
—Sí, la conozco. Es esa donde están todo el rato follando, ¿no? —suelen responder.
Seis años después de su estreno, Californication encara su última y definitiva temporada con sigilo y dignidad. El sigilo de la serie que supo acomodarse al carril de la derecha, resignada a aguantar los envites de una implacable parrilla dominada por los Breaking Bad, Homeland y Perdidos de turno, y la dignidad de la que, a pesar de ello, optó por respetarse y prescindir de reinvenciones con tal de conservar la esencia; serse fiel, aunque todos (casi todos) siguieran pensando que ahí no había más que sexo, lujuria y perversión.
Tom Kapinos y David Duchovny. Guionista y actor. Productor ejecutivo y productor ejecutivo. Desde el principio tuvieron claro a qué querían jugar: Kapinos se arrancó las telarañas de su único trabajo conocido con una ficción cuasi antagónica a la almibarada Dawson crece. Duchovny cambió el encasillado traje de agente Mulder del FBI por el del novelista Hank Moody para contarnos una historia sobre la amistad, el amor y las mujeres. La historia de un alma desorientada sin más rumbo que el marcado por la Venus con la que es incapaz de entenderse y la hija que tienen en común. «Un hombre que no tiene a dónde ir y que, por eso mismo, acaba en lugares interesantes», resumió Duchovny en una entrevista a la cadena ABC.
Algunos de esos lugares emanan vapores vaginales, desde luego. Otros, no. ¿Tiene sentido rebatir la idea (esculpida en granito y bronce) de que esta tragicomedia es algo más que una sucesión de cópulas, si el mismísimo Duchovny estuvo ingresado en 2008 en una clínica para adictos al sexo? Aquí diez intentos.
1. Porque el sexo no lo es todo
Nosotros aquí las llamamos Niágara porque cuando me tomo una mi don rocoso hace que Marcy se ponga a chorrear como las cataratas del Niágara.
El escándalo es cosa exclusiva del espectador. Sí, hay un episodio en que Hank va a comprarse un coche y acaba haciéndoselo con la chica del concesionario. Y con su abogada, su alumna, una empleada del hogar… Sí, hay una escena donde su agente literario, barrita de chocolate entre los dientes mediante, le practica a una dama el cunnilingus más dulce de su vida. Y también otra en la que una madre viuda se dedica a cazar hombres en un parque infantil para arrastrarlos hasta el cuarto de baño mientras sus retoños bucean en la piscina de pelotas. ¿Y qué? Sexo es vida, dicen los periódicos, y en Californication el sexo es tratado como una necesidad fisiológica más. Tan solo otro placer, cómicamente exagerado, por supuesto. Los personajes comen, beben, odian, aman, y el guionista parece no ver el sentido de mostrar más unas actividades y omitir otras. House se pasa ocho temporadas tragando vicodinas, en Roma sangran hasta las paredes y en Juego de Tronos solo sobreviven los de maquillaje e iluminación. Pero, ah, el sexo: que lata.
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Fantástica serie para no tomarse en serio y disfrutar con cada momento hilarante, descarnado y aberrante que nos regala.
Fantástica. Pero no va morir con dignidad después de haber rodado la patraña de última(s dos) temporada(s) que han rodado. Sin embargo, la veré. Siempre le deberé a Hank la afición por las Timberland Earthkeepers.
Fantásticos zapatos. En eso se sostiene la serie. Es todo pompa y pose, grandes pretensiones, y todo humo en definitiva. El gran artista y su aura, qué sabrá Kapinos de todo eso, perpetrando semejante fracaso.
Ahora bien, Duchovny, su estilismo, el carisma de Hank, el rock y la naturalidad del sexo le dan un pase. Lástima de pretensiones.
¿El planteamiento de «Dos hombres y medio»? ¿Versión masculinizada de Sexo en New York?
¿Usted qué se ha fumado? Iba estupendamente hasta que dijo esas tonterías. Cualquiera que haya visto Californication pensará que usted no.
Pues a mí me parece acertada la comparación (como diría el buen Kenobi, «desde cierto punto de vista»). 2 Hombres… no es más que un Californication sin la parte ‘ ‘ dramática ‘ ‘ (nótese el doble entrecomillado), sin toda esa pose y parafernalía de cartón pluma y protagonizado por una versión menos «sin plomo» del personaje principal. Además, algunos episodios con Jake de crío hacen hasta gracía
Homenaje muy merecido a las aventuras de este etílico Quijote moderno. Mucha gente la desestima por considerarla “demasiado irreal”, pero yo creo que, desgraciadamente es al revés, Californication es pura vida y rock and roll, gente con buen espíritu, disfrutando de la vida, si esta les deja, y cometiendo errores constantemente (Como nos pasa a todos). No sé que es más irreal, pasarse la vida, al estilo moderno europeo, dándole al what’s app, mientras estamos calentitos en nuestro protegido sofá. O, darle caña al tema, como el viejo Moody y sacarle el jugo a una existencia, que es corta y se acaba rápidamente.
Una de mis series favoritas. Desde el final hasta el principio. Y «si» a lo mejor por que quiero ser un Hank Moody
No es «LA serie» pero es una gran serie, hay momentos interesantes, incluso magistrales en algunos episodios.
Aunque quizá no se decir si sobran, pero ya las últimas temporadas ha empezado a notarse un desgaste… Ojalá sepan acabarla como merece.
Buen artículo.
A mi esta serie me encanta.
El articulo estaría mejor acompañado de una encuesta preguntando ¿quien quiere ser de mayor Hank Moody?
Cada vez que veo un video de Pittbull pienso en Charlie Runkle.
