Música

Eugene McDaniels, el músico a quien el mundo debe una disculpa

emBLICko
Eugene McDaniels. Imagen cortesía de emBLICko.

¿Recuerdan la película Searching for Sugar Man? Pues bien, vamos con una historia parecida, pero sin documental oscarizado y con un músico más talentoso todavía, que publicó sus mejores discos en la época en que Sixto Rodríguez, el protagonista del susodicho documental, trataba de hacerse un hueco en la industria discográfica; negocio que, ya lo sabemos, es cruel. Eso, y que el público, en general, tiene un gusto adocenado y volátil, y que la prensa musical en buena parte alimenta sus titulares con la fama y no tiene tiempo para lo que no haga vender portadas. Compongan el relato que prefieran, pero son las únicas causas con las que consigo justificar que un individuo dotado de tanto talento como Eugene McDaniels cayese en el olvido a mitad de los años setenta, después de haber grabado unos fantásticos álbumes que, de haber estado firmados por otros apellidos, gozarían hoy de la consideración de clásicos.

McDaniels supo reinventarse como pocos; empezó siendo un artista soul del montón, que tenía una gran voz pero ejercía como juguete de la compañía de discos, grabando canciones muy convencionales para vender discos a una audiencia facilona. A finales de los sesenta, cuando en Estados Unidos los propios músicos todavía no habían terminado de derribar las barreras entre música «negra» y «blanca», McDaniels empezó a seguir su camino, sin atender a lo que, ya fuese por su trayectoria (o por su color de piel) se esperaba de él. Se convirtió en un maravilloso híbrido entre Bob Dylan y Miles Davis, entre Al Green y Cat Stevens, entre Curtis Mayfield y Jefferson Airplane. Casi nadie entendió o prestó atención a su trabajo. Es complicado explicar por qué. Su mezcla funcionaba de maravilla en lo musical y además resultaba agradable de escuchar. Aunque quizá era difícil de entender, detrás de su engañosa sencillez. No lo sé.

Hoy casi nadie le recuerda. A principios de este siglo hubo un pequeño contado de rescate de su figura gracias al hip hop, porque algunos productores y raperos utilizaron fragmentos de sus canciones, pero fue algo que interesó más a un puñado de voluntariosos periodistas musicales que al gran público. Nada parecido al hype de Searching for Sugar Man. Es casi, casi, como si McDaniels no hubiese existido. Y eso es algo que el mundo necesita corregir.

Tras la senda de Sam Cooke

Eugene McDaniels nació en Kansas City, una ciudad que no ha producido tantos grandes nombres como otras de su país pero sí puede presumir de ser la cuna del gran Charlie Parker. Como tantos otros músicos negros de su generación, McDaniels aprendió a cantar en la iglesia. Después, mientras estudiaba en el conservatorio, llamó la atención su registro vocal, que cubría cuatro octavas. Sus primeros pasos como profesional los dio cantando jazz, hasta que en 1960, a los veinticinco años, firmó un contrato con Liberty Records. Eso constituía una gran oportunidad, porque Liberty (en donde habían militado nombres como Eddie Cochran, Julie London o Jackie Wilson) estaba viviendo un momento dulce. Cuando McDaniels empezó a trabajar para ellos, el meloso Bobby Vee¡no confundir con Bobby Dee!— estaba colándose con frecuencia en las listas de ventas. Además, uno de los músicos que la empresa tenía bajo contrato, David Seville, había tenido la curiosa ocurrencia: grabar una canción con la voz alterada para que sonase muy, muy aguda; el invento vendió mucho, así que la compañía, viendo que al público le gustaba esa técnica, se dedicó a promocionar un grupo de ardillas cantarinas llamadas The Chipmunks («Alvin y las Ardillas»), cuyo primer álbum ascendió hasta la cuarta posición de las listas, demostrando que la gente nunca ha sabido en qué gastarse el dinero.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

14 comentarios

  1. Enrique Diaz

    Kansas City,Mo. No puede presumir de ser la cuna de Charlie Parker porque éste nació en Kansas City,Ks.
    No son paisanos.

  2. Excelente artículo «Compared to what?». Hay muuy pocos articulos que escarben un poco la superficie comercial de la música, y este es uno.

