
Ocurrió en el lugar más inesperado, durante una conferencia de prensa de la Casa Blanca en marzo del 2020. Donald Trump todavía tenía un botón para pedir Coca-Colas instalado en la mesa del Despacho Oval y la doctora Deborah Brix, coordinadora de la White House Coronavirus Task Force que supervisaba la amenaza del covid, se dirigió a los jóvenes de un modo inusual para alguien dentro de la administración Trump: hablando su idioma. En su discurso, Brix analizaba las novedades sobre una pandemia que todavía no había despegado realmente, e instaba a la juventud a ser bastante más prudente. Porque durante aquellas fechas, gran parte de la chavalada norteamericana estaba en plena celebración del spring break, es decir, enseñando las tetas y las tabletas de abdominales, viendo como otras y otros enseñaban tetas y tabletas de abdominales o trasegando alcohol con un embudo y una manguera. Todo ello, sin muchas medidas de seguridad frente a las infecciones, como era tradición desde que se fundaron las hermandades universitarias.
Brix decidió abordar el asunto de la manera más inusual, apelando a las virtudes de los jovenzuelos y alabando la extraordinaria habilidad que estos demostraban a la hora de, vaya, jugar a videojuegos: «Hago una llamada a esa generación, esa que forma parte de un grupo que nos ha traído la innovación, en especial con su habilidad para mirar a su alrededor y atajar en los juegos. Yo siempre he ido nivel a nivel, no era consciente de que se podía saltar del nivel tres hasta el nivel siete. Eso es lo que nos han enseñado, ellos saben ver cosas que nosotros no vemos, necesitamos que estén sanos» explicaba la doctora, como puede comprobarse en el minuto 12:50 de este vídeo. La anécdota no dejaba de ser rara de cojones, por contemplar a un partido conservador que trataba de comunicarse con unas generaciones que no lo entendían, evocando ese meme ya añejo de nuestro Steve Buscemi skater, pero también porque no venía a cuento hablar de videojuegos en una charla sobre los peligros del coronavirus. Lo que sí hacían aquellas palabras era corroborar que el arte del speedrun en los videojuegos no era una disciplina tan de nicho como se podría haber imaginado.
Gotta go fast
Un speedrun consiste en, a grandes rasgos, finalizar un juego por completo en el menor tiempo posible. La gracia está en que esto no se trata de un reto que los propios juegos propusieran, sino uno que idearon los jugadores. Es cierto que existen videojuegos, como los de conducción, donde el objetivo es ser el más veloz en llegar al final. Pero los speedruns nunca se han centrado en los volantes y las ruedas, sino que buscan atravesar la meta con la mayor rapidez en cualquier tipo de género. Para ello, son especialmente populares los juegos de plataformas y lo de acción en primera persona, pero también se celebran a menudo estas sanas olimpiadas de la prisa en mundos de aventura, hack and slash, juegos de supervivencia, beat’em up, matamarcianos o cualquier otra cosa que requiera de la habilidad de quien agarra el mando. Como afición, el origen del speedrun se remonta al propio nacimiento del medio. Los videojuegos utilizaban puntuaciones, las tablas de high score, para determinar quién era el más ducho, pero algunos aficionados decidieron de manera extraoficial picarse por ser los más raudos finiquitando el desafío. Con la llegada de internet a mediados de los noventa, la subyacente cultura del speedrun comenzó a asomar la cabeza compartiendo grabaciones de sus partidas más veloces, y entonces la cosa se puso seria.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Supongo que estarás al día de la locura que hizo un señor no hace mucho en el Summer Games Done Quick, recogiendo las primeras 70 estrellas de Super Mario 64 con los ojos cerrados. Vi el vídeo y es sencillamente marciano. Hacer eso en un juego en 3D es ESPECTACULAR.
El vídeo, aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=rKnDj3wMNik
A mí el speedrun que más me mola, por lo absurdo y sencillo, es el del juego Two Worlds. Un juego de rol de mundo abierto con decenas de horas de contenido lo puedes acabar sin ninguna dificultad en un par de minutos. Y si no recuerdo mal sin glitches ni bugs. Recomiendo buscar el vídeo. Es una broma recurrente en los eventos.
Pingback: Zelda y la leyenda de romper el juego (y 2) - Jot Down Cultural Magazine
Pingback: Ni 'Dark Souls' ni hostias: los juegos más difíciles de la historia (2) - Jot Down Cultural Magazine
Pingback: Guía monstruosa del videojuego en PlayStation One (4) - Jot Down Cultural Magazine