Es un don. Y no hablamos de la mafia. Un don con perspectiva doble. Y no la del beodo. Con retorno, de ida y vuelta. Es el poder natural de escribir y el de leer, el uno que retroalimenta al otro, la caña y el azúcar, el dolor y la lágrima, la risa y la imaginación. Es así como hoy viene la literatura moderna bélica a este ERE de endorfinas, en un primer capítulo, mientras se va imponiendo el auténtico, ese tsunami laboral que a todos barrerá pero sin el talento regenerador de otros exterminios pendientes… Es así, como decíamos ayer, que llega el momento de comentar sobre un género de la literatura de doble dolor humano, el vital (ya de por sí bien puñetero) y el obligadamente mortal a causa de las balas. Página a página, bala a bala, estos son algunos de los mejores libros de guerra que el ser humano cultivado ha escrito. La elección está acotada por acontecimientos contemporáneos del siglo XX y XXI, ya habrá tiempo para echar la vista más atrás y disfrutar rememorando otros clásicos de estas novelas de acción y reacción, de narración y denuncia, obras maestras de la literatura moderna. Empezamos por los enemigos modernos y Vietnam; seguiremos en otra entrega con la Primera y Segunda guerras mundiales.
Los enemigos modernos: derribado el telón de acero por ese agente doble llamado Gorbachov (no confundir con el bar de La Cruz del Rayo en Madrid de nombre gorBARchov), el final del siglo XX y el comienzo del XXI necesitaban de nuevos enemigos del hombre blanco. Pronto llegaron, aunque también hicieron sus méritos para alcanzar el grado de malignidad de aquellos implacables ‘rusios’ de toda la guerra fría y sus perversas maldades. Ahora, el malo es el terrrorista, islámico a mucha honra y fanatismo suicida. De ello, de conflictos modernos, de tropas estadounidenses en lugares tan alejados que no conocen y muchos menos entienden, versan dos espectaculares narraciones de periodistas americanos sobre hechos reales en Somalia y Afganistán. Sólo falta Irak para completar el ‘hat-trick’ puro de las pesadillas post traumáticas del marine en combate.
— Black Hawk Down, de Mark Bowden (1999)
Somalia, allí donde el mundo sigue siendo culo, donde la vida no vale nada, menos que un puñado de tierra yerma soltado al aire, es el escenario de los hechos reales acontecidos en octubre de 1993, cuando Estados Unidos, en misión de paz con autorización de la ONU y colaboración de otros países como Pakistán, trataba de poner orden entre los señores de la guerra locales y el hambre de sus famélicas legiones de gente. En esas, una escuadra de soldados de élite Rangers y Delta Force se ven envueltos en un día y su larga noche entera de pesadilla emboscados y perseguidos en Mogadiscio por milicianos somalíes armados hasta los dientes que les quedan. Black Hawk es el modelo de helicóptero que los transportaba. Tuvo una exitosa versión cinematográfica bajo la dirección del maestro Ridley Scott (Los duelistas, Alien…). Narrado con exhaustivo detalle periodístico por Bowden, 99 soldados de élite americanos (que sufrieron 19 bajas) acabaron en la reyerta tan sólo con unos 1.000 somalíes.
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No veo muy bien la relación entre Primera Sangre y lo que escribe Clancy.
Por mi parte recomiendo otra de los primos británicos : Bravo Two Zero.
«Un sin sentido contra el comunismo creciente»… ¿sinsentido no va junto? cámbialo…
¿»Despachos de guerra» en la segunda parte del artículo?
El mejor libro bélico que he leído en mi vida:
http://www.amazon.co.uk/On-Killing-Psychological-Learning-Society/dp/0316330116
Recomiendo incluir «Generation Kill» de Evan Wright.
Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Iván Castelló: Literatura bélica moderna; página a página, bala a bala (y II)