
«La inteligencia artificial nos dejará sin trabajo»; «ya no sabemos pensar sin un móvil en la mano»; «la tecnología nos deshumaniza»… Seguro que en algún momento hemos escuchado ideas como estas en debates, medios de comunicación o conversaciones entre amigos, o incluso hemos pensado de esta manera en algún momento. La rapidez con la que las nuevas tecnologías avanzan es directamente proporcional al recelo con el que se perciben entre la ciudadanía. Sin embargo, existen proyectos e iniciativas que trabajan sin descanso para derribar todas esas barreras tecnológicas, generacionales y prejuiciosas y demostrar que los avances tecnológicos pueden suponer —y ya suponen— valiosas oportunidades de conocer nuestro pasado, salvaguardar nuestro presente y, en definitiva, mejorar como sociedad.
Este es el caso de Metaverso.pro, una empresa que no solo trabaja con nuevas tecnologías, sino que las pone al servicio de las personas, las instituciones y la cultura. «Metaverso.pro es una agencia consultora de nuevas tecnologías, enfocada en mundos virtuales (realidad virtual, realidad extendida), también en inteligencia artificial, blockchain… Intentamos integrar estas tecnologías en el modelo empresarial, pero también en usuarios» explica Santiago Álvarez, CEO y director de Metaverso.pro, «nuestro objetivo es acercar a todos los públicos estas nuevas tecnologías que, muchas veces, presentan una barrera de comprensión para la gente», concluye Álvarez.
Meses antes de la pandemia de covid-19, Santiago, que se dedicaba a la creación de eventos corporativos y musicales, decidió cambiar de rumbo en su trayectoria profesional: «Me empecé a interesar por el mundo de las nuevas tecnologías, el blockchain, el marketing digital, el marketing de afiliación, el SEO…». En un corto periodo de tiempo, Álvarez comprendió que, además de combatir la brecha digital con pequeños gestos, también era necesario hacerlo con grandes acciones. De esta manera, el CEO de Metaverso.pro propuso al Ayuntamiento de Madrid organizar, junto a One Way, el I Meta World Congress, «un evento dedicado a las nuevas tecnologías: al metaverso, realidad virtual, blockchain, inteligencia artificial… Y creo que fue un gran éxito» recuerda Santiago, mientras se le dibuja una sonrisa en la cara.
Este fue el punto de partida para el despegue definitivo de Metaverso.pro que, poco después de la celebración del Meta World Congress, encontró en la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Madrid una institución interesada en difundir las posibilidades de las nuevas tecnologías: «Nos convertimos en su socio tecnológico y organizamos el I Foro de Inteligencia Artificial y el I Congreso de Inteligencia Artificial de la Cámara de Comercio de Madrid, el I Foro de Blockchain de la Cámara de Comercio de Madrid, así como eventos de marketing 5.0 a los que invitamos a personalidades muy importantes del mundo de las tecnologías para intentar aportar valor y animar a la gente a que utilice estas tecnologías», explica Álvarez.
Debido a su amplia experiencia en la organización de eventos relacionados con las nuevas tecnologías, desde Metaverso.pro son capaces de observar el vertiginoso progreso de estas y cómo su rápido desarrollo impacta en la sociedad y en la percepción que se tiene de estas novísimas herramientas: «Hemos visto mucha evolución, pero también mucha desinformación, muchas estafas y noticias alarmistas que han alejado a la gente… Es por esto que hay que intentar entender esas tecnologías; conocer cómo funcionan», comenta Santiago, «creo que esta evolución funciona a base de booms. Hace tres años teníamos el boom de la blockchain y todo el mundo estaba trabajando con esto. Antes hubo unos años en los que se apuntó a la robótica. Luego tiramos hacia el metaverso, que parecía que era la panacea, después saltamos a la inteligencia artificial; de aquí hemos ido a las automatizaciones… Las nuevas tecnologías van cambiando, pero, en el fondo, están todas conectadas y es por esto que todo avanza mucho más rápido».
Para el CEO las automatizaciones son el futuro más inmediato. Desde Metaverso.pro han diseñado Bestia, una solución de automatización diseñada para pequeñas y grandes empresas, emprendedores y particulares que ayuda con la creación de calendarios, atención al cliente con inteligencia artificial, gestión de CRM, reseñas, campañas de marketing… Bestia está dirigida a un público muy diverso, incluidos trabajadores por cuenta propia o ajena que desean actualizarse y ser más competitivos en sus negocios o en sus empresas, porque Álvarez lo tiene claro: «La inteligencia artificial no le va a quitar el trabajo a nadie, quien te lo puede quitar es alguien que sabe utilizar la inteligencia artificial».
