#FuturoImperfecto

Futuro Imperfecto #23: La modificación genética humana ya ha empezado

futuro imperfecto modificación genética
Uma Thurman y Ethan Hawke en Gattaca, 1997. Fotografía: Cordon Press.

Como es habitual en este boletín futurista, tenemos que referirnos a Estados Unidos como sociedad que marca la pauta en cambios sociales asociados a la tecnología. Allí se ha abierto ya un debate sobre la selección genética de embriones para mejorar a sus futuros hijos. La técnica PGT es relativamente común y lleva tiempo aplicándose, se analiza el ADN de embriones generados por fecundación in vitro, descartando aquellos que puedan portar malformaciones o enfermedades genéticas. Pero una nueva variante, la PGT poligénica, permitiría además identificar la expresión de genes individuales y con ello, determinar la futura inteligencia de los hijos o sus rasgos —altura, fortaleza física, color de ojos y pelo—. Ahí es donde ha comenzado el debate.

Algunos hablan del cumplimiento de las aspiraciones de la eugenesia, la mejora de la raza a través de la genética, aquello que tanto obsesionó a los nazis. Pero no estamos en los años treinta, nuestra banalidad del mal es perseguir una selección de raza y aspecto más acorde a la norma estética impuesta por actores, actrices, modelos e influencers. Y esa es, según la investigación de la revista Science, lo que le gustaría hacer a más de la mitad de padres estadounidenses: elegir genéticamente, la raza y aspecto de sus hijos, ya que identifican raza y aspecto con triunfo social y económico. Incluso los hispanos, que no tienen rasgos caucásicos, quieren que sus hijos se parezcan más a Donald Trump o Taylor Swift que a Obama o a Beyoncé. Y estos dos últimos son ejemplos significativos. Las fotos del expresidente fueron aclaradas para su primera campaña presidencial para obtener más votos. El padre de la cantante ha declarado recientemente que su hija ha logrado más éxito por ser negra clara. Lo que nosotros llamaríamos mulata. Ella misma se presentó el pasado diciembre con peluca rubia, y con un tono de piel más blanco, al parecer efecto casual de la iluminación. Pero eso enfadó a muchos de sus fans, que le achacaron estar traicionando sus orígenes afroamericanos.

Hay sin duda un racismo clasista en EE. UU., pero en el resto del mundo no somos ajenos a este fenómeno. China prioriza a la etnia han, India a la indoaria, Europa a la caucásica. La posibilidad de que tus hijos cuadren en esos cánones ha resucitado la película Gattaca, de 1997, que imagina una sociedad dividida entre humanos mejorados y normales gracias a la mejora genética. Su guion alude a una realidad muy actual, porque el elevado precio de estos tratamientos los dejará al alcance de muy pocos, y porque la biotecnología ya nos permite llegar tan lejos como queramos. Solo la legislación nos frena. Así que no es descabellado imaginar un futuro donde las clases sociales vengan impuestas por la genética.

Ya estamos editando la genética de los seres vivos

Los ejemplos experimentales son numerosos, un riñón de cerdo editado genéticamente fue trasplantado con éxito a una persona y vivió dos meses con él. En un mono la supervivencia alcanzó los dos años. En EE.UU. ya se comercializa una lechuga mostaza modificada que ha logrado tener un sabor más dulce. El Parlamento Europeo acaba de votar a favor de regular las cosechas de semillas modificadas. El primer ternero creado para ser resistente al virus de la diarrea vírica bovina, que genera una caída brusca en la producción de leche, será inseminado dentro de un año para generar una línea de vacas resistentes. Y se están modificando insectos para que no transmitan enfermedades o eliminen plagas de los cultivos.

Todo ello gracias a lo que será recordado como una de las grandes revoluciones científicas del siglo XXI, la herramienta de tijeras genéticas CRISPR. Aunque la edición genética ya existía, esta técnica la ha hecho precisa, rápida, sencilla y barata. Por eso ya se está empleando en todo el mundo.

CRISPR emplea un proceso natural evolutivo de las bacterias, que han incorporado a su cadena de ADN pedazos genéticos de virus. Cuando son atacadas emiten la proteína Cas9, que a modo de tijeras corta la cadena de ADN del virus. Al mismo tiempo liberan la parte de ADN que la reemplazará, creada con la información vírica acumulada. Pero esa modificación mata al virus cuando la incorpora. Es parecido, en su función, a nuestro sistema inmunológico.

Esto de las tijeras genéticas de las bacterias lo descubrió el español Francis Mujica estudiando las arqueas de las salinas en Santa Pola, Alicante. Aunque solo cuando Emmanuele Charpentier, microbióloga, y Jennifer Doudna, biotecnóloga, lograron modificar una bacteria para que identificara cualquier ADN, y no únicamente el de un virus, CRISPR se convirtió en la herramienta de edición genética que conocemos. Ahora podemos cortar la doble hélice de cualquier ser vivo y añadirle trozos de ADN modificado para que tenga unas características distintas.

La técnica tiene limitaciones, porque cuanto más complejo es un organismo, más larga su cadena de ADN, con más regiones similares. Esas similitudes pueden confundir a la proteína y cortar con CRISPR donde no se debe, generando tumores, cáncer, enfermedades imprevistas, hasta órganos internos incapaces de hacer su función habitual. Ya se ha advertido que los pacientes receptores de esta terapia podrían presentar alguna contraindicación en el futuro. Como la joven que fue completamente curada de su anemia de células falciformes, o de los diez pacientes cuyo colesterol elevado ha sido reducido a niveles normales con una sola inyección genética. Dos de ellos han sufrido un infarto, uno con resultado de muerte.

Hasta dónde nos permite llegar la ley

Este tracker de regulación resulta bastante útil para seguir las leyes de biotecnología aplicadas a embriones humanos en cada país, a la terapia genética humana, a la modificación de organismos vivos y a la agricultura. Repasándolo encontramos un consenso entre las potencias mundiales, que han regulado casi de la misma forma la aplicación al uso humano, tanto el terapeutico, curar enfermedades genéticas, como a la edición de embriones. La UE, EE.UU., China, y los países con mayor desarrollo coinciden en permitir retocar embriones genéticamente siempre y cuando no se les deje vivir más de un cierto tiempo. En nuestro país, catorce días. Después tienen que ser destruidos. Lo que ignoramos es qué ocurrirá en lugares donde aún no existen límites claros, como el sudeste asiático o África. Tampoco podemos prever cómo será usado por países que están fuera de los límites impuestos por las regulaciones internacionales, como Corea del Norte.

Lo que sí se está haciendo, legalmente, con embriones FIV

Cuando se crea un embrión en laboratorio con un óvulo y un espermatozoide obtenidos de los padres se le aplica un cribado genético denominado PGT. Detecta malformaciones como la espina bífida o el síndrome de Down, permitiendo elegir solo embriones sanos. Ahora algunos centros de reproducción han añadido además el cribado PGT-P, poligénico, que identifica características influenciadas por dos o más genes. La estatura o el color de la piel son dos de ellos. No se ofrece aún elegir a tu hijo con ojos azules o piel blanca, pero sí que no sea propenso a tener colesterol alto, hipertensión, melanoma o diabetes tipo 1 y 2. En Estados Unidos varias de las empresas dedicadas a las técnicas de reproducción presionan para que el PGT-P pueda ser usado de manera más amplia, para determinar cualquier característica humana, y sobre todo la más demandada por los padres: la inteligencia.

Técnicamente no sería ilegal, dado que el embrión no se altera genéticamente. El cribado solo sirve para implantar en el útero los embriones más válidos. Y si no prosperan, como a menudo ocurre en las fecundaciones in vitro, se usan los siguientes hasta lograr el embarazo o acabar con los disponibles.

Los científicos son escépticos respecto a la diferencia que pueda suponer un cribado genético, especialmente en lo tocante a la inteligencia. A menudo, señalan, los padres identifican su propia inteligencia como un rasgo heredado, olvidando lo que les ha influenciado el entorno, la dedicación que tuvieron con ellos sus propios padres, o el entorno socioeconómico en que crecieron. La determinación de los genes tiene un componente ambiental que modifica la expresión del propio gen, así que no todo depende de lo que esté escrito en la doble hélice de ADN.

Aun así el asunto es demasiado prometedor, y la industria lo sabe. Este es un negocio con enorme potencial de crecimiento en todos los aspectos. No por casualidad encontramos a Bill Gates como uno de sus mayores inversores para conseguir patentes sobre alimentos. Las clínicas de fertilidad, por su parte, miran con interés la normalización de las parejas homosexuales en gran parte del mundo. Son un cliente potencial muy interesante, porque la técnica CRISPR también ha conseguido crear células reproductivas humanas a partir de células madre. Es decir, espermatozoides femeninos y óvulos masculinos, lo que facilitaría tener hijos a parejas homosexuales sin recurrir a donantes. Dejando aparte, claro, el necesario vientre de alquiler para los gais. El precio de estos tratamientos será seguramente desorbitado, los que se han usado con fines médicos han costado varios millones de euros. Pero mientras haya clientes capaces de pagarlo será negocio.

Hay además otra derivada de CRISPR, y es la mejora genética de los adultos. Aludíamos más arriba a esos pacientes a quienes con una inyección se les libró del colesterol alto. Hoy ya podemos modificar personas para que tengan más fuerza, resistencia, o para que su cuerpo aproveche más el oxígeno. Superatletas o supersoldados. Llevarlo a la práctica no es ciencia ficción, tenemos la técnica que lo permite, y solo leyes lo impiden. Y sabemos, por experiencia, que rara vez la humanidad se resiste mucho tiempo a emplear una herramienta una vez ha sido descubierta.


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3 Comentarios

  1. Como siempre, Martín Sacristán escribe un artículo súper interesante. Gracias una vez mas

    Se habla a menudo de la doble dirección del desarrollo de nuestras sociedades. Por un lado el científico tecnológico y, por otro lado, el ético humanista. Se denuncia también con frecuencia que el primero va mucho más rápido que el segundo.
    Al leer este tipo de artículos explicando hacia donde esto que podríamos denominar la neo eugenesia, me vienen todos los miedos distopicos que mi mente puede procesar.

    Ojalá Montaigne tuviera razón y las distopias solo ocurran en mi mente y no se hagan nunca realidad.

  2. Antonio Bedmar Fernández

    Pues yo que soy provida veo esto del cribado de embriones como algo mucho peor que manipularlos genéticamente. Por lo menos si se les añaden y quitan genes no se mata a nadie. Pero crear muchos embriones y matar a los que no superen una criba es algo infinitamente peor.
    Los abortistas ya tienen un nuevo argumento que me temo podría convencer a muchos: ¿no quieres el hijo perfecto? Pues recurre a estas técnicas. No tengas un hijo por el método natural. Todo será por Fiv y ¿que tiene de humano un embrión por muy embrión humano que sea? Ya no se trata de abortar a un feto de unos cuantos meses, sino de destruir a un «montón de células» que ni siquiera tendrán aspecto humano.

    Y me temo que lo que van a recibir estas técnicas es un espaldarazo, no un freno. Los transhumanistas estarán encantados. Los transhumanistas para quien no lo sepa, son un grupo ideológico que defiende mejorar la especie humana o crear un nuevo ser vivo o un ordenador que sea superior a los humanos de hoy en día. Si lo consiguen, los humanos de hoy en día no está claro que destino tendrían, pero en principio debería ser el del hombre de Neandertal, el homos erectus, etc. La extinción. Y eso les parece perfecto.
    Así que a corto plazo nuevo impulso al aborto. Paradójicamente pero no tanto los republicanos podrían ser los mayores enemigos de todo esto porque les repugna el aborto entendido como matar a un ser humano desde el momento de la concepción. A largo plazo algo que incluso a la mayoría de los abortistas les parecerá hoy en día criminal: mandar a la extinción a todo aquel que no esté mejorado genéticamente. Y aquí entra la eutanasia.

    La eutanasia empezó como matar a enfermos con enfermedades sin cura muy dolorosas y sin remedio, que fueran adultos en su sano juicio y así lo pidiesen. Pero en los países en que se ha legalizado se han ido tirando barreras y ahora hay países donde los médicos pueden decidir que una persona no debe vivir porque así lo deciden ellos o sus familias y los matan. También el aborto empezó en muchos países como un derecho para casos excepcionales.

    He leído que ya hay gente que defiende matar a la mayoría de la población mundial porque hay superpoblación. Si se acepta que es progresista matar a la gente que tiene una tara o simplemente están genéticamente anticuada, no nos distinguiremos tanto de los nazis.
    Y sin embargo hoy en día el nazismo es visto como algo horroroso.

  3. Antonio Bedmar Fernández

    Otra cosa que podría ocurrir si estas técnicas se generalizasen, para lo cual sería necesario que se abaratase, que no costasen millones de euros, es que la natalidad va a bajar más todavía.
    A no ser que a largo plazo se vuelvan muy baratas, y no digamos si se vuelven gratuitas porque las pagase la sanidad pública, muchas parejas con deseos de tener descendencia, elegirán gastarse mucho dinero, se endeudarán si hace falta, para tener un hijo, uno sólo.
    Así tendrán un hijo que les dirán será lo más listo posible que permite la tecnología. Y si tienen un embarazo no deseado es probable que aborten porque después de todo el dinero gastado ¿como se van a arriesgar a tener un hijo tonto?
    Es posible que a corto plazo esto sólo valga para multimillonarios y millonarios.
    A medio plazo la natalidad caerá todavía más cuando las clases medias se lo puedan permitir. Va a ser como el hijo único de la China de Mao. La juventud con ganas de tener descendencia intentará en primer lugar tener éxito profesional entendido como ganar mucho dinero. Y luego invertir ese dinero ( a lo mejor también pedir un préstamo al bando ) en un sólo hijo sin arriesgarse a que les salga tonto. Sólo los jóvenes con ganas de tener hijos que no se dejen comer el coco por la publicidad de estas empresas , tendrán más de un hijo «como les salga»
    También es posible que dictaduras como China se gasten millones en unos pocos embriones muy buenos, los clonen, y luego les digan a las parejas que sólo se permiten embarazos con esos embriones clonados. El embarazo natural estará prohibido.
    A largo plazo podría ser que todo esto se abaratase mucho. Pero como de todas formas uno de los motivos que dan muchas mujeres para abortar es el económico, yo creo que va a ser un obstáculo más, y no uno menos, para tener una familia numerosa.
    También los países tendrán que decidir que harán con la gente que no halla sido mejorada o por lo menos cribada genéticamente.

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