Sociedad Humanismo Tecnología

Hacia un Siglo de las Sombras: la fuerza del humanismo digital oscuro

la fuerza del Humanismo Digital Oscuro
Una litografía muestra la antorcha de la Etatua de la Libertad antes de ser ensamblada en Nueva York ca. 1900. Fotografía: Getty.

Este artículo es un adelanto de nuestra nueva revista Humanismo Digital, ya disponible en nuestra tienda online.

«El sistema está fallando» y «Un fantasma recorre Europa» son las frases que dan inicio a dos manifiestos fundamentales. La primera abre el Manifiesto del Humanismo Digital de Viena, 2019, y está tomada de Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web, y por tanto de la internet masiva y popular. La segunda la firman Marx y Engels, en el prólogo del Manifiesto comunista, 1848. La coincidencia no es solo el idioma alemán en que ambos textos fueron originalmente escritos, sino el momento para el que fueron concebidos, el de un cambio social y económico que transforma radicalmente la sociedad de su tiempo. El tecnofeudalismo ahora, y la Primavera de los Pueblos a mediados del XIX.  

El comunista continúa siendo el manifiesto que más influencia ha ejercido en la modernidad, y que más la ha transformado. Las socialdemocracias europeas son sus herederas, como una forma de frenar sus ideas, y también esta nueva China convertida en potencia mundial, política y científica, a fuerza de seguir su camino, y de desviarse parcialmente de él. Además de eso, los manifiestos publicados después del de Marx y Engels han buscado imitar su impacto creando reacciones políticas, artísticas y sociales capaces de mover a las masas, y transformar la sociedad. Uno de los últimos que se suma a esa larga serie histórica es el Manifiesto del Humanismo Digital, concebido con este mismo fin: cambiar el mundo a mejor. Intentando responder a la pregunta de cómo tiene que ser la convivencia del ser humano con la tecnología. 

El texto propone que volvamos a poner a la persona en el centro, al modo renacentista, logrando que lo digital nos sea favorable, en lugar de ir en contra nuestra. Negándose en rotundo a que sean las tecnologías las que definan y den forma a lo humano. No tenemos más que mirar alrededor para entender la pertinencia de su llamado, mayor aún después de la digitalización acelerada que nos trajo la pandemia de covid. Las redes sociales han difundido un discurso digital polarizado, acrítico y homogéneo, donde cualquier cuñado es un referente intelectual, y la máxima atención son los veinte segundos que recibe un vídeo de TikTok, o cualquier otro producto rápido y barato de los creadores de contenido. Por si ese punto de partida no fuera suficientemente malo, la inteligencia artificial amenaza ahora también no solo con quitarnos el trabajo, sino con encargarse de las formas más sublimes de humanismo, la creación artística e intelectual humana. 

Pero el manifiesto de Viena es solo una gota en el océano, con la que el mundo académico de los humanistas digitales llega al menos diez años tarde a la realidad. En torno a 2014 la pareja compuesta por el estadounidense Curtis Yarvin, informático de Berkeley y bloguero, y el británico Nick Land, filósofo graduado en Essex, ya habían puesto las bases de la denominada Ilustración Oscura. Una llamada a abolir el progreso del Siglo de las Luces y su legado hasta el presente, defendiendo que lo que algunos llamamos progreso ha sido un tremendo error que hay que destruir desde sus cimientos. Con independencia de lo que ha influido su pensamiento en los movimientos mundiales de extrema derecha, las ideas de ambos no hubieran cobrado tanto protagonismo de no ser adoptadas, copiadas y difundidas por la tríada oscura de magnates tecnofeudalistas de Silicon Valley, y sus mayores inversores: Peter Thiel, Marc Andreessen, y Mark Zuckenberg

Su corpus ideológico ya no puede distinguirse del de muchos grupos sociales, como los MAGA de Donald Trump, los nuevos partidos políticos de extrema derecha, o los influencers que se van a vivir a Andorra. Sus ideas centrales se encuentran resumidas en el libro Zero to One, de Thiel, dirigido a empresarios de startups, y publicado en 2014. Comienza por admitir que vivimos en un medio ambiente devastado que cada vez nos dará menos recursos para sobrevivir: el colapsismo. Asegura que las nuevas tecnologías son el Santo Grial que solucionará ese problema de escasez: la utopía tecnológica. Afirma también que hay que acabar con la globalización y crear monopolios, porque solo una empresa gigante acumulará tanto dinero como para imponer a la sociedad las líneas de investigación y desarrollo tecnológico y científico que necesita: el tecnofeudalismo. Como colofón, añade que hay que acabar con las universidades, y con el resto del sistema educativo y académico, que rechaza con rotundidad, porque mata la creatividad de las personas. 

Con su Manifiesto Tecno-optimista de 2023, Marc Andreessen —cofundador del primer navegador popular para internet, Netscape, y uno de los primeros millonarios tecnológicos—, insiste en la utopía tecnológica. Según este texto, la tecnología es una varita mágica que acabará con todos los problemas de la humanidad, una vez que los actuales Estados, y la política misma, hayan sido liquidados. Llama a abolir cualquier impedimento legal, político o ético, que frene el aceleracionismo, porque este permitirá crear la sociedad sin carencias, y alumbrar al  superhombre (sic). El texto avanza expresándose con sencillez y contundencia, y con la convicción religiosa de un credo, repitiendo más de cien veces la frase «we believe». Al parecer estamos a un paso de encontrar soluciones tecnológicas universales para el hambre, las pandemias, el frío o el calor, y hasta para la soledad humana. La realidad le contradice, especialmente en esto último. La hiperconexión, única tecnología aplicada de forma universal en el presente, nos está conduciendo a una sensación cada vez mayor de aislamiento. Pero en los manifiestos oscuros la reflexión es menos importante que la convicción. 

