
Primero cambió su nombre. Un pequeño anticipo de una profesión camaleónica y forzosamente impostora. «Ser Óscar Hernández en Miami es como ser John Smith en cualquier sitio. Hay quince páginas en el listín telefónico con tu nombre». Así que el tal Óscar Hernández pasó a ser Oscar Isaac (Guatemala, 1979) con cierta premeditación pero como peaje natural para cualquier hispano con ambiciones de amplio recorrido en la industria del cine. Años después, llegó el éxito, frágil como una cerilla. «Hay unos pocos genios que son astros en el cielo, como Shakespeare o Dylan. Para el resto de nosotros, hay que tener talento y trabajar, pero tienes que tener suerte para que ocurra».
Un tópico, pero no reñido con la realidad. La fama es un capricho. Una conjunción de casualidades…. especialmente gratas para el público cuando cierto tipo de talento evidente, brillante, incluso seductor, encuentra la recompensa del reconocimiento más o menos masivo. El termómetro es claro: una filmografía que engorda de repente y una exposición en ascenso exponencial. El que no conozca a Oscar Isaac terminará por hacerlo a no ser que sea espectador único de gran mainstream. Y ya ni eso. Porque en Navidad podremos verle en la nueva de Star Wars, y en 2016, en la próxima de X Men. No hay mejor prueba de su irrupción.
El hombre que no pudo ser Bob Dylan… o sí
«No se me escapa la ironía —confiesa Isaac a la periodista de The Guardian Catherine Shoard— de triunfar gracias a alguien que no lo consigue». Se refiere a su primer personaje protagonista, ese sucio y fracasado cantante de folk (trasunto de Dave Van Ronk) llamado Llewyn Davis que intriga tan solo por un sofá donde pasar la noche. En Inside Llewyn Davis (2013), otra de esas discretas maravillas de los hermanos Coen, Isaac asume el peso de la película con total soltura y presencia rotunda. Uno de esos papeles de horma, como hecho a medida. Y no es ninguna frase hecha: «Estábamos bien jodidos hasta que apareció Oscar», confiesa Ethan Coen. Temían haber escrito un papel uncastable. «No sé por qué dimos por hecho que encontraríamos a alguien, o que simplemente alguien así existía».
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Tiene una de esas presencias con la que siempre te quedas. Recuerdo cuando vi Drive en el cine, que no paraba de pensar en quien era el actor que interpretaba al marido de Carey Mulligan. Después de salir del cine me acordé de su papel en Ágora, que había visto por lo menos 3 o 4 años antes. Un tipo que no pasa desapercibido.
Exactamente igual que yo. Hay actores y actrices que salen en pantalla y sólo puedes fijarte en ellos, por encima de cualquier otra cosa. Este hombre es de esos.
Tiene razón El Samurai. Con Drive me pasó igual. Pensé «este tipo tiene un papel
Ha habido algún error técnico con mi mensaje :S En fin, lo que quería decir es que Isaac es de esos actores que te impregnan con sus interpretaciones. Es de los buenos, ya quisieran muchos tener esa calida.
Está impresionante en The most violent year. Gran película, gran director.
Es un actor fantástico. Llewyn Davis es uno de los personajes más memorables de los últimos años. Sería un gran villano.
Uno de los actores del momento, junto con Jake Gyllenhaal. En mi casa decimos que se parece a Al Pacino.
Personalmente, me gustó en A Most Violent Year (genial esta escena: https://www.youtube.com/watch?v=q3FHCB6X0v0 ) y Ex-Machina, que por otro lado son dos películas muy interesantes.
«Nightcrawler». Lo mejor de 2015… Y en lo del estereotipo del latino fogoso, más propio de una porno que del cine convencional, hubo tipos en los noventa como «el malagueño universal» que bien poco hicieron por eludir el encasillamiento y proveer de un mejor futuro a sus «compañeros étnicos», si es que un guatemalteco tiene algo que ver con un malacitano entrado en años. Y Simon lo ha vuelto a conseguir con «Show me a Hero», otra bofetada de realidad, más fuego sibilino al componente racial, a la segregación urbana, al ghetto neoyorquino donde o cantas, juegas al baloncesto o de una u otra forma te ves envuelto en el circo de polvo y caballo…
Bueno, de villano ya tiene un papel, y mainstream, en ese delirio de Zack Snyder llamado «Sucker Punch». La versión extendida le da más peso al personaje.
Sucker Punch me pareció mala, hasta indigerible, pero concuerdo en que él actuó bien. Habrá que ver qué tal le quedará el Apocalipsis que la FOX querrá hacer
Este actor es de esos que siempre ves, muchas veces han sido actores secundarios o de los que sólo aparecen en series o películas para TV, de los que siempre te preguntas «Quién es este tipo? actúa bien»; y sin embargo, nunca te has esmerado en googlearlo o investigarlo más, a tal punto que recién me entero que es guatemalteco! Yo, en lo personal, la primera vez en que lo vi fue en «Body Of Lies» y «Agora», y juraría que era de Medio Oriente! Luego lo vi en Robin Hood y, si bien seguía creyendo que era de Medio Oriente, empecé a sospechar que era británico. En fin, son cosas que pasan, y en lo personal, creo que es un muy buen actor y dará mucho de qué hablar, aunque me da cierta desconfianza verlo en X-Men: Age of Apocalypsis, y no por él en sí, sino que no le tengo tanta confianza a cómo hacen a los villanos en las películas de cómics de Marvel, sean hechos por ellos mismos o por Fox
Reconozco que nunca he sido muy comiquero más allá de Superlópez, Mortadelo, Anacleto (ahora en cines) o Calvin y Hobbes (ya, poco tiene que ver, pero me encantan), pero solo por el Magneto de Ian McKellen ya me merecen la pena las pelis de X-men (aunque la tercera… en fin…). Singer en la dirección ya es un punto a su favor (pese a que no llegue a la altura de Sospechosos habitales o Verano de corrupción, es infinitamente mejor director que Brett Ratner, dios, aunque Matthew Vaughn podría darle alguna que otra vuelta visualmente, no así en densidad emocional), y si consigue darle profundidad al personaje, pese a Simon Kinberg en el guión (el tándem Singer/Vaughn superó con nota las carencias de guión de la anterior cinta; faltaba un McQuarrie para darle solidez al conjunto), merecerá la pena. O eso espero…