Música

In memoriam: Adam Yauch/MCA

Beastie Boys

El 20 de julio del 2009 Adam Yauch, acompañado de su tocayo de grupo, hacía acto de presencia en un vídeo de YouTube que comenzaba con ambos bromeando y conteniendo la risa al tiempo que adelantaban un “It’s not funny”. Tenían toda la razón. Yauch se ponía serio y explicaba al público entre disculpas que los próximos conciertos de los Beastie Boys se cancelaban y la publicación del nuevo disco (Hot Sauce Committee) se vería retrasada. La razón era de peso: al propio Yauch, formalmente conocido como MCA, se le acababa de diagnosticar un cáncer linfático y su plan inmediato era tratar de superarlo.


El 4 de mayo de 2012, tres años después, MCA fallecía.

Alguna persona dijo que los blancos no pueden cantar blues, y otras tantas personas aseguraban que los blancos no podían bromear con el rap mientras miraban de reojo a tres neoyorkinos que se atrevían a pintar rimas con guitarreos post-punk o riffs robados.

A finales de los setenta, un jovencísimo Adam Yauch con ganas de armar un poco de ruido se montó una banda punkarra de hardcore junto a Michael Diamond, John Berry y Kate Schellenbach. Unos pocos años más tarde se incorporaría a las filas Adam Horovitz, al tiempo que un perturbador anuncio de televisión les inspiraba una broma telefónica en clave de hip hop que se convertiría en el tema Cooky puss, un éxito en los platós del nightclubing underground de Nueva York. La banda conocida como Beastie Boys cambiaba la ruta y se alejaban del punk para convertirse en un trío de raperos que adoptaban nombres de guerra sobre los escenarios: Yauch se convertía en MCA, Hovoritz en Ad-rock y Diamond en Mike D. A partir de aquí todo explotó: fichan por Def Jam, telonean a Madonna con un espectáculo que ofendió tanto como para casi instigar al público presente a comérselos vivos, se embarcan en giras adornadas con gogós entre penes gigantescos y fabrican License to ill (1986), aquel disco genial que vendió una auténtica salvajada a velocidad supersónica y que la revista Rolling Stone reseñó con el titular “Tres idiotas componen una obra maestra”.

Los pesados de Coldplay, el mismo día del fallecimiento de MCA, le rendían tributo versioneando en un concierto (You gotta) Fight for your right (to party!). Bonito gesto, mala elección. Fight for your right se convirtió en un éxito bestial pero al oyente medio se le fugaba la ironía: el tema era una burla hacia los himnos fiesteros predominantes en el mundo del rock (como el I wanna rock de Twisted sister) que irónicamente acabó convirtiéndose en himno fiestero, consiguiendo que aquellos individuos de los que se burlaba la canción acabasen adoptándola como B.S.O. personal. Los Beastie Boys llegaron a odiar tanto Fight for your right que decidieron no interpretarla nunca más en directo, e incluso incluyeron en el cuidado recopilatorio Beastie Boys Anthology: The Sounds of Science el tema sólo por considerarlo una parte de su historia, pero acompañado de una nota que afirmaba llanamente que aquello apestaba.

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8 comentarios

  1. Podrías recomendarme alguna otra película de Oscilloscope que valga la pena como «Exit through the gift shop»?

  2. Respect MCA!!!

    Se va un grande.

  3. Buen artículo.

    Descanse en paz MCA!!

  4. Yo le digo

    G-R-A-T-I-T-U-D-E

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