Lo evidencia la frase con que definen, quienes le conocen, el pensamiento del tercero en la tríada, Mark Zuckenberg: «muévete rápido y rompe cosas». Hombre más de acción que de palabra, puede vanagloriarse de haber usado su red Facebook como herramienta de polarización política, y de fracturar la sociedad con ella. Facilitando acciones como la injerencia de Rusia en las elecciones de EE. UU.; el asalto al Capitolio estadounidense el 6 de enero de 2021; o el escándalo de Cambridge Analytica, que robó los datos privados de la red social sin el consentimiento de sus usuarios, contribuyendo a la primera victoria de Donald Trump. Su último logro: hundir la iniciativa trumpista encaminada a proteger la privacidad de los niños en las redes sociales, y su exposición a contenidos indeseables, logrando que fuera calificada como atentado contra la libertad de expresión. 

Los principios de la Ilustración Oscura no son solo ideas, ya están siendo puestos en práctica por el gobierno de los Estados Unidos, con Donald Trump respaldado y estimulado por los magnates del tecnofeudalismo. Aparentemente guiado por esta cita de Peter Thiel: «Ni la libertad ni la democracia son necesarias, ni siquiera compatibles con nuestras ideas». Buen ejemplo de ello es InmigrationOS, tecnología que combina en un solo perfil todos los datos digitales de un residente en Estados Unidos. Desde la matrícula del coche, a los lunares o tatuajes de su piel, y por supuesto todo lo que haya publicado en sus redes sociales, se reúne y asigna al perfil de una sola persona, permitiendo identificarla con cualquier cámara de vigilancia CCTV o policial. Sin que importe si se ha detectado un tatuaje o una matrícula, emite una alerta indicando dónde está esa persona para que se la detenga, se compruebe si es ciudadana estadounidense, y se la deporte en caso de que no lo sea. Un aperitivo, anuncian los humanistas críticos de ese país, de lo que viene. A través del departamento de eficacia gubernamental, DOGE, y bajo el liderazgo de Elon Musk, los datos de los ciudadanos se han grabado y cruzado, saltándose las limitaciones legales que lo impiden. De tal modo que ahora su gobierno puede elaborar un fichero para conocer todos los detalles de sus vidas: seguridad social, miembros de su familia, historial bancario, patrimonio, sueldo, trabajo, y ese largo etcétera en que volcamos en nuestra relación digital con el Estado. El temor es que esto sirva para implantar una hipervigilancia digital a gran escala, un auténtico Gran Hermano con tanto poder como el imaginado por George Orwell

No es casual que el Manifiesto del Humanismo Digital comience advirtiéndonos sobre la privacidad. O que insista en cómo se está socavando la autoridad académica. El gobierno estadounidense ha obligado a las universidades a modificar sus programas de enseñanza, amenazándolas con dejar de recibir fondos públicos si no lo hacían. Columbia, y muchas otras, han aceptado quitar toda referencia a la diversidad, la integración racial, o el indigenismo americano, y de momento solo Harvard se ha negado, llevando la medida a los tribunales. Otro decidido avance hacia el Siglo de la Oscuridad. 

Hace siete años, cuando nos escandalizábamos con el sistema de crédito social chino, donde poder comprar billetes de tren o avión depende de tu comportamiento como ciudadano, nos hubiéramos reído al pensar que una medida semejante pudiera ponerse en marcha en un país democrático. El consuelo para quienes vivimos en la UE es magro, las directivas que buscan garantizar nuestra privacidad no frenan la vigilancia autocrática de la Hungría de Viktor Orbán, ni nos permiten conocer cómo son los algoritmos que ahora rigen nuestra relación con la Administración. La ONG AlgorithmWatch en toda Europa, y Civio en España, han alertado reiteradamente sobre la imposibilidad de conocer cómo toman, usando la tecnología, las decisiones que nos afectan. Las máquinas deciden si tenemos derecho a una pensión de jubilación, y en qué cuantía, cuánto pagamos de IBI por una vivienda, o si recibimos prestaciones como el bono social eléctrico. No conocer los criterios que siguen implica que si llega al poder alguna vez un gobierno de la Ilustración Oscura, como el de Trump, tampoco sabremos el modo en que los modifican, ni si lo hacen para implantar sus ideas de hipervigilancia, tecnofeudalismo, y atraso. 

Es fácil inclinarse a pensar que el Siglo de las Sombras ya ha comenzado, sobre todo en una sociedad que cada vez huye más de leer noticias, y artículos como este, para no sufrir. Mientras un grupo intelectualmente organizado, y con gran poder económico, intenta devolvernos al sistema de dos siglos atrás, cuando no todos éramos nacidos iguales, ni iguales ante la ley. Contra ellos, el Humanismo Digital existe, no limitado al uso de las tecnologías digitales para el estudio de las humanidades, sino liderando la búsqueda de ideas para transformar el mundo en que vivimos. Como resume Hannes Wethener, ingeniero informático, profesor en la Universidad de Informática de Viena, y uno de los firmantes del manifiesto: «Estamos obligados a tener una traslación política del humanismo digital, para evitar la deshumanización a que nos aboca el capitalismo tecnológico». 

El Manifiesto Humanista Digital termina con una llamada a la acción: «Estamos en una encrucijada hacia el futuro, ¡debemos entrar en acción y tomar la dirección correcta!». Debemos hacerlo, no solo porque seamos humanistas digitales y defendamos nuestro campo desde esta revista. Sino porque una parte muy fuerte, y muy bien organizada de nuestra sociedad, está empujando para conducirnos hacia la oscuridad. Gritemos alto y claro contra ellos ¡viva el humanismo digital! ¡Viva la luz!

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*