Ciencias

Explicar lo inexplicable: ¿se puede divulgar la física?

Richard P. Feynman (1918-1988). (DP) física
Richard P. Feynman (1918-1988). (DP)

El científico tiene una amplísima experiencia de ignorancia, de duda, de incertidumbre, y tal experiencia es de la mayor importancia. Hemos descubierto que para poder progresar es fundamental saber reconocer nuestra ignorancia y dejar lugar a la duda. física

(Richard P. Feynman, ‘El valor de la ciencia’)

El título de este artículo podría ser el de una larga conversación que mantuve con el astrofísico Juan Pérez Mercader a finales de los años ochenta. Yo intentaba convencerlo de que escribiera un libro para una colección de divulgación científica que dirigía en aquella época, y él, aunque le agradaba la idea, no lo veía del todo claro. Acababan de salir Breve historia del tiempo, de Stephen Hawking, y La nueva mente del emperador, de Roger Penrose, dos libros tan interesantes como fuera del alcance del público no especializado, y yo pensaba que Mercader, hábil y ameno comunicador, habría podido tratar los mismos temas de una forma más accesible; pero él dudaba de que se pudieran divulgar ciertos aspectos fundamentales de la física moderna1. Pese a ello, acabó esbozando un proyecto de libro en el que trabajamos durante un tiempo, aunque avanzando muy lentamente; tan lentamente que yo acabaría pensando que el escepticismo de Juan estaba justificado y él tardaría diez años en terminar su libro2.

La abuela de Einstein

Se le atribuyen a Einstein dos frases análogas que remiten a una de las preguntas básicas de la teoría del conocimiento. Las frases son: «Si no puedo explicárselo a mi abuela, no lo comprendo» y «Si no puedo dibujarlo, no lo comprendo». Y la pregunta a la que remiten es: ¿qué significa comprender? Según la primera de las frases, comprender algo implicaría poder expresarlo de forma coloquial. No basta con conocer la fórmula E = mc2 y saber que E es energía, m masa y c la velocidad de la luz; hay que entender (y no es nada fácil), para poder explicárselo a la abuela de Einstein, que la materia se puede convertir en energía, pues materia y energía son dos estados de lo mismo. Según la segunda frase, la comprensión estaría ligada a la imaginación en el sentido más literal del término: la capacidad de producir imágenes significativas, que permitan visualizar el contenido de un enunciado verbal o alfanumérico.

Al menos en teoría, a la hipotética abuela de Einstein se le podría explicar cualquier concepto científico con palabras sencillas, aunque el explicador tendría que conocer muy bien lo explicado y disponer del tiempo necesario para poder traducir al lenguaje coloquial, mediante largos circunloquios, lo que la jerga especializada expresa de forma sintética y precisa. Sin embargo, no todo es dibujable, ni siquiera de forma vagamente aproximada. No podemos dibujar algo que es a la vez partícula y onda, y la consabida representación del átomo como un sistema solar en miniatura confunde más de lo que esclarece. Por eso Einstein, discípulo de Spinoza y de Schopenhauer, nunca pudo aceptar la mecánica cuántica, a pesar de ser uno de sus fundadores.

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23 comentarios

  1. Francisco Moral Nieto

    Hay otro estándar cosmologico sin necesidad de admitir ignorar el 95% del contenido del universo. La energía eléctrica no existe. Esta registrada en Derechos de Propiedad Intelectual. Contacten, se sorprenderán, gracias.

  2. ¡El horror, el horror! El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad

  3. Hermes Lozano C.

    Soy Físico, licenciado en Física y cada vez me siento más confundido. Es por esto que me gusta pensar como físico y matemático; me gusta la física. Las explicaciones de la física clásica son tangibles, pero, para la física moderna es meterse en un laberinto sin salida a la vista.

    • Algunos pensarán que estamos locos o somos masocas por disfrutar dentro de ese laberinto; pero, aunque no veamos la salida, confiamos en encontrarla.

