¿Cuál es el disco más vergonzoso grabado por una banda consagrada?

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Ocurre tarde o temprano. Tu artista favorito, con una carrera envidiable sobre el lomo y con una producción discográfica intachable, de repente publica un trabajo que hace aflorar una nueva sensación entre sus seguidores: la vergüenza ajena. Rockeros emblemáticos contratando a letristas de boy bands, portadas tan espantosas como para fusilar la carrera comercial de un LP, discos mediocres para cabrear a los fans de manera autoconsciente o álbumes de rock and roll que no contienen un solo acorde de rock and roll en su interior. Toca superar los sonrojos y hacer memoria para la encuesta de hoy: ¿cuál es el disco más vergonzoso grabado por una banda consagrada? Se recuerda a los lectores y lectoras que, en caso de no encontrar su accidente musical favorito entre los abajo listados, siempre pueden mencionar a su apuesta estrella en la sección de comentarios.

(La caja de voto se encuentra al final del artículo)


Guns N’ RosesChinese Democracy (2008)

En su momento, a la mayoría se les atragantó bastante la pasta de The Spaghetti Incident?, aquel disco de los Guns compuesto por versiones de temas de gente tan maja como Iggy Pop, Glenn Danzig o el puto psicópata de Charles Manson. Por lo irregular del asunto, Spaghetti fue considerado durante años como el momento menos inspirado de la carrera de la banda. Hasta que ocurrió lo de Chinese Democracy.

Chinese Democracy lleva un «Guns N’ Roses» en la portada porque poner «La tontería del cabezón de Axl Rose» tenía poca salida comercial. Y su demonización no viene tanto por el hecho de que sea un mal disco —es más bien un hermoso posavasos que uno puede escuchar si se aburre en un viaje en ascensor— como por ser una de las mayores decepciones de la historia de la música. Rose se tiró diez años preparando el álbum, regrabándolo continuamente, anunciando que iba a ser la hostia, y sumando a la producción a una caravana interminable de músicos entre los que figuraron Brian May, Dave Navarro, Buckethead, Brain Mantia, Sebastian Bach, Frank Ferrer, Richard Fortus o Ron Bumblefoot. Una década después de comenzar a moldearlo, cuando Rose ya era más famoso por demandar a la gente de internet que lo llamaba gordo que por su carrera musical, el disco debutó en 2008 tras una accidentada producción en la que se habían fundido más de trece millones de dólares, la mayor suma de dinero invertida en un disco de rock. Y sí, el LP contenía música y todo eso, pero el problema es que hasta «Super Disco Chino» de Enrique y Ana estaría más cerca de Guns N’ Roses que aquel carísimo capricho de Rose.


The Beach BoysSummer in Paradise (1992)

¿Qué es lo que ocurre cuando The Beach Boys se atreven a hacer un disco sin Brian Wilson? Summer in Paradise es lo que ocurre. Una bosta musical tan poderosa como para que su distribuidora americana se fuese a la quiebra tras el lanzamiento, nunca se llegase a reeditar por pura vergüenza y propiciase que los Beach Boys no se atrevieran a volver a grabar material original hasta veinte años después. Incluía letras que daban bastante grima («Summer of Love») y una versión esperpéntica del «Forever» de Dennis Wilson interpretada por John Stamos, el guapo de Padres forzosos, a esas alturas estaba el nivel.


Dee Dee Ramone camuflado bajo el seudónimo Dee Dee KingStanding on the Spotlight (1989)

Cuando Dee Dee abandonó los Ramones decidió emprender una carrera en solitario como cantante de hip hop bajo el nombre artístico de Dee Dee King. Y, muy probablemente, para todos los implicados en la grabación de Standing on the Spotlight aquello fue similar a lo que debe de sentir un cervatillo en la carretera cuando ve acercarse los faros de un camión. El álbum era un popurrí de doo woop, hip hop a lo old school, rock and roll y punk con el bonus de venir dirigido por alguien que no hacía bien nada de todo lo anterior en solitario. La primera frase que abre el disco «It’s time for rock, it’s time for rap, it’s time for the mash potato attack» ya da ganas de salir con antorchas a la calle.


