Cine y TV

Juego de tronos: crónica de un desencanto anunciado

jdtep6 13 5ce3b78dd7bbf result
Imagen: Helen Sloane / HBO.

La octava temporada de Juego de tronos ha sido como esa fiesta que se prolonga hasta el amanecer y de la que casi todo el mundo ya se ha ido. Nadie se preocupa por que la música sea buena, o por el que suene música siquiera. Hay colillas en las bebidas y es imposible encontrar algo para comer. Los que aún quedan balbucean sin saber muy bien qué hacer y algunos protestan por la repentina decadencia del jolgorio: «¿Por qué esta fiesta ya no es lo que era?». Bueno, llevaba cuatro horas sin ser lo que era, pero no te estabas enterando porque el impulso de la euforia acumulada te lo impedía. Hace cincuenta minutos seguías diciendo que «esta es la mejor fiesta del mundo». Y lo decías cuando los más sensatos estaban ya en su casa, durmiendo confortablemente con el pijama puesto.

«Oiga, pero cómo dice usted, pedazo de imbécil, que todo el mundo se ha ido, si la serie ha tenido mucha audiencia y la gente no deja de hablar de ella». Sí, los espectadores han seguido ahí hasta el final. Pero la presencia de muchos espectadores no determina la calidad de un programa. Quienes se habían ido de la fiesta son las ideas, junto con la inspiración, la coherencia, los diálogos inteligentes y los personajes interesantes. Todo eso había desaparecido. Algunos espectadores solo se han sentido decepcionados en la octava temporada, otros se desencantaron en la séptima, y otros pensamos que Juego de tronos llevaba cuatro temporadas siendo un cadáver andante. Lo digo con pesar y sin ningún ánimo de hacerme el esnob: la he seguido viendo por inercia (o curiosidad, como prefieran) y porque es un producto cultural masivo sobre el que conviene estar al tanto, pero no soy masoquista. Realmente me hubiese gustado ver estas cuatro últimas temporadas con el mismo placer con el que vi las primeras. No me ha sido posible.

He contemplado este desenlace con la cabeza más centrada en el episodio semanal de Chernobyl que en el hecho de quién terminaba reinando en la escombrera de Poniente. Y eso es decir mucho para alguien que, como yo, suele preferir malo conocido. Pero es que el desenlace de Juego de tronos ya no dependía de la lógica. Al final la Khaleesi muere, Cersei también, Jaime también, Tyrion deja el alcohol y las mujeres, Bran es el nuevo rey, Sansa gobierna el Norte, Arya se va a descubrir América, y Jon es enviado más allá del Muro. A estas alturas, después de varias temporadas de flagrante arbitrariedad, todo podría haber concluido con los papeles intercambiados entre esos mismos personajes y yo, por lo menos, no hubiese notado mucho la diferencia. ¿Recuerdan aquel primer año, cuando la decapitación de Ned Stark fue cuidadosamente preparada episodio tras episodio, ante nuestras propias narices y sin que nos diésemos cuenta? Cuando sucedió fue chocante, pero luego mirabas hacia atrás y decías: es verdad, esto no podría haber terminado de otra manera para Ned. Ahora, sin embargo, uno mira hacia atrás y piensa que casi cualquier final era posible porque casi nada estaba bien establecido o preparado.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

24 comentarios

  1. No puedo estar más de acuerdo con su estupendo análisis. Llevo diciendo exactamente lo mismo que Emilio de Gorgot desde hace tiempo, que las 4 primeras temporadas son excelentes y que desde que no hay libros, la serie cayó en barrena. Chapeau.

    • Maestro Ciruela

      ¿Emilio de Gorgot? ¿Pero qué nos pasa? ¡Este artículo está escrito por E. J. Rodríguez o por lo menos eso pone arriba!

  2. ¿Por qué no leéis libros? ¿Por qué visionáis series que no se cree nadie? Historietas para niños de «Uuuuh, qué miedo, los dragones. Corre, corre, tápate con la manta.» Con un libro, con un buen libro, se os ampliará la capacidad del cerebro. Al principio no será fácil, pero a medida que amontonéis y amontonéis y amontonéis libros y más libros en la mente, vuestra propia curiosidad os devorará, os engulliréis a vosotros mismos, como en el final de Cien años de soledad, de García Márquez: sentiréis una angustia vital, necesitaréis saber qué ocurre: lo leeréis mientras ocurre y ocurrirá mientras lo leéis.