Pero Metaverso.pro no solo se dedica a la organización de eventos, talleres o congresos o a la creación de herramientas de automatización. Uno de sus servicios más importantes está relacionado con la cultura y las experiencias inmersivas y la recreación de ciudades o elementos patrimoniales en el metaverso. «En estos momentos estamos trabajando en la recreación de varios lugares de Madrid. Ya presentamos hace un par de años en el Meta World Congress, junto a Alvearium, un proyecto en el que recreamos en el metaverso el antiguo zoológico de Madrid, la Casa de Fieras, en el Parque del Retiro», indica Álvarez, «estas recreaciones ofrecen una oportunidad única a nivel turístico, cultural y de ocio». Sin duda, el hecho de poder acceder desde cualquier parte del mundo a un lugar recreado en el metaverso constituye un atractivo como experiencia en sí misma, pero abarca otros aspectos claves para la preservación del patrimonio. Desde la promoción de un turismo 2.0, sostenible y accesible, hasta la inclusión de colectivos vulnerables, como personas con movilidad reducida o alejadas geográficamente. «Con estas recreaciones podemos acercar obras, monumentos, edificios —patrimonio, en definitiva— a personas que no se encuentran en la ciudad, que no tienen los recursos o la disponibilidad necesaria para acercarse, desde familias o colegios hasta personas mayores que no pueden desplazarse o investigadores de diversas partes del mundo». Santiago subraya este afán de las recreaciones por acabar con los límites físicos, geográficos o económicos para acceder al patrimonio cultural y añade otras ventajas: «Estas recreaciones también son útiles para simular situaciones reales como cortes de tráfico, planear evacuaciones, visualizar soluciones urbanísticas con impacto en la ciudad y dar visibilidad a lugares que ya no existen o no se pueden visitar. Cualquier ciudad que se adelante ahora será pionera en los entornos virtuales del futuro».
Además de ofrecer soluciones sostenibles a bienes en un delicado estado de conservación o pequeñas localidades que no poseen la capacidad de acoger turistas, pero quieren posicionarse como destinos turísticos, entre otros ejemplos, las recreaciones de patrimonio cultural pueden constituir un recurso clave a la hora de preservar estos elementos frente a catástrofes naturales, accidentes o conflictos bélicos. En este sentido, Álvarez también apunta a «otras obras que se conservan bien, pero sabemos que no están en su estado original, como la Gran Esfinge de Guiza. Ahora mismo no se plantea una reconstrucción o una intervención, sin embargo, gracias a las nuevas tecnologías sí podemos realizar esa reconstrucción sin afectar al bien y ver cómo fue en origen. Y si en un futuro se tuviera que realizar una intervención para prevenir o frenar su deterioro, tendríamos acceso al estado en el que se encuentra hoy».
No obstante, estas recreaciones de elementos patrimoniales todavía tienen varios retos que salvar. No todo el mundo sabe acceder al metaverso o tiene unas gafas de realidad virtual para experimentar la riqueza de la propuesta. Por otro lado, el aspecto económico es un factor decisivo para que ayuntamientos e instituciones apuesten por estar presentes en el metaverso: «Cualquier empresa, institución, organismo o ayuntamiento se puede poner en contacto con nosotros y contarnos qué quieren recrear. Analizaremos la viabilidad económica, temporal y capacidades técnicas, donde les podemos dar ideas y adaptarnos. Si la institución no puede asumir el gasto, intentamos buscar apoyo financiero por parte de alguna empresa, fundación, fondos y subvenciones o pensar la manera de obtener algún tipo de retorno económico».
Por otra parte, estas recreaciones en el metaverso se están desarrollando en mayor medida por startups o pequeñas empresas pioneras como Metaverso.pro que deciden dar pequeños pasos para abrir grandes caminos: «Las grandes corporaciones no ven retorno económico a corto plazo en estas iniciativas, así que su posición es esperar que otras empresas hagan camino hasta que se pueda sacar un rendimiento», pese a esto Álvarez recuerda que «hay que trabajar en estos proyectos y promoverlos para acercarlos a la ciudadanía. Este tipo de iniciativas son para el bien común».
En la actualidad, desde Metaverso.pro están trabajando en un proyecto para la Casa Museo del Ratoncito Pérez, creando unas herramientas de realidad aumentada y realidad virtual dirigidas a los más pequeños; continúan colaborando con Alvearium para seguir desarrollando nuevas tecnologías virtuales a nivel cultural, tecnológico y de ocio; están en pleno lanzamiento de la herramienta de automatización Bestia; siguen luchando contra la desinformación, el escepticismo y el miedo a las nuevas tecnologías y en todos sus proyectos apuestan por la alfabetización digital ciudadana.
En este contexto, donde la tecnología a nuestro servicio ya no es el futuro sino el presente, Santiago Álvarez no tiene dudas y lanza una invitación definitiva: «Estamos construyendo la historia viva de la humanidad y es ahora cuando debemos decidir si queremos ser parte de ella».









La contundencia de la última frase me pone los pelos de punta. Entiendo que esta tecnología nos puede dar una valiosa mano, pero decir que está construyendo la historia ¿viva? de la humanidad me suena exagerado. Y para colmo te mete en un brete de prestigio: si no te decidís AHORA serías un perdedor. He visto objetos de uso que ahora , o han desaparecido o son de uso cotidiano, como la tv; qué fermento en aquellos tiempos, que eleva culturalmente, que idiotiza, tanto a la cultura como a sus consumidores, etc. etc., igual a los de ahora pero estos con mayor protagonismo pues se asoma ese personaje desconocido que es la IA, que se me ocurre como última frontera del conocimiento, y te desorienta no poco. (¿Habrá una IA banal y gritona para la tv? Si la hubiera nos ahorraríamos unos pesos en sueldos). Entre los desaparecidos (por suerte) están las camisas que no se planchaban; si no las usabas no entrabas en la Historia, pero el problema era que, siendo de un material sintético, que no absorbía, te hacía sudar como un caballo, con el resultado de que no había desodorante que valiera. Cuando te ofrecen el oro y el moro con una guillotina encima… Bueno, veremos qué pasa dentro de algunos años. Gracias por la literatura DESCRIPTIVA.