MetallicaSt. Anger (2003)

En la web Flavorwire resumieron a la perfección St. Anger: «Cuando el miembro más productivo de tu banda es un coach de la vida al que le estás pagando 10 000 pavos a la semana, tienes problemas». Y para todo lo demás basta con echarle un ojo a este encantador documental.


Chris CornellScream (2009)

No es bonito meterse con Chris Cornell porque el hombre hace solo un par de años que está cultivando malvas, pero lo de su Scream no tuvo perdón de Dios ni del Diablo. Lo cierto es que daba cierta pena ver cómo el otrora cabecilla de Soundgarden o Audioslave se subía al regazo del pesado y übercansino productor Timbalad para excretar una serie de temas que andaban más cerca del chungo-pop-electrónico que del rock que lo hizo famoso. Una prueba de fuego: intentar escuchar los versos «that bitch ain’t a part of me» del primer single sin enterrar ni una sola vez la cabeza en el suelo del piso.


Def LeppardX (2002)

Def Leppard nunca han sido ajenos al tonteo con el pop. Su Hysteria de 1987 nació, según contaba su productor Mutt Lange, con la idea de ser «una versión rockera del Thriller de Michael Jackson, donde cada corte era un hit en potencia», las composiciones se inspiraron en formaciones como Frankie Goes to Hollywood o Queen y el resultado estaba repleto de temas que apuntaban hacia las listas de ventas. En aquel caso la jugada no les fue mal, Hysteria se ordeñó durante dos años, parió siete singles distintos y vendió una auténtica burrada, más de veinticinco millones de copias.

Cuando los de Sheffield decidieron volver a zambullirse en el rollo más popero con X el chapuzón se produjo en un lodazal de mierda. Aquello era infumable y la mayor parte de la culpa la tenía el haber encargado las letras a gente que se dedicaba a escribir para Britney Spears, *NSYNC, Backstreet Boys, One Direction o Nicki Minaj. El rock estaba ausente (con la excepción de un «Four Letter Word» que aun así sonaba demasiado limpio), el pastelazo se le atragantó a cualquiera con oídos funcionales y Def Leppard estuvo a dos palmos de hacer un Nickelback y convertirse en una de esas bandas con pintas rockeras que cuando te despistas te meten un chupa-chups por el culo y te intentan convencer de que eso es auténtico. Joder, es que ni siquiera acertaron con el título: el trabajo se llamaba «Diez» pero oficialmente tan solo era el octavo disco de estudio. Algún listo había intentado justificar la decena metiendo como parte de la discografía cosas menores como un recopilatorio de caras B y un grandes éxitos.


John Lennon y Yoko OnoUnfinished Music No. 2: Life with the Lions (1969)

Ni avant-garde, ni hostias. Para hacer esto hay que ser un auténtico terrorista. Y lo peor es que de esas lluvias vienen estos lodos que tienen a todo el mundo haciéndole caso a Ono cuando berrea sinsentidos ante un micrófono en una expo artística. Y aquí va el link del disco de nuevo, por si el lector se lo ha perdido la primera vez entre tanto hipervínculo, porque no hay nada tan hermoso como compartir el dolor.


Elvis PresleyHaving Fun with Elvis on Stage (1974)

Un disco de Elvis sin música de Elvis, eso es exactamente el Having Fun with Elvis on Stage que el mánager del cantante, don coronel Tom Parker, planeó para sacarse una pasta extra. La ocurrencia era de bombero: sabiendo que RCA poseía los derechos de cualquier cosa que Elvis grabase cantado, a Parker se le ocurrió publicar un disco de Elvis hablando, creyendo que con la estratagema se podría quedar él con todos los beneficios de las ventas. Having Fun es una recopilación de los chistes, los murmullos y las anécdotas que el Rey contaba entre tema y tema, pero con las canciones completamente extirpadas de la grabación. Sin contexto, sin lógica y sin sentido alguno, este esperpento está considerado popularmente como el peor disco de rock and roll de la historia, algo bastante simpático teniendo en cuenta que ni siquiera contiene una sola nota de rock and roll. La chorrada tampoco le salió bien al mánager, RCA se quedó con los derechos de las grabaciones y más tarde Elvis solicitó que por favor, que dejasen de distribuir esa mierda y destruyesen los discos.