    • ¿Qué es eso de «libros»? No conozco el término. Soy más de visionar series. Visionar.

      • No me diga, rafer, que no sabe Vd. lo que es visionar. Ah, cuánto se enriquecería su cerebro si leyese un poco más. Está siendo víctima de una paradoja pero no lo sabe: ¡visiona series sin saber que las visiona! Lea, lea un poco, hombre; verá cómo cobran sentido las cosas a su alrededor. Visionar es «Examinar técnica o críticamente, en una sesión de trabajo, un producto cinematográfico, televisivo, etc.» Cree entender la estructura de esa mierda de series (con su visionado), pero si leyera, ¡ay!, si leyera…

    • Keyser Soze

      ¿Y a ti quien te dice que la gente que ve series no lee libros?
      ¿Y porque no recomiendas correr 10 kilómetros diarios también o 6 horas de ejercicio a la semana?
      ¿Porque estas comentando un artículo sobre una serie que al parecer no has visto?
      Que pereza de gente.

      • ¿Quién? Tú, por ejemplo. ¿Cómo? A través de las faltas de ortografía que cometes. Lee, hombre, lee. Deja las historias de niños, ¡madura!

    • ¿Cien años de soledad? Uuuh, qué miedo, muertos que hablan, ascensiones marianas, neonatos porcinos… Venir de snob tirando de bestsellers, hace falta ser parguela.

      • Dog, ¿mide Vd. la calidad de un libro por el número de ejemplares que vende? ¿Es Cien años de soledad ‘mala’ por haber vendido tanto? Supongo que será Vd. de los que dedican un esfuerzo descomunal a leer aquello que nadie lee y lo hace solamente por eso, porque son libros desconocidos para la mayoría. ¿No se da cuenta de la necedad que supone criticar a aquellos que siguen la moda, sin pensar más allá, e ir en contra de la moda, sin pensar más allá? Dog, Dog, piense, hombre, piense. Piense un poco más…

    • Porque no queremos convertirnos en un petulante gilipollas y redicho que se cree lefa y no llega ni a agua de colonia Nenuco como tú.

      Muchas gracias, un abrazo.

      • Vd. necesita insultar porque en el fondo de su mente sabe que su argumento hace aguas.

        • Hombre, sin ningún ánimo de ofensa, usted sí suena un poco petulante. Especialmente al mandar a leer a alguien de quien no sabe absolutamente nada. Un abrazo.

  3. Muy buen analisis. Sería aun mejor y más fundamentado para argumentar él declive si se hubiera leído los libros en mi opinión. Ahí hay mucho que apuntar.

  4. Agustín Serrano Serrano

    Como mediocre jugador de ajedrez, me quedo con el ejemplo usado: un gran error a mitad de partida lleva a más y a más errores hasta casi derrotarse uno a sí mismo. Sobre esa característica tan particular del ajedrez, con respecto al juego de las damas, ya escribió Poe en “Los crímenes de la calle Morgue”. Y lo que está claro es que esta serie llevaba varias temporadas sangrando…haciéndose jaque a sí misma.

    Me quedo con el adjetivo flácido sobre el último episodio, no se puede ser más certero en la definición del mismo. Es casi como cuando intentas hacerlo tras 18 horas seguidas currando o muy colocado de algo, que por mucho que te guste la otra persona, no hay manera, de lo flácido que está el tema. Por muchas ganas que hubiera, -el espectador, lector o no, por verlo y los autores por mostrarlo-, si la obra llevaba sobrecarga en la cola, no levantaría de ningún modo y el final no gustaría a casi nadie.

    Bueno, me quedo con todo, porque…a decir verdad, no hay artículo de Gorgot que no me guste.

    Salud para usted, Emilio.

