
El anuncio de una nueva película de David Fincher siempre suena bien. Y aún suena mejor si la temática es el viejo Hollywood en blanco y negro. Cuando los cineastas homenajean al cine pueden ocurrir grandes cosas. Aún recuerdo cuando vi Ed Wood y tuve la extraña sensación de salir encantado de la proyección de un largometraje del maestro de la muñequería, Tim Burton (aunque, por otros motivos, también salí encantado de la proyección de Mars Attacks). Esta nueva película, Mank, gira en torno a la creación de Ciudadano Kane. Si no ha visto Ciudadano Kane, véala. Después lea una pocas líneas sobre William Randolph Hearst, el personaje que inspiró el personaje de Charles Foster Kane, y sobre su entonces pareja, la actriz Marion Davies. Y después de esto vea Mank, porque hacerlo al revés no tiene sentido.
No me considero exactamente un «fan» de Fincher. No es uno de mis cineastas favoritos, pero sí me gusta cómo dirige y en prácticamente todas sus películas veo decisiones interesantes o sorprendentes. Y hablo exclusivamente de la dirección, porque la mitad de las veces me gusta más su estilo como director que las historias que elige contar. Como película en conjunto, me entusiasma Zodiac, de la que no solo me fascina su argumento, sino que me parece su mejor película: la más fluida, la mejor construida y la que tiene un ritmo más adecuado para lo que se cuenta. En su momento me gustaron Seven, The Game, La red social. Otras películas de Fincher también están bien dirigidas pero cuentan historias que me interesan menos, como El club de la lucha y El curioso caso de Benjamin Button. Pero bueno, como individuo que se pone al frente de un rodaje, Fincher rara vez falla. Es lo mismo que me sucede con Wes Anderson, por citar otro ejemplo conocido: no me interesan todas sus historias, pero su estilo como director es siempre interesante. El estilo Fincher siempre está ahí y es un estilo que me agrada. Me parece carente de grandes defectos. Aunque, por lo general, también me parece carente de ese plus que tienen los Kubricks y Coppolas y Billys Wilder de este mundo.
Sobre el papel, Mank tenía todas las papeletas para ganarme. Siempre supuse que el estilo de Fincher encajaría bien con una recreación del viejo Hollywood, y las imágenes de avance reforzaban esa esperanza. Al final, Mank me ha ganado en unos aspectos, pero en otros me ha dejado más frío de lo que esperaba. Pero no es desdeñable; de hecho, es una película digna de análisis. Por seguir con la dicotomía entre la manera en que una historia es dirigida y la historia en sí misma, diré que Mank es absolutamente fascinante en la parte técnica. Es un prodigio visual, pero Fincher ha volcado todo un arsenal —y casi diría un tesoro— de recursos cinematográficos en un argumento que no lo justifica. Como he leído a algún crítico (creo que británico), «no sé por qué Fincher pensó que esta historia merecía la pena ser contada». Ojo, la historia no es mala, ni es estúpida: es tenue.
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Si un guion que nos habla de las fake news, de Donald Trump y de la relación entre política y medios en el contexto del Hollywood clásico no es un buen guion, no sé qué es un buen guion. La película entera es un Macguffin para otra cosa, igual que Rosebud fue el Macguffin de Kane. Mank no va de la relación entre Welles y Mankwievicz, o de la relación entre Mank y Hearst, o de la autoría del guion, o de Marion Davies. Como usted bien dice, todas esas cosas quedaron claras hace ya tiempo. Mank nos habla desde aquella época a nosotros como habitantes de un mundo en el que las fake news lo están mandando todo al garete y están tergiversando la realidad, justo como los hombres de poder han intentado hacer siempre, desde Hearst a Trump. Y precisamente la forma de la película tiene muchísimo que ver con eso, porque suscribe plenamente ese diálogo entre pasado y presente: blanco y negro muy modificado digitalmente, película «clásica» que se estrena en Netflix. No recuerdo otra película de Fincher, aparte del nihilismo de El club de la lucha, donde Fincher se moje políticamente, y en esta se mete hasta las trancas, un indicio muy claro de por dónde van los tiros. Igual que Ciudano Kane no iba de Rosebud ni casi de Kane, Mank no va de Mank, va de muchas más cosas, todas muy sutiles, todas muy en las entretelas del guion. Para mí es la mejor película de los últimos años.
no puedo estar más de acuerdo. Leyendo el artículo me parece que nuestro querido Emilio no hubiese visto la película en absoluto, Ni siquiera comenta el auténtico tema de la película, la manipulación por parte de los poderosos de la democracia para que sirva a sus intereses, sin escrúpulo ninguno. Mank es un peliculón de los de ver una y otra vez. Esas analogías con el Quijote, un guión maravilloso. Emilio, vea usted de nuevo la película, pero de verdad esta vez, sin distracciones.