Lou ReedMetal Machine Music (1975)

Metal Machine Music realmente no es uno de los peores discos de un artista consagrado sino uno de los mejores troleos de un artista consagrado. O Lou Reed atronando ante el micrófono guitarras desafinadas, y sus acoples frente a los amplificadores, sin ningún tipo de orden, melodía o coherencia alguna durante más de una hora. El hombre insistió durante las entrevistas en que aquello era algo serio y en los apuntes incluidos en el interior del propio álbum aseguraba que había inventado el heavy metal y Metal Machine Music era «la cima del género». Pero en realidad la tontería venía a ser un «Que os follen» monumental dedicado a su discográfica de por entonces (RCA) con la que no andaba nada contento pero sí muy obligado por contrato a publicar discos. Un corte de mangas convertido en leyenda, un muro sonoro de lo más cachondo, un álbum insufrible.


Bob DylanSelf Portrait (1970)

Lo del Self Portrait de Bob Dylan tiene guasa, porque es un disco malo a propósito. El hombre estaba hasta las pelotas de la atención mediática que despertaba (fans acosándole en su casa incluidos) y se le ocurrió sacar un disco mediocre y autoconsciente con la idea de que la gente se olvidase de él y le diese la brasa a otro. La portada la dibujó él mismo en cinco minutos y cuando le preguntaron por qué se molestó en sacar un disco doble para algo que en realidad era un chiste sin ambiciones contestó: «Si solo hubiera sido un disco, no habría sido realmente malo. Quiero decir, si el plan es meter mierda lo mejor es llenarlo hasta arriba». Greil Marcus encabezó su crítica de Self Portrait para la Rolling Stone con un muy sincero «¿Qué es esta mierda?». Y a lo largo de aquel texto también soltó perlas tan maravillosas como «Una vez dije que podría comprarme un disco de Dylan en el que solo se le escuchase respirar fuerte. Y todavía lo sostengo. Lo que no compraría es un disco de Dylan respirando suave».


QueenHot Space (1982)

Si nadie se acuerda del Hot Space de Queen por algo será. Aunque el mayor pecado del décimo álbum de estudio de Mercury y compañía no fue tanto pasarse al rollo discotequero (una decisión mala de por sí) como la ocurrencia de colocar «Under Pressure» (el corte salvable del conjunto) al final del disco, después de que cosas como «Las palabras de amor» ya hubiesen inducido el coma en los oyentes.


Black SabbathForbidden (1995)

Sabes que la cosa se está torciendo cuando, tras haber sido uno de las bandas que estableció el metal como tal, tienes que esperar a que la productora le pase las grabaciones a Ice-T para que el rapero las manosee como le venga en gana. El vocalista Tony Martin ya andaba mosqueado con todo eso: «Forbidden es… me gustaría decir que es una mierda, pero realmente no. En los ensayos la cosa iba muy bien […] después se discutió la posibilidad de grabar un álbum a lo RUN D.M.C. […] y finalmente nos embarcaron a todos en la idea de un “Rap Sabbath”. Aquello no funcionaba».


The ClashCut the Crap (1985)

Pocas veces los críticos musicales lo tuvieron más fácil para etiquetar un álbum que con el último disco de The Clash, aquel que resumía cualquier reseña en su mismo título: «Déjate de mierdas». Pero es justo reconocer que a aquellas alturas aquello ya no era The Clash ni nada parecido: con Mick Jones y Topper Headon fuera de la banda, Joe Strummer con la inspiración de vacaciones, y un productor emperrado en embutirlo todo con sintetizadores, el LP resultante solo podía ser una catástrofe sonora. Strummer sentenciaría que «This Is England» fue la última gran canción de The Clash. Y en eso tenía razón.


