Arte y Letras Historia Lengua

Breve antología del insulto

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Luis de Góngora, retratado por Velázquez (1622) / Francisco de Quevedo, retratado por Juan van der Hamen.

Lo sientes nacer en un espacio indeterminado de tu estómago. Lentamente. Al principio es poco menos que un borborigmo amorfo, el equivalente en sonido de las criaturas fungosas de Lovecraft. Poco a poco se va componiendo, de manera lánguida, deliciosa, puliendo las aristas. Dibuja el alcance, paladea el impacto. Asciende desde tus más profundas entrañas, toma aire en los pulmones, saca fuerzas de tu corazón, se encamina hacia tu boca. Subglotis, glotis, epiglotis, cuerdas vocales que cimbrean alegres el adecuado tono. Y llega hasta tus labios. Pam. Seco, sonoro, contundente. Miradas aterradas, pequeños gritos que se ahogan, gestos de incredulidad, a lo mejor cierta sonrisa condescendiente. Notas como si te hubieses quitado un peso de encima. Qué bien sienta.

El insulto.

El insulto en la historia

No manejo el dato, pero tengo pocas dudas de que las primeras palabras expresadas con claridad por la boca de algo que podemos denominar Homo sapiens serían un insulto. Posiblemente llamando feo a su interlocutor, o por el estilo. Y es que si de aguzar el ingenio y forzar las meninges se trata lo de la falta de respeto es campo insuperable…

Lo podemos constatar desde la antigüedad. La Epopeya de Gilgamesh, la narración épica más ancestral conocida, está trufada de insultos. Insultitos, podríamos decir, cosas como «hediondo» apareciendo aquí y allá para solaz de G. R. R. Martin, imagino (o de Cristina Macía, su traductora, vaya). Brota también, de forma paralela, la mímica para acompañar a estas palabras. Ya desde los textos homéricos se coloca la mano abierta con los dedos muy extendidos y separados entre sí, la palma dirigida directamente a quien se está injuriando. Esto se utiliza aún en Grecia, así que cuidado si están de vacaciones y pretenden pedir cinco copas en un pub, porque pueden salir a hostias…

Como les digo, imprecaciones sin mayor maldad, más allá de desear que te pudras en los infiernos y toda tu parentela perezca. Pero sin calidad rítmica, sin magia. Para eso debemos esperar a los romanos, que eran unos tipos mucho más pragmáticos, y con un estilo decadente casi desde el principio que vuelve loco al amante de lo corrompido. Una civilización que deja plasmado, en los famosos restos de Pompeya, el relieve de un pene rodeado por la leyenda HIC HABITAT FELICITAS («aquí se encuentra la felicidad»). Ya ven, los poetas de los urinarios públicos tienen sus propios clásicos. Pues bien, estos romanos sí que nos legaron ciertas creaciones interesantes en el muy noble arte del insulto. Cosas como planissimus (el que se pasa de plano, de llano… el tonto, vamos), verbero (quien merece azotes como castigo, no como placer) o el muy sonoro furcifer, que designa al ladrón (prueben a repetirlo….furciferfurcifer…se le llena a uno la boca). Además serán los romanos quienes entreguen al mundo un insulto aun hoy muy utilizado, aunque desprovisto de su contexto: pathicus. O cabrón, vaya.

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36 comentarios

  1. Mis preferidos: Infraser y semoviente. Y de paso recomendar a Octavio Mesa que tenía la costumbre de faltar al respeto al oyente en muchas canciones.
    https://www.youtube.com/watch?v=YX10uPAVw0M

  2. El HM de la pradera

    Mi insulto preferido es el muy andaluz «Me cago en tu puta madre». Amén de lo relajadísimo que te deja, es que es un insulto complejo y maravilloso, que encapsula la esencia misma del exabrupto: desprecio, sexo, escatología, y mentar a la madre de uno.

  3. Si es por insultos preferidos, el aragonés «desustanciao» me parece lo más fuerte que he oído nunca. Eso de no tener sustancia me parece muy metafísico.

