Cine y TV

Cinco secuencias memorables de El diablo sobre ruedas

Duel1
Suele suceder. Cuando la industria del cine decidió finalmente reconocer —con La lista de Schlinder— que el talento de Steven Spielberg iba más allá de la facilidad para recolectar millones de dólares como si fuesen cebollas de un campo de Alboraya, casi todo lo más excelso de su filmografía ya había quedado atrás: El diablo sobre ruedas, Tiburón, Encuentros en la tercera fase, En busca del arca perdida, E.T. el extraterrestre. Al menos para mí, son precisamente estas sus mejores películas. El Spielberg al que muchos críticos contemplaban con cierta condescendencia, el “director taquillero” que sí, no lo hace mal, pero no es exactamente un artista… pues ese es el Spielberg que hizo un cine más rotundo, digno de ser estudiado por cualquiera que tenga interés en los mecanismos internos de la narración.

Aun así, cómo olvidar aquellos tiempos en que, por ejemplo, la ceremonia de los Oscars era una especie de club “no Homer”, una fiesta a la que podían acudir todos menos… ehmm… no, Steven, tú no. El pobre (es un decir) Spielberg cosechaba éxito tras éxito en taquilla, pero para bien y para mal se había convertido en un moderno Alfred Hitchcock: el público adoraba sus films, pero precisamente por gustarle tanto a la gran masa —y aún peor, ¡eran películas de acción! ¡de marcianos y bicharracos!— los sectores más estirados de la crítica y la intelligentsia cinematográfica ni se planteaban tomarse a Spielberg en serio. Es la eterna dicotomía hipócrita de las industrias del entretenimiento. A veces encumbran a artistas solo porque tienen mucho éxito, pero a veces los desprecian precisamente por tener éxito y prefieren a artistas malditos y minoritarios, porque, al parecer, gustarle a una minoría es sinónimo de excelencia. Es decir, a mí me gusta mucho el cine de Andrei Tarkovski, es visual y conceptualmente fascinante. Pero vamos, no creo que sea mejor cineasta que Spielberg. No es fácil elaborar una poesía visual como la de Tarkovski, lo admito, pero aún me parece más complicado conseguir una narración redonda como aquellas del primerizo Spielberg. Eso también es arte. Y es un arte más difícil.

Pero el éxito fue como una lente deformante que impidió que el arte de Spielberg fuese considerado como tal. Un día lo intentó con El color púrpura, un melodrama con temas profundos muy al gusto de los críticos y de la Academia. El resultado fue uno de los momentos de mayor sonrojo en la carrera del director: once nominaciones a los Oscars… de las que no le concedieron ni una estatuilla. Ni una. Podrá usted decir: “bueno, pero los Oscars son una tontería autocomplaciente de Hollywood”. Sí y no. Nos guste o no nos guste, pueden suponer el punto de inflexión entre ser considerado un “artesano de éxito” y un “artista”. Así de superficial es el mundo del cine, incluyendo a buena parte de la crítica. Clint Eastwood no fue tomado realmente en serio hasta triunfar en los Oscars con Sin perdón, esto es un hecho, y eso que por entonces ya había muchos críticos que no sabían muy bien cómo calificar a Eastwood tras haber visto la extraordinaria Bird. Así pues, la goleada de nominaciones vacuas de El color púrpura fue unánimemente vista en su momento como una humillante bofetada de la industria a Spielberg. Casi podían oírse las risitas: lo has intentado, pero sigues sin gustarnos lo suficiente. Eso sí, él no cejó en su intento. El imperio del sol fue otra forma de decir: quiero que me toméis en serio. Y finalmente, con La lista de Schlinder todo el mundo descubrió su genialidad… la cual había sido (o hubiera debido ser) más evidente todavía en aquellos “blockbusters” que esos mismos críticos habían considerado buenos entretenimientos, pero no Arte con A mayúscula.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

33 comentarios

  1. A manera de anécdota… Varios minutos del film fueron «canibalizados» por Universal para formar parte del episodio 1×09, «Never Give a Trucker an Even Break» de «El Increíble Hulk». Podría decirse -jocosamente- que gran parte del episodio está dirigido por Spielberg. Pero, a raíz de esto, el director impuso en futuros contratos que sus films no pudieran usarse como «stock footage»…