  5. Estoy bastante de acuerdo aunque a mí me pareció detectar la decadencia de la serie en la temporada 6. Bueno, más que decadencia, que era otra cosa; que habían convertido la continuación de la novela de GRRM en una historia épica que nunca había sido.

    De todas formas, reconozcamos la dificultad extrema con que se encontraban los guionistas. Tras el último volumen de Canción de fuego y hielo publicado -el volumen V- y más de 6000 páginas, la historia ni siquiera daba muestras de haber alcanzado el ecuador. Había más tramas y personajes que nunca y ¡ni siquiera había comenzado el invierno! Los guionistas han rematado una novela que no había llegado a la mitad y que tiene un estilo tan particular que sólo GRRM tiene el talento de completar. Era imposile, así que lo han transformado en épica, que es más asequible, en mi opinión, aunque sea otra cosa.

    Saludos.

  6. La única esperanza es que cuando el viejo gordo cabrón se decida a trabajar en serio en vez de seguir viviendo la vida loca, si es que no revienta antes, consiga que la saga tenga un final digno de ella. Y le daría un solo consejo: olvide el final de la serie televisiva, por favor. Puede que así deje de insultar al autor cada vez que me refiero a él.

  7. Para mi lo peor que se le puede achacar a la serie es el potencial tirado a la basura. Lo que suele suceder a las series de éxito es que las alargan unas cuantas temporadas aun cuando ya han agotado todos los argumentos y desarrollo del personaje, ya sea por la sindicación, por que dan pasta o por pura inercia. Al final te lo cierran con un emotivo episodio y todos tan felices, aun cuando seamos conscientes de que ya llevaba catatónica años o que sus mejores años ya habían pasado y que todo el mundo estaba cansado. Ejemplos hay muchos, desde Friends a Lost. Lost tenia que terminar porque llevaban sin tener nada que contar desde el tercer año.

    En el caso de Juego de Tronos lo que mosquea es que con esa variedad de personajes y tramas abiertas el potencial es bestial, incluso este final, con un desarrollo masticado y trabajado daba para, al menos, varios capítulos mas. Sin embargo parece que los showrunners estaban agobiados del peso de Juego de Tronos y se limitaron a quitárselo de encima. Ni siquiera muchos actores están contentos de poder dedicarse a otra cosa (si pueden).

    Obviamente el punto de inflexión esta en los libros, no es igual adaptar que desarrollar. Fue demasiada tarea, y tal vez debieron gastar mas en escritores incluso aunque hubieran tenido que prescindir de algún dragón.

    Hay que admitir varias cosas, los libros también tienen un valle importante, es mas, el próximo se ha anunciado para verano del próximo año, que sera ya 9 años después del anterior y RR Martin no es un chaval ni parece Stephen King escribiendo, la posibilidad de que quede inconclusa o lo sea de manera póstuma no es remota. En el libro tambien hay personajes a los que le dedica mucho espacio y que son igual de coñazo que en la serie.

    Que Cunningham se coma a todos los Stark por una pata tampoco debe asombrar, uno es un actor de la leche con toda una carrera y los otros unos chavales que ficharon hace unos años y de los que no se podía anticipar que desarrollo como actores tendrían, supongo que también sucedió en Harry Potter, es un riesgo inherente en este tipo de obras.

    Lo peor es que al final eso, ni chicha ni limona, recuerdo haber experimentado mas penas (o alegrias) con personajes de series bastante inferiores. Desustanciaron tanto el asunto que al final nos importaba un colin quien viviese, muriese, ganase o perdiese.

  8. Sí y no.

    Es cierto que en las últimas temporadas las situaciones incoherentes cada vez eran más numerosas e increíbles, pero nada, nada, hacía presagiar el nivel de la última temporada.

    Resurrecciones, magas dando a luz demonios y personas clavadas a un árbol ya habían aparecido también en las primeras 4 temporadas, esas que ahora, vistas las otras 4, parecen un prodigio de lógica. Y eso de que lo de Ned no podría haber acabado de otra forma, pues qué quiere que le diga, podría haber acabado de cualquier otra forma porque al final dependía de la decisión de una persona que, esta vez sí, todos pensábamos que estaba loca. Y aunque sorprendiera no extrañaba. No como en esta temporada.

