
El otro día vi Avengers: Infinity War. Es como un buffet de superhéroes. Hay un montón de ellos, tiran un montón de rayos de colores y rompen un montón de cosas.
Me entretuvo moderadamente. Durante la primera mitad al menos, cuando hay algo de humor y variedad. Siempre está bien ver a Chris Pratt reencarnado en Andy Dwyer, porque eso es básicamente lo que hace ahí, aunque el personaje tenga otro nombre. Siempre está bien ver a Scarlett Johansson, aunque salga poco, y a Zoe Saldana, aunque la pinten de verde. En la segunda mitad, sin embargo, la acción con la cámara moviéndose sin parar me tuvo mirando el reloj. Es como ver un videojuego al que tú no estás jugando. No es el tipo de película que más me interesa. Algunas críticas la han puesto por las nubes, pero tengo claro que los críticos fueron sustituidos por vainas extraterrestres hace unos años, así que no sé cómo tomármelo. Eso sí, admito que en Marvel Studios saben muy bien lo que hacen. En Avengers: Infinity War introducen un colosal MacGuffin en forma de idea supuestamente trascendental y sorprenden con un giro inesperado que, sobre todo si tienes veinte años, te parecerá revolucionario y emocionalmente devastador. Recordemos que Marvel Studios fue capaz de conseguir que muchos fans se convencieran de que Logan iba a triunfar en los Óscar. No por nada el resto de grandes de Hollywood ha empezado a intentar reproducir el modelo Marvel, que ha marcado la pauta de por dónde irá el cine palomitero de los próximos años. Un cine palomitero que, por lo que vemos en la lista de proyectos, se dividirá en dos géneros: el cine de superhéroes, y el cine que imita al cine de superhéroes.
El problema es: ¿cuánto más lejos se puede llegar en este género que hoy reina en la taquilla? Infinity War contiene toda la acción grandilocuente e insensata que pueda usted desear en una película de superhéroes en 2018. Dentro de ese ámbito ya no se pueden hacer las cosas más a lo grande. Mientras la veía, llegué a la conclusión de que el cine de superhéroes ha alcanzado su cénit narrativo y que no hay mucho más a donde puedan ir desde aquí. Es difícil superar los excesos con nuevos excesos. Puede llegar un punto en que el cine de superhéroes y sus imitaciones colapsen por la sencilla razón de que siempre ofrecen más de lo mismo, pero con la necesidad de que, en efecto, sea siempre más. Usted, probablemente con razón, me preguntará si soy imbécil, porque la taquilla no hace más que desmentir esa posibilidad. Es más, hace poco yo mismo escribí sobre la manera en que Hollywood apunta a unos determinados tipo de audiencia que demandan precisamente superhéroes y acción descerebrada, y que en eso están apostando su futuro los estudios (hay previstas películas de este estilo para unos cuantos años). Para colmo, en Marvel Studios manejan bien lo de variar la fórmula para que parezca que cambia sin que nada cambie, y las películas basadas en el universo DC, aunque a trompicones, también lo están consiguiendo. Pero si algo nos enseña la historia del entretenimiento es que el público joven crece y pierde el interés hacia cosas por las que antes hubiese matado; que el público superficial se cansa de repente y sin avisar en cuanto llega una nueva moda; y que el público verdaderamente dedicado y «friki», el que nunca abandonará a los superhéroes, siempre será una minoría.
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… gracias, como siempre, Don Emilio.
Como siempre excelente. Coincido, las producciones de cine actuales quieren agradar a todos los públicos (más dinero) sacrificando la expresión artística. Todo es generalmente políticamente correcto, soso.
Me parece q la Saga Batman de Nolan podria quedar excluída
La MTV hizo del grunge y de Nirvana el maisntream de la época(The Pixies no se conoce mucho porque murio por culpa de eso, de no venderse).
La industria quiere pasta, da igual que sea por superhéroes, terror, distopías adolescentes, hip hop, grunge o através de youtubers pesados.
