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Santiago Lorenzo: «La España llena sí que me parece un problema»

Santiago Lorenzo para JD 0

Llegamos al diminuto pueblo en el que vive y nos recibe con los brazos abiertos. Literalmente. También con una tortilla de patata que nos ha preparado. Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) no es un misántropo. Aunque ha escrito Los asquerosos, una de las novelas más misántropas de las últimas décadas, la historia de alguien que tiene que huir de la policía y se refugia en una aldea abandonada hasta que aparecen unos molestos vecinos que quieren hacer turismo. Un inesperado éxito editorial por su sentido del humor, seguro, y quizá por su crítica a la Mochufa, palabra inventada por Lorenzo para referirse a esas personas que aúnan desconsideración, mal gusto, inconsciencia y amor por la estridencia todas sus formas. Después de enseñarnos la obra de la que más orgulloso se siente, una maqueta de una estación de tren en mitad de la Segunda Guerra Mundial, nos sentamos a hablar de su forma de entender la literatura, su pasado como director de cine, algunos de sus amigos, la austeridad que tanto le gusta y su vida actual, muy parecida a la de su último protagonista, lejos de la ciudad y de casi todo el mundo.

Leyéndote da la impresión de que te diviertes mucho escribiendo.

Pues sí, qué coño (risas). Por eso nunca escribo nada. O escribo muy poco. Sería insoportable (risas). Si solo escribes cuando te diviertes, pasan dos cosas: escribes muy pocos ratos al año, pero es una gozada.

Empezaste a publicar en 2010 y llevas cuatro novelas y un libro de cuentos. No es tan poco.

Pero porque tenía un montón de guiones de cuando me dedicaba al cine.

¿No tienes una disciplina ni eres de escribir todos los días?

Ni pa´Dios. El año pasado ensayé con Jan [Jan Martí, su editor de Blackie Books] lo de quedar en un fecha para ver cómo era, y salió Los asquerosos. Esa está escrita con fecha de entrega pero de no haber llegado, no habría pasado nada.

¿Cómo fue el proceso?, ¿tenías ya empezada la novela y te pusieron la fecha?

Yo no sé cuándo empieza una novela, sé cuándo acaba, y eso es cuando llega el libro a casa. Mi disciplina es no tener ninguna disciplina.

La otra cosa que llama la atención leyéndote es tu perfeccionismo, tu cuidado absoluto del detalle y del estilo.

Es que soy maquetista. En el piso de arriba hay un montón de maquetas que no va a ver nadie, ni siquiera yo, pero si un día dejo el eje de un coche mal pegado por debajo, no puedo dormir. Tengo que levantarme y ponerlo bien. Las esculturas que hay en las cresterías de las iglesias tienen las venas y los tendones de los pies bien hechos. En el siglo XVI no tenían ni idea de que se iban a inventar los drones. Tendrían que subirse a la balaustrada para ver la uña del pie. Pero las hacían porque creían que Dios las veía. Aquí es igual.

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18 comentarios

  1. ¡Qué grande es este hombre!
    Vi Mamá es boba y leí su novela Los Millones porque yo era uno de los que comparaba fielmente el Mondo Brutto y ahí hablaron de ambas.
    Por cierto, coincidido con la valoración que hace Santiago sobre la influencia de Mondo Brutto en los medios digitales actuales. En Jotdown lo veo, por ejemplo, aunque no tenga la carga sarcástica que tenían los artículos del MB, pero si en lo bien escritos y densos que son.
    Bueno, que me lío. Pues eso, que descubrí a Santiago Lorenzo entonces y me gusta mucho como escribe. Me gustó mucho Lo Millones y la recomiendo a todo el que no la haya leído.
    Los Huerfanitos está muy bien escrita, con una variedad de léxico que te deja boquiabierto, pero a mí me enganchó menos que Los Millones.
    Me queda por leer Los Asquerosos, porque ahora estoy con otros autores, aunque antes de que acabe el año la leeré; lo prometo.

