
El día que cayó el Muro de Berlín, entre los escombros, además de idealismos perdidos, retiradas a destiempo, realidades crudas y futuros inciertos, se pudieron encontrar historias irrepetibles de las que, como siempre, tuvo que dejar constancia esa arma que es la literatura. Historias soviéticas, reales o no, que explicaran lo inexplicable. Tantos años después, los que vivieron aquella caída blanden hoy dicha arma con nostalgia, recordando lo que pudo ser y no fue. Y los que no pudimos vivirlo nos cortamos con su filo, por si la sangre pudiera llevarnos hasta entonces, curiosos e ingenuos. Por trazar la hoja de ruta de algunas de esas historias fascinantes, se desarrolla a continuación una lista con las obras literarias que merecen dejar una muesca en nuestros corazones. Porque, con memoria o sin ella, hay corazón detrás de aquellas ruinas del Muro.
Para los más comprometidos… La madre (Maksim Gorki, 1906). Rusia, país que tiene el tochaco como medida novelística de cabecera, parió este cuento largo o novela corta a través del vientre fecundo de Gorki. En ella se expone el compromiso político de aquellos que ocupan el escalón más bajo de la sociedad. Aún no se había instaurado el nuevo orden, pero sus cimientos ya parecían firmes. Por cierto, probablemente estemos ante el final más trepidante de todos los aquí presentes.
Para los que todavía creen en el amor… Doctor Zhivago (Borís Pasternak, 1957). Esta novela, apartada en ocasiones de la primera plana por su película homóloga, coloca el amor entre los trajines de la instauración soviética: Primera Guerra Mundial, Revolución rusa, guerra civil, exilios… Indispensable si se quiere conocer el contexto que rodeaba los convulsísimos primeros años del régimen.
Para las almas más líricas… Réquiem (Anna Ajmátova, 1963). Los focos se colocan sobre la mejor escritora de toda la historia literaria rusa. Esta obra tiene un trasfondo trágico: su primer marido fue fusilado; su segundo marido murió asfixiado en un gulag cualquiera; y su hijo luchó por sobrevivir durante décadas confinado en distintas cárceles. De las visitas a esas prisiones por parte de una mujer hundida nació esta obra, cumbre del (escaso) lirismo soviético.
Para las almas más metafísicas… Pálido fuego (Vladimir Nabokov, 1961). Esta novela, que exhala un vanguardismo elegante, es quizás una de las menos celebradas de Nabokov a pesar de mostrar más pata negra que otras de mayor enjundia. En ella podremos ver, de una manera metafísica (o metanovelística), una crítica soterrada al régimen soviético, de donde escapará el protagonista con un ingenio narrativo difícil de encontrar lejos de las meninges de Vladimir.
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Estupendo articulo.
Falta Svetlana Alekseievitch:
– La muerte del
– Los muchachos de zinc
Premio novel de literatura 2015. Recoge los testimonios de los perdedores, y algún sátrapa disfrazado de víctima, que estremece.
Hay dudas de si lo suyo es literatura o periodismo, porque no es ficción lo que nos relata, pero la forma del relato emociona como no lo puede hacer un ensayo
En lugar de archipiélago gulag que es bastante infumable y que se recomienda siempre por quien no lo ha leído. Rcomiendo del mismo autor un librito sorprendenteme corto, narra 24 horas, y tremendo, difícil de acabar por su dureza y realismo. Un día en la vida de Iván Denisovich.
Vida y destino. Magistral
Mmm echo en falta una magnífica novela satírica, prohibida en su día en la URSS hasta la llegada de la Perestroika, que se suele pasar por alto: «Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin», de Vladímir Voinóvich (que por cierto, falleció el año pasado)
¿Puede que sea ‘castrense’ y no ‘castrista’? Si no, no lo pillo.
Olvidan «Vida y destino» de Grossman, «Gente, años, vida» de Ilia Ehrenburg y «Los hijos del Arbat» de Anatoli Rybakov.
La lista es suya, claro está, pero sugiero que si incluyen tangencialmente «Los enemigos del comercio» (por cierto, ni el socialismo ni el comunismo rechazan el comercio), estaría bien añadir también «El libro negro del capitalismo»
https://es.wikipedia.org/wiki/El_libro_negro_del_capitalismo
y, sobre todo, el incomparable y aún presente en el currículo de Filosofía en España, como clásico que es, «El manifiesto comunista»
https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm
Yo agragaría otra de Tom Clancy.
Operación Conejo Rojo
Fue escrita después de la caída de la URSS pero se ubica cronológicamente a principio de los 80 y relata las causas del colapso
Para amantes de la civilización occidental…
Stalingrado, La ciudad que derrotó al Tercer Reich. Jochen Hellbeck, en Galaxia Gutenberg
https://ctxt.es/es/20180613/Politica/20223/Stalingrado-batalla-Segunda-Guerra-Mundial-historia.htm
Además del ya mencionado «Vida y destino» de Grossman, agregaría «El maestro Juan Martínez que estaba allí» de Chaves Nogales y «El caso Tuláyev» de Victor Serge.
Joder jotdown, el artículo es más nivel Pronto o Hola. – ¿Rescatar a Luca de Tena?. Mucho hay sobre las barbaries soviéticas, eso está bien, pero parece se quiera blanquear la fascista División Azul, o el zarismo. Y ya lo de considerar a Escohotado el Nietzsche del siglo XXI es de risa.
El fin del «Homo Sovieticus» de la susodicha Svetlana.
Muy lamentable el incluir libros solo desde un extracto ideológico. La URSS tiene muchas sombras, pero también muchas luces.
Se perdió una gran oportunidad, ahora vosotros también alimentais a un sistema atroz y cruel.
El fin del Homo sovieticus si es un gran trabajo.
«El deshielo» de Ilya Ehrenburg
«Así se templo el acero»
«Chevengur» de Andrei Platonov
¿Solzhenitsin, o como se trascriba de verdad en castellano, era al que curaron un cáncer de estómago en un gulag de esos terribles que trataba a los presos como los nazis a los judíos o era otro procapitalista? Y al final, ¿recomiendan alguna novela que de verdad nos revle por fin a cuántos millardos de personas se comió Stalin, más o menos que los millardos que se comieron los «genosiidas» españoles en la época virreinal?
Ilústrennos con más documentos historiográficos incontestables como los que mencionan, por favor.