«Todos esos pequeños defectos de imagen que el aséptico cine moderno evita como la peste, pero que Fincher ha perseguido con minuciosidad de artesano.»
Se pueden ver incluso las señales de cambio de rollo.
Bueno no sé si la historia es tan clara como dicen, depende a quien le pregunten. He leído por ahí varios artículos más o menos serios, donde dicen abiertamente que ésto es para destapar finalmente la verdad sobre que Orson no escribió nada del guión y qué se yo.
Tampoco estoy tan seguro de que todo el mundo entiende que lo audiovisual es siempre ficción… Cuántos hay que se tragan todo lo que ven y lo dan por cierto. Apuesto que la mayoría.
Cómo sea, las Fake news, a propósito, sin querer o ambas, están más vigentes que nunca. Ya las hay sobre ésta misma película como acabo de decir. Y con el tiempo la verdad como siempre terminará quedando por ahí enterrada en un mar de mentiras.
Estoy parcialmente de acuerdo. Creo que el guion es lo más justito de la película, pero tiene no pocos matices, como comentan más arriba. Se moja políticamente, hay guiños y referencias y es un buen fresco de la época (también es un homenaje a los propios guionistas, con apariciones de míticos como Lederer, Hetch o el propio Mankiewitz pequeño). Falla, eso sí, en acertar con un buen conflicto dramático. Parece que no se decide entre hablar del proceso de escritura de Ciudadano Kane y reflejar los años 30 en Hollywood. Se queda a medio camino entre ambos sin sacarle la suficiente chicha a ninguno.
PD: Emilio, no sé si has omitido Mindhunter porque no la has visto o por ser una serie. Pero si no la has visto hazlo. De lo mejor de Fincher también sin duda.
Gracias, Emilio. Excelente crítica cinematográfica. Pones en negro sobre blanco todo lo que sentí al ver ‘Mank’.
Totalmente, es justo lo que pense cuando la vi. «¿Como David Fincher ha podido pensar que este guion era filmable? , ¿Donde esta la historia?». Es plana, no hay climax, ni momentos de tension, ni nada, no tiene alma. En definitiva no cuenta nada. El cine es algo mas que fotografia, planos rebuscados y elegantes, buenos actores, musica orquestal… Hay que contar algo que te tenga intrigado, llegar aun sitio. Grabarme a mi ver como me levanto, voy a mear, me hago un cafe, cogo mis cosas, voy a trabajar, saludo a algunas personas por el camino….. no es contar una historia, es paisanaje!.
Mank se la va a pegar, y no va a ser porque sea en blanco y negro o porque muchos no conozcan a David O’ Selnizk o a Irving Thalberg, se la va a pegar porque no cuenta nada!.
Decia Hitchcock que el cine era quitarle las partes aburridas (monotonas, cotidianas) de la vida en una historia y condensarlo en los momentos algidos, cuando pasan las cosas. Aqui Fincher parece que ha hecho justo lo reves, mostrar esas partes que no interesan y hacer una peli de eso. Porque Ed wood si contaba cosas, porque Buenas noches y buena suerte si contaba cosas….
Dices que es tenue y poco intensa, y para colmo de males no has sabido diseccionar el conflicto de la película. No las voy a pormenorizar, pero creo que has incurrido en varias contradicciones para sostener tu tesis; una tesis que, paradójicamente, tal y como opinas tú de la película, en concreto sobre su guion, opino yo del argumentario de tu artículo que, si no tenue, sí resulta ciertamente confuso, si tenemos en cuenta, insisto, esos charcos contradictorios que has pisado mientras escribías. Sé… sé que para escribir en una revista (para escribir en general) hay que llamar la atención: es tan buena Mank (tan buena como su célula madre: Ciudadano Kane) que debes haberte visto en un aprieto: querías, pretendías sacarle fallos (ir, quizás, de malote por la misma senda que transitan Boyero y otros tantos, o por alguna paralela a la misma), pero a medida que escribías (inconscientemente, porque Mank es una obra maestra de arte que hay que estar muy ciego para no percibir; y tú no perteneces a esa categoría), mientras escribías, repito, te has hecho un pequeño lío. Qué lástima: al final no has entendido absolutamente nada. No te ofendas: a lo mejor (a lo peor) es que no sabes nada. A Fran García: pásanos tu twitter o tu blog que podamos leerte.