  2. Me recomendaron Los asquerosos, leí buenas críticas, la acabé comprando y no he conseguido leerla. Se me caía de las manos, aburrida, sonaba antigua, antigua. Un año de estos volveré a intentarlo, o no.

  3. A mi tambien. Yo la cogi de la biblio y me dejo un poco chof…fan que soy de Los millones me la acabe pero joe…menuda castaña…huia del libro como el tio de la novela huye de la ciudad jajaj y eso que cuando vi Mama es boba pense …buah chaval! el que ha hecho esto..
    . es Dios. Lo sigo pensando.

  4. Es una paradoja que Santiago Lorenzo haya ido a triunfar de verdad con la peor de sus novelas. Más concretamente: con la peor escrita. Toda la gracia verbal de Los millones o, sobre todo, Los huerfanitos –que es un prodigio de prosa barroco-cachonda pero ligera, metáforas guasonas, diálogos tronchantes, con un oído sobrenatural para las hablas populacheras– se vuelve en Los Asquerosos, excesiva, recargada y recargante, y a la vez acartonada, arrastradísima por los pelos. La trama es muy divertida, el personaje muy logrado, buen ritmo y mucho oficio; pero el estilo, que en las dos primeras novelas ya digo que funcionaba de fábula, es un truño tremendo. Párrafos enteros directamente mal escritos. Me asombra que a tantos les resulte gracioso.

    Dicho lo cual, me alegro un montón por él. Un gran tipo y un gran escritor. Ojalá en la próxima novela vuelva a la

    • Javier Montón

      Vaya. Cuando la leí se me escaparon esos «párrafos enteros directamente mal escritos». Dime alguno y los analizaremos en clase. Incluso le podría venir bien al autor para que los corrija para futuras ediciones de la novela.

  5. ¡Qué buena entrevista! Genial. !Y qué personaje! Un Diógenes alucinógeno necesario. Canonizar, santo súbito y un día en el santoral: SanSantiagoLorenzo, protector de los objetos diminutos y de los antenistas.

  6. No conozco su obra pero lo admiro. Vivir en un pueblo casi deshabitado y solo ver a tu esposa cada quince días. El paraíso se tiene que parecer a eso.

  7. A mi sin conocerlo me cae bien, pero sus libros no.

    Por hablar de la última, poco o nada parece plausible, el protagonista huye porque cree que le persigue la policia (no voy a explicarlo en detalle), pero nunca lo verifica. Se va a un pueblo pero tiene un móvil, y encarga la compra a un Lidl que le deja la compra a la entrada del pueblo… y asi un poco todo, que vale, no tiene porque ser un manual de como irte a vivir a un pueblo abandonado tras un mal cruce con la pasma, pero parece poco lógico todo.

    A mi no me gusta su estilo, es revenido, no encuentro nada perversamente incorrecto en párrafos como el siguiente «La Mochufa era estomagante, esofagante y pulmonante por vocación, cardiante por lerdez pura y por mandato del emperador del desquicie. En casa se era chorra por destemple, por iniquidad, por pésima simiente y por efecto del mimo bobo en desayuno, merienda y cena. Se era macaco por antojo, por hacer algo, por decir aquí estoy yo, por ser mocazos» Pero no es un ejemplo de economía del lenguaje, ni de decir mucho con poco. Seguramente tenga su público como Sabina tiene sus fans que piensan que es un letrista genial, pero mira, para ellos. No es mi mierda, No te vas a vivir a un pueblo renegando de las complejidades absurdas de la sociedad moderna y facturar prosa neoclásica trufada de jerga que fue moderna hace un par de décadas. Menudo elogio de la sencillez más extraño.

    Y viva Carver!

  8. Me encanta Santiago Lorenzo y lo que he leído suyo. Hace unos años le invité a una tertulia en una librería de Madrid en la que habíamos leído los huerfanitos y su respuesta nos encantó, «Vivo en descampado y no tengo coche». Desde entonces somos muy fan suyos. Enhorabuena por la entrevista.