Grateful DeadGo to Heaven (1980)

Lo del Go to Heaven de Grateful Dead es gracioso porque ni siquiera hace falta escuchar el LP, sino que basta con mirar la portada para saber que ahí dentro no hay nada de valor. Y justamente por culpa de dicha cubierta el disco fracasó: aquella espantosa foto, más propia de Modern Talking que de unos rockeros psicodélicos, espantó a los compradores que al ver aquellas pintas de John Travolta de rebajas creyeron que los californianos tonteaban con la música disco. No era ese el caso, porque realmente Go to Heaven ya era un coñazo importante dentro de su propio estilo.


Van HalenVan Halen III (1998)

Sammy Hagar se largó de Van Halen a mediados de los noventa, y David Lee Roth se asomó por el estudio para grabar con sus antiguos colegas un par de canciones, pero al final fue Gary Cherone (de Extreme) el elegido que encararía el micrófono ante el nuevo álbum de la banda. El puesto no le duró demasiado porque Van Halen III fue una castaña tan desaboría como para provocar bostezos entre críticos y fans que se preguntaban si para aquello realmente merecía la pena abrir el estudio de grabación (menudos tostones los de «Once», «From Afar» o «Josephina»). Hasta el propio Cherone era muy consciente de ello: «No es un gran álbum. Y yo me divertí pero era como ser un extraño vagando por tierras desconocidas».

Que la cosa estuviese muy tensa entre Eddie Van Halen y el bajista Michael Anthony tampoco ayudó: Anthony aparece de manera casi testimonial en el disco, abandonaría la formación poco después del lanzamiento, y aseguraría a la prensa que todo aquello en realidad parecía un álbum en solitario de Eddie. El grupo tardó catorce años en volver a grabar algo y cada vez que les preguntaban por aquel LP contestaban que por III no les venía nada. David Lee Roth, tras escucharlo por primera vez, declararía: «Suena como si alguien estuviese derramando agua hirviendo sobre un gato».


Metallica y Lou Reed – Lulu (2011)

Metallica y Lou Reed ya se han asomado por esta lista cada uno por su cuenta, pero es que lo de Lulu es tan gordo que dejarlo pasar podría considerarse delito. Lulu nació como un proyecto experimental basado en la obra teatral de Frank Wedekind sobre una joven bailarina que acaba convertida en prostituta. Y su plomiza hora y media se compone exclusivamente de Reed recitando sin cantar (lo suyo aquí es spoken word) unos textos incomprensibles mientras Metallica repite riffs chabacanos de fondo y James Hetfield se cuela por ahí para berrear coros que nadie ha pedido. La impresión general es la de dos artistas grabando al mismo tiempo un mismo tema pero sin tener ni pajolera idea de qué coño está haciendo el otro. Los críticos fueron especialmente comprensivos y en la prensa musical brillaron afirmaciones como «Si los Red Hot Chili Peppers hicieran una versión acústica de las doce peores canciones de Primus para el hilo musical de los Starbucks, el resultado todavía sería mejor que esto» o «¿Para qué perder el tiempo escuchando Lulu cuando puedes ver crecer la hierba o masturbarte con un calcetín?». Hetfield y Lars Ulrich confesaron en las entrevistas previas al lanzamiento del disco que lloraron a lágrima viva de emoción durante las sesiones de grabación junto a Lou Reed. Poco después todos los seguidores de ambos artistas pudieron vivir en sus propias carnes esa sensación. La de llorar escuchando el disco.


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38 comentarios

  1. Añadiría el quinto álbum de The Velvet Underground: Squeeze (1973).
    Aunque para mí, y supongo que para la mayoría de los fans de la banda, solo hicieron cuatro álbumes de estudio.
    En este ya no estaba ni Lou Reed ni Sterling Morrison, y Moe Tucker ni siquiera participó en la grabación, así que no, no es la Velvet.

