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Eduardo Jordá: «La obsesión por juzgar las cosas desde la óptica del presente destruye la historia, la política, todo»

Eduardo Jordá

Los azulejos de un histórico café del centro de Sevilla reflejan la figura de Eduardo Jordá al tomar asiento. Aquí, asegura, hace su única vida literaria, encontrándose de vez en cuando con amigos como José María Conget o Hipólito G. Navarro. Por lo demás, después de dar la vuelta al mundo y vivir para contarlo, este mallorquín de 1956 se ha vuelto un escritor muy poco dado a alternar, especialmente desde que un problema de salud le dejó sin voz y le obligó a expresarse apenas con un susurro. 

Ahora reparte su tiempo entre los talleres, la traducción y la creación. En los últimos tiempos han salido varios títulos suyos: el libro de viajes Pájaros que se quedan, una biografía de Anna Ajmátova, una recopilación de artículos periodísticos titulada Fuera, en la oscuridad… Su faceta poética, muy valorada entre sus fieles, descansa por el momento, a la espera —quizá— de tiempos menos prosaicos. 

Jot Down le ha pedido que hable de algunos de ellos, así como de personajes que se cruzaron en su camino, como Camilo José Cela, Kevin Ayers, Mohamed Chukri, Van Morrison o James Salter. La máquina de café hace una última, sonora gárgara, y comenzamos…  

Si no le molesta, me gustaría empezar preguntándole por su pérdida de la voz. ¿Ha influido de alguna manera en su relación con la palabra?

Sufrí hace cuatro años una operación en las cuerdas vocales por un tumor en la garganta, y me provocó esto. Durante varios años pasé por tantos hospitales que llegó un momento en que me propuse escribir una guía de la comida de los hospitales de la Seguridad Social de Sevilla, porque probé la de todos… La mejor era la de Valme, por cierto [risas]. Me operaron seis veces. Ahora lo que se me hace más raro es oír mi voz cuando era normal. Mi voz actual, o mejor dicho, mi «no voz» actual, suena como la de esos psicópatas que amenazan por teléfono con un pañuelo en la boca y susurran: «Sé dónde vives».

Pero su escritura, ¿lo ha notado en algo?

No, no hay nada de eso. Lo que ocurre es que de pronto dejas de ser el que eras y te conviertes en otra persona, en alguien mucho más frágil, mucho más desdibujado. Cuando hablas, la gente te mira con curiosidad. Y eso te hace sentir un poco como un personaje de ficción, alguien que no eres tú pero que se parece asombrosamente a ti. Continuamente te preguntan «¿qué te pasa, estás afónico?». Y cuando dices que no, te miran de otra manera, con piedad, con lástima… porque se han dado cuenta de que han entrado en un terreno peligroso en el que la palabra innombrable no tardará en aparecer. Por suerte, la gente es mucho más pudorosa de lo que parece y casi todo el mundo se calla cuando les dices que tu afonía no es ronquera sino otra cosa. Eso sí, siempre hay un gracioso que hace una broma idiota que te saca de tus casillas. De todos modos, haber perdido la voz te cambia en tu relación con los demás, en tu proyección hacia fuera. En cierta forma, te sientes un poco como el vizconde demediado de Calvino. Hay algo de ti que te falta y que ya no volverá. Por suerte conservo un hilo de voz y eso me ha permitido seguir impartiendo talleres de narrativa. Salvo grabar poemas con esta voz, que es algo a lo que me he negado cuando me han pedido hacerlo, hago de todo.

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12 comentarios

  1. Interesante entrevista, todo un personaje por lo que se ve. Curiosamente yo también compré -de segunda mano en el Rastro- el sampler ese de El Pea y era bien bueno pero no me fijé demasiado en Nick Drake… Lo de Van Morrison no me extraña nada, tiene fama de ser puro vinagre el angelito

  2. MacNaughton

    Patricio Guzmán es uno de los grandes de nuestro tiempo y «Nostalgia de la Luz» es una obra maestra del documental…

    …cuando alguien de aquí a 50 o 100 años quiere saber que es lo que sucedió en Chile en el ultimo cuatro del siglo XX, tendrá esas cinco o seis notables obras de Patricio Guzmán a su disposición…

    Para mi, Patricio Guzmán es una inspiración y un ejemplo de lo que pueda servir el cine en nuestro época…

    En España, los desaparecidos llegan a mas de 100 o 200 veces el ya muy triste número de Chile, y sin embargo no tenemos casi nada que no sea la valiosa «La Vieja Memoria» del infravalorado Jaime Camino de su dia…Apenas nada mas…

    «La gente de Region ha optado por olvidar su historia» como escribió Juan Benet en 1967, prefigurando el acuerdo politico que vendría 10 años después…

    La Transición y su pacto de olvido ya formaba parte del tardo franquismo por lo que nos relata el maestro Benet, y hay que resistirlo desde los artes y la cultura..