  4. francisco clavero farré

    Simplemente los legos en matemáticas y física hemos de conformarnos con metáforas y alegorías. No saber cómo funciona el móvil, internet, el universo, etc. Necio viene de nescire.

    • No hay por qué conformarse: nunca es tarde para asomarse al fascinante mundo de la matemática y la física, y el esfuerzo vale la pena. Esa es la razón de ser de la divulgación, en última instancia.

      • francisco clavero farré

        Por cierto lo del famoso gato se entiende perfectamente porque es una alegoría de la indeterminación cuántica. Obviamente el gato o está vivo o está muerto. Ahora bien lo que sea la indeterminación cuántica y cómo determine nuestro universo ni puñetera idea. Ignoro et ignorabo. Nescius sum.

        • La clave está precisamente en entender que es una alegoría/paradoja. Pero lo cierto es que, de hecho, el famoso gato se ha usado para ilustrar todo tipo de disparates.

  5. Se puede divulgar la física moderna y de hecho se hace. Un problema adicional es intentar explicar algo a quienes no tienen ninguna razón especial para interesarse. Quizá la física para las masas debería empezar enseñándose ya en la escuela primaria.

    • Se puede y se hace, sí, pero no de forma suficiente ni adecuada. Y, sí, desde luego, habría que empezar en la escuela primaria, acercando de otra manera a niñas y niños al pensamiento cuantitativo y el método científico.

  6. Recuerdo una magnífica conferencia en Sevilla de Pérez Mercader en los 90 explicando el multiverso tomando como base a Borges y su cuento del Jardín de los Senderos que se Bifurcan. Me fascinó la metáfora, y en eso creo en parte que consiste el conocer, que no solo divulgar, en usar metáforas.

    • Cierto. Pero a veces las metáforas confunden más de lo que aclaran, como la famosa representación del átomo como sistema solar en miniatura. Las metáforas han de ir acompañadas de una reflexión sobre sus límites: al contrario que en la poesía, en la ciencia las metáforas han de ser desmontadas y explicadas.

  7. Como dices, la clave está en lo que llamamos «comprensión». La ciencia, sobre todo en determinados niveles, está lejos de lo que llamamos comprensión humana, lo que no significa que no se pueda divulgar. Que la masa de la Tierra se pueda comprimir en el volumen de una pelota de golf; que el número pi contenga infinitas cifras no periódicas e imprevisibles; que el núcleo de un óvulo contenga toda la información genética de un ser vivo; que seamos atravesados a cada segundo por millones de neutrinos… son hechos «incomprensibles» porque chocan contra nuestra intuición. Creo que la educación y la divulgación deben acercarnos a la frontera entre el mundo «real» y nuestras propias limitaciones a la hora de comprenderlo. También es una manera de conocernos como especie «inteligente».

    • Muy buena observación: la divulgación como espejo en el que apreciar nuestras limitaciones (pero también nuestras habilidades) y conocernos mejor, como individuos y como especie.

  8. «No podemos dibujar algo que sea a la vez partícula y onda.»
    pero sí podemos dibujar algo que sea partícula y algo que sea onda, o fotografiarlo y filmarlo apreciando que sean dos maneras distintas de observar y considerar un mismo fenómeno.

    • La clave está en «a la vez». Podemos imaginar a un dios (es un decir), como Zeus, y a tres, como Brahma, Visnú y Shiva, pero no a un dios uno y trino a la vez (de ahí el misterio de la trinidad).

      • sin pretensión de implicar que ambos fenómenos sean iguales, el mar se puede representar simultáneamente como partícula (moléculas de agua) y onda (olas).

        • Ahora la clave está en el número, singular o plural. El mar no puede representarse como partícula, sino como conjunto de (muchas) partículas, que juntas pueden formar ondas. Un fotón, según se mire (nunca mejor dicho), puede «rebotar» como una pelota o producir interferencias como una onda.

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