Mank igual de buena que Ciudadano Kane?!!!!!, si claro!. No le hace falta comerse chuletones ni nada para llegarle a los talones, por primeras contar una historia de verdad, intensidad, momentos de tensión, clímax, etc. Hacer de malote como Boyero!…?, precisamente Boyero ha hablado maravillas de Mank. Mank no es una Obra Maestra, para algunos notable película, para mí decepcionante y fallida, top 3 de lo más flojo de Fincher.Pero lo que es indiscutible es que Obra Maestra no es. Gana el envoltorio, pero la historia no vale ni tres duros!, tan interesante como una reunión del trabajo.
Parece que no has visto la película. El tema central, que es el político, ni lo tocas. El debate de la autoría del guión queda en segundo plano.
A mí me pareció una película notable. Con muchos matices. La vi en versión original y algunas escenas varias veces porque tenía la sensación de que me perdía cosas. ¡Qué diálogos!. Terminé de verla con la sensación de «esto hay que verlo de nuevo». Sin ninguna duda.
Al final, me da igual la autoría del guión de Ciudadano Kane. No cabe duda que me alegro por Mank después de las horas pasadas con él. Pero entiendo que la película no va de eso, va de muchas otras cosas, de todas esas que vienen a demostrar que en nuestro caminar no hay nada nuevo, todo es cíclico, y que una historia ambientada en los estudios de cine de los años 20 y 30 es rabiosa actualidad. Nunca va a perder su vigencia. En mi modesta opinión, de las películas más interesantes que he visto este año.
Gracias por el artículo Emilio.
Saludos.
No habría estado de más mencionar esa licencia que es la supuesta simpatía de Mank por el candidato «socialista» demócrata Upton Sinclair -atribuible tal vez a su hermano, improbable con Herman-. Es evidente que Fincher busca posicionarse en el turbio ring político y social del EE.UU. actual y ese retrato edulcorado del guionista noble forma parte de su discurso.
Cosa distinta es que esas licencias recorten el valor artístico de la película. En mi humilde opinión, no lo hacen. Pero tampoco es justo ignorar la lectura política en una crítica como esta. ‘Mank’ no es burda propaganda como la infame ‘Borat (2020)’ o cualquier aborto Marvelesco, pero tampoco pasemos por alto esos detalles.
Comparto: la peli no va de quién escribió el guion. Es un relato sobre la supuesta motivación para escribirlo. Pero en esto discrepo, aquí NO veo ningún matiz, muy por el contrario: guionista borrachín y de buen corazón se rebela contra la maldad y la tontería de la riqueza haciendo un guion que los deja en evidencia. Hombre bueno versus hombres malos. A quien creen ser poseedores de la VERDAD este tipo de lógica les puede agradar pero es muy difícil con ese material hacer buen cine. Hacer cine POLÍTICAMENTE CORRECTO, sí.
Al cine (tanto al buen cine como al mal cine, aunque son objetivamente indistinguibles el uno del otro) le dan igual la verdad y la mentira.
Y le importa la corrección política sólo cuando necesita dinero para financiarse, cosa que a veces no ocurre.
La verdad, agradezco el artículo y todos los comentarios. Tengo muchas ganas de ver la peli y luego ensalzarla, denostarla o (sería lo malo) quedarme templado, ni fu ni fa, pero con conocimiento de causa.
Algo es algo: al menos a nadie se le ha ocurrido decir que Kane es una película de Mank… lo que haría difícil de explicar cosas como los Amberson, el Proceso o, last but not least, Una historia inmortal.
Me pareció una película deslavazada, inconexa y débil, que orilla la historia más interesante que contiene, la de Upton Sinclair, en favor de otra folletinesca: el paper de la asistente del guionista es de vergüenza ajena.
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Yo creo que el crítico no ha entendido la película, aunque si ha demostrado que sabe de cine (o de Historia del Cine).
En definitiva y parafraseando, no se puede hacer un buen ejercicio crítico sin haber entendido la película.