Arte y Letras Literatura

La frontera entre un simple mortal y un lector de Tolstói

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León Tolstói, 1902. Fotografía: Karl Bulla (DP)

¿Cómo podemos despertar el interés del lector por una obra cuyo epílogo es más extenso que la mitad de las novelas que se editan hoy?

Yo mismo retrocedí varios pasos acobardado al echar un vistazo a las casi dos mil páginas que componen el libro. Para compensar el miedo, mi memoria removía una y otra vez la frase con la que cierto profesor me había llevado hasta allí: «Es la Biblia de la literatura… Es la Biblia de la literatura…». Quise centrarme en la contraportada pero esto no me ayudó. Allí me esperaba la imagen de su creador, León Tolstói, con su barba valleinclanesca y su cara de mujik cabreado. Junto a la imagen, el título: Guerra y paz. Tan ambiguo pero a la vez tan explícito. Para cuando quise echarme atrás, ya me había adentrado en el primer párrafo:

Le garantizo a usted que, si no me dice que estamos en guerra, si quiere atenuar aún todas las infamias, todas las atrocidades de este Anticristo… no querré saber nada de usted, no le consideraré amigo mío ni será nunca más el esclavo fiel que usted dice. Bien, buenos días, buenos días. Veo que le atemorizo. Siéntese y hablemos.

Y, claro, con este fragmento del primer párrafo ya fue suficiente. La inercia me obligó a sumergirme en el segundo y así hasta liquidar las dos mil páginas. El concepto de «novela» que yo guardaba para mí había quedado sepultado bajo aquel tocho para siempre. Comprendí entonces que nunca me habría perdonado no cruzar la frontera que separa al lector de Tolstói de un simple mortal, por lo que aún hoy me río de aquel chaval que sujetaba con sus manos temblorosas el preciado tomo. Quizá usted forme parte de ese grupo de simples mortales que viven asustados. Acompáñeme. Pronto estaremos cruzando la frontera.

Adónde nos llevará la novela

Para mí, el mundo está dividido en dos partes: ella, y con ella la felicidad, la esperanza; la otra parte, todo aquello donde ella no está: la tristeza, la oscuridad, el final.

Para ser lector de Tolstói primero debemos ser conscientes de lo que significa ser lector de Tolstói. Si uno analiza las palabras con las que el príncipe André ha dado comienzo a este apartado, pronto comprenderá que el autor ruso nos sumerge en esa dualidad que ya flota en la obra desde el título. Tolstói plantea Guerra y paz como un inmenso tablero de ajedrez en el que hasta el peón tiene una importancia vital. Por decirlo de algún modo: Lev expone una serie de movimientos capaces de cambiar el destino de una persona, de una pareja, de un apellido e, incluso, de una nación. Cada periodo narrativo es una obra de arte. Pero, por mucho que el verbo de Tolstói sea capaz de narrar cada movimiento de piezas como nadie lo hizo antes, no es esta la fórmula que lo hace irresistible. La clave de la obra tolstoiana está en comprender por qué una determinada pieza decide moverse en una dirección o en otra.

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37 comentarios

  1. Si he podido con Verdes Valles Colinas Rojas puedo con 2000 paginitas de nada.

    • Lo más probable es que se te haga corto y que tras leerlo te arrepientas de haberlo devorado, de no haberte parado más para saborearlo debidamente. Y es que tiene de todo: desde la geopolítica y sociología de la época, a la más profunda introspección psicológica. Siempre a un nivel altísimo. Llamarlo novela, que lo es, siempre me ha parecido injusto, porque la trama viene a ser el sostén, casi la excusa para mucho más. Sin ninguna duda uno de los mejores libros que jamás se han escrito.

  2. No se puede describir mejor. La lectura de esta obra es en sí misma una aventura. Una epopeya de desconexión diaria de las tareas habituales. Una liturgia necesaria, porque es necesario saber qué va a suceder con cada uno de las decenas de personajes, que quedan congelados cada vez que cerramos el tomo y que nos llaman para que continuemos la lectura y ellos sus desventuras. Lo volveré a leer.

  3. Sigo siendo un simple mortal. Una vez lo intenté, pero no llegué a la página 50 y ya había vencido el plazo de dos semanas en la biblioteca.

    Admiro la obra de Dostoyevski, pero entiendo que la grandeza de la Tolstoi es una muy diferente. ¿Qué comían esos rusos o qué vivían como para producir libros así casi al mismo tiempo?

    Lo intentaré otra vez, tal vez pronto.

  4. Éste Herr Von todavía se emociona al recordar la lectura de tan magnífica, excepcional obra, un placer inmenso que éste aristócrata teutón les recomenda encarecidamente.

  5. Gracias por este artículo.
    Me ha despertado unas incontenibles ganar de releerla (la leí cuando era demasiado joven y no tenía criterio)

  6. Tolstoi, hoy en dia no hubiera hablado del número de paginas, habria hecho hincapie en el número de palabras, que son necesarias para cambiar las conciencias…

  7. dora cabezon

    Maravilloso análisis de Guerra y Paz! Me ha hecho prometerme releerlo como primer propósito de Año Nuevo. Le felicito D.Carlos Mayoral

  8. Michel Angstadt

    Habría estado bien mencionar quién es el traductor de la edición en castellano de la que se han tomado las citas. Discrepo con el uso del «tal y como» (tal y bebo, tal y fumo…) que aparece en una de las citas pero no supone ningún problema: tengo una edición en inglés, en traducción de Louise y Aylmer Maude, casi 700 páginas a doble columna. Espero que se me dé mejor que la única vez que me acerqué a esta obra, cuando tenía 17 años. No pude con la sucesión interminable de nombres. Evidentemente no estaba preparado para Guerra y paz en ese verano de 1979, cuando sí pude leer y disfrutar de Pasternak y García Márquez.