  9. Conozco en persona a Santiago; hace 22 años por medio de un amigo (Jesús del Río) nos acercamos a ver el rodaje de Mamá es boba en un edificio académico entonces en desuso , en Valladolid. Fuimos tres y al necesitar extras para la semana nos invitó a quedarnos.
    Luego llevamos a unas amigas y pasamos allí todas las tardes, al final algún día acabamos en el café El norte o en el Liverpool.
    Descubrí lo coñazo que es rodar, repetir 8 veces escenas de minuto y medio. Y nos pareció la película más surrealista y delirante, aunque según trabajas de extra no te enteras mucho de la secuencia total del film- Allí nos habló ya de la idea de rodar, no de escribir, una película sobre un tío del GRAPO al que le toca la Lotería Primitiva.
    Por cierto. el último día de esa parte del rodaje, viernes, se presentó menos gente y salimos a la calle a fichar extras al paso como si fuésemos comerciales de las ONG
    Es tan razonablemente sensato ve miles de matices donde tú lo ves plano.. . Un petit genio

  10. Lili Rocha MacIver

    Pues yo también he conocido a Santiago Lorenzo en persona, o casi, hace muchos años ya, en circunstancias más bien extravagantes. Resulta que yo había trabajado con Mer García Navas en un proyecto que luego no llegó a nada, como tantos proyectos en el mundo del cine. 90% del trabajo en el mundo del cine es trabajo en vano, la gente no sabe eso.

    Bueno, un día me dice Mer así de sopetón que Santiago Lorenzo y otro que iban a dar una fiesta en honor de Las Hermanas Bronte en un piso en Madrid y que viniese. Je, je, je le dije yo, ¿Una fiesta de las Hermanas Bronte? ¿Pero como será eso, cielo? No lo saben ellos, no lo sabes tú, no lo sabe nadie – me dijo Mer Garcia Navas – vente, Lili, y lo verás.

    Y entonces me dio un flyer con un dibujo de las hermanas Bronte hecho en la mano de Santiago Lorenzo, como luego me cercioré, con una dirección en el centro de Madrid. ¿Pero hay que ir disfrazada de uno las hermanas Bronte o uno de sus personajes? insistí yo un poco inquieta. «Vente vestida como quieras» me dijo Mer.

    Pues fui a la fiesta y había muchísima gente pero solo una persona aparentemente que iba vestida en plan Bronte – de Heathcliff quizá o tal vez del enfermizo Linton más bien – un inglés muy alto y flaco y rubio que acabó muy borracho bocabajo detrás del televisor. Digamos que empezó la noche como Heathcliff y la acabó como Linton. Llevaba una especie de blusa blanca, un chaleco amarillo, y una pipa de barro, como un rústico inglés de siglo XIX. Había muchas caras conocidas del mundo del cine allí pero nadie más se había disfrazado que yo sepa, o tal vez si, pues había mucha gente y muy poca luz. Y humo, muchísimo humo, todo el mundo fumaba entonces, claro.

    Por lo demás, estaba puesta la película CUMBRES BORRASCOSAS de Buñuel, alternando con la versión de William Wylder en otra pantalla, y sonaba la canción mítica de Kate Bush durante toda la noche a gran volumen, hasta que alguien tiró el CD por la ventana de pura exasperación, causando un gran revuelo.

    A Santiago Lorenzo le buscaba durante toda la noche para felicitarle la fiesta pero nunca le encontré. Siempre que preguntaba por él, me mandaban de un lado de aquel piso grande a otro, sin dar con él nunca entre tanta gente, hasta al final desistí y me puse a charlar con una chica que se llamaba Emily, con coletas, que llevaba puesto un vestido con cuadros que, ahora lo pienso, tal vez era un disfraz, lo más seguro. Nos fuimos de esa fiesta las dos juntas y compartimos un taxi a no me acuerdo donde y eso es lo único que recuerdo de ella, la pobre.

