La premisa de la que parte Un lugar tranquilo tiene cierta inconsistencia, de acuerdo, y si nos ponemos a pensar en ella durante unos minutos se nos ocurren unas cuantas objeciones que echarían abajo ese mundo posapocalíptico y la conducta de quienes lo pueblan. Pero el panorama cinematográfico actual es un desierto tan seco de originalidad que para mojar los labios es tentador hasta chuparle un ojo al de al lado, así que, a pesar de su, en comparación, minúsculo presupuesto, la película ha logrado recaudar más de trescientos treinta millones de dólares hasta el momento en todo el mundo. Tal vez parte de su éxito se explique por que, una vez aceptamos ese voto de silencio de los protagonistas (porque sí, y punto), esto paradójicamente nos permite acercarnos a ellos, la historia se vuelve mucho más cálida y alcanzamos la intimidad de quienes ya tienen tanta confianza que pueden permanecer juntos sin hablar, como dijo primero Godard y luego Tarantino. Un oasis frente al habitual estruendo de quien pretende impactar al espectador dejándolo sordo. Y es que el silencio es un recurso muy útil para aquello que quiera contarnos una película: según el momento puede darnos un respiro o incrementar la tensión, aproximarnos a alguien o hacerlo más enigmático, y a menudo termina sugiriéndonos más cosas de las que expresaría una línea de diálogo. Al fin y al cabo el cine se pasó las primeras tres décadas siendo mudo y en los últimos años otras, además de la mencionada, han hecho del silencio una seña de identidad, como The Artist, Up o Wall-E. Recordemos a continuación algunas de esas escenas sin apenas diálogos, ni ruido ambiental ni banda sonora (o al menos con una que no se haga notar demasiado). Voten su favorita o añadan la que quieran en los comentarios.
(La caja de voto se encuentra al final del artículo)
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Hasta que llegó su hora
Los protagonistas de los wésterns acostumbran a ser hombres de pocas palabras que ya expresan con la mirada y el revólver todo lo necesario, tan secos como el entorno que les rodea. Que, por cierto, en este caso corresponde a la localidad granadina de La Calahorra. Estamos ante una de las secuencias de apertura más memorables que se hayan rodado, en la que se nos presenta a tres personajes cuya espera se hace más tensa debido a ese silencio perturbado por el chirrido de una turbina de viento (sonido que luego se aprovechó en un conocido tema musical).
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El final de Centauros del Desierto. La puerta de la casa se cierra y Ethan se queda fuera.
Sr Bilbao: es ud. un auténtico crac en temas cinéfilos. Se lo dice una persona de 72 años que ha visto miles de películas, que sigo viendo una o dos películas al día y que he escrito un libro sobre Medicina y cine. Mi admiración por sus artículos. Cada vez se me hace más difícil votar por la calidad de las escenas escogidas en cada uno de sus artículos.
Gracias por su ciencia y por hacernos recordar y pensar,
Escena final de La Notte de Antonioni
Esta escena de La Sociedad del Semáforo también es muy buena https://www.youtube.com/watch?v=vaACOqwlS3U
Si pensamos que esa escena muda se halla incluida en la mejor película de todos los tiempos, o sea, «2001», pues esa podría ser para mí la mejor. Aunque si consideramos escena muda la que no tiene diálogos entre Joseph Cotten y Alida Valli, pero sí la cítara de Anton Karas en la escena que, además es final, en «El tercer hombre», pues ya está liada porque tampoco es moco de pavo que digamos.
marnie la ladrona tiene escenas en silencio muy buenas.
Ahí van dos que me extraña que no aparezcan
1) La escena de Centauros del desierto en la que la cuñada de John Wayne ordena su ropa mientras Ward Bond mira con aire socarrón
https://www.youtube.com/watch?v=CDghfgrkQfQ
2) Muchas de Hitchcock pero me que do con esta de Los pájaros antes del ataque a a la escuela
https://www.youtube.com/watch?v=ydLJtKlVVZw
Aquella impresionante Set piece de «Hijos de los hombres», en la que Clive Owen, llevando el bebé en brazos, detiene una batalla. No es exactamente un escena silenciosa, pero no me negaréis que el silencio resuena por toda ella.
Echo en falta el silencio absoluto del alarido de Michael Corleone con su hija muerta entre los brazos en El Padrino III.
Muy buenos todos, pero yo habría buscado un hueco para los primeros minutos de There Will Be Blood.
La escena del túnel y el sonido del bate de béisbol en malditos bastardos es gloriosa
Ignacio,,,no sé si fué telepatía o que se yo….El caso es que iba a comentar exactamente la misma escena de ese peliculón. El silencio en esa toma es tremendamente doloroso, una pena que desgarra el alma…Aah, porque, hay una escena, también en silencio, que está ligada…( La señora acariciando la chamarra de Ethan )…seguro lo recuerdas. Acá en México, la película se llamó: «Más corazón que Odio»…muy atinado por cierto. Saludos.
Y qué decir de la escena del robo en el banco de la espléndida Rififí. Lo único que se escucha son las herramientas al ser usadas, los escombros al romperse, de ahí…ni una sola palabra, toda comunicación es gestual.