Yo aconsejaría a toda la gente que está encantada de la vida pensando que son lo más porque babean con minucias como «Dos hombres y medio», «Como conocí a vuestra madre» y «The Big Bang Theory», que hicieran ese esfuerzo por subir esos peldaños necesarios para cambiar a «Californication», «Weeds» y «Entourage». Y a propósito de esta última, ¿alguien sabe por qué demonios no salen a la venta desde hace años las siguientes temporadas en DVD?
Estupendo artículo, por cierto…
No salen los dvds de algunas series. Llevo más de un año esperando la tercera de «Community». En USA ya están emitiendo la quinta. La tercera de «Deadwood» tampoco llegó, ni llegará.
Desde aquí me gustaría empezar a promover un boicot contra las empresas que figuran en las carátulas de los DVD. Esas empresas que no siguen sacando a la venta series que en su momento iniciaron. Casos como los de Cheers, Frasier, Entourage, The Office, etc, etc…
Redescubriendo al perrito bueno
Esta serie es sublime de principio a fin.
Cuando ha hablado de las caricaturas de personajes famosos me ha faltado el rockero acabado que tanto recuerda a Axl Rose y del que Hank no conoce ni una canción.
Vi la primera temporada y, aunque me pareció una fantasía barata, la disfruté mucho. Empecé la segunda y me pareció más de lo mismo. No la he vuelto a ver. De hecho no veo casi ninguna serie. Son demasiado largas para mi gusto, se repiten y me cansan. Me gustarían series de una temporada autoconcluyente. Dicho todo esto, viva Hank Moody!
Vi tres temporadas y aún no me explico por qué. Me parece una serie pésima, que va de rompedora y descarada y no llega a ninguna parte. Y los desnudos no son tan atrevidos.
Solo puedo juzgar la primera temporada pero, por lo visto, en lo que a desnudos y escenas de sexo se refiere, son bastante comedidos. Las pelis o series que «venden sexo» en EE.UU suelen ser las que acaban resultando más «light». Para escenas de sexo las de «The Wire», perfectamente integradas, contundentes, creíbles y muy bien rodadas.
A mí me chifla la serie pero me sale sobrando Evan Handler, más que nada porque me da grima este hombre. No lo soporto físicamente, quiero decir. Para echar la pota, vaya.
Y nadie repara en lo jodidamente machista que es esta serie. Soy varón, poco amigo de los excesos del feminismo, pero esta serie me parecía vomitiva por eso, por machista.
A mí me parece simplemente mala.
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Es un relato con con pocas capas lecturas. Se dirige sobre todo a un público tirando a cuarentón que necesariamente debe compartir referentes para disfrutarlo, y en eso falla a la hora de medirse con las grandes series. Las últimas tramas del rapero y la groupie santa han sido de bofetada, especialmente la de Samurai: infantil, estúpida, efectista y ofensivamente cargada de estereotipos que ni siquiera eran divertidos. Leo que los guionistas de las dos últimas temporadas son diferentes de los que construyeron las primeras, y se nota: han puesto a jóvenes encargados de conectar la serie con un público más púber, cosa que precisamente retrata la serie con la substitución de Moody por su yerno en la película de Samurai. Pese a esa elegante autoironía, la serie ha perdido la poca profundidad que tenía.
Pese a todo sigo pensando que Hank Moody es un personaje maravilloso, perfecto compendio fin de siglo de todos los locos de la literatura americana contemporánea, des de Sal Paradise a los protagonistas de Auster pasando por Holden Caufield, de una humanidad que parece mentira que pueda retratarse en un guión, con un sentido de la piedad y la justicia que santamente empieza por aplicarse a sí mismo exigiéndose muy poco. La serie es muchas veces machista, sí, pero Moody no lo es.
Pero sobre todo Californication es un relato triste sobre cómo cada elección da lugar a una oportunidad perdida. Eso también es un sentimiento muy generacional. A mí me gusta mucho, pese a sus fallos.
La más importante es ser tío
Un breve apunte: no creo que Samurai Apocalypse tenga mucho que ver con 50 Cent, sinceramente. Empezando por el nombre (Samurai) creo que el guiño es al propio actor que lo interpreta, Robert Fitzgerald Diggs, más conocido como RZA, miembro fundador de los legendarios Wu-Tang Clan.
Para mi esta serie siempre ha sido un relato de adultos cuarentones, que se niegan a aceptar el paso del tiempo por lo que se comportan como los adolescentes más pedorros que se puedan imaginar
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Buena recopilación de motivos :) Ayer vi el final de la serie. Aquí os dejo mi valoración en general, por si tenéis curiosidad ;)
http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2014/06/californicando.html
Saludos!
TErminé de ver CAlifornication, y déjenme decirles que me dejó con sinsabores, veánla y conversamos después. Las primeras 4 temporadas, lo mejor de la serie.
La primera temporada estaba bastante bien. La segunda aún me seguía gustando. Con la tercera ya empezó el bajón, el desgaste normal en una serie que es siempre lo mismo. La cuarta era floja pero tenía un final que hubiese sido un digno broche a la serie. Una pena que no lo fue. La quinta y la sexta temporadas fueron bastante malas. Y la séptima ya es de vergüenza ajena. Y el final, basura.
Eso sí, he visto todos los episodios. Me tragué las cinco primeras casi del tirón y aunque la serie ya no me molaba, vi los últimos episodios para ver qué tal terminaba
11. Por el gran Tim Minchin.
Californication es LA serie; Hank es mi modelo de persona. Sólo decir que para mí la serie acabó cuando estrellaron al «Negrito» porque Porsche puso pasta y quería lavar el coche. Ese 911 sucio y tuerto, testigo y hogar de la fiesta y sus desgracias, era el verdadero protagonista, ¡cabrones!