
Si está leyendo esto, usted probablemente pertenece a esa minoría de personas convencidas de que la ciencia y la tecnología son el motor que mueven el mundo hacia el futuro. Yo también estoy convencido de que nos hacen la vida más fácil y más larga a millones de personas. Y a un nivel más local, nuestro bienestar social y económico va a depender de ser capaces de mantener un tejido creador, que ciertamente está en peligro. Y en el centro del progreso de la ciencia se encuentran las personas que la hacen: los científicos. Es esta una profesión que ha evolucionado, se ha profesionalizado, pero sigue teniendo algunas características especiales. Requiere de imaginación, tenacidad, y —quizás lo más importante— de instinto para responder a la pregunta del título de este artículo.
Una pregunta que nos suelen hacer a los científicos es: ¿cómo sabe en lo que tiene que investigar? Si la pregunta la hace alguien bastante joven, a mí me gusta responder con la analogía de los exploradores que se adentran en un terreno desconocido, como una espesa jungla, para tras abundantes penalidades encontrar algo importante, por ejemplo, las fuentes del Nilo. Me imagino que para aquellos que ven desde fuera nuestra profesión existen múltiples estereotipos del científico, bien arraigados por el cine y la cultura popular. Quizás el más predominante es la imagen de alguien despistado, con el pelo revuelto y gafas de pasta. La otra imagen recurrente de científicos es la de aquellos con bata blanca encerrados en un laboratorio de química rodeados de probetas y matraces entre humos de colores.
En la ciencia, la elección del problema que queremos resolver es quizás más importante que decidir los métodos, el equipo necesario y el propio trabajo a realizar en busca del descubrimiento. Mis estudiantes y colaboradores conocen bien una de mis obsesiones: hacernos las preguntas adecuadas antes de empezar una nueva investigación. Encontrar y definir lo que es un buen problema es fundamental para el científico. Pero las preguntas del millón de euros son las siguientes: ¿cómo saber si un problema es bueno? ¿cómo lo elegirlo?
Por supuesto, no existe una respuesta única a estas preguntas y dependerá de cada uno, de sus propios intereses, de sus capacidades, de su entorno y de sus aspiraciones. Una premisa importante, y que quiero resaltar, es que para lograr un avance significativo se debe haber llegado previamente lo suficientemente lejos. Por eso es tan importante en la ciencia la formación y el aprendizaje, que necesariamente debe ser largo y mantenerse siempre. Si me permiten volver al símil del explorador, primero es necesario llegar al corazón de África, puesto que si te encuentras a miles de kilómetros no será posible descubrir dónde nace el Nilo. Insisto en que la ciencia es una actividad de fondo, de largo recorrido. No es posible llegar a obtener importantes resultados de la noche a la mañana, se requiere siempre de un gran esfuerzo.
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Profesor Artal. Me ha convencido de lo importante que son las preguntas adecuadas. Es algo que siempre tenemos presente, sin duda, pero también algo que solemos olvidar en a menudo. El problema es que no vamos a ningún sitio interesante. Estoy de acuerdo. Pero con los métodos que tenemos en España de evaluar a los científicos, en el fondo todo esto da igual, e incluso es contraproducente. Así nos va.
Es muy buena la comparación entre la ciencia y la vida normal. Creo que lo que le pasa a España es justamente no encontrar si sitio.
De ahí tanto complejo.
Ja! En un pais donde se falsifican los titulos quien se va a preocupar de cosas tan sutiles como estas? Para unos pocos lectores de JD
No hay dudas que la ciencia nos ha mejorado la vida, y que continúe así, arrancándonos el velo de la ignoracia. Me viene a la memoria una poesia de Wislawa Szymborska… «después de todo no se está tan mal sobre esta tierra donde todavía se fabrican zapatos, paraguas, pañuelos para llorar y donde LA IGNORANCIA TIENE TANTO TRABAJO. pero hay una frase que me ha dejado un poco desorientado… «No hay nada peor para una carrera científica que esté basada en buscar soluciones a problemas que no merecen la pena». Subito he recordado todas esas fórmulas matemáticas que genios contemporáneos han ido a despolvorear y con las cuales han resuelto sus problemas, fórmulas que genios injustamente desconocidos han realizado por el solo gusto de la curiosidad. Por favor, un poco de compasión para esos soñadores. Si algunos de estos se preguntara porque ciertos insectos caminan con seis en vez de con cuatro patas dejemos que pase el tiempo. Y, sobre todo, retribuyámoslos con generosidad. Despues de todo pagamos a tantos incompetentes en la esfera pública. Muy buen artículo
No me parece que el Prof. Artal quiera decir exactamente eso. Por supuesto, tienes razón en que la naturaleza de los problemas y las preguntas pueden cambiar con el tiempo. Creo que se refiere mas al tema del sistema en algunos de nuestros entornos donde a propósito se persiguen metas sin sentido con el único objeto de engordar el CV.
La pobreza y sus causas: el clasismo, el estatus. Target #1
Hoy mismo, con el reciente anuncio del avance en la cura de la diabetes tipo 1, considero el artículo de lo más interesante. Vincular la salud con la ciencia es, sin lugar a dudas, una de las opciones más acertadas.
Por otra parte, estoy con el comentario de Laura, pero con algún matiz. En un país donde es mucho más importante si una alcaldesa a mentido en un TFM (Cuando se ve que miente en todo, desde que se levanta hasta que se acuesta).