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Cien cosas que amo de los tebeos

17 de febrero del 2005

En la blogosfera comiquera americana se ha extendido como la pólvora imitar el ejercicio nostálgico de Fred Hembeck de enumerar cien cosas que se aman de los tebeos. A partir de la idea inicial, un buen montón de blogueros americanos ha expresado su opinión (y alguno hispano) y a servidor le ha hecho gracia la cosa, no puedo negarlo. Así que me he puesto manos a la obra para hacer mi lista, dejando un poco de lado la razón y el estudio, y buscando más lo primero que se me venía a la cabeza sobre los tebeos. Al releer la lista, me doy cuenta de las muchísimas ausencias o de las inexplicables presencias, pero es lo que ha salido en apenas unos minutos, hurgando un poco por la memoria. El problema es que, como todo ejercicio nostálgico del recuerdo, me acaban de entrar unas ganas terribles de ponerme a leer como un desesperado…

1. El olor del tebeo recién impreso.

2. Descubrir un autor que no conocía antes.

3. El momento de llegar a casa y colocar los tebeos, uno encima de otro y decidir el orden de lectura.

4. Pasar la vista sobre las planchas de Krazy Kat y descubrir cosas nuevas cada vez.

5. Poder discutir sobre las lecturas con los amigos.

6. Leer mil y una vez The Spirit.

7. Sentirme nostálgico con los tebeos de Batman de Sheldon Moldoff.

8. El momento de cerrar el tebeo y pensar en lo leído.

9. Disfrutar con el Slumberland de Little Nemo.

10. Reírme con el Spirou de Franquin.

11. Sentir la vida que desprenden las viñetas de Muñoz y Sampayo en Alack Sinner.

12. El nudo en el estómago que me provoca Maus.

13. Rebuscar en una pila de tebeos antiguos e impregnar mis manos de su olor.

14. Encontrar ese número de un tebeo que andaba buscando desde hace años.

15. Sentir el viento en la cara cuando leo Corto Maltés.

16. Mirar el infinito que dibujaba Giraud en las viñetas de Blueberry.

17. Dejarme arrastrar entre viñetas por las historias de Corben.

18. Perderme en las letras de «Océano Atlántico» con el Philemon de Fred.

19. La sonrisa tonta de felicidad que se me queda cuando leo Calvin & Hobbes.

20. La triste resignación de los niños de Paracuellos.

21. Descubrir que en cada lectura me gusta más el Master Race de Krigstein.

22. Llegar a América con el Príncipe Valiente.

23. Enamorarme de Isa una y otra vez en Los pasajeros del viento.

24. Disfrutar de los cómics de la EC.

25. Maravillarme con Alberto Breccia y todas y cada una de sus obras.

26. No poder resistir la risa con la JLA de Giffen y DeMatteis.

27. Asombrarme siempre de la rigurosidad milimétrica de Watchmen.

28. La seducción de la estructura creciente de La fiebre de Urbicanda.

29. La pasión de la lectura del Adolf de Tezuka.

30. Llorar la muerte de Raven en Terry y los piratas.

31. El surrealismo de Thimble Theatre Popeye.

32. El realismo cínico de Robert Crumb.

33. La fina ironía de Crockett Johnson en Barnaby.

34. Investigar con Alan Moore el Londres de Jack el Destripador en From Hell.

35. Sentarme delante de las librerías y decidir cuál es el tebeo que voy a releer.

36. Descubrir a los Skorpy con Flash Gordon.

37. El tierno cinismo de Luca Torelli, «Torpedo».

38. Las Siete Vidas de Beà.

39. Comprender y reinventar los tebeos con McCloud.

40. Soñar en un mundo de gatos con Gaiman y su Sandman.

41. Conseguir una razón para «odiar Saturno».

42. Repasar las viejas revistas de Comix Internacional, TOTEM, 1984…

43. El DDT de los años cincuenta.

44. La obscenidad voluptuosa de Dave Cooper.

45. La sensación de desasosiego de los tebeos de Maruo.

46.Volver a leer los Cavall Fort de cuando era niño y descubrir de nuevo a Peyo, Fred, Madorell, Xots