    Por otra parte, los años 70 de la televisión norteamericana, fueron pródigos en notables tv movies -particularmente, de género fantástico y terror- de las que aún perseguimos y vamos encontrando, los coleccionistas… «Reflections Of Murder» , remake de «Las Diabolicas» realizado por John Badham, «Diyng Room Only» con guión de Matheson, -quién fue adaptado y colaboró en varias ocasiones con el televisivo y brillante Dan Curtis («Dark Shadows», «Kolchak»…-, «Where Have All The People Gone?» de J. L. Moxey, «Something Evil» del propio Spielberg…

    • Buena anécdota. Coincido en que los 70 fueron muy buenos años para los telefilmes e incluso para algunas series con una narración cuidadosamente tratada. El propio Spielberg se formó en ello, rodando por ejemplo algún episodio de «Columbo». Aquella TV americana tenía cosas muy cinematográficas, no hay que pensar que todo empezó con «The Sopranos».

  2. Completamente de acuerdo: las primeras películas de Spielberg (y me ha faltado la fantástica y surrealista «1941» en la lista) poseen lo que las más grandiosas y reconocidas carecen: sentido del ritmo narrativo y de la mesura cinematográfica. Aunque debo confesar que he vuelto a reconciliarme con Spielberg con «La Guerra de los Mundos» (algo que tiene mérito, teniendo en cuenta de que Tom Cruise anda por el medio), en donde vuelve a aparecer esa ciencia ficción doméstica que tan bien sabe narrar Spielberg (la de «Encuentros…» y, en menor medida «ET») y a la que sí le quitamos la fanfarria pirotécnica (tampoco excesiva) queda como un relato más que acertado.

    Muy buen artículo. Gracias por tan buen análisis.

    Un saludo

    PD: La tarántula en la gasolinera no se quedaba corta tampoco…

    • Nunca me gustó «1941», pero coincido en todo lo demás que comentas. También disfruté con «La guerra de los mundos». Sí, es una película con varios de los defectos típicos del Spielberg maduro (y qué le vamos a hacer, con Tom Cruise), pero también recupera algunas de sus viejas virtudes. Es un buen espectáculo y un remake más que digno, con algunas secuencias remarcables y (algo muy importante en la ciencia ficción) una atmósfera muy conseguida.

      También coincido en que Spielberg es el maestro de la ciencia ficción doméstica. Dudo que alguien supere lo de «Encuentros en la tercera fase» alguna vez.

      • No. No creo que nadie pueda superar «Encuentros en la tercera fase». Fue el cúlmen de esa ciencia ficción distópica y de andar en zapatillas que se desarrolló desde finales de años 60 y en los 70 y que mostraba al individuo normal y corriente atrapado en un mundo que n había creado ni con el que se sintiera identificado. Mencionabas en otra respuesta la versión de «I am legend» protagonizada por Charlton Heston (curiosamente protagonista de otras dos grandes películas del género:»El planeta de los simios» y «Cuando el destino nos alcance»). En esos filmes se aprecia la verosimilitud que da a la trama el crear una atmósfera convincente, como en «La guerra de los mundos».
        Pero «Encuentros…» sigue siendo estilística, formal y argumentalmente un hito cinematográfico, independientemente del género al que pertenezca. Probablemente por su honradez sublime que, por una spielbergiana vez, no se acercó a la sensiblería. Si se pudiera aplicar un símil literario, a Steven le salió un Dickens… Pero de los buenos.

        Un saludo.

  3. Me pareció una gran película, o si se prefiere telefilme, que toca varios géneros como el suspense o el terror psicológico con absoluta precisión, no sobra nada en esos escasos 75 minutos. Buena selección de escenas, en ese in crescendo total que Spielberg filma con pulso firme; por cierto sobre el duelo fallido y aunque no me desagrade el título con que conocemos aquí esta película, hay que apuntar que el título original fue «Duel», y ya puestos mencionar otros factores citar el soberbio guión, al cesar lo que es del cesar, que firmó Richard Matheson autor, entre otras obras, de esa joya llamada «El increíble hombre menguante».
    Tarkovsky no es que sea mejor o peor cineasta que Spielberg, simplemente es… diferente. En todo caso, grandes ambos-2.-

    • Llámala película sin miedo; es un clásico del cine pòr derecho propio aunque fuese rodada para TV. De hecho era tan buena que no tardaron en proyectarla en salas convencionales.

      ¡Tienes toda la razón en lo de que debería haber citado a Matheson! Especialmente teniendo en cuenta que es autor del argumento que citas de «El increíble hombre menguante» (clásico indiscutible del género) y de nada menos que la novela «Am I legend», que algún día dará lugar —por fin— a una gran película, tras varios intentos a los que les tengo cariño (incluido el protagonizado por Will Smith, sí) pero que nunca han terminado de cuajar por un motivo u otro, aunque alguno de ellos (la que protagonizaba Charlton Heston) ha sido imitada hasta la saciedad.