  3. Genial artículo

  4. Pijus Magnificus

    Un caso de artistas injustamente ( para mí ) desconocidas, o casi, por el gran público, son las hermanas Ana y Kate McGarrigle; son dos cantautoras canadienses, la segunda fallecida en 2010, que hacían una música llena de encanto, con aires folk, instrumentaciones muy cuidadas y bonitos juegos vocales. Tienen unos 10 álbumes en su haber, algunos cantados en inglés y otros en francés ( a mí me gustan mas éstos ).

  5. No conocía absolutamente de nada a Eugene McDaniels y me ha sorprendido leer que es el autor de Compared to what. Conozco esa canción precisamente por la versión de Leo McCann&Eddie Harris, la escuché por primera vez en la banda sonora de Casino de Scorsese (genial la bso) a quien asesoraba «musicalmente» un tal Robbie Robertson (miembro de The Band) y con el que después de rodar The Last Waltz entabló una estrecha amistad, bastante psicotrópica por momentos según cuentan.

    Muchas gracias, muy buen artículo
    Saludos

  6. Qué gran documental sobre Gene McDaniels! He disfrutando muchísimos de la lectura y los temas. Muy interesante.
    Gracias mil.
    Saludos

  7. Lo resumiré rápido. Para gustos colores.

  8. Il Cavaliere

    Gracias por escribir sobre este magnífico músico y personaje.
    Yo tengo sus álbumes The Outlaw y Headless heroes en un altar y ya hablé de ellos en mi espacio hace mucho tiempo pero nadie parecía conocerle. Es un caso más flagrante que el de un Donny Hathaway, por ejemplo. Los temas que Roberta grabó de él son maravillosos y su asociación con Les McCann un clásico.

    El Reverendo McDaniels puede ser considerado un perseguido. La administración Nixon lo puso en el punto de mira bajo la acusación de comunista y de ahí que sus discos sufrieran la censura que les impidió triunfar. Sus canciones están trufadas de sentimiento pero también de protesta y podríamos estar hablando de un genio tan grande como Gil-Scott Heron .

    El mísmisimo Ahmir «Questlove» Thonpson me dijo que Headless Heroes es uno de sus discos favoritos, no sólo por las canciones o por la producción, sino por la responsabilidad de plantarle cara al sistema desde la posición más fragil posible:un negro censurado y vigilado en la América de los 70. Quizás eso hoy le hubiese puesto en lo alto de las listas de éxito.

    Gracias por el artículo y por hablar de una figura tan desconocida habiéndote documentado. No es muy común en estos tiempos.

    Un fuerte abrazo

  9. Fantástico artículo, sabía que no podía estar equivocado, hace 5 o 6 años descubrí a eugene por casualidad mientras exploraba listas de reproducción de algunos amigos y nada más escucharle decidí buscar más, y descubrí el headless children, me hice fan absoluto de eugene, como es posible que hasta entonces no supiese quién era? Uno de los grandes e imprescindibles en mis listas de reproducción, gracias por recordarle, merece ser escuchado!
    Saludos,

  10. Alberto Bolaños

    Muchas gracias por este artículo
    No conocía nada de él,a partir de ahora pasare algún tiempo oyéndolo.

  11. Yo conocí «Compared to what?» por la fantástica versión de Della Reese (Aquí en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=t5Q50LcPQJM), que para mí es la mejor (aunque la de Les McCann es bestial), mucho antes de saber de la existencia del Sr. McDaniels, por lo que a pesar de tener los dos primeros discos, nunca llegué a relacionarlos. Muchas gracias por hacer la conexión. Y sólo por la batería de «the lord is back», el sr. ya merece un sitio en los libros. Buen artículo para alguien que debió tener más reconocimiento, mezcla de soul, jazz, psicodelia, pop…

  12. Gracias a este artículo he conocido a Eugene y no he podido separarme de su música, que gran artista, me ha llevado hasta las lágrimas con sus canciones y no paro de sorprenderme cada que lo escucho.
    Solo puedo agradecerte Emilio, siento que me has abierto el camino hacia El Dorado

  13. Excelente artículo. Descubriendo a este artista y dando la razón al título, de que musico nos habíamos perdido. Muchas gracias.

  14. ¡Qué gran descubrimiento! Conocía el «Compared…» en la versión de Brian Auger..
    Gracias, Emilio, por recordarnos, y homenajear , a este músico tan particular!!
    Pere

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*