  2. pepkatran

    Yo añadiré a Dover, el que me traumatizó a mí. No era una gran banda de rock, ni siquiera eran muy conocidos fuera de españa aunque aqui lo petasen, y no eran demasiado buenos. Pero muchisimos chavales de mi generación crecimos oyendo su hard rock sencillo. Por lo menos hasta que se les ocurrió sacar el album Follow the city lights, una cosa electrónica discotequera horrorosa, y si encima veías el videoclip ya se te caía el alma a los pies. Que le vamos a hacer, no more Dover, no more Tim Burton. Siempre nos quedarán Serenade y Bitelchus (ya se que va de música, pero fue ver el título del artículo y aparecer en mi cerebro un neón gigante con el nombre de Tim Burton).

    • Fer Lee

      Follow the City lights ya sonaba a viejo cuando salió. Pero el gran problema fue haber mantenido el nombre de Dover y seguir tocando las canciones viejas pero en plan casiotone… ¿De verdad esperaban que su base de fans rockera recibiese eso bien? Tal vez si hubiesen roto con el pasado para empezar un nuevo proyecto hubiesen acabado por hacer algo potable en el electro-pop y sin comerse aquella tremenda ola de hate.

      Al final 2 discos electrónicos, inversión en publicidad bestial (i ka kene fue cancion oficial del mundial de basket o algo asi) pa no comerse una mierda y tener que girar tocando las canciones viejas en plan acustico. Una lástima.

    • Billy Hunt

      Dover???? Por dios!!! será cuestión de gustos pero a mi me parecen una gatas pijas y chillonas…… insoportables y altamente sobrevaloradas/os . Buen padrino tenian, eso si, doe otro modo no se explica.
      No caben en esta lista porque el termino «banda consagrada» no les aplica.

  3. Faltan todos los de U2 a partir de All the things you can leave behind…

  4. … hay que escuchar ese Lulu mas a fondo :-). Un topico en estas listas pero seguramente no tan aborrecible.

  5. Blackfoot

    Qué pena da pensar que lo ÚLTIMO que grabó Lou Reed antes de morir fue ese engendro junto a Metallica. Es bochornoso que en tu obituario se mencione como lo último que grabaste. Encima, la panda de garrulos que por lo general tienen Metallica como fans, no conocían de nada al tal Lurrid ese y para más humillación, entre la corte de entregados fanáticos el hombre ha pasado a la historia como «el tío ese que hizo el disco de mierda de Metallica»; (por cierto, ha sido el que he votado yo).

    En cambio con «St. Anger» soy algo más benévolo. Partamos de la base de que Metallica contratan productores por contratarlos, porque luego quién produce realmente es Lars Ulrich y en menor medida, James Hetfield; ya son ganas de gastarse la pasta que puede pedirles todo un Bob Rock para luego hacer lo que les sale del cimbrel. Y ese es el problema de «St. Anger». Créeme, tiene muy buenos temas, pero no están producidos, esa es la cuestión. Si dejasen que el productor hiciese su trabajo de verdad, éste le habría quitado a Lars el bidón que debió robarle a unos albañiles y hubiese vuelto a poner una caja en la batería. También, hubiese recortado una media de 4 minutos por canción, les hubiese obligado a revisar las letras y le hubiese recordado a Kirk Hammet que pese a ser un solista de mierda que todo lo improvisa y se equivoca que da gusto, está en ese grupo para hacer solos y no punteillos numetaleros de cuatro segundos. Es, en definitiva, una maqueta grabada con el nivel de un disco profesional de megabanda de stadium rock.

    No has mencionado nada de rock made in spain, pero vamos, cualquier disco de Barón Rojo después de separarse los cuatro componentes originales, es heavy cutre chabacano que dejó para la posteriodad una interesante variedad de temas que producen vergüenza ajena como «20+» o el «Hombre de las Cavernas» y títulos de discos jodidamente ingeniosos como «Ultimasmentes». Lo mismo se podría decir de Siniestro Total. Desde que les dejó Miguel Costas, se convirtieron en yo que sé qué carallo, pero de ese grupo lo único que queda ya es el nombre y no es más que el proyecto en solitario de Julián Hernández.