    Cómo habrá sido el nivel de disparate de esta octava que imaginar el futuro de la serie nos lleva a pensar en una comedia. Y también me parece sintomático que para el autor del artículo los dos momentos preferidos de los últimos 6 episodios sean dos momentos intrascendentes. Uno de Tormund (falta el de cuando bebe) y otro de Tyrion. Pero el de Tyrion es trágico. Porque sucede en el último episodio, donde en la escena anterior, que duraba unos 5 minutos, ¡5! se desarrollaba la presentación de las casas supervivientes, la elección del nuevo rey, la independencia del reino del norte, el juicio a Tyrion y a Jon Snow, y el destino de los inmaculados. Vuelvo a repetir, por si no ha quedado claro. 5 minutos. Y en la siguiente escena les sobra tiempo para enseñarnos a Tyrion ordenando las sillas.

    Lo de esta última temporada y, sobre todo, el último episodio y la escena de Pozo Dragón no tiene nombre.

  9. The Lady of Shalott

    Al autor del artículo: Aún compartiendo tu indignación, no comparto tus razonamientos ni tus ejemplos ni nada. Mira que no soy en especial un fanática del personaje de Sansa, pero me parece un buen ejemplo sobre todo lo que has escrito. Pareces super indignado porque la chica resulte ser muy inteligente… tanto como Tyrion, fíjate tú. Estas cosillas son las que ya no sé si son por puro machismo rancio o si simplemente son lo obvio: alguien que no se ha leído los libros y no tiene ni idea de cómo es el personaje, pero aún así se siente con la potestad de escribir sobre ello y sentar cátedra. O igual es una mezcla de ambas, que es lo más habitual. Porque claro, creo yo que alguien con menos prejuicios vería rápidamente que mientras que Tyrion es un adulto hecho y derecho e inteligentísimo, Sansa comienza la historia siendo una cría educada entre algodones y cuyo desarrollo e inteligencia real es algo que el lector/espectador aún no conoce bien (porque ni el personaje mismo lo sabe) y va viendo. Precisamente es este tipo de desarrollos los que hacen de Martin un gigante de la narrativa… pero claro, eso tendrías que leerlo.

    • Bueno sin intentar defender al autor del artículo, queda claro que se refiere básicamente a la evolución de Tyrion y no al personaje de Sansa. El hecho que enseñen a Sansa dando lecciones a Tyrion o Varys conspirando a gritos, muestra la incoherencia del relato, y no tiene nada que ver con Sansa. La evolución de Sansa entra dentro de la lógica del relato y está totalmente justificada, la de otros personajes lamentablemente no.

  10. Los libros están geniales, Emilio. Martin es un genio que escribe de miedo. Un genio vago, también es verdad. Y sí, Harrington y Clarke…buf, vaya dos. Sobre todo en el caso de él, no entiendo cómo pudieron elegir a alguien tan inexpresivo y sinsangre para ese papel.

    • Maestro Ciruela

      ¡Y dale con Emilio! El artículo es de E. J, Rodríguez.

      • Maestro Ciruela

        Aquí es donde ya me postro de rodillas implorando perdón, porque parece ser y me enteré de ello después de años de transitar por aquí, que E.J.Rodríguez, es EMILIO. J. Rodríguez. O sea, que se llama igual que de Gorgot, lo que pasa es que aquél ostenta el nombre de pila y este lo oculta, cosa que me ha llevado al error durante años. ¡Tierra, trágame!

  11. Manuel Diego

    Tengo pésima memoria y no soy capaz de distinguir por mis recuerdos en qué temporada comenzó el declive, pero indudablemente comenzó.
    Poco me parece que se habla de ello, quizás porque he sido «visionador» tardío y no he frecuentado los lugares donde podía haberlo escuchado, pero lo peor para mí es el larguísimo callejón sin salida en que metieron a Arya Stark con lo de los rostros.
    El final de la madre de dragones sí me parece que estuvo bien preparado por los guionistas, porque consiguieron que la encantadora princesa de la primera temporada se nos hiciera aborrecible. Lo tuvieron fácil: solo necesitaban dejarla actuar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*