  9. Novela total, la recomiendo casi exactamentecon estos argumentos desde hace años pero nada, estoy inmerso en la busca del tiempo perdido, entre montañas mágicas y crimenes sin castigo, al borde de la locura junto a Ahab, solo, rodeado de bestsellers y premios planeta, mudo en medio de sordos.

  10. Peibol Skan

    Los momentos de felicidad realmente puros en una vida, se cuentan con los dedos de una mano. Leer por primera vez Guerra y Paz es sin duda, para mi, uno de ellos. Aun lo recuerdo como si fuese ayer. Ojalá pudiese volver a leerla por primera vez de nuevo. Gracias por el artículo.

  11. Increíble artículo, ya me habían recomendado el libro en varias ocasiones pero ahora tengo mucjo mas claro que en cuanto tenga tiempo me lanzaréa por él.
    Un saludo

  12. Me acabo de tragar las casi 800 páginas de una insufrible «Perfidia» ….creo que ya ha llegado el momento.

  13. Le tengo muchos ganas como a «Crimen y Castigo».

  14. Lo estoy leyendo justo en esta época: maravilloso!

  15. Es interesante que Tolstói cuando se hizo mayor rechazara tanto Guerra y Paz como Ana Karenina, por considerar que no eran fieles a la realidad, y que se concentrara en la filosofía y la religión. En el prólogo de su Calendario de sabiduría (su último gran trabajo, al que dedicó 15 años) leemos: «Deseaba que el libro resultara comprensible hasta para la gente más sencilla e inculta, niños y campesinos. Es muy probable que Tolstói comparara Calendario de sabiduría con Guerra y paz cuando escribió que «Crear un libro destinado a las masas, a millones de personas, es muchísimo más importante y fructífero que componer una novela de esas que entretienen a algunos miembros de las clases privilegiadas durante un breve tiempo, para luego ser olvidadas por completo. La región de este arte del sentimiento más sencillo y más accesible es enorme, y está casi virgen».

  16. La primera vez que la leí casi lloro de emoción. La segunda estaba deseando comenzar a leer para reencontrarme con la energía vital de Natasha y que me contagiara de su optimismo.
    Para los neófitos en Tolstoi les recomiendo «La tormenta de nieve», traducido por Selma Ancira y editado por Acantilado. Apenas 75 páginas que no dejan indiferente a, casi, nadie.

    • Cinco años después de que escribieras este comentario, alguien se apuntó título, traductora y editorial, hizo una búsqueda exhaustiva por todas las bibliotecas locales y encontró una primerísima edición del ejemplar. Ese alguien lo ha acabado hoy. A veces, las recomendaciones parece que se van con el viento, máxime en internet, donde en muchas ocasiones no hay un receptor claro ni hay la confianza ni el conocimiento recíproco como para saber los gustos del prójimo y adecuar a tales circunstancias un autor, un género, una obra… Con este comentario, quiero hacerte saber que sí, que tu recomendación funcionó, que le llegó a alguien. Un lustro después, este humilde y joven lector te agradece el consejo, y se siente en deuda contigo. Mil gracias.

  17. ¿Que traducción en castellano recomiendan?

  18. Al igual que Alfred, me gustaria me recomendasen una edicion.
    Gracias

    • A mi me gusta mucho la del Taller de Mario Muchnik, además hay un librito del editor donde te cuenta como se decidió y logró traducir GyP que es muy entretenido de leer

  19. Excelente, se agradece el estilo llano y nada pompooso, infrecuente en el periodismo literario.

  20. Pingback: La frontera entre un simple mortal y un lector de Tolstói (Jot Down) | Libréame

  21. Me acabo de leer el articulo genial.

    Ahora estoy con un reto literario, nada facil. Hablo del arcoiris de la gravedad, a este libro ni tan siquiera se le puede considerar novela ya que no lo es, es maravilloso pero brutalmente denso.

    Guerra y paz que vay a leer, si bien es largo, no se puede comparar con la complejidad del arcoiris de la gravedad. puedo decir que el arcoiris de la gravedad es el libro de literatura, mas difícil que estoy leyendo, y que leído antes.

  22. Yo también recomiendo la traducción de Mario Muchnik.
    Coincido con el comentario que se arrepiente de haberla devorado y no degustado, pero tal y como dice el artículo es dificil no dejarse llevar.

  23. Ya he encargado el tomo 1. Gracias por convencerme, es un regalazo.

    Leningrado fue sitiado en 1941.

  24. Bueno, quisiera que me recomendaran que obra puedo leer antes de Guerra y Paz, es decir, no creo que sea lo adecuado leer su principal sin antes conocer sus obras que lo llevaron a esta.

    • Ana Karenina, ¡por Dios! También es magnífica y quizá más fácil de leer.

    • Busca sus diarios. Se editó hace poco una traduccion buena en español en dos tomos. Leelos y te hablarás con Tolstói como si le conocieras de siempre.

  25. Pingback: La frontera entre un simple mortal y un lector de Tolstói | Los cuadernos de Vieco

  26. Acabo de leer La muerte de Iván Ilich y me ha encantado. Será el siguiente, ¡gracias!

  27. Pingback: 25 frases de León Tolstói que lo convirtieron en un ser inmortal

  28. claudia paz

    Hola!!
    quisiera saber en que libro encuentro estas bellas palabras:

    Para mí, el mundo está dividido en dos partes: ella, y con ella la felicidad, la esperanza; la otra parte, todo aquello donde ella no está: la tristeza, la oscuridad, el final.

    muchas gracias

  29. Solo recordar que Tolstoi renegaba del libro por frìvolo ya antes de finalizarlo, y se encomendaba a Dios para ayudarle a acabarlo, pues para él era una carga.

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