
Han pasado treinta y tres años desde que se produjo el golpe de Estado del 23F (1981) y en breve se cumplirá el treinta y siete aniversario de las primeras elecciones democráticas después de Franco (1977). Se han publicado cientos de libros sobre la Transición y sobre el pronunciamiento militar. Miles de noticias, reportajes y artículos de opinión sobre estos asuntos han sido escritos en estos largos años. Hay documentales y series divulgativas para televisión que han analizado los acontecimientos. Y recientemente pudimos asistir incluso a una obra de teatro sobre Adolfo Suárez, el principal protagonista del periodo. ¿Por qué, disponiendo de toda esta información, es imposible a día de hoy tener una idea clara sobre lo que ocurrió y sobre quién es responsable de qué?
La muerte de Adolfo Suárez, la publicación del último libro de Pilar Urbano y las reacciones que han provocado, en lugar de clarificar, han contribuido a aumentar la confusión.
Los hechos recientes son:
Viernes 21 de marzo de 2014: Adolfo Suárez Illana (hijo del expresidente Adolfo Suárez) convoca para las once de la mañana una rueda de prensa en la Clínica Cemtro de Madrid para anunciar que la muerte de su padre es inminente y podría producirse dentro de las próximas cuarenta y ocho horas.
Domingo 23 de marzo: Fallece Adolfo Suárez poco después de las tres de la tarde. Han transcurrido cincuenta y dos horas desde el anuncio de su hijo. El expresidente del Gobierno había padecido durante más de diez años la enfermedad de Alzheimer.
Domingo 30 de marzo: Se publica una entrevista en El Mundo con la periodista Pilar Urbano sobre su libro La gran desmemoria: lo que Suárez olvidó y el rey prefiere no recordar que va a ser publicado cuatro días después.
Lunes 31 de marzo: En la catedral de la Almudena de Madrid y presidido por los reyes se celebra un funeral de Estado por Adolfo Suárez.
Jueves 3 de abril de 2014: Sale a la venta —editado por Planeta— La gran desmemoria: lo que Suárez olvidó y el rey prefiere no recordar firmado por Pilar Urbano. En este libro se da a entender que el rey fue parte de la «operación Armada» hasta que semanas antes de producirse el golpe cambió de idea y decidió apoyar la investidura de Calvo Sotelo como sustituto de Adolfo Suárez en la presidencia del Gobierno.
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Como bien se señala, aquí, entre otras cosas, falta cultura democrática y hay un exceso de banderías. Todo el rato estamos creando bandos, buenos y malos sin posibilidad de remisión. Se establece una determinada verdad, la que sea, y como te salgas del guión, mal asunto. Que en el 23-F, al igual que en el 11-M, estuvieron mezclados los servicios secretos y las más altas instancias del Estado, es innegable: que alguien se crea que Tejero, básicamente un bruto y un patán, estaba en eso sin más y que el resto se lo cocinaron el puñado que estuvieron en Campamento, vamos, eso no es que desafía la lógica más elemental: es que es de idiotas. Y que un puñado de morillos de Lavapiés montaron el aquelarre de 2004 sin ayuda interna, en fin, mejor lo dejamos… Lo malo es que para cuando todos esos datos, o al menos el meollo del asunto, se acaben por confirmar, mucho me temo que un buen puñado de nosotros no estará por aquí para enterarse
Si, mejor déjelo… y dedique el tiempo a leer, porque la diferencia entre el 23 F y ese 11 M que quiere usted meter de refilón es que de todos los participantes del primero hay nutrida información (incluido el monarca) mientras que de las mentiras y mierdas varias que trata usted de colar sobre el segundo, no hay nada. Lea un poco y deje de repetir como un mantea aquello de lo que ahora se desdice hasta Pedro Jeta.
Pues estoy de acuerdo con pernath. Ninguna persona bien informada se puede permitir seguir con el cuento de «los cuatro moritos de Lavapiés» a estas alturas, después de libros como el de Fernando Reinares, p.ej.
Es extraño que no se nombre al menos el libro de Javier Cercas, para muchos un referente en este tema.
Amén.
No tan extraño, Cercas y Espada se repelen, Espada padece de una admirable rigidez moral e intelectual que le impide disfrutar de lo digamos ‘novelado’.
Curiosamente no le impide trabajar para el periódico (ejem) oncemarcemico (vease al bueno de Isaias aquí arriba) sin decir ni esteipadesmio cuando la novela viene en portada y con banda sonora de la orquesta Mondragón.
En fin, les ocurre a muchos y muy validos, Cristian Campos aquí mismo, un tipo sensato cuya admiración por el ex-dire en tirantes raya en la tontería.
Dato importante muy de novela de Fernández Mallo:
En la famosa carta del Rey al Sha, el Rey le ofrece como enlace a Alexis Mardas, amigo común del Rey y Constantino II, hermano de Sofía.
Alexis, futuro asesor de seguridad y fabricante de coches blindados para España, es compañero de los Beatles en su viaje a la India con el Mahareshi Yogi, creador del estudio Apple de Saville Road y actualmente… mago.
http://www.cronicapopular.es/2011/12/carta-secreta-del-rey-al-sha/
http://en.m.wikipedia.org/wiki/Magic_Alex
Jesús Cacho, y sus lecciones de periodismo:
http://ladoblehelice.com/2013/10/30/cosas-del-oficio/
Espada: «un paisaje español tocado por la crisis y el sucio populismo de estar en contra de los políticos y de la política»
¡Toma demagogia!