47. Las onomatopeyas de Walter Simonson en Thor y los 4F.

48. El Born Again de Miller.

49. El opresivo ambiente de Jimmy Corrigan.

50. Buscar dónde narices meter los Acme Novelty Library.

51. Rellenar el espacio entre viñetas.

52. La locura de Cliff Sterret.

53. La elegancia de Rip Kirby.

54. Todos los tebeitos de Jali, pero sobre A Berta le atormenta la tormenta.

55. Esperar las nuevas aventuras del Capitán Torrezno.

56. «Leer» el color de Miguel Calatayud.

57. El delirio «pop» de Pellaert en Pravda.

58. Llegar a la Luna con Tintín.

59. Cruzar las galaxias con Valerian y prendarme de Lauri.

60. Jugar la peligrosa Partida de caza de Bilal y Christin.

61. Esperar que alguna pirámide aparezca en el cielo y que Nikopol salga de ella.

62. Perderme en Palomar.

63. La sinceridad de Chester Brown.

64. Las historias de Gottfredson y Barks en Mickey Mouse y Donald.

65. El impacto de las fotocopias del primer Nosotros Somos Los Muertos.

66. El viaje interior de La ascensión del gran mal.

67. La sencilla perfección de Coll.

68. La mala hostia de Lauzier y sus Tranches de vie.

69. El vuelo de Gerard Schnoble.

70. Sentarme a charlar con Muerte en un basurero.

71. El exquisito estilo de Guido Crepax.

72. La sugerente poesía de los tebeos de Edmond Baudoin.

73. Las muchas dimensiones de los tebeos de Micharmut.

74. Esconderme en un cubil de brujas guapísimas con Gabi.

75. Sentir cómo fluye la narración por la página.

76. El momento en que los piratas descubren la aurora boreal en Isaac El Pirata.

77. Las discusiones teológicas de El gato del rabino.

78. La socarronería del American Flagg de Chaykin.

79. Descubrir nuevas facetas escondidas cada vez que releo V de Vendetta.

80. Los silencios de Cosey en Saigon-Hanoy.

81. Los Shmoos de Al Capp.

82. Adele Blanc-Sec… ¡esto es amor!

83. La lucidez de Álvarez Rabo.

84. Las locas amigas de Jaime Hernández.

85. La acidez de Jules Feiffer.

86. El sentido de la épica de Kirby.

87. La candidez de Peculia.

88. El delirio gráfico del Nick Fury de Steranko (aunque me guste más Atmósfera Cero).

89. Kurtzman, siempre Kurtzman, en cualquiera de sus formas.

90. Los paisajes oníricos de Ditko en Dr. Strange.

91. Ver tu vida reflejada en Monsieur Jean.

92. Ver la cara de Mafalda cuando le ponen un plato de sopa.

93. La coherencia de Dan Clowes en Eightball.

94. El concepto de gag de Jack Cole en Plastic Man.

95. La genial crítica de Goscinny en Obelix y Cia.

96. Peter Milligan… cuando quiere trabajar.

97. Las historias de terror de la Warren de Berni Wrightson.

98.La sencilla rotundidad narrativa de Alex Toth.