  4. En Canarias,( te falto ) al poco espabilado se le llama Totorota.

    • El HM de La Pradera

      En Andalucía, al menos en la parte occidental, se le llama «Carajote» o «Acarajotao». Es decir, se es carajote, o se está acarajotao (Comunmente, «acarajotao perdío»).
      Una alternativa buenísima es «Apollardao».
      Qué maravilla…

      • Y «mamahostia» en la zona Chipiona, Rota, Sanlúcar. Y si estás más allá der ser un mamahostias, «eres un mamahostia que está hostiao». ¡Insuperable!

  5. Acá, si te tropiezas en la calle que va apurado y de mil vapores, te pueden espetar en medio segundo un «qué-te-pasa-rechuchetumare-hijoelaperra y la comemoco-mira paelante sacowea…!!»
    Aplíquese también para conductores endeudados o con demasiados whatsapps sin contestar.

    Bienvenidos a Chile.

  6. Yob twoyu mat es que follen a tu madre, juy , en polaco chuj(se pronuncia igual) es polla,tal cual.

  7. Juaa! La puta qué lo parió, che! Da gusto leer estas «guevadas» para «giles» y zonzos mal hablados, y también para los «grasas con guita» Muy bueno, macho. Mis felicitaciones

  8. El filete era mío

    Mi insulto favorito es «chorralaire». También se puede escribir separado: «chorra al aire», pero tiene menos gracia.

  9. Yo como canario soy más de decir pollaboba y canchanchán

  10. Pues los de Pepitas acaban de editar un libro de insultos con ilustraciones, ‘Insultario’. Tiene una pintaza descomunal:
    http://pepitas.net/libro/insultario

  11. Dos muy buenos pero políticamente incorrectos: «patán» y «cafre»

  12. Lareon Falken

    Tengo que admitir que sólo lo uso cuando me han tocado las narices de mala forma y es, en gallego que traduciré despues, «cago na cona que te botou fillo dunha cadela mal fodida» (pronúnciese con gheada, es decir, pronunciar las g como j). La traducción al castellano es «me cago en el coño que te hechó hijo de una perra mal follada». Y cuando te han cabreado tanto que sueltas esto, te quedas de un descansado…

  13. A mi el que mas gracia me hace es «cagapoquito». Una vez se lo llamé a un taxista y me montó la mundial.

  14. Oooyyyy en Dinamarca tienen algunas coloridas…. fjappe= chichi viejo y arrugado. Røvbanan= plátano de culo( sin comentarios…) Nakkeost=Queso de cuello(smegma…..)

  15. José Olivares

    Buenos días,

    Disculpen pero no acabo de entender que este artículo sea idéntico al publicado en el blog de Ángel Romera:

    http://diariodelendriago.blogspot.com.es/2018/02/anecdotrario-del-insulto.html#links

    El artículo es de Marcos Pereda o de Ángel Romera?. Gracias
    Un saludo

  16. El HM de La Pradera

    Un exabrupto de mi invención que utilizo con creciente frecuencia es el siguiente: «No sirves ni pa pienso pa los perros». Aquel día me pilló inspirado.

  17. Yo uno que uso con mis amigos más quedidos es «mascanabos», me encanta y a ellos les hace reír. Todos contentos…

  18. betigal (impertinente) , billoto (imbecil), cagamandurrio (pusilánime), calabasa (necio), casporra (cabezón),boniato (gilipollas), soca (bobo), turrucho (incapaz),trompellote (muy torpe)….todos ellos del lenguaje buñolero. Buñol ( Valencia)

  19. Aparte de los ya mencionados canarismos ‘pollaboba’ y ‘canchanchán’ (chapucero), siempre me ha encantado ‘machango’ (tonto, imbécil, torpe hasta el desatino), además de ‘totorota’ (que, por lo que veo, podría ser en realidad una derivación de un castellanismo), ‘simplón’, ‘tontolculo’, ‘bobera’, ‘sinsorgo’, ‘papafrita’, todos más o menos entendibles. Antes también se oía aquello de ‘malandro’ (pillo pero también pendenciero), supongo que una simple derivación de ‘malandrín’, que se recoge en el Quijote.
    La madre de un amigo tenía un verbo florido para esto del insulto, además de un zueco de madera como herramienta didáctica sin parangón: tenía a sus hijos surtidos. Al margen de ‘calamidad’ y ‘alfeñique’ (dudo que la buena señora supiera realmente qué significaba la palabreja de marras, pero no me negarán que dicha con la suficiente energía o mala leche, puede ser devastadora hasta para las más recias voluntades), mi favorita es sin duda ‘saco de escombro’: si eso no te deja traumas infantiles, no sé qué puede hacerlo.

