
Jungla de cristal es un caso muy curioso de película que resulta ser bastante mejor que el libro en el que se basa, sobre todo porque la mayoría de la gente ni siquiera sabe que se basa en un libro. Concretamente, en el thriller de acción Nothing Last Forever firmado por Roderick Thorp en 1979.
Mejor me espero a la película
Aquella Nothing Last Forever era a su vez la secuela de otra novela de Thorp titulada El detective, escrita en 1966 y tan rebozada en el noir como para arrancar con una viuda contratando los servicios de un investigador privado, el detective Joe Leland, tras la muerte de su marido. Un par de años después, las pesquisas de Leland visitarían los cines con una adaptación cinematográfica de El detective dirigida por el prolífico Gordon Douglas y protagonizada por el mismísimo Frank Sinatra. La película funcionó bien en las salas, se convirtió en uno de los mayores éxitos de la carrera como actor del cantante y logró asentarse entre las producciones más rentables de aquel año, por encima de El caso de Thomas Crown pero por debajo de clásicos como 2001: Una odisea del espacio, El planeta de los simios, Chitty Chitty Bang Bang o La semilla del diablo. Lo simpático de todo esto es que, como consecuencia del contrato que tenía firmado Sinatra, cualquier secuela cinematográfica directa de las aventuras de Leland estaba obligada a contar con la Voz como la primera opción para interpretar al protagonista. Veinte años después, cuando la 20th Century Fox decidió agarrar Nothing Last Forever y llevarla al cine, el estudio se vio obligado a hacer el paripé de preguntarle a Sinatra si le interesaba interpretar al protagonista de Jungla de cristal. El crooner, que por aquel entonces contaba setenta y tres primaveras, sorprendentemente rechazó la propuesta y el papel acabó en manos de un Bruce Willis que estaba a punto de convertirse en icono inmortal del cine de acción. Lo curioso es que no se trataba de la primera vez que los pasos de Willis y Sinatra se cruzaban en el terreno artístico: Willis tuvo un brevísimo (de medio segundo de duración) debut en la pantalla grande en El primer pecado mortal, una producción donde interpretaba a un extra que, con la cara medio tapada, se cruzaba con Sinatra en la puerta de un bar.

En 20th Century Fox hicieron un puñado de ajustes al material original de Nothing Last Forever, un libro que, como su propio autor reconocía, estaba a su vez muy inspirado en la película El coloso en llamas. En las páginas de Thorp, un grupo de terroristas alemanes se hacían con el control del rascacielos de la Claxxon Oil Corporation el día de Nochebuena mientras Leland correteaba por las entrañas del edificio intentando rescatar a su hija y sus nietos, secuestrados por los maleantes. En la versión cinematográfica, Joe Leland se convirtió en John McClane, el edificio se transformó en la sede de la Nakatomi Corporation y la querida a rescatar pasó a ser su mujer en lugar de su hija. A pesar de los cambios, la película tomaba el material literario como un mapa de ruta y mantenía gran parte de las escenas, diálogos y personajes originales: Al Powell (Reginald VelJohnson) aparecía en la novela de Thorp, aunque en el texto era bastante más joven, y entre los que también formaban parte de la historia original se encontraban Dwayne Robinson (Paul Gleason), Karl (Aleksandr Godunov), Harry Ellis (Hart Bochner), Joseph Takagi (un personaje llamado Mr. Rivers en el libro e interpretado por James Shigeta) o un Hans Gruber que se llamaba Anton Gruber en la novela y tenía la cara de Alan Rickman en la película. Algunas de las escenas más llamativas del film también habían sido extirpadas de las páginas de Nothing Last Forever: el héroe saltando al vacío atado a una manguera de incendios y reventando una ventana a balazos en el aire, la bomba arrojada en el hueco del ascensor o la pistola adherida a la espalda del protagonista eran maniobras que Joe Leland había ejecutado sobre el papel. Existía, eso sí, una diferencia de tono bastante marcada entre el libro y la película. La novela era mucho más oscura, pesimista, lúgubre y acababa fatal: con la hija secuestrada cayendo al vacío por culpa del villano y sin desvelar realmente si el protagonista de la historia sobrevivía a las heridas producidas por tantos tiroteos entre cristales.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Ya sé que es una costumbre cada vez más extendida, pero si la película en España se titula «La jungla de cristal», ¿por qué el autor quita «la» en este texto?
¡Hola Downjot!
Según imdb el nombre oficial con el que se estrenó en España en septiembre del 88 es «Jungla de cristal», no «La jungla de cristal».
https://www.imdb.com/title/tt0095016/
https://www.imdb.com/title/tt0095016/releaseinfo?ref_=tt_ql_dt_2
El «La» se lo encasquetaron a partir de la segunda parte.
Gracias por contestar.
Antes de escribir el mensaje lo comprobé en Filmaffinity y ahí viene con «La». Pero si el título oficial es sin, error mío. Debí consultar otras páginas para cerciorarme antes de decir nada. De todas formas, ¿soy el único al que se le hace muy raro así?
Y enhorabuna por el artículo.
Muy buen artículo para la, sin duda, la mejor película de la saga. A mi ya me sobran a partir de la segunda. Pero hay gustos claro.