    Y por último, tirón de orejas por el «Hot Space» de Queen, me cago en la leche. Para mí, tiene cuatro temas jodidamente infumables («Life is Real» -pobre Lennon, menuda mierda de homenaje-, los rellenos puros y duros de «Cool Cat» y «Action This Day» y la repugnante «Las Palabras De Amor», un tema por el que Brian May debería haber sido juzgado por un jurado popular). Pero cojones ¿Lo que queda del LP? a mí ese puto disco me pone las pilas a tope, me da unas buenas vibraciones acojonantes: «Staying Power», «Body Language» (dios, este tema es de otro mundo), «Back Chat», «Dancer», ¡¡»Put Out The Fire»!! ¡¡puto temazo!!, la entrañable «Calling All Girls» que parece un descarte del anterior «The Game» y cómo no, el manido pero no por ello menos masterpiece de «Under Pressure». All we are saaaaaaaying is give «Hot Space» a Chaaaaance!

    PD: Por lo demás, de acuerdo con más o menos, el 95% de tu artículo ;-)

  6. Peibol Skan

    Para mi, todo lo que grabo GnR despues de Apettite. Como se puede cagarla asi ….

    • untiposimpatico

      A ver, que los Use Your Illusion, quitando el relleno, tienen muchos hits. Otra cosa es que el relleno es malo con solemnidad. Pero vamos, «You Could Be Mine», «Estranged», «November Rain» son temazos.

  7. Trans, de Neil Young.

  8. Dave Mustaine

    Yo solo pasaba por aquí a ver si estaban el «St. Anger» y/o el «Lulu» en la lista.
    Viendo que están los dos, ya me voy tranquilo pensando que no soy el único que cree que esas grabaciones son una basura… insultantemente cara, pero una basura.

  9. Carlos A.

    El «self Portrait» de Dylan no pertenece a esta lista. Es un buen disco.

    Pero la verdad es que me cuesta demasiado elegir entre los restantes candidatos. Ah, y en esa foto los Grateful Dead siempre me han parecido los Bee Gees.

  10. Fer Lee

    Según leí el título me dije «El de rap de Dee Dee Ramone». Y en efecto está en la lista. Votado queda. Ver a una leyenda del rock vestido en plan Beastie Boys y cantando algo que nos retrotrae al «Gil, y tal y tal, Gil superestar» pensando que lo está petando es el anuncio antidrogas definitivo.

  11. Fer Lee

    Chinese Democracy tiene un problema de espectativas. De no haber sido de GnR + invitados estelares sino de una banda mas modesta, no nos parecería nada mal. Cada canción es de su padre y de su madre, eso sí.

    • Blackfoot

      Eso es verdad. Si fuese el debut de una banda nueva sería un disco de 8/10, el problema eran las cósmicas expectativas bajo el nombre de GN’R

  12. Telechef

    Celtic Frost.
    Cold Lake.

    No hase falta disir nada más.

    • Blackfoot

      Pero que dises onvre, Cherry Orchards!! es cojonudo, y esos pelos que se pusieron, jajaja

  13. Blackfoot

    Pero que dises onvre, Cherry Orchards!! es cojonudo, y esos pelos que se pusieron, jajaja

  14. Blackfoot

    Eso es verdad. Si fuese el debut de una banda nueva sería un disco de 8/10, el problema eran las cósmicas expectativas bajo el nombre de GN’R

  15. Acertadisimo pero…hay tantos más…

  16. palomoenduro

    ¿Cómo no está en la lista «el muro» de Pink Floyd? Si duda el peor disco de la historia hecho por una de las mejores bandas de la historia,patetico, mucho peor que «Cumpleaños Feliz» de Parchís

    • Carlos A.

      No, mucho peor que El Muro es The Final Cut, el ultimo disco que grabaron con Roger Waters, y que es totalmente infumable.

