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‘Venom: Habrá matanza’. Secuelas que dejan secuelas

Venom Habrá matanza Imagen Sony Pictures
Venom: Habrá matanza. Imagen: Sony Pictures.

Por ubicarnos: ¿conocen ustedes esa curiosa sensación que se produce algunas veces ante una mala película, que parece encerrar dentro de sí otra película mucho mejor? Quizá porque vislumbran el embrión de una o varias ideas interesantes, malogradas por una ejecución pobre. Ese «uy, qué lástima» ante la película que podría haber sido, esas dos o tres cualidades redentoras en su guion o en su puesta en escena. Al fin y al cabo, en el arte las cosas rara vez son blancas o negras, de cero o de diez; y hacer una película es un proceso parecido a navegar por un enorme libro de ‘Elige tu propia aventura’, donde uno toma la decisión acertada en la página 137, y a continuación la pifia en la 24. A veces, películas terribles esconden en su interior la semilla malograda de la grandeza.

Pues bien, Venom: Habrá matanza no es ese tipo de película mala. La cinta de Andy Serkis es el tipo de película mala que nace de tomar una decisión errónea tras otra, sin un solo atisbo de cordura en sus procesos de razonamiento. Lo único que comparte con los libros de ‘Elige tu propia aventura’ es que aquellos estaban escritos para un público de once o doce años, y esta parece estar escrita por un niño de esa misma edad. Esto es empíricamente indemostrable pero, ya saben: cero pruebas, cero dudas, se diría que Venom: Habrá matanza encaja con la idea que un chaval preadolescente tiene de lo que es gracioso, de lo que es emocionante, de lo que es guay. Incluso con los conocimientos que ese hipotético crío podría tener de narrativa y dramaturgia. Lo han adivinado: ninguno.

En el fondo, la cinta no hace más que heredar el aluvión de problemas que poblaban la anterior entrega. Es más, podría argumentarse que uno de aquellos problemas (la dirección de telefilm desmañado de Ruben Fleischer) deja paso aquí a la puesta en escena de un Andy Serkis empeñado en encontrar esa otra «película mejor» en algún rincón del estrafalario guion que ha caído en sus manos cual patata caliente. Aquí y allá se pueden apreciar los intentos de Serkis de construir alguna imagen no ya poderosa, sino mínimamente atractiva: que si una fiesta de disfraces estilo Día de los Muertos mexicano por aquí, que si un par de escenas que beben del cine de terror más estilizado por allá, o incluso una secuencia de animación deudora del Vincent de Tim Burton, pasada, eso sí, por una picadora de carne humana.

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4 comentarios

  1. Oderus Urungus

    Creo que el problema que tuvo la primera película de Venom es que la gente, esperaba ir a ver una película sobre un (anti)héroe.
    Y lo que se encontró fue algo bien distinto: la mejor comedia romántica en una década (seguida muy de cerca por Hobbs & Shaw).
    La historia es la que es: Una historia de amor entre un hombre y su simbionte. Esos «Me gustas, Eddie», deberían dejarlo bien claro.
    Me recuerda, salvando las distancias, a la última que hicieron de Predator. En realidad el título más adecuado sería «El pelotón chiflado meets The Predator».

    Veremos que película oculta contiene esta secuela.

  2. S pig de man

    Adaptar Venom al cine lleva un lastre que ya aparece en el artículo: la popularidad del personaje de cómic en los 90… y más cuando para relanzar a Spider-man se le enfundó en el traje negro y salieron esos legendarios 6 primeros números de Todd McFarlane con sus telarañas espagueti y las poses kamasutra del arácnido. Creo que Frank Miller cambió las reglas de juego en los comics de superhéroes a finales de los 80 y Venom era todo lo que Marvel podía acercársele bajo la Comics Code Authority en cuanto a violencia, actitud y oscuridad (grim).
    Venom, junto al Duende Verde y la Tía May, es lo más recordado de Spider-man pero a mí esas idas y venidas de villano psicópata hipermusculado a born-again Christian desfacedor de entuertos en que se convirtió Brock me parecieron una huída hacia delante para un personaje que se estancaba… y de ahí el filón Simbionte (que da para otro artículo) con Matanza, luego Toxina, luego…
    Supongo que estas películas muestran como va el Universo cinemático de Marvel… van produciendo películas y, no sabiendo el porqué, unas son cal (Guardianes de la galaxia, Black Panther) y otras arena (Thor).

  3. vista la pelicula, la primera me parece mejor…si ha mejorado en algunas cosas, pero en general no aporta nada nuevo….se ve y se olvida…una lastima pq matanza o carnage es un villano a tener en cuenta.

  4. Pingback: Air, la película: solo recordaremos a quienes nos hacen soñar - after | Agencia Creativa

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