    Ahora que lo pienso, se me ha ocurrido que nunca estuvo allí aquella noche Santiago Lorenzo, que aquella era una broma inmensa a la gente del cine de la que él siempre he recelado según entiendo, una impresión que confirma aquí en esta entrevista y aquella fiesta la habrá montado para dejarles en ridículo/evidencia y burlarse de ellos. Puede. Porque es gente por lo general ridícula, eso se sabe de sobra

    En todo caso, era una fiesta divertida, en un momento en que Madrid era una ciudad divertida – no como ahora – y si no es la mejor fiesta en la que he estado, es la más original y singular sin duda.. y como es obvio, solo a un artista de talla se le puede ocurrir dar una fiesta de las Hermanas Brönte en pleno siglo XXI en el centro de Madrid… .

    Yo, como Santiago Lorenzo, he dejado el cine porque aquel mundo atrae gente envidiosa, trepa y ruin. Es un imán para la gente con problemas de personalidad. Yo ahora trabajo en un supermercado como check out girl en Dundee en escocia y soy más a gusto la verdad y no me asusta el Brexit. Para nada. En realidad, antes me pongo copas en un bar de putas que volver a aquello de cine…pues es un mundo que tiene más ética desde luego y paga mejor…

    Solo los políticos, los banqueros y los periodistas han caído más bajo que los de cine, eso es la verdad el asunto y encima se dice que son de izquierdas, pues eso no lo he visto yo eso por ningún lado, más bien todo huele a Franco en el mundo del cine, tanto como en el mundo de las letras con Javier Cercas y Mario Vargas Llosa y Antonio Muñoz Molina por ejemplo…y sin embargo, sin las películas, sin el cine, la vida sería insoportable….allí está la paradoja del asunto…

    En cuanto a la gente de JotDown, a buenas horas llegan ustedes a Santiago Lorenzo. Cuando ha tenido éxito, ahora le sacan ustedes. Pero es un tipo muy querido y admirado por la gente de la comunidad artística de Madrid, y lo ha sido durante décadas ya. Con o sin éxito comercial.

    No he leído su novela, y no la leeré, porque a partir de cierto momento de la vida, si vamos a tomar las letras en serio, hay que leer solo poesía… pero estoy segura que será muy buena y divertida y en todo caso, siempre tendrá mi admiración por aquella fiesta y aquel corto suyo, MANUALIDADES, que es obra maestra del género del documental falso, con su Escuela Jean Luc Godard y todo….je je je….un petit genio, como dice él de arriba, si señor….

  11. Lili Rocha MacIver

    PD: Y se me olvidó, con las prisas de siempre, la parte más divertida de la historia, el punch-line, o el golpe de efecto, que es que resulta aquel piso de la fiesta de las Hermanas Bronte no era de Santiago Lorenzo ni tampoco de su amigo, un irlandés creo recordar que se llamaba Restalrig que llevaba muchos años en España y que solo se le notaba el acento cuando bebía whisky y se ponía a cantar.

    Era el piso de un director de foto que se había marchado unos meses de Madrid a rodar una peli no se donde, y estos dos, no sé como, se les había ingeniado para quedarse con las llaves y les dio el punto de montar una fiesta en honor a las Hermanas Bronte en su ausencia.

    Lo cual me parece perfecto y da buena muestra de lo divertido era Madrid entonces, pasaban cosas así con frecuencia, pero ahora te pondrían un pleito lo más seguro por hacer eso. Porque estamos hablando del año 2000 y pico, ante del momento de gran cambio en la vida cultural / nocturna de Madrid, el parteaguas, que se llama el «Tamayazo», cuando el PP compró dos diputados del PSOE y se hizo con el gobierno de forma ilegítima de la Comunidad de Madrid en el año 2004. Y me da pena por la gente joven de Madrid que nunca hayan conocido un gobierno razonable, europea, y honrada en la CCMM sino gente muy rancia y de derechas y sobre todo con una falta obvio y clamorosa de sesos como los de ahora.

