Hacía años que no lográbamos ver semejante unanimidad ante la considerada por la crítica estadounidense como peor película del año: «dolorosamente incómoda», «falta de gracia abismal», «perturbadoramente carente de gracia», «devastadoramente falta de gracia», «tan dolorosamente carente de gracia que no estamos seguros de si legalmente puede llamarse comedia»… Se trata de Holmes y Watson y se estrenará en nuestros cines el próximo viernes, para aquellos incautos que se acercan a la cartelera sin ser conscientes de que en estos tiempos es como un campo minado o, incluso, por si algún valiente quisiera comprobar de primera mano que dichas descripciones efectivamente son ajustadas. Avisados quedan. Por otra parte, no es de extrañar por pura estadística que pueda colarse algún bodrio infernal en la inconmensurable lista de adaptaciones a la pantalla con las que ha contado el habitante de 221B Baker Street: más de doscientas a cargo de unos setenta actores (y actrices).
La cosa empezó muy pronto, ya en el año 1900, con este corto de vanguardistas efectos especiales, para luego continuar bien tomando como referencia alguna de las cuatro novelas y cincuenta y seis relatos que componen el canon o entrando en terrenos de mayor audacia como en Sherlock Holmes vs. Frankenstein, Sherlock Holmes y el Hombre Lobo, Sherlock Gnomes y hasta un Holmes & Watson Madrid Days a cargo de Garci que, por decirlo suavemente, no está entre lo mejor que ha rodado. ¿Qué es lo que tiene este personaje para ser tan frecuentado? Para empezar la época y lugar donde se sitúa resultan extraordinariamente fotogénicos y sugerentes. El Londres victoriano —y en menor medida eduardiano— representa en el imaginario anglosajón del que bebe Hollywood el centro mismo de la civilización y, al mismo tiempo, un entorno urbano extraño y hostil. Entre damas y caballeros de modales refinados, cocheros, deshollinadores, bobbies y prostitutas irrumpe de improviso entre la niebla el crimen más aberrante, con Jack el Destripador como figura icónica. Es entonces cuando llegan nuestro héroe y su ayudante para restablecer el orden en el caos con su método empírico y su lógica inapelable. Acostumbrados a oír las ocurrencias de políticos y tertulianos, de repente nos encontramos con alguien que observa lo que tiene ante sus ojos y es capaz de extraer a partir de ahí conclusiones racionales, cómo no rendirse ante semejante espectáculo.
Sherlock tiene además sus manías y fetiches, una identidad que lo hace único: detectives hay muchos pero solo él fuma en pipa, toca el violín, practica la esgrima, el boxeo y el baritsu, es un maestro del disfraz, toma cocaína y dice «elemental, querido Watson». Solo falta añadir a la fórmula el rostro de algunos de los actores más carismáticos que ha dado el cine y ya lo tenemos, no habrá bodrio actual que logre estropearnos el buen recuerdo de tiempos anteriores. Así que en recordar algunas de esas buenas películas nos centraremos a continuación, voten su favorita o añádanla en los comentarios.
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Me quedo con la escena final de ‘un cadáver a los postres’ (murder by death) y su llegada a última hora
Oh, no he visto ninguna.
Curiosamente la única que he visto sobre Holmes es una de Garci que me pareció infumable.
Las he visto casi todas y me quedo con la magnífica «Asesinato por decreto».Lo tiene todo:excelentes actores(con mención especial a ese maravilloso actor llamado C.Plummer),ambientación,fotografía y
vestuario perfectos y una muy cuidada dirección de un director que,no no es coña,su más popular película fue «Porkys».Todo un enigma que después de esta fantástica película callera en la más profunda mediocridad artística después.
Falta a mi entender, La pista equivocada, con Michael Caine como Sherlock creado por el doctor Watson, Ben Kingsley verdadera eminencia gris. Y el mejor actor que ha hecho de sherlock, Jeremy Brett en la serie de Granada televisión, aunque algunos capítulos por tiempo podían ser considerados películas. Una maravilla para quien no los haya visto.
El «sherlock holmes» de Guy Ritchie fue muy criticado por que eso «no era holmes», es un tio de accion, corre, se pelea. Pero me contó alguien que ha leído los libros de verdad que es algo que sale en los libros, en los libros se mezclan tanto las famosas deducciones intelectuales con temas de acción, lo cual por otra parte es una concesión a un mínimo realismo ya que al fin y al cabo estamos hablando de asesinatos y el mundo del crimen. Sin embargo, el Holmes de las pelis suele ser mas intelectual.
Yo he llegado a la conclusión de que la gente confunde a Holmes con Poirot, y que espera mas unas peliculas «de tacitas»
Josemi, que no te lo cuente nadie. Lee los libros. No te arrepentirás.
Josemi: efectivamente, el Holmes de Conan Doyle es, además de un detective súper racional, un hombre de acción, lo que no se refleja mucho en las pelis. Pero la versión de Ritchie tampoco refleja a Holmes por múltiples razones y no creo que le haga justicia.
Jeremy Brett En las producciones de Granada. Best Holmes ever.
Me quedo con la de Billy Wilder aunque me gustaría saber en qué se basa el autor para afirmar que el director da a entender «aunque no de forma tan explícita como al director le hubiera gustado su condición homosexual [La de Holmes]».
En realidad ni el Holmes de Conan Doyle tenía nada de homosexual ni tampoco la versión de Wilder, en la que resulta clave para la historia su enamoramiento de la espía. Podrían haberlo hecho homosexual, pero no quisieron, y no hay nada, lo que se dice nada, que apunte que les hubiera gustado que fuera de otra forma. Si algunos lo ven de otra forma, sería bueno que explicaran por qué.
En realidad, lo que ninguna de esas películas refleja es que Holmes era un hombre joven. Tenía 25 años cuando se va a vivir con Watson, que es algo mayor, al 221B de Baker Street. Y la razón de que compartan piso inicialmente fue que, sencillamente, ninguno podía permitirse independizarse y necesitaban compartir gastos. Cuando finaliza la actividad detectivesca de Holmes era algo mayor: 42 años, pero en ningún caso el hombre maduro que acostumbramos a ver en las pelis.
Si prescindimos del ambiente victoriano -que es bastante prescindir, lo reconozco-, el producto audiovisual que más justicia le ha hecho es la serie Sherlock protagonizada por Benedict Cumberbatch.
os habéis olvidado de la serie de dibujos animados con un Sherlock perruno! y la de Gene Wilder