100 años de cine a vista de datos

Publicado por

Artículo escrito con la colaboración de Juan Font.

Hace ya más de un siglo que el cine nos acompaña. El cinematógrafo se desarrolló en los últimos años del siglo XIX, al mismo tiempo que la electricidad, el telégrafo, el ferrocarril o la producción en masa, y ha sido testigo de todo lo ocurrido desde entonces. Las películas nos han dejado entrever la historia del siglo pasado, desde los avances de la ciencia, hasta la liberación de la mujer o la aparición de los medios de comunicación. Con una sucesión de escenas célebres podríamos ser testigos de los conflictos mundiales, la transición de la salud, el surgir de los estados totalitarios, la transformación de la familia o el nacimiento del mundo globalizado.

Pensaba en eso hace unos días —en cómo las películas nos hablan de una sociedad y de sus transformaciones— y se me ocurrió un experimento: analizar cómo han evolucionado los géneros cinematográficos en esos 100 años de cine. Me pregunté qué clase de películas fueron nuestras favoritas en cada periodo y cómo podemos interpretar esas preferencias. ¿Cómo de intensa fue la época dorada del western? ¿En qué momento se inventó el thriller o cuándo vivió el terror su apogeo? Pensé también en cómo los sucesos históricos han modulado nuestros gustos; cómo cambió el cine tras el crack del 29, durante la Guerra Fría, o con la caída del muro de Berlín.

Hasta hace no demasiado contestar estas preguntas hubiese sido difícil. Pero hoy no. Hoy podemos encontrar largas series de datos sobre cualquier asunto: la desigualdad de ingresos desde 1910, el número de páginas de los libros del siglo XX, o como en el caso que nos ocupa, una (enorme) base de datos sobre cine. Son 167.906 películas etiquetas por géneros, que con algo de habilidad podemos interrogar para obtener las respuestas que buscamos. Estos datos tienen algunas limitaciones (son casi todo películas de EE. UU. y las etiquetas no son exclusivas ni siguen criterios rígidos), pero nos parecen suficientes para este ejercicio de curiosidad.

Empecemos con un juego.

El gráfico que sigue representa el porcentaje de películas de tres géneros desde 1910 hasta 2010. Veréis que cada uno surge en un momento diferente y tiene sus propios altibajos. El gráfico no tiene leyenda para que, si queréis, tratéis de adivinar a que género corresponde cada una de las tres curvas: drama, comedia, western, bélico, ciencia ficción, musical o cine de terror.

_untitledfx

¿Difícil? En seguida tenéis las respuestas.

Lo que sigue son 15 gráficos con la historia de 15 géneros cinematográficos —incluidos los tres de la gráfica muda que acabamos de ver—. Cada figura representa el porcentaje de películas de un género, donde los puntos son datos brutos y las áreas un promedio (media móvil). Comprobaréis que las fluctuaciones son frecuentes y que es inevitable elucubrar sobre las causas de las dinámicas que se observan, conectando cada cambio de un género con sucesos históricos, cambios sociales, o la llegada de nuevas tecnologías.

Empecemos con un gran género hoy casi desaparecido. El western.

westernEl gran género que se esfumó y su relación con las guerras estadounidenses.

cienciafFicción futurista para el mundo nuclear.

musicalLa llegada del cine sonoro; el principio del musical.

accionUn género para los 70 y 80: el cine de acción.

thrillerInventando un nuevo género: los thriller de los años 20 y 30.

 animacionEl género que se ha ido haciendo mayor: la animación.

terrorEl auge del terror tras Vietnam y durante los 80.

fantasticoEl éxito creciente del género fantástico; y su reciente declive.

dramaEl drama, un género (de definición difusa) en declive.

comedia

La comedia casi atemporal.

aventura

Uno de los géneros más longevos e imperturbable: el cine de aventuras.

romanticoEl cine romántico: otro género con un nicho intocable.

documUn género con una única tendencia: el documental y su expansión.

porno

XXX.

belico

El cine bélico y su relación (bien distinta) con la Segunda Guerra Mundial y Vietnam.

Los gráficos que acabamos de ver tienen la propiedad de condensar en unos pocos píxeles 100 años de sucesos y decenas de miles de películas. Esa es una virtud de la visualización de datos, su capacidad de síntesis, que permite que emerjan tendencias que de otro modo son imposibles de observar. Pero un gráfico cronológico también sirve como hilo conductor a una historia —en nuestro caso, la historia de cada género— que podríamos ir desplegando como un fractal matemático.

Porque cada gráfico da para extenderse y escribir infinitamente.

Podríamos elaborar la crónica de cada género —el terror, el western o el cine de acción—, y conectar las fluctuaciones que se observan con los sucesos que les son contemporáneos. También con títulos de películas emblemáticas, que marcaron época y pusieron un género de moda. Por ejemplo, es interesante comparar la relación entre el cine bélico y dos conflictos muy cinematográficos: la Segunda Guerra Mundial y la de Vietnam. Mientras que a la Segunda Guerra Mundial le acompañó un repunte del género, con la guerra de Vietnam ocurrió lo contrario: la participación estadounidense en el conflicto coincide con un retroceso de los relatos de guerra. La única excepción fue el pequeño repunte a final de los 70, ya bien terminada la guerra, que coincide con los estrenos de El Cazador o Apocalypse now. De forma similar se podrían extraer muchas otras micro-historias de cada gráfico, pero hacerlo exige un conocimiento que nosotros no tenemos. Por eso os animamos a los más cinéfilos para que desmadejéis todas esas historias.

Sí hay algunas tendencias generales que nos llaman la atención. La primera es que se observan fluctuaciones recientes que coinciden con el cambio de hábitos de consumo de cine y la irrupción de la ficción adulta en TV —por ejemplo, el declive de la etiqueta drama podría tener mucho que ver con esto: es un género que se ha «refugiado» en la televisión por cable, donde incluso ha tenido una edad de oro, mientras que el cine queda como territorio de familias, niños y jóvenes. Al hilo de esto cabe preguntarse cómo han cambiado los géneros en las últimas décadas, con la llegada del vídeo, la televisión o internet. Lo dejamos también como ejercicio para los aficionados.

Pero una tendencia se destaca sobre todas las demás: la constante del cambio. Lo que se observa en los datos de estos 100 años de cine es que nuestras preferencias están en continua transformación. No tendría por qué ser así, podríamos haber disfrutado siempre de los mismos géneros y en la misma proporción. Pero no. Lo que se observa es que un número infinito de sucesos, y quizás el simple pasar del tiempo, han ido modulando nuestras gustos, y dando forma a nuestras pasiones, miedos y obsesiones.

MENSUAL

3mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

ANUAL

30año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

ANUAL + FILMIN

85año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad