
Yaciendo con la luz en tu cabello / como un Jesús lunar / un Jesús de planetas y estrellas. (Nick Cave, «Jesus of the Moon»).
No leáis reseñas de Moon.
Bueno, esta sí, pero mucho cuidado con el resto: es realmente difícil comentar Moon sin destripar el punto clave de su argumento. Y ver por primera vez esta película en 2009 sin saber muy bien qué iba a ocurrir en ella fue una magnífica experiencia que me recordó a los momentos de inicio de los capítulos de La dimensión desconocida, esos minutos desconcertantes en que puede pasar cualquier cosa y lo inesperado irrumpe en lo cotidiano. Mediré pues mucho mis palabras. Solo diré que la película transcurre en la Luna (eso era fácil de adivinar), donde un astronauta llamado Sam Bell se acerca al fin de su periodo laboral de tres años en completa soledad, pastoreando cuatro cosechadoras bautizadas como los evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), mientras un robot llamado GERTY le corta el pelo y prepara sus comidas. A partir de aquí… algo ocurre.
Moon fue la primera película dirigida por Duncan Jones, que también coescribió el guion junto a Nathan Parker. En la escritura se hace evidente el cariño juguetón con que se concibió la historia, llena de discretos homenajes a películas clásicas de sci-fi. Argumentalmente hay puntos en común con Naves misteriosas y con Atmósfera cero, de las que Moon hereda, por ejemplo, el tenso contador hacia atrás para avisar de la llegada de una nave. El diseño del robot GERTY lo convierte en primo lejano del HAL 9000 de 2001: Una odisea del espacio. Y otros guiños son más sutiles, como la influencia estética de los pasillos de la nave de Alien o una referencia indirecta a Soylent Green.
Cada detalle de la película se nota repasado mil veces, pulido con cariño y trabajo duro, desde los títulos de crédito integrados en las imágenes hasta el magnífico diseño de exteriores, filmado con maquetas a escala a la vieja usanza. Nunca he estado físicamente en la Luna, solo he tenido la cabeza en la luna, que no cuenta… Sin embargo, tras ver Moon me he hecho una idea bastante aproximada de cómo sería la experiencia. Y es que la peli es lo suficientemente hard sci-fi como para resultar realista hasta en la NASA, donde el director hizo un pase previo de la película y obtuvo un nihil obstat generalizado.
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Magnífica película…
Maravillosa película…