      • Not The Bees

        De hecho se cuenta que no fue producto de la imaginación de Matheson, sino que le ocurrió algo parecido de verdad.

  4. Excelente artículo. Me encanta cuando dices que «lo mejor ha sido crecer y descubrir que, además del divertimento heredado de la infancia y el factor nostálgico, ¡son objetivamente grandes películas!». Me siento plenamente identificado.
    ‘El diablo sobre ruedas’ indudablemente es una de las mejores películas de Spielberg.

  5. Yo también creo que las primeras películas de Spielberg son las mejores. Cuando se pone serio no me gusta. Hay que decir que si bien es cierto que se le ninguneó por la crítica al principio, después tuvimos que soportar los ditirambos a la sobrevaloradísima Schlinder’s list y alguna que otra mediocridad. Lo comido por lo servido.
    Spielberg no es un genio, eso sí, tiene una película genial que es Riders of the lost Arc. No es poca cosa. Hay otros sobrevalorados que no pueden decir ni eso.

    • No diría que «Schlinder’s list» es una mediocridad, a mí me gustó y creo que es una buena película, aunque admito que efectivamente fue sobrevalorada y que no compite con películas anteriores de su filmografía.

      Lo de «genio»… bueno, depende de la acepción que le des a la palabra. Spielberg no es un autor seminal, pero recogió una tradición de sabiduría cionematográfica y la puso en práctica con tal habilidad, que me cuesta no creer que estuviese en un punto de clarividencia comparable al de otros directores a los que puedas calificar como geniales.

      Sí, para mí ha sido un director genial. Lo único es que su genialidad se ha manifestado más claramente en películas que son entretenimientos de género, no obras dramáticas de contenido «profundo» ni «cine de autor». Y eso hizo que, en sus mejores años, su talento fuese bastante menospreciado. Pero no olvidemos que él consiguió hacer un cine muy clásico y, al mismo tiempo, en esos mismos films, crear el concepto y la estructura del perfecto «blockbuster».

  6. Gran artículo para una película y un director de culto. Por no repetirlo me uno a lo comentado por @lavozenoff66

    Curiosidades:

    – Su primer telefilme y veinticuatro años…

    – El telefilme fue filmado desde el 13 de septiembre de 1971, al 4 de octubre de 1971. (Esto no lo sabía e impresiona aún más)

    P.d. Su filmografía http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Filmograf%C3%ADa_de_Steven_Spielberg Para quitarse el sombrero.

  7. La absoluta normalidad del protagonista, la casi pobrehombría del antihéroe por excelencia, da una clave política a la película y su época: él es el conductor- ciudadano que se vuelve indignado ante algo que le ataca sin control que es su gobierno. Durante algún tiempo, cuando los espectadores estuvimos satisfechos de nosotros mismos y de nuestros gobernantes, no se hicieron más películas así. Y ah, spoliler, él sí vencía.

    • Muy buen comentario. Nunca lo había visto así, pero me has abierto los ojos. Dan ganas de escribir un artículo mostrando el paralelismo entre el accidentado viaje del protagonista de «Duel» y lo que, sin comerlo ni beberlo, nos está sucediendo a los ciudadanos ahora mismo en nuestro tránsito por la carretera de la vida, sin que tampoco podamos ponerle un rostro claro a los responsables últimos ni terminemos de entender qué hemos hecho para merecerlo.

    • Bien visto. No es en vano que los 70 están llenos de películas y telefilms sobre el ciudadano corriente que se ve superado por la locura que viene de un exterior a menudo indeterminado, creando en el espectador una mezcla entre rabia, desconcierto y sobre todo desasosiego.
      En cuanto a la genialidad de Spielberg, no me atrevería a ponerla en duda. Ha sido un genio de un género denostado como es el entretenimiento de masas, de ahí que no se lo haya valorado en su justa medida hasta que no ha tocado la tecla del drama. Lo mismo que le ocurrió en su momento a Cary Grant, un actor como pocos que siempre se quedó como el eterno nominado y jamás se le valoró como merecía sencillamente porque lo suyo, donde más brilló, fue en la comedia.

  8. Muy buen artículo, me han entrado ganas de revisionarla.

    No hay que olvidar que el guión es del gran Richard Matheson, uno de los mejores escritores de «terror» y un genio absoluto a la hora de redactar pequeñas historias escalofriantes con buenas atmosferas, autor del archiconocido segmento de «En los límites de la realidad» que ha sido parodiado también en los Simpsons.

