
Para adentrarse en terrenos extraños siempre hubo la figura del guía, el nativo del lugar que hacía del tránsito del explorador un recorrido más afable. Es cierto que Marc Bernabé (Barcelona, 1976) y Oriol Estrada (Mataró, 1980) no son japoneses, pero han invertido tanto tiempo y estudios en conocer, entender y divulgar la cultura de dicho país que nosotros no somos capaces de distinguir la diferencia. Bernabé es traductor, fundador de Daruma Serveis Lingüístics y autor de Japonés en viñetas, un exitoso libro para aprender japonés usando el manga como herramienta didáctica. Estrada es coordinador en el Manga Barcelona y Cómic Barcelona, además de formar parte del equipo de Espai Daruma, punto de encuentro para los amantes de la cultura japonesa. Amigos desde hace bastante tiempo, han llevado a cabo la titánica tarea de escribir el libro 501 mangas que leer en español para poner en relevancia todas las obras con valor histórico y representativo del medio, que ya se encuentran publicadas en nuestro país.
Oriol, Marc, vamos a empezar por la pregunta del origen: ¿cómo os surge el interés por Japón y especialmente por el manga?
Marc: Para mí es una cosa que podría decir que es innata, no te puedo dar una respuesta concreta porque siempre, desde muy pequeño, había sentido atracción por Japón y por todo lo que representa el mundo japonés. No sé por qué, no te puedo dar una explicación. Fue más tarde, cuando todos los de mi generación nos enganchamos al anime, sobre todo Dragon Ball, Dr. Slump, Kinnikuman (Musculman), y todas estas series que estaban en televisión a finales de los ochenta y principios de los noventa, cuando esta fascinación que yo tenía desde pequeño con Japón se incrementó todavía más, porque en estas series dejaban los rótulos y las letras en japonés. Por ejemplo, Son Goku tenía una letra en el mono de entrenamiento… que ahora sabemos que significa «tortuga». Yo me preguntaba «¿esto qué es?» y me llamaba poderosamente la atención hasta el punto de pensar que un día podría aprender este idioma, visitar Japón y saciar esta curiosidad que tenía de pequeño.
Oriol: En mi caso también es algo que siempre me ha tirado hacia allí. Es decir, yo empiezo también con el anime como niño de los ochenta y casi todo lo que veíamos era producción japonesa. Capitán Harlock empezó a llamarme muchísimo la atención, porque eran dibujos muy diferentes. Eran unos dibujos animados tristes, melancólicos, y para niños… me marcó mucho. Por supuesto después, Dragon Ball, Akira… Todo es muy bestia y durante los noventa estoy muy, muy enganchado al manga. Pero es que después me paso al mundo de la música y nada que ver con Japón… Trabajo en una revista de metal extremo hablando de bandas europeas y americanas. Y tarde o temprano llego a bandas japonesas y empiezo a interesarme por ellas. Al mismo tiempo llega la New Wave of Japanese Horror Cinema y me interesa el cine japonés. Y luego todo: música, cine, cómics… todo me llevaba siempre a lo japonés y no sé por qué… pero ahí está. Y al final, acabé haciendo un máster sobre lo oriental de Estudios de Asia Oriental realmente por el interés en Asia en general, pero sobre todo por Japón. Hay algo ahí. Supongo que el anime y el manga son el germen que hace que todo empiece. No sé, todos los caminos llevan a Japón.
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Muy completa e interesante la entrevista, gracias
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