    Porque, ¿desde cuando el mundo de la cultura subscribe los pactos politicos?

    Diría muy modestamente que no es aquello su papel….

    …y sin embargo la enorme cantidad de libros de historia y estudios políticos que han aparecido esta ultima década, apenas ha tenido una correspondencia ni en el cine ni en la literatura, alguna excepción como Chirbes aparte…¿o me equivoco?

    En cuanto a los posmodernistas en letras, llegaron a la asombrosa conclusión hace tiempo ya que la ficción es…

    …una ficción. ¡Vaya, pues no lo sabia!

  3. MacNaughton

    En realidad, el propio Juan Benet escribió algunos de los pasajes mas condenatorios y duros en contra del bando ganador y el Franquismo que yo he leído, pero enterrado en la prosa tan densa de «Una Meditacion»…tipo pagina 200 o así… ¿quien llega hasta allí?

    Somos tres gatos… No se si todo aquello suyo sobre el estilo era también una especie de subterfugio para camuflar sus ataques al Franquismo aunque los tenia para el otro bando también, todo hay que decirlo…

    Chirbes lo clava cuando decía que si realmente creyera que escribir era solo un juego como dicen los posmodernistas, lo hubiese dejado…

    Hay alguna novela postmodernista que me gusta mucho, pero discrepo con las conclusiones que sacan los posmodernistas, mas que con el análisis en si del sujeto, del lenguaje y del tardo capitalismo, son sus conclusiones que me parecen erroneas…

    Yo nunca he tomado el lenguaje en serio por ejemplo, no me hacia falta leer a Barthes para saber que las palabras no son fiables, que no son mas que aire, por ejemplo, lo mas obvio, el tono dice mucho mas que las palabras en si…

    Para mi, «Middlemarch» ya era una especie de juego, como «El Quijote» como «Bovary» y como «Ulises». Siempre eran mundos lúdicos paralelos, nunca eran informes sociológicos o psicológicos… lleno de sesgos, puntos ciegos, y tambien artefactos ideológicos evidentemente… pero no por eso me dejan de gustar, conmover, divertir…

    La literatura y el cine son espacios en nuestro tiempos para bregar en contra los discursos falsos – la doxa -… hay que ocupar estos espacios y echar a los falsos profetas del kitsch, del revisionismo historico, y de los discursos absurdos y simplones del nacionalismo que es lo que predomina…para mi, el arte tiene que ser politico, aunque no ya partidista…

    En cuanto a la autoficcion, no me parece comparable con la literatura directamente. Me puede gustar un libro de autoficcion, pero no emplea la misma facultad que la creación literaria…no es justo comparar…

    En fin, me he ido por un tangente…

  4. Sanz Irles, Luis

    Con voz o con susurros, Eduardo Jordá es un contertulio fantástico: bienhumorado, culto, afilado, amable, liberal de verdad y, por si eso no bastara, divertido. Alguien a seguir.

  5. rayvictoryblack

    Tío interesantísimo. Muy buena la entrevista.

  6. He dejado de leer con lo de «en el caso de los jóvenes, hay una razón: ya no saben hablar castellano».
    No me parece menos grave dar pabulo a este tipo de mentiras delirantes y enfermizas desde un medio digital respetable.
    En fin ….

    • Queda ud perfectamente definido como un pelmazo del monotema, y lo dice uno que es republicano y se hace aguas menores y mayores si es necesario sobre la bandera patria.

    • Pues le aseguro que lo que dice Jordá es cierto. Los jóvenes catalanes de familia charnega sí hablan castellano. Los jóvenes catalanes de familia catalana, da pena oírlos hablar, hablan castellano como un idioma extranjero que se domina con dificultad. Lo compruebo a diario en mi puesto de trabajo..

    • Tomeu Tomàs

      Totalmente de acuerdo. Que se de una vuelta por Palma o Barcelona, a ver a cuántos jóvenes va a oír hablar en catalán.
      Cuando el señor Jordà estudiaba, la sociedad mallorquina era catalano parlante, aunque la hacían estudiar en castellano, y era común que las familias bienestantes renegaran de su lengua materna.
      Lo de la acción- reacción es un argumento muy pobre, reaccionario, para quienes vivimos la transición y las cuestiones pendientes que se dejaron en el baúl.
      A por ellos, oeh oeh!! Buen ejemplo de la asimetría de derechos y deberes según el nacionalismo de pertenencia.

  7. Buen Post.

  8. Qué agradable entrevista y entretenido relato!

  9. L.Manteiga Pousa

    Interesante entrevista. Pienso que si se puede «juzgar» el pasado, porque incluso hubo gente adelantada a su tiempo, para bien, pero teniendo siempre claro que es eso, pasado, es decir otros tiempos. Y que el presente tampoco tampoco es una maravilla, no somos el fin maravilloso de la Historia. También nosotros seremos juzgados por los ojos de los futuros.

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