Por cierto, hay una edición en dvd que viene con un comentario del director, John McTiernan, que es MARAVILLOSO y le da mil patadas a todo lo que he escrito ahí arriba en cuanto a datos de interés y curiosidades molonas.
Muy buen artículo, Diego. Pero… «Depredador», ¿una película donde un puñado de culturistas corretean junto a un alien por la jungla?
No me j*das, hombre. «Depredador» es (otra) obra maestra de McTiernan.
Saludos.
Ese malvado me viene a la memoria cuando veo un villano en otra película. Hay actuaciones que quedan para la historia, y me he dado cuenta que recuerdo más a Rickman que a Bruce, especialmente en la escena en la cual Willis lo encuentra y Kruger no sabe que nombre darse, y, por supuesto, en la caida. Es mucho más refinado, elegante y cínico y creo que no dispara ni un tiro. Se parece mucho, salvando las distancias al malo de Air One con Harrison Ford. Es cierto que el título en español, Jungla de cristal no es el apropiado. Gracias por el recuerdo.
Dios mío este tipo es una fábrica de salchichas aún más mecanizada que esos tarados de Netflix… Al menos el autor no parece querer el fin del cine…
Tengo un gran recuerdo de esta película. Mis padres me llevaron a verla con unos ocho o diez años a un cine en un pueblo costero cerca de Valencia durante nuestras vacaciones de verano. Y lo hicieron tras ver a Willis en Luz de Luna, creo que pensando tal vez que veríamos algo de humor. Reconozco que me lo pasé genial viendo la peli, y mis padres también, auque hubiéramos acudido a ver la peli algo «engañados».
McTiernan estaba en estado de gracia. Viene de firmar un clásico mezcla de acción, horror y Sci-Fi, como Predator y se inventa otro estándar del cine de acción: Die Hard. Ambas entretenidísimas y magníficamente rodadas. Y a ambas el paso de los años apenas las ha hecho marchitarse. Algo muy meritorio en estos géneros.
Las secuelas de las dos sagas… algunas simpáticas y otras decididamente malas.
Qué bueno el artículo, enhorabuena!
El homenaje a Rickman también es muy acertado, no conocía su pasado en el teatro.
Lo único con lo que no estoy de acuerdo es con el nivel de la tercera. De hecho, siempre he pensado que era una de las más apreciadas, al nivel de la primera, igual soy el único.
Para mi también la tercera es la mejor secuela, con diferencia. Bruce tiene muy buena química con Samuel L. Jackson, y Jeremy Irons compone un malote estupendo. Y va fantástica de ritmo y de humor.
Para mi también la tercera es la mejor secuela, con diferencia. Bruce tiene muy buena química con Samuel L. Jackson, y Jeremy Irons compone un malote estupendo. Y va fantástica de ritmo y de humor.
McTiernan ha sido con Richard Donner el mejor director de cine de acción porque en sus pelis hay algo más que explosiones y tiros. Y para mi, si no puedo ver «Jungla de Cristal» y «Gremlins» en Navidad, entonces es que no es Navidad. Y todo el artículo es maravilloso.
Pues la tercera parte me parece una gran película de acción.
Bruce Willis saltó atado a una manguera y lo realizó sin dobles, lanzándose desde una plataforma a 12 pisos de altura. Para protegerle los pies, ya que pasa toda la película descalzo, le fabricaron un par de zapatos de goma estilo hobbit, pintados en color piel para disimular.
Toda la pelicula es trepidante. A los pocos minutos de llegar al edificio los terroristas ya se han hecho con él, y apenas a la media hora de comenzar McClane ya ha despachado al primero, así hasta su apoteósico final. Mas de dos horas de puro entretenimiento, en toda la extensión de la palabra.
Como curiosidades la camiseta de John McClane cambia de color varias veces en la pelicula del blanco al verde, con o sin manchas. Y el dialogo entre Hans Gruber y John McClane: «Esta vez John Wayne no terminará marchándose con Grace Kelly», a lo que McClane replica «Ese fue Gary Cooper, inculto», recordandonos a «Solo ante el peligro»
Un clásico en toda regla. la tercera película tb es muy muy buena. Flojea un poco al final, pero Zeus está inconmesurable
Entrar en Jot Down,directamente ir al apartado de cine y encontrarte con ese articulo…me ha hecho feliz.
Y a raíz de Die Hard,¿por qué John McTiernan ha pasado al ostracismo?.En esa época era el «puto amo».
Estaría bien un artículo referente a él.
Gracias Jot Down por existir.
Su paso por la cárcel diría que ha tenido mucho que ver.
ufff. No tenía ni idea.Habrá sido grave que haya desaparecido.
Vittorio Gassman+Robert De Niro:
Guillaume Canet
Articulazo que me ha hecho disfrutar.
Solo puedo aportar que en primera pelicula la expresión es YUPI KAI YI para en las secuelas pasar a ser YIPI KA YEI.
Un saludo para los amantes del buen cine de acción.
Pingback: Tony Scott, el hermano fiable (1) - Jot Down Cultural Magazine
Pingback: Viñetas y dados, cómic y rol - Jot Down Cultural Magazine