  20. Walter ~ nota

    Me cago en Deu clavat a la
    Creu.

    Me cago en dios clavado en la cruz.

    El equivalente al me cago en tu puta madre pero en vez de faltar a la madre del prójimo , faltando a dios nuestro señor… Pero siempre con respeto.. Como todo buen insulto…

  21. buenísimo artículo. Me he reído con ganas.
    Yo oí en no sé que película española el siguiente exabrupto, que no he conseguido olvidar aunque no me atrevo a repetir: Me cago en las tetas de la virgen pa que el niño (Jesús, se entiende) mame mierda…….

    Del pueblo de mi padre, por Córdoba, al bobo le llaman fartusco, léase la s pronunciada como j……..

  22. Quisiera saber si alguien ha medido el porcentaje de palabras que son insultos en el hablar diario en la madre patria comparado con latinoamerica.

    • Latinoamérica es bien grande, Mauricio, así que no sé si esa comparación es factible. No conozco la realidad de cada país, pero sí que conozco algo mejor, por cercanía familiar, el caso argentino. Y ahí, en el día a día, reputean lo que no está en los escritos por lo que sea, así que no me parece que al menos en ese caso haya grandes diferencias a favor de uno u otro lado del océano. Para ver si hay esas diferencias tendrían que informarnos los hispanoamericanos que vivan acá…

    • No sé muy bien el caso español ni el del resto de los países hispanoparlantes, pero acá en Chile el abuso de palabrotas es en algunos casos demencial. Usamos el «huevón» (weón, hueón, etc) como sustantivo, como adjetivo, y se conjuga además en todas las formas verbales posibles. Se usan y crean subproductos del concepto (ahuevonado, ahuevoamiento) con rapidez y creatividad.

      «Puta la huea weón, la weona de mi mina es super aweoná y me webea por todo».
      Traducción:
      «Caramba amigo, mi novia es algo problemática y me cela en cada ocasión».

      Si viene a Chile y sabe usar el «weón» en todas sus formas, está usted listo.

  23. “Fartusco” es un clásico en Córdoba.

    Creo que no se ha mencionado el también clásico andaluz “(me cago en) tus muertos” y sus variantes: “tus muertos, cabrón”, “tus muertos a caballo”, etc.

    Pronúnciense las “s” como “j”

  24. Mis amigos y yo nos decimos tragaldabas y soplapollas… nos encanta

  25. Wladimir Rojo Carrillo

    Me cago en Cristo en un barril y todos los santos de tapadera. Este lo oi en una pelicula, no me acuerdo del titulo. Me cago en un camion lleno de periodicos y en cada letra un santo. Este creo que es andaluz.

  26. Pingback: 20 insultos elegantes para fomentar la creatividad - Caja de Letras

  27. Bala_Perdida

    Hermosísimo artículo. Dan ganas de leerlo dos o tres veces.

    Te voy a dar un dato no muy conocido, para que lo guardes en tus meninges.

    La artífice de todos los insultos del Capitán Haddock en español es Conchita Zendrera, hija del dueño de Editorial Juventud, la que publicó todo Tintín en España.
    Se merece loas y homenajes.

  28. Pentapolín DAB

    Oído en Priego de Córdoba: CHOCHIFALTO!
    Según un cierto lingüista, arcaísmo por «falto de COCO» (sic)

  29. Pingback: Rata de dos patas, ¡pirata!, ¡anacoluto!, ¡ectoplasma!,… – Soy como el junco que se dobla, Pero siempre sigue en pie

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