Arte y Letras Historia

Un perfume para esta vida y la siguiente

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Karam Ilahi Zafar, ca. 1958. Fotografía: autor desconocido (DP).

En el lounge de un céntrico hotel de Bilbao se amontonan las piezas de un complejo rompecabezas: hay cartas firmadas por Fraga, Felipe, Aznar, y hasta el mismísimo Franco. También hay titulares imposibles en recortes de periódico amarilleados por el tiempo, y fotos en sepia, muchas, de un Madrid en blanco y negro. Y luego están esos frasquitos de perfume. «Necesito ayuda para ordenar todo esto, se lo debo a mi padre», dice su propietario, que aún sigue sacando material de una maleta con ruedas. Se llama Qamar. Antes de que la historia se vuelva demasiado compleja, ponemos algo de distancia y volvemos a empezar desde la India.

Entre el marasmo desplegado sobre una mesa de mármol redonda encontramos la foto de Mirza Ghulam Ahmad. Tiene un gesto agotado pero sereno, y la cabeza ligeramente ladeada hacia su derecha, como si fuera por el peso de su voluminoso turbante. Se sabe que nació en 1835 en Qadián (India), y que ya en su primera revelación (1882) se le encomendó la reforma del mundo: acabar con las guerras de religión, condenar el derramamiento de sangre y reinstaurar la moral, la justicia y la paz. «Amor para todos, odio para nadie», es el mensaje bandera de esta comunidad. Mil trescientos años después de que Mahoma hundiera los cimientos del islam en las arenas de Arabia, el Mesías Prometido para los musulmanes ahmadíes llegaba al mundo en una ignota aldea del Imperio británico donde nunca antes había pasado nada, y nada volvería a suceder jamás.

Qamar, madrileño, corpulento, de tez oscura, ingeniero de telecomunicaciones y trabajador de Iberia prejubilado, se explica con la devoción propia de alguien entregado al proselitismo. Asegura que el profeta discípulo de Mahoma aprendió árabe en una noche, y que su mensaje no solo prendió en Qadián, sino que traspasó las lindes del distrito de Gurdaspur para extenderse por todo el imperio hasta su mismísima la capital. Fue en 1924 cuando la emergente comunidad reformista del islam abrió una sede en Londres. El problema era, y es, que para el resto de los fieles del islam del mundo —unos mil millones—, ni Ghulam Ahmad fue un profeta, ni los ahmadíes son musulmanes. La apostasía se puede pagar muy cara aún bien entrado el siglo XXI, pero de eso ya hablaremos al final.

Esta vida

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Mirza Bashir ud Din Mahmud Ahmad, el segundo califa, recibe a dos peregrinos nigerianos. 20 de septiembre de 1924. Fotografía: Cordon.

Karam Ilahi Zafar nació un 31 de diciembre del 1919 en Banga (actual Pakistán), en el seno de una familia ahmadí. «Perdona si me emociono, pero siempre me pasa cuando hablo de mi padre», se disculpa Qamar. Cuando el segundo califa —equivalente al papa católico para la comunidad— buscaba misioneros para irse a Europa, Karam se apuntó sin dudarlo un instante. A la mañana siguiente, y tras solventarse milagrosamente un error en el registro que casi le deja en tierra —«mi padre pasó aquella noche llorando y rezando en el minarete»—, le dicen que le han destinado a España. En julio de 1946 llega a Madrid el primer misionero ahmadí, probablemente exhausto tras una travesía de semanas bordeando África porque el canal de Suez estaba cerrado. Nada comparado con lo que estaba por llegar.

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4 comentarios

  1. Interesantísimo reportaje. Solo un pequeño apunte al autor «…Pronto descubrimos que la mezquita de la Buena Nueva es la construcción más emblemática de este pequeño pueblo cordobés donde, al igual que en Qadián, tampoco había pasado gran cosa hasta la llegada de los ahmadíes…»

    Pedro Abad fue el lugar de nacimiento de Rafaela Porras y Ayllón, más conocida como Rafaela María, Santa Rafaela María para la Iglesia Católica, fundadora de la congregación de las Esclavas del Sagrado Corazón, con presencia en Argentina, Bolivia, Camerún, Chile, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, India, Italia, Japón, Panamá, Perú, Portugal, Reino Unido, Uruguay.

    Así que decir que no había pasado gran cosa, creo que es algo no del todo cierto

  2. Gracias por la aclaración, Ajac. Tomo buena nota de ello.

  3. isaaclobaton

    (Amor de padre)

    En un pueblecito llamado Pedro Abad
    con casas blancas y cielo azul
    una niña, niña nació, Rafaela Mª se llamó.

    Rafaeeeeeeeela Maaaaríiiiiiaaa
    sé tú mi guía al caminar
    enseñame a querer mucho a Jesús
    y a pensar siempre en lo demás.

    Rafaela Mª cuando fue mayor
    fundó las Esclavas del Sagrado Corazón
    está en mi colegio y en muchos sitios más
    y por todo el mundo llegará.

    Rafaeeeeeeeela Maaaaríiiiiiaaa
    sé tú mi guía al caminar
    enseñame a querer mucho a Jesús
    y a pensar siempre en lo demás.

  4. Lo que ves al otro lado de la autovía con una chimenea tirando humo blanco no es una refinería de aceite.

    Es una planta de biomasa. Secan el hueso de la aceituna para luego usarlo como combustible y generar electricidad.

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