    • blunsburibarton

      «Sin duda el peor disco de la historia». Nada más y nada menos. The Wall figura entre los treinta discos más vendidos de la historia del rock. Quizá el único de esos que tenga el carácter de disco doble. Another brick in the wall es un himno reconocible por generaciones. Comfortably numb, Run like hell, Hey you o In the flesh han sido reinterpretadas en numerosísimas ocasiones tanto por Waters como por Gilmour y versioneadas por muchísimos artistas. Su afirmación no es más que un ejemplo de que hay tantas opiniones como personas y de que en aras de la libertad de expresión se puede decir todo lo que a uno le venga a la cabeza. Luego viene otro tipo y sin refutarle a usted le comenta que aún hay otro disco peor: The final cut. Así que el listado por abajo de los peores álbumes de la historia va así: en la última posición The final cut, en la penúltima The Wall, ambos creados por una de las mejores bandas de la historia (sic) y en la antepenúltima La guerra de los niños de Parchís. No hay nada como tener las ideas claras.

  17. Todo Dover
    Todo Queen
    Todo GnR
    Infumables!

  18. «A», de Jethro Tull.
    Hasta la mejor banda de la historia tiene su borrón.

  19. Juanlu

    De Queen yo habría metido Flash Gordon… pero sí, Hot Space me vale ;)

  20. El Scream de Cornell no es tan mal disco en realidad. Tampoco bueno eh. El problema es lo de siempre, un artista consagrado que le da por probar suerte en un terreno desconocido y pues, salvo que le salga un auténtico bombazo, los fans y la crítica a matar. Y no debe ser fácil seguir intentándolo.
    Me viene a la cabeza Bunbury con su Radical Sonora (terreno desconocido + disco mediocre = a matarlo) y luego su Pequeño (terreno desconocido + discazo = todo el mundo a aplaudir su valentía).
    De hecho Cornell (solo y con Soundgarden) grabó discos peores que Scream pero más rockeros que se le perdonan justamente por eso, por ser rockeros.
    PD: lo de Lulu no tiene explicación

  21. Eddie Raimon

    Típico artículo tremendamente subjetivo que supongo que como casi todos ,en parte, es para «echar unas risas»…lo de GN´R supongo que es un tema de «heaters», que ya sabemos que hay de todo en la viña del Señor y que las opiniones son como los cumpleaños y los culos, pero a mi lo que dice el autor de el «spaghetti..» me parece una majadería sin fundamento, para mi es uno de los mejores y mas originales discos de versiones de la historia, no se que esperaba la gente de ahí…y lo de el «Chinese…», pues vcreo que ya años antes de que se publicara la gente sabia de sobra(al menos los mas eruditos seguidores del rock)lo que iba a salir de dentro, así que sorpresas 0. Tampoco estoy del todo de acuerdo con «hoy aspase» de queen, no es uno de sus mejores trabajos pero con el paso del tiempo(a mi me encanta «las palabras de amor») se podría considerar aceptable….

  22. Por mucho que quieras mantener tus principios, llegan situaciones a las que tienes que adaptarte, ya sea porque en se momento estabas trabajando con un productor concreto, o porque acababas de cambiar al guitarrista. No estoy defendiendo a nadie, y es cierto que hay discos que te hacen preguntarte en qué dmonios estaba pensando el artista cuando lo terminó y lo escuchó entero, pero no dejan de ser el reflejo de lo que estaban viviendo justo en ese momento de composición o de mezcla.

  23. Altiplano

    «Cut the Crap» es bueno -como todos los de The Clash- solo que está producido regular. Pero ya nos hemos enterado que al autor de este artículo no le gustan los sintetizadores ni la música disco.

  24. Kichi de Cádiz

    Cualquiera de U2 después de Achtung Baby

  25. eggman

    [email protected]: Sí señor. Todo Queen, Freddie Mercury, casi todo U2.. Pura basura auditiva. Y, como deadhead confeso, he de admitir que el de los Dead es también… basura

  26. Cao Wen Toh

    The Final Cut es una continuación histérica de The Wall, pero el malo, malo, malo, de Pink Floyd es el último: The Endless River. ¡Ni la portada, oiga!

  27. Ambituerto

    Krad, equipado con su máscara de Trollface, a la caza de comentarios fáciles.

    ¡Aquí tienes el mío, mastuerzo!

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