  9. 1941 es una cosa rara, pero nada peor que lo de War Horse, es la peor película de su filmografía. También creo que Salvar al soldado Ryan es espectacular.

    Y sí, el diablo sobre ruedas creo haberlo visto en la 1, en una de esas sesiones de cine de sábado noche hace 30 años, y era una peli de miedo.

  10. Pues a mi, «El diablo sobre ruedas» me pareció una buena idea, que no llega a cuajar por la palpable falta de recursos para rodar secuencias más impactantes.

    De lo nuevo de Spielberg, me quedo con Minority Report, una de las mejores pelis de Ci-fi que se han filmado.

  11. El Diablo Sobre Ruedas es una película que me dejó un muy buen sabor de boca, a la cual no le sobraba ni faltaba nada. Coincido con el término acuñado en los comentarios de la «ciencia ficción doméstica» pero es precisamente el «toque Spielberg» lo que me echa para atrás. Me parecen buenas ideas que serían aún más aprovechables sin ese trato edulcorado del que a veces abusa el director, especialmente remarcable en «ET, el extraterrestre» donde según mi opinion se aglutina lo peor de Sipelberg.

  12. Comparto absolutamente todo, Emilio, gran artículo, me ha encantado. Yo también la vi de pequeño y me pareció una peli de miedo y la tengo como una de mis favoritas…Duel, no se puede decir más con menos letras. Ante alguna aportación cinematográfica que habéis hecho, tomo nota como deberes futuros.

  13. Vaya chorrada.

  14. Leí hace tiempo el relato de Matheson en el que se basa el telefilme y no hay nada de referencias políticas. Se trata en esencia de una recreación de primitivismo animal en el que un depredador persigue a su presa y ésta pelea por su vida hasta que saca a relucir su propio instinto depredador para salvar su vida.

  15. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Los tres días del Cóndor, o cómo hacer un thriller perfecto

  16. Coincido, siempre dije que las mejores películas de Spielberg son esta, que se llama «Duelo», y Tiburón. Pero SS (Steven Spielberg) es tanto un genio de la narrativa como un demonio. Los conflictos de los personajes de sus películas son realmente sonsos e insoportables, SS no sabe construir drama, y cuando pretende hacerlo, peca de ridículo, como en «Salvando al soldado Ryan», que lo vacío y estúpido de los personajes destruye una obra de arte de la recreación bélica. Creo que la única vez que ha acertado fue con La lista de Schlinder. Por lo demás, cuando mezcla esos personajes insufribles de sus historias, con historias aventureras (Indiana Jones o Jurassik Park) destruye el buen gusto que debe tener el cine.

  17. Pingback: ¿Por qué vivimos una Edad de Oro de las series?

  18. Pingback: Cinco secuencias memorables de El diablo sobre ruedas | CarteleraTodocine

  19. Pingback: Los tres días del Cóndor, o cómo hacer un thriller perfecto | CarteleraTodocine

  20. Juan Ulloa

    Le sobra metraje. Y la voz en off es un horror.

  21. Garganta Profunda

    Raiders of the Lost Ark. No le den mas vueltas. Es sencillamente perfecta. Spielberg dijo de ella que al revisarla no tocaria nada.

  22. aureserrano

    Fantástico artículo.

    Creo que hay otros dos momentos clave en la película para crear el efecto psicológico perseguido con éxito por Spielberg. Uno es la escena en que coche y camión están separados por un túnel. Los faros encendidos del camión en ese plano semi a oscuras culminan en proceso de Spielberg de «descosifocar» al camión, creando la ilusión de que tiene vida propia.

    Otro [SPOILER] con el que cierra ese proceso, se da precisamente en el final de la película, son los sonidos del camión al impactar en su caída por el precipicio. Son casi animales. Vista esa escena con detenimiento más bien parecieran los últimos estertores de una bestia.

    Sin duda una joya del cine.

  23. una secuencia parecida a el diablo sobre ruedas se da en regreso al futuro. una pareja de ancianos que se niega a ayudar a michael j fox, un detalle a tener en cuenta es que el camion lleva matriculas de diferentes estados, como si fueran trofeos.

  24. Pingback: El diablo sobre ruedas – Cultura Audiovisual en el 8 de marzo

  25. Pingback: ¿Cuál es la mejor escena del cine sobre cazadores y presas? – El Sol Revista de Prensa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*