99. La virginal inocencia de Blanche Epiphanie de Richard.

100. La facilidad con que Taniguchi retrata sensaciones.

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9 de diciembre  de 2011

Cien razones más…

Y es que cien razones para amar los tebeos son pocas…

1. Porque siempre que veo una caseta de perro me apetece subirme al techo y echarme a divagar.

2. Por el movimiento continuo que me hipnotiza en el Travel de Yokoyama.

3. Porque sigo ensuciándome las manos en cualquier librería de viejo buscando tebeos.

4. Porque he descubierto que el tebeo está más allá de un papel o de la pantalla brillante de un iPad.

5. Porque me gusta soñar y tener pesadillas en Unifactor.

6. Porque a mi hijo le encanta La caca mágica de Sergio Mora.

7. Porque la única regla que tiene la historieta es romper las reglas.

8. Por reivindicar a Howard Chaykin como uno de los grandes renovadores del cómic adulto con American Flagg.

9. Por seguir riéndome de la mala hostia del susodicho en Black Kiss.

10. Porque cada día descubro que lo nuevo ya fue descubierto hace cien años.

11. Por Vázquez. ¡Qué coño!

12. Porque Coll me sigue pareciendo el culmen de la elegancia moderna.

13. Por la rabiosa modernidad de Mihura.

14. Porque Ware sigue investigando nuevos recovecos en lo que otros habían intuido.

15. Porque llega un día y descubro que Naughty Pete es puro delirio gráfico.

16. Porque quiero que Fletcher Hanks destruya el universo conocido.

17. Por la maravillosa genialidad de Calpurnio y su Cuttlas.

18. Porque Felipe Almendros siga contando sus neuras.

19. Porque siempre me enamoro de las chicas que dibuja Ana Miralles.

20. Porque me gustaría encontrarme en un bar perdido de barrio con el Capitán Torrezno.

21. Porque los tebeos siguen oliendo.

22. Porque me sigo emocionando cuando veo muchos tebeos juntos.

23. Porque un día piensas que ya no se innova en los tebeos y al día siguiente llegan los de Ultrarradio.

24. Por la fuerza de los dibujos de David Rubín.

25. Porque Los Garriris siguen teniendo descaro y sentido.

26. Por la Estrella lejana de Torres.

27. Por la historieta de los nabucodonosorcitos homenajeando a Coll en el Raya de Micharmut.

28. Por Peter Maresca y sus carísimas ediciones gigantes.

29. Por la terca y maravillosa inconsciencia de Manuel Caldas.

30. Porque quiero ir a la Patagonia que dibuja Jorge González.

31. Porque una de las mejores novelas negras que se ha escrito jamás la protagoniza Mickey Mouse.

32. Por la escena del espejo en la cómoda con que se inicia el Lost Girls de Moore y Gebbie.

33. Por meterme con Frank Miller.

34. Por la palabra de Dios reescrita por Robert Crumb.

35. Porque la Valentina de Crepax sigue siendo un catálogo de vanguardias narrativas.

36. Porque Valentina es la reencarnación más bella de Louise Brooks.

37. Porque la mejor historia de zombies que se ha escrito es Los pitufos negros.

38. Porque Dave Sim está algo chalado.

39. Porque Mazzucchelli sigue fiel al espíritu de Rubber Blanket.

40. Porque siempre encontraré tebeos que no he leído.

41. Porque Shigeru Mizuki me llenó de ilusión con NonNonBa y de espanto con Operación Muerte.

42. Porque Milligan es capaz de lo mejor y de lo peor.

43. Porque los superhéroes pueden todavía ser interesantes como demostró X-Statix.

44. Por las monstruosas ediciones de los DC Showcase.

45. Porque me lo sigo pasando bomba con los delirios del Batman de Sprang o Moldoff.

46. Porque soy capaz de comprarme cualquier edición de Krazy Kat.

47. Porque Krazy Kat me da mil razones para amar los tebeos.

48. Por ese maravilloso oeste retro de Gus.

49. Porque sigo sintiendo el golpe en el pecho cada vez que el Thor de Kirby estampa su Mjolnir.

50. Por la deliciosa ingenuidad verdosa de Yotsuba.

