Una de las cuestiones más peliagudas a las que se enfrentaron los primeros teólogos cristianos era la de cómo conciliar la idea del libre albedrío con la omnisciencia divina. Si Dios sabe cuál será nuestra voluntad, entonces estamos predestinados… ¿Para qué sermonearnos pues sobre el pecado, los mandamientos o el purgatorio si nada depende de nuestra voluntad? Pero si somos libres en tal caso Él no sabrá qué haremos, sería un ignorante al que todo le pillase por sorpresa, un dios menor. Boecio dio entonces con la clave: el libre albedrío y la omnisciencia divina no son mutuamente excluyentes, porque Dios vive de forma simultánea en el pasado, el presente y el futuro. Había nacido así el primer viajero en el tiempo. El concepto les resultará familiar, por cierto, dado que el escritor Ted Chiang atribuyó dicha capacidad a los extraterrestres en su relato «La historia de tu vida», que posteriormente sería adaptada al cine con el nombre de La llegada.
Así que buena la lio el mártir romano, dado que negando que la línea del tiempo fuera unidireccional y constante abrió otros interrogantes no menos complicados. Desde entonces, a especular sobre las paradojas y posibilidades que ello ofrece se ha dedicado la ciencia ficción con inagotable entusiasmo. Si, supongamos, uno accede al pasado y lo modifica… ¿se vería afectado el presente o aquel pasado se escindiría en una dimensión alternativa? ¿Si conoce el futuro y le disgusta puede evitar que llegue a ocurrir? ¿Y si se encuentra uno con sus familiares o incluso consigo mismo en el pasado? ¿Qué hacer cuando hay dos copias de ti mismo? Vale, más de uno lo estará pensando, pero en tal caso ¿sería masturbación u homosexualidad? Grandes cuestiones sobre las que reflexionar.
Fue en 1887 cuando por primera vez se habló de una máquina del tiempo, concretamente en una zarzuela del cónsul español Enrique Gaspar y Rimbau. El anacronópete era un artefacto volador dotado de una asombrosa tecnología formada por «compensadores, termómetros, barómetros, cronómetros, anteojos de gran potencia y recipientes de potasa» así como del «fluido García», que si no suena tan sofisticado como el condensador de fluzo es porque tenemos el oído acostumbrado. Luego aparecieron la TARDIS, el DeLorean o la Enterprise, aunque para desplazarse en el tiempo a Peggy Sue le bastase un desmayo, a Hiro Nakamura desearlo muy fuerte y a Superman hacer girar a la Tierra en sentido contrario. Sea cual fuere el método empleado, llega entonces el inevitable bucle temporal conectando causas y efectos distantes que nos deja perplejos y preguntándonos si fue antes el huevo o la gallina. A continuación repasaremos algunos para que voten o añadan su favorito.
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Me ha faltado Coherence, que aprovecho para recomendar ;)
http://www.filmaffinity.com/es/film974551.html
Coherence es sobre universos paralelos, no sobre viajes en el tiempo. Peliculón de todos modos.
¿¿¿¿¿Y doce monos?????
Los ojos del niño en el final de Doce monos. O cuando Daniel Radcliffe dice «Sabía que lo podía hacer porque ya lo había hecho… ¿No es absurdo?» en El prisionero de Azkaban.
Voto por Doce monos.
Echo en falta Arrival/La llegada
Mi voto por «Predestination» porque nada es mejor que Heinlein (el relato es «Todos vosotros zombies»). Pero también añadiría el episodio de Futurama «Bien está lo que está Roswell» en el que Fry se convierte en su propio abuelo, llevando a un divertidísimo absurdo la paradoja del abuelo
solo superado por otro en el que inventan una maquina en el tiempo que solo viaja hacia delante (the late fry). mucho mejor y tb basado en un relato corto del gran escritor de ciencia ficción que no es asimov.
El profesor en modo sarcástico («oooh, una lección sobre viajes en el tiempo impartida por el señor soy-mi-propio-abuelo») me mata de risa siempre, sin importar cuántas veces vea el episodio…
Cierto que algunas de las opciones son geniales, pero todas ellas palidecen ante aquel glorioso capítulo de Futurama en el que viajan al área 51 del siglo XX y Fry se convierte en su propio abuelo… Simplemente sublime.
Yo añadiría Frequency tambien.
«The Infinite Man no pretende ser más original que sus fuentes de inspiración, pero sí es verdad que para los que amamos este subgénero siempre es de recibo encontrar films que intenten llegar de forma mucho menos complicada al público, convirtiendo la esencia de Primer en comedia (aunque seguiremos recomendando el visionado de la original). Por tanto, es de agradecer un guión sencillo pero hilvanado, que no deja ningún cabo suelto respecto a los múltiples bucles creados. Además, visualmente, la película cumple.» La distancia, The Infinite Man y Taller Capuchoc | Críticas
Voto por FAQ ABOUT TIME TRAVELS. No comprendo como unos hipsters gafapasta como vds no la vieron ya como un millon de veces…
http://www.imdb.com/title/tt0910554/
Es la definitiva porque 1. sale ana faris que esta muy buena, 2. sale el pringao ese informatico de itcrow que siempre responde al tlf diciendo lo de apagar y encender.
Ah, y porque su arco argumental no tiene fisuras.
Mi voto para esa obra maestra llamada 12 monos
Soy muy de Regreso al futuro. Pero el bucle definitivo, entendido como tal, sin origen definido ni solución aparente, propuesto como castigo divino y eternidad angustiosa, es el de Atrapado en el tiempo.
12 PUTOS MONOS
Los cronocrimenes
Doce Monos
Primer
Son 3 pelis que hay que ver con lápiz y papel.
Orfebrería.
Cuando yo era pequeño, mucha gente intentó matarme.
«El concepto les resultará familiar, por cierto, dado que el escritor Ted Chiang atribuyó dicha capacidad a los extraterrestres en su relato «La historia de tu vida»»
Que pasa, ¿que ya nos hemos olvidado de «Matadero 5» de Kurt Vonnegut?
11/22/63. No es película, es una serie basada en la novela de Stephen King. Va de evitar que maten a Kennedy, y tiene su gracia.
Por recomendar otra, «Synchronicity», una peli pequeña pero curiosa. Y ya puestos, «ARQ», una producción de Netflix para TV.
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