevos. Les diste caña y te pusieron sordina, pero seguiste trabajando en tus submundos, más pendiente de una sonrisa, un beso, una flor que del estiercol humeante de los despachos. Espero tu regreso a la vida pública. Ahora con tu permiso voy a buscar alguna foto de los pezones de Inma del Moral.
es auténtico y libre, y por ser así paga un peaje importante, pero precisamente por pagar ese peaje se convierte en alguien diferente importante y especial
Aburrido y repetitivo…