51. Por Sempé.

52. Por la elegancia e inteligencia de los tebeos de Jules Feiffer.

53. Porque Manel Fontdevila es un puñetero genio.

54. Por la poesía gráfica de Edmond Baudoin.

55. Por la vitalidad gestual de Bastien Vivés.

56. Por los colores hipnóticos del Peter Petrake de Calatayud.

57. Por el buen humor de Ramón Boldú.

58. Por lo mal que lo paso leyendo los tebeos de Hideshi Hino.

59. Por la larga caída de El arte de volar.

60. Por Paco Roca.

61. Por las discusiones sobre tebeos de los viernes por la tarde.

62. Por las fotos inexistentes de Julius Knipl.

63. Porque Koma es una fábula moderna perfecta.

64. Por la inquietante lucidez de las viñetas de Miguel Brieva.

65. Porque Silvio José es mejor que Ignatius J. Reilly.

66. Porque los fanzines siguen rompiendo moldes.

67. Porque Sonia y Pere consiguieron que me gustaran los caracoles, por lo menos en papel.

68. Porque lees un tebeo de Nacho Casanova y parece como si te estuvieras tomando una caña con él.

69. Porque un día aparece Nobrow.

70. Porque los árboles de Miguel B. Núñez tienen corazón.

71. Porque me gusta emborracharme de Sfar.

72. Por el Spirou Año Uno de Emile Bravo.

73. Porque Moebius se atrevió a meterse dentro de sí mismo.

74. Por la voluptuosidad de Dave Cooper.

75. Porque van a reeditar por fin el Barnaby de Crockett Jhonson.

76. Porque Obélix y Cia. debería ser lectura obligada para todos estos gurús de la crisis.

77. Porque nos hace falta que nos salve Pravda la survireuse.

78. Porque no se ha vuelto a superar la locura de Saga de Xam.

79. Porque cuando espero el bus siempre pienso en Paul Kirchner.

80. Porque Carlos Giménez me sigue emocionando cuando cuenta historias.

81. Por la limpieza de trazo de Mort Meskin.

82. Por Franquin, siempre por Franquin, ya sea en ideas oscuras o en gastonadas.

83. Porque Fred lo inventó casi todo.

84. Porque Otto Soglow nunca estará suficientemente reconocido.

85. Por los culebrones de Palomar.

86. Por educar a Hopey Glass.

87. Por llorar cada vez que leo El olmo del Cáucaso.

88. Por Astroboy.

89. Por la lenguaraz sinceridad de Aurelia Aurita.

90. Porque ha vuelto Claire Bretécher.

91. Por el genial absurdo de adaptar un musical indefinible como Starstruck al tebeo.

92. Porque los vivos de los muertos vivientes de Kirkman dan miedo.

93. Porque no puedo esperar a leer la siguiente entrega de Scalped.

94. Porque Keko sigue poniéndome los pelos como escarpias cuando explora la psique humana.

95. Porque Cava me sigue retando en sus historias.

96. Por la Eli, la secretaria personal de Álvarez Rabo.

97. Por Dios en persona. El de Mathieu, claro.

98 Por ver a través de los ojos del gato.

99. Por el destino ineludible del artista según Campbell.

100. Porque puedo escribir cien razones más todavía. Y cien, y cien, y cien…

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Este texto es un capítulo del libro La cárcel de papel. Diario de un lector de tebeos (2002-2016), de Álvaro Pons, editado por Editorial Confluencias.

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6 Comentarios

  1. Excelentes listas, D. Alvaro. Seguro que puede hacer otras…
    No sabía que había vuelto Claire Bretecher.

  2. El libro de Alvaro Pons es una maravilla.

  3. Me faltan Frederik Peeters y Charles Burns, y en manga Naoki Urosawa, Katsuhiro Otomo y Taiyo Matsumoto. Por lo demás me ha encantado.

  4. Coincido con los motivos 1, 3, 8, 13, 14, 27, 35 y 86.
    Saludos cordiales.

  5. A mí, novato en tebeos, me sirve para reconocer algunas referencias y para apuntar muchos futuribles. Gracias.

  6. Maestro Ciruela

    200 referencias a los tebeos y ninguna mención para Jordi Bernet. ¡Señor Pons, es usted un merluzo!

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