
Siempre se ha dicho que los músicos no avanzan si en cada trabajo no traicionan a sus fans o a parte de ellos, también que es un lugar común que un músico de rock veterano inicie una etapa de canción popular. Enric Montefusco (Barcelona, 1977) podría entrar dentro de estos clichés, pero también en todo lo contrario. Surgió, con su grupo Standstill, de la escena hardcore punk underground de los noventa, que si algo inculcaba, aparte del do it yourself (hazlo tú mismo), era no dejarse manipular por nadie ni deber obediencia ciega a nada. Quizá ahora, ya en solitario, después de tantos cambios como ha experimentado su carrera, estemos en condiciones de decir que todos esos giros se deben a que él nunca ha cambiado.
¿Qué casete te hizo llegar al hardcore cuando eras adolescente?
Fueron dos. Una de Bad Religion y otra de Fugazi. Eran de la hermana mayor de una amiga. La de Fugazi no la entendí muy bien, pero sí vi que ahí había algo diferente e interesante, una intensidad estimulante. La de Bad Religion me enganchó en el acto con esa energía que tienen. A partir de ahí, empecé a indagar en ese sonido y esa estética, porque muchas veces, cuando eres joven, lo que te atrae es la estética.
Cuando eres pequeño a veces la imagen va por delante de los valores, pero luego te das cuenta de que todo eso habla de una serie de cosas y te va llegando la política y la capacidad de cuestionarte la sociedad, ver que no todo está bien o que tienes que vigilar, en el sentido literal de la palabra, lo que te ponen en el plato. Todo esto lo aprendí de jovencito y sentí que tenía una identidad propia, algo que me desvinculaba de la familia, del barrio y de todos.
Esto fue más o menos por el 96. Antes había asistido a la explosión del grunge y la energía de Nirvana, que también me resultaban muy atractivos, pero cuando ocurrió yo aún era demasiado niño. Cuando empecé a vestirme y a creer que formaba parte de algo fue con el hardcore y el punk.
En los vídeos que hay de los inicios de Standstill se os ve muy grindcore, crust…
Empecé con Bad Religion, pero una vez que indagué, en un año ya estaba escuchando música más extrema, aunque siempre hay gente más extrema que tú y siempre la va a haber. Pero lo que más me atraía entonces era la agresividad, la vehemencia y la energía que había en juego. Creo que inconscientemente sentía bastante necesidad de sacar frustraciones de esta manera, de expulsar el malestar. Lo que más me atraía era el grito. Había un grupo italiano, Concrete, que me gustaba mucho. Y una serie de grupos que hacían algo difícil de ubicar que luego se denominó screamo, vinculados porque gritaban, pero que tenían más que ver con una propuesta existencial.
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Pues bueno, supongo que alguien conocerá a este señor y estará interesado por sus cuitas. A ver qué tal…
Alguien debería hacer un estudio, con su correspondiente ensayo en base a los resultados, analizando a la gente que siente compulsión por molestarse en escribir un comentario despectivo en los artículos, como si a alguien le importase aparte de a él mismo. Subfauna.
Totalmente de acuerdo Fernando. Mucho se aburren me temo.
Exactamente. Bateman, menos mal que la gente que se trabaja semejantes entrevistas no son tan cortos de miras como tú…
Jajaja. Lo de subfauna te lo robo.
Este músico es interesantísimo, lo voy a seguir a pesar que ya es un poco tarde.
y después, también podríamos continuar con un estudio sobre los merluzos (para seguir con la fauna) que pretenden que los comentarios de las entrevistas a sus estimad@s, se conviertan en un desfile de botafumeiros.
Tarde, Bateman, tarde. Y mal. De hecho yo tampoco sabía quién era, no conozco a la mayor parte de la gente del planeta, pese a que muchos tienen muchas cosas interesantes que contar. Siendo consciente de eso, de que no conozco a la mayor parte de los humanos, leí la entrevista. Y he escuchado algunas de sus canciones después, no son mi estilo preferido, le diré. La entrevista ha sido entretenida y me ha servido para conocer a un cantante y colocarlo en el mapa. No para venirme arriba tachándole de desconocido con cuitas en un comentario antes de leerle «a ver qué tal…».
Mal, Bateman. Mal. Y tarde.
Pues muy bien, porque sí, este señor es un referente músical para muchos.
Desde luego un artículo muy interesante sobre un artista de larga trayectoria y discurso enriquecedor. Me quedo con su actitud crítica frente a la realidad que nos ha sido impuesta, y esa reivindicacion de la necesidad genuina del ser humano de autorrealizarse, que la sociedad actual pretende que enterremos para siempre, con bastante éxito, dicho sea de paso. Un músico necesario.
A Standstill comencé a seguirles casi casi desde el principio, el Ionic Spell y el Memories Collector fueron álbumes que a nivel estatal aportaron muchísimo, y sí, soy de los que piensan que Vivalaguerra fue un disco Mayúsculo, aunque le tengo un cariño especial a los otros dos. En lo personal siempre me sentí muy identificado con su propuesta y discurso como banda. Es un placer leerle una entrevista a Enric, aunque echo de menos al resto de miembros, una entrevista en grupo no sería lo mismo, lo sé, pero seguro que sería igual de interesante.
Yo tuve la suerte de conocerte a Standstill no demasiado tarde. Justo coincidió con el cambio al castellano, y me pilló en un momento en el que captaron toda mi atención. Desde entonces he ido creciendo como persona, y una pequeña parte de ese mérito hay que dárselo a Enric y su mirada adelante. Así que gracias :-)
De mis preferidos en este país, me encanta todo lo que ha hecho. Eso si, en las entrevistas me parece un pedante xD