La tesis del articulo se puede aplicar al cine de superhéroes o a la compra de chaquetas amarillas en Zara.
No me dice nada nuevo. Consumismo y tal. Mucho articulo para citar muchas pelis.
Gracias.
El problema es cuando uno piensa que el consumismo de su época siempre fue mejor.
Simpático lo de que «tales tipos no se vendieron». Es otra estrategia de mercado para vender a supuestos «tipos que no se vendieron» a tipos a los que les gustan los «tipos que no se vendieron». Si los Pixies no se hubiesen vendido, no estarían en el mercado. Nadie los conocería. Joder, si son conocidos en todo el planeta y se venden en Amazon. Es asombroso el mercado. Lo adoro. Adoro ver como enreda a los panolis dándoles su papilla por pasiva. Me encanta el capitalismo y el mercado pletórico.
El primer problema que tuvo The Pixies(y que llevo a la primera separación) es que no se adaptaron o no quisieron adaptarse a la era del videoclip, cosa que Nirvana si que hizo.
Cierto que es imposible no pertenecer al sistema (Matrix-ya que la han mencionado-lo explica muy bien). Pero no estaban al mismo nivel de popularidad Nirvana que Pixies. Y estos se han ido popularizando con los años, por la misma razón que en las peliculas de superhéroes hay más treintañeros que adolescentes.
Tenga ud. en cuenta que la música de Pixies era bastante más coñazo. Quizá no ha valorado esa posibilidad en las razones de su menor calado mundial, pero creo que debería reconsiderarla.Si es capaz de dejar a un lado sus filias personales, que todo lo enturbian y deforman.
La vida misma tiene un principio, un desarrollo y un final, que siempre es dramático. Fue Matrix quien cambió el concepto de como debe ser una película de acción y Jason Bourne como debe de ser una secuencia de pelea cuerpo a cuerpo. Siempre habrá un cambio, el problema radica en que igual no nos gusta el cambio. Yo disfruto de una película de superhéroes porque despierta sentimientos olvidados, que hace 50 años uno no podía mostrar, porque la hombría era demostrar que la niñez se había quedado atrás. Decían de Julio Verne y sus novelas, divertimento fácil, con más artificio que fondo y un choque frontal con el realismo imperante en su época y seguro que su público es juvenil, juventud en donde se graban a fuego los sentimientos que nos acompañan hasta el final, le fue fiel hasta que nacieron sus hijos y así sucesivamente hasta convertirse en mito. La historia dirá si el cine de acción de superhéroes debe de recordarse u olvidarse en un cajón. Por cierto, no creo que Alan Moore escribiera Batman: The Killing Joke pensando en chavales de 9 años.
No sé si el autor ha seguido todas las películas del MCU pero cada una de ellas tiene un tono ligeramente diferente. E Infinity war, para ser disfrutada, las necesita todas.No son profundísimas, evidentemente , pero son son vacías del todo. Sí, tienen peleas, pero es que van de eso.
En cuanto a que siempre siguen el mismo esquema, por ejemplo en Civil War no es así. Es más, el que derrota a los superheroes es un ser humano.
«Recordemos que Marvel Studios fue capaz de conseguir que muchos fans se convencieran de que Logan iba a triunfar en los Óscar.»
Cosas rara pues Logan no es un película de Marvel Studios.
Si es de Marvel Studios. Otra cosa es que sea de Fox y no de Disney.
No. Marvel Studios es la encargada del desarrollo del Universo Cinematográfico Marvel. Logan, a pesar de usar personajes Marvel, no es una película de Marvel Studios.
Te equivocas. Marvel Entertainment engloba a todo Marvel, pero sólo Marvel Studios hace las películas del MCU. El resto, como Fox o las series de Marvel-Netflix, es Marvel Entertainment. Kevin Feige (presidente de Marvel Studios) no tiene nada que ver con Logan y Disney no recibe un sólo centavo de la taquilla.
