
Las brujas no pueden decir el padrenuestro entero. Puesto que han firmado en el Libro de Satanás, con su sangre, son las enemigas de Dios y por eso son incapaces de recitarlo. Pero ¿qué pasa cuando una esclava que no se ha aprendido nunca el padrenuestro es acusada de brujería? La cacería de brujas se pudo llevar a cabo gracias a situaciones sin salida como esta. Si no sabe decir el padrenuestro, es una bruja. No importa que no lo supiera antes de ser acusada. Quizá porque la cacería más feroz fue llevada a cabo por los puritanos, no importaba demasiado si el impedimento era el trato con el demonio o que simplemente no lo aprendió nunca; para ellos, los puritanos, quería decir lo mismo: era una infiel.
Del mismo modo que el padrenuestro podía salvarlas o condenarlas del todo, con excepciones absurdas como la de la esclava, Dios ayudó más a las brujas que Satán. La mayoría de las acusaciones no podían rebatirse porque estaban basadas en apariciones y espectros. A finales del siglo XV y principios del siglo XVI, los casos de brujería podrían hoy ser tratados por psiquiatras como fraudes involuntarios o trastornos psicógenos masivos.
El libro de las brujas
Katherine Howe ha publicado una edición con casos reales de brujería en Inglaterra y en las colonias norteamericanas entre 1582 y 1813. Lo curioso de la edición es que en todo momento uno siente que le están tomando el pelo con respecto a la brujería. La leyenda nos ha dibujado a las brujas tan envueltas en misterio y magia, que cuando lees los testimonios y las transcripciones literales de los juicios te das cuenta de que se trata únicamente de ingenuidad… y de venganzas.
Los embrujos eran muchos y muy variados: desde una voz ronca (que, visto desde la medicina actual, podría ser la viruela francesa: sífilis) a muertes súbitas. En 1648, Margaret Jones fue una de las primeras brujas ejecutadas (Charlestown, Massachusetts), ya que se decía que aquellos a los que tocaba o acariciaba, «quedaban poseídos de sordera, de vómitos y otras más dolencias y enfermedades violentas». También se decía que, aunque los remedios que daba como maestra en astucias eran inofensivos, los efectos eran muy fuertes y las enfermedades persistían. Algunas cosas predijo y, lo más importante, «tenía en sus partes íntimas un pecho lozano, con apariencia de haber amamantado en recientes instantes, mientras que, a un segundo registro, el mismo pecho se presentaba ajado y el otro empezaba a hincharse». Como una de las marcas más frecuentes de las brujas era una tercera teta por donde mamaba el diablo, cualquier cosa podía ser sospechosa. Porque, sí, la mayoría de las brujas eran mujeres, se daba prácticamente por hecho.
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Interesantísimo artículo. Me apunto el libro de Katherine Howe, ya tengo ganas de leerlo.
Felicidades!
Definitivamente, hoy en dia el termino Bruja es un termino racista anti feminista, porque las brujas siempre son malas y los brujos (magos) necesitan calificativos de bueno o malos.
Definitivamente el que crea que el Mal se cruza de brazos esta siendo tentado por el mal (engaño). Jamas da tregua!
Hoy en dia se ha perdido el temor a Dios y eso lo esta provechando la maldad, el temor a Dios es creer que no se necesita del todopodero BIEN, y eso es estarse conviertiendo en mal.
Siempre tengan el temor de que Dios no este con cada uno de UDS. pidan para que jamas sientan la falta de Dios.
Oracion popular «Dios mio, si yo me olvido de ti, por favor nunca tu te olvides de mi».
Pobres mujeres