Fotografía: Begoña Rivas

En la escena musical española, cuando alguien no sabe lo que quiere, suele llamar al productor Suso Saiz (Cádiz, 1957). Tiene fama de que, al menos, siempre lo va a intentar. Lo admite y lo tiene asumido. Pero detrás del productor hay un compositor. Profesión que equipara, en este país, a lanzarse a un pozo vacío. Y también uno de los primeros exponentes españoles de la música minimalista. Una conversación con él te hace sentir que tu conocimiento de la música es como una gota de agua en el mar.
Empezaste tocando música folk americana cuando eras un crío, en los sesenta.
Mi primer instrumento, además, fue un banjo. Mi padre viajaba bastante y solía venir con discos de los lugares que visitaba. Creía importante que sus hijos tuviesen esa información. Entonces nos trajo de todo, de Pete Seeger a John Denver. Convencí a mis amigos y montamos un grupo de folk americano sorteándonos los instrumentos, ninguno sabía tocar nada, fue realmente algo muy fugaz. Visto en perspectiva, tener un grupo de folk americano en aquella época era un poco esnob. No estoy contento de que mi entrada en la música fuese por una puerta elitista, que es algo que luego he perseguido y rechazado el resto de mi vida.
En 1972, asististe al famoso «Encuentro» de Pamplona, donde se dieron cita todas las vanguardias artísticas del momento.
Nunca había habido un evento de vanguardia en España como ese ni lo ha vuelto a haber. Huarte, el constructor, pagó y vino toda la vanguardia norteamericana. Ahí tuve mi primer contacto con la música más experimental y vi por primera vez a Steve Reich, uno de los padres de la música repetitiva del que después he sido fan toda mi vida. Asistí a los Encuentros por curiosidad, por esa curiosidad de observar lo desconocido que después me ha acompañado siempre. Pero realmente yo no tenía ninguna información de lo que iba a pasar a allí, era muy joven. Hasta pasados unos años no fui consciente de la influencia que esos artistas han tenido en mí. Entonces, yo estaba veraneando en un pueblo cercano y les pedí a mis padres que me dejaran ir a ver a esos marcianos, que eran marcianos entonces y lo siguen siendo ahora.
Recuerdo el concierto de John Cage que se comió una ensalada amplificada por pastillas y micrófonos de contacto colocados alrededor del cuello y la boca; masticaba la lechuga y sonaba con unos efectos increíbles. Todo delante de un público sorprendido por lo que escuchaba pero a la vez con un gran respeto. Muchos de los que estaban en la Ciudadela aquel día no iban a ver el concierto de John Cage sino a pasar un día en familia con la tortilla de patata y con los niños. Nunca olvidaré una lección de tolerancia a la que asistí entre el público. Un señor le dijo a su mujer: «¿Pero esto qué es, pero qué están haciendo?». Y ella le contestó de una forma brutal: «Déjales, si ellos lo hacen, por algo será».
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«Hubo un movimiento, un gran elemento, que es Brian Eno, con sus Depeche Mode». Patinazo tal vez del subconsciente. Más sentido tendría hablar en ese contexto de Flood, quien sí tuvo un rol relevante en la configuración de cierto sonido en el pop electrónico de la época.
¡Ole, ole, ole! Que después de esta pedazo de entrevista a uno de los mejores productores de España, el primer comentario sea para corregirlo,es de sombrerazo. ¡Figura!
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Me habría gustado leer algo más sobre su proceso compositivo y su música actual, pero aun así es una gozada tener una entrevista así a tan excepcional músico.
Suso hizo sonar a Los Planetas casi tan bien como en «Una semana en el motor de un autobús». Y con Jorge Álvarez hizo auténticas joyas. Un grande.
Os ha faltado preguntarle por Diego Vasallo. Le produjo varios discos, entre ellos el indispensable Canciones de amor desafinado.
Me ha encantado la entrevista. Con tanto postureo y pamplinas en la música,… gente como Suso son los que de verdad tienen algo que decir. Sobre la deriva de Albini y compañía, ya lo anticipó el gran David Briggs y su mantra «En el rock, cuanto más piensas más la cagas»
Siempre es interesante escuchar a los grandes…y Suso Saiz lo es, por ilustrado, por coherente, por gran músico. Me hace muy feliz que siga estando ahí. Ahora que se reeditan sus discos es hora de hacerse con los que falten..no? Por cierto, no dejaré de alabar la iniciativa de esta merecida entrevista pero olvidársele al redactor ni tan siquiera de mencionar a esa MARAVILLA llamada LLISO, aprovechando las palabras sobre la revolución electrónica de los 90´S y que aunque (desgraciadamente)no tuvo continuidad discográfica, sí que marcó (en mi humilde parecer) un hito discográfico en este país, por cierto, nunca superado, es de suspenso. Que 9 canciones espectaculares más los extras de los cd-singles supusieron la auténtica respuesta hispana al underground que venia de fuera, no tiene parangón y muy pocos, repito, muy pocos se acuerdan de ello. Y es que aplicarle terapia «jungle» al «desalambrar» no estaba al alcance de nadie, salvo de Suso y CIA…GRACIAS