El otro día me puse a ver la clasica de Superman, la 1 y la 2… han envejecido bien, pero es cierto que cansan un poco. La pena es que ya no se recuperan esas sensaciones de niño, de pensar que todo es posible y que realmente eso podía llegar a existir, era una emoción enorme.
Fantástico artículo, felicidades
A ver.
El artículo está escrito de manera muy competente, pero en su afán por entonar que Cualquier Tiempo Pasado Fue Mejor (de manera exagerada), incurre en una lista de incoherencias. No es que esté en contra de lo que dice, que es mayoritariamente correcto. El problema es exagerar y cometer incoherencias.
Por ejemplo.
Decir que «el público joven se identifica más con estrellas jóvenes» hablando del actual discurrir de Marvel es un poco de risa, considerando que:
Mark Ruffalo, 50 años
Chris Evans, 36 años
Robert Downey Jr. (la estrella principal de todo esto), 51 años
Jeremy Renner, 47 años
Paul Bettany, 47 años
Chris Hemsworth, 34 años
Scarlett Johansson, 33 años (la más joven, pero con toda una vida en el cine)
Paul Rudd, 49 años
Ryan Reynolds, 41 años
Zoe Saldana, 39 años
Chris Pratt, 38 años
Dave Bautista, 49 años
Benedict Cumberbatch, 41 años (un pipiolo comparado con la mayoría)
No me parece muy coherente defender esa «juvenilización». Porque es falsa. Antes ocurría, ahora no. Ahora es al revés: los protagonistas del cine superventas han envejecido notablemente. El propio artículo menciona que Reeve era casi un recién graduado cuando hizo Superman. Mark Hamill y Carrie Fisher eran casi adolescentes cuando pegaron el pelotazo con Star Wars.
Otra incoherencia es defender en todo el artículo que básicamente el cine de superhéroes se hace para adolescentes, citando luego a Moore diciendo «el público de las películas de superhéroes está ahora compuesto casi exclusivamente por adultos, hombres y mujeres en la treintena, cuarentena y cincuentena, que hacen cola ansiosamente para ver personajes y situaciones que fueron expresamente creados para entretener a chiquillos de trece años de hace medio siglo».
Para que conste, Moore tiene razón. El autor del artículo, no. Cuando he ido a ver Infinity War no había un solo adolescente en una sala repleta. Estaba llena de niños con sus padres y, sobre todo, de parejas entre 30 y 40-45. Mismo perfil todas las veces que he ido a ver Marveladas.
Igualmente, aunque así fuere, el cine siempre ha sido, fundamentalmente, un negocio orientado hacia los jóvenes. Cuando mis padres iban a pasar la tarde al cine con unas pesetas, mis abuelos no habían pisado uno desde Ava Gardner y les repateaba el «cine de palomitas». Y así, sucesivamente.
Tengamos en cuenta también que la lista de géneros de la historia del cine que han «colapsado» (por usar la terminología del autor del artículo) es tan larga como la propia historia del cine: desde el slapstick hasta el cine histórico, pasando por la comedia romántica o el drama social, TODOS los géneros de la historia del cine han tenido el mismo proceso que describe este artículo para el cine de superhéroes.
Bueno, no sé a mí esa lista de nombres y edades me confirma la tesis del artículo, hombres y mujeres maduros presentados como jóvenes. Creo que aparte de la garantía que dan una industria que invierte muchos millones de dolares actores de solvencia contrastada atraen a tipos como yo, con cuarenta años y pasta para llevar a nuestros hijos al cine a ver películas que nos gustan a nosotros, haciéndonos pensar que no somos tan diferentes de los veintipocos (no exageremos). Cuando los protagonistas tienen veinte las consideramos ridículas películas de niñatos, por ejemplo las de Crepúsculo.
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He visto muchas películas de superhéroes, pero no soy fan. Me retracto, soy fan de la Wonder Woman de Lynda Carter. Ya quisieran muchas películas tener a una actriz de tal belleza y personalidad. Gal Gadot es bellísima, y muy limitada como actriz. Así que, como viejo que soy, me quedo con Carter y su contribución a la causa superhéroe.