    Y también, demuestra hasta que punto los del cine español es del PPSOE que nunca nadie que yo sepa haya rodado el Tamayazo, cuando es una triquiñuela del copón, una maniobra de la mafia del PP-Gurtel, por no decir un escándalo que no cabe en una democracia europea, ni por largo ni por ancho, y que en cualquier otro país se hubiese rodado ya. Pero la verdad es que la gente de Madrid ni se acuerda de aquello, lo cual es alucinante y no deja de asombrar….

  12. Lili Rocha MacIver

    Luego hay una anécdota que cuenta Gregorio Morán en «Ambición y Destino» su biografía estupenda de Adfolfo Suárez, y si lo cuento aquí es porque creo que encaje con el mundo de Santiago Lorenzo, o lo que yo sé de ello, y también, claro, remite a lo que decíamos del hedor del Franquismo que sigue en España y en el mundo de cine, por mucho que haya una docena de individuos de la Izquierda que aprovechan su fama para revindicar causas de injusticias sociales de vez en cuando y al hacerlo dan la idea de que la industria es de Izquierdas (no lo es).

    Y el anécdota es el siguiente: Emilio Botín, por lo visto, tenía una halitosis simplemente atroz. Apestaba, el aliento del gran capo de la banca española, y sin embargo, y no obstante, nadie jamás se le ocurrió decírselo a la cara, porque era Emilio Botín, nadie se atrevía a darle la noticia y se fue a la tumba sin saber que la gente le evitaba por el hedor insoportable que salía con cada palabra que decía. O miraban por otro lado cuando hablaba acaso para evitar la pestilencia. Y es hasta posible que le servía de ayuda en la mesa de negociación al Emilio Botín, quien lo sabe.

    Y la derecha española es así, la derecha española, y no solo la derecha derecha pepera, sino la derecha progre, dentro del mundo de la cultura que es suya y solo suya – todo para ellos, nada para los demás -y fuera de ella, pues son como Emilio Botín, apestan al Franquísmo, y sin embargo no lo saben, nadie se lo dice a los pobres, creen que son demócratas como los franceses, británicos y alemanes, cuando la verdad es que ni siquiera han llegado al nivel de Portugal o Irlanda. Eso sería la meta de la democracia española para la siguiente década: llegar al nivel de Portugal o Irlanda, meta razonable puesto que son los tres países que se juntaron a la UE en el 86 a la vez. Pero el establishment español es tan orgulloso y fatuo que dicen que tienen una democracia como Francia o Alemania, si es demencial. ¿Por qué iban a tenerla? ¿Por que si? Pues no, señores, el mundo no es así.

    Y volviendo al anécdota de Emilio Botín, pues Gregorio Morán lo cuenta lo del halitosis de Botín como parte de un anécdota mucho más grande, que es el anécdota de Emilio Botín cuando hace una visita al despacho del entonces Presidente Adolfo Suárez. Y, siempre según el gran Gregorio Morán, Emilio Botin está sentando enfrente de Suárez en el despacho del Presidente de Gobierno del Reino de España, y se le ocurre a poner los pies encima de la mesa del Presidente mientras vayan hablando. Y Suárez, se levanta en cólera y le echa la bronca, la única vez en su vida tal vez que le echan la bronca a Emilio Bortín…

    Pero es una estampa que capta yo creo que muy bien la democracia española. Un banquero va a ver el Presidente elegido en urnas por el pueblo y se cree con el derecho de poner los pies encima de la mesa tal cual… allí está esa chulería, y arrogancia y prepotencia del establishment español que es un enorme lastre al desarrollo del país…no respetan la democracia ni los reglas del juego.

    Y yo, por eso, me hice la maleta y me fui a Dundee….No podía más del establishment español y el PP de Madrid sobre todo….y entiendo porque Santiago Lorezo se refugia en su casa rural, y entiendo porque Mer Garcia Navas recogió sus cosas y se fue para Chile, quizás para nunca volver jamás, quien sabe…es que el mundo está lleno de oportunidades pero en España no te dejan…o te ponen tantos obstáculos que al final tiras al toalla…

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