La nueva normalidad es un programa de entrevistas de Jot Down & MINI electric que nos acerca a destacadas figuras de la cultura y la ciencia para que nos cuenten la transformación de sus proyectos tras la vuelta a la no normalidad.
Maite Aragón (Sevilla, 1977) es librera. Tras estudiar Música y Filología hispánica pasó un tiempo —poco— trabajando como librera en dos importantes cadenas nacionales. Ahorró lo suficiente para lanzarse a cumplir su sueño de dar la vuelta al mundo y justo antes de partir le surgió la oportunidad de montar su propia librería; el mundo le dio la vuelta. Desde entonces ha cambiado dos veces de local, multiplicando por diez el espacio para sus libros, ha impulsado varios encuentros y festivales culturales y acaba de relanzar la Revista Mercurio como coeditora.
Llegamos a Caótica en nuestro MINI electric, para descubrir un espacio cultural de más de cuatrocientos metros cuadrados en el centro de Sevilla. La librería promueve un estilo de vida urbano más sostenible; dispone de cafetería, biblioteca para socios y libros. Sobre todo muchísimos libros. Maite es impetuosa, dinámica y muy apasionada. Hablamos con ella de innovación, modernidad y ecología en estos momentos de transformación e incertidumbre para un sector tan importante y frágil como es el de las librerías independientes.
Ser librero es una profesión de riesgo.
¿Has leído mi estado de Whatsapp? Sí, obviamente es una profesión de riesgo. Desde luego, nada que tenga que ver con ese mito romántico del librero, lo decimos mucho. Se deja una la piel todos los días, solo por estar en el sector cultural o ser librería, y se arriesga incluso más de lo que se querría.
¿Cómo es la nueva normalidad librera?
La nueva normalidad librera es incertidumbre. Es caminar por una cuerda floja. Hasta hace unos días andaba muy enfadada con la estupidez machacona de que «la amenaza es una oportunidad». No tiene por qué serlo. La oportunidad existe si existe la capacidad de adaptarse, la también famosa exigencia de la «reinvención» a veces suena a eufemismo para ocultar la precariedad. Pero sí es cierto que algo como lo que está ocurriendo, una vez que sales del shock, es una oportunidad para hacerlo mejor. Sin este frenazo en seco no nos habríamos atrevido a reconocer que hay cosas que no funcionan y hay que cambiarlas.
Estudiaste música.
Música y Filología Hispánica. Lo primero parece mentira. Parece que fuera como en otra vida. Pero estoy muy agradecida a la influencia de la música en mi sensibilidad. Provengo de una familia con mucho talento para la música, para las artes en general, y eso te coloca en un lugar en el mundo.
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Creo que un banner de MINI es mucho mejor que la publicidad como la habéis planteado en esta entrevista, me caéis mejor y entro en vuestra web porque me caéis bien.
Ir al centro de Sevilla en coche, aunque sea eléctrico, no es bonito.
Pero, hey, ya sé que no estáis aquí para caerme bien ni para hacer cosas bonitas, sino para ganar plata.
Sólo un comentario inerme :)
Yo prefiero mil veces que haya un patrocinador a que la página esté llena de banners molestos. También soy socio de la revista. Ojalá hubiera muchos y así no fuera necesaria la publicidad.
Ideas muy claras para un futuro complicado, aunque no más que el pasado. ¡Felicidades y mucha suerte!
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