Música

Engancha mi pony al carro o cómo Charley Patton fundó el blues del Delta

Charley Patton dibujado por Robert Crumb.
Charley Patton dibujado por Robert Crumb.

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Una mañana de junio de 1929 en las afueras de Richmond (Indiana) un hombre mulato, bajito, trajeado se enfrenta a su primera grabación.

Tengo la garganta seca. Necesito otro trago de whisky, de ese barato de contrabando. La fulana de anoche, la del honky tonk, ¡menudo culo tenía! Me dejó a dos velas. La guitarra, ¿dónde está la guitarra? Ah sí, se quedó abajo, tras la barra, a buen recaudo… Aquí está mi única chica fiel. Estoy listo, muchachos. Puedo tocar los mejores blues de todo Mississipi. [Grabando]. «Hitch up my pony, saddle up…». Maldito traqueteo del tren. ¡Joder! Otra vez hay que parar la sesión. ¡¡Whisky!! Más whisky, si no me traéis más whisky os dejaré aquí tirados. Estos blancos cretinos, ¿qué se habrán creído? Os voy a hacer ricos, así que traedme más whisky. Una morenita está bien pero las negras, sí, las de piel oscura, ni se os ocurra tocarme. No me quiero casar contigo, nena, solo quiero echar un polvo. Esta frase me traerá problemas. Siguiente canción. 

1929 fue un año de cracks. El primero y más trascendente, para el capital, el de Wall Street en Nueva York: empezaban unos oscuros años de recesión económica mundial. El segundo y más trascendente, para el mal, una sesión de grabación en Richmond, (Indiana): en un estudio ambulante junto a las vías del tren, un desconocido aparcero de una de las plantaciones más extensas de Mississippi inmortalizaba una colección de canciones que sentarían las bases del blues. Pero vayamos por partes…

Nueve años antes, en 1920, el blues ya había conquistado el mercado discográfico a través de los race records que se iniciaron con el Crazy Blues de Mamie Smith. Fue el comienzo de las grabaciones comerciales del género; discos de raza, sobre todo de cantantes negras femeninas, que practicaban un blues más cercano al vodevil y cuyas ventas iban dirigidas al mercado afroamericano: negros comprando discos de negros, algo inaudito hasta entonces. Es lo que se dio en llamar blues clásico y triunfó sobre todo en grandes ciudades como Nueva York, Detroit o Chicago, donde las crecientes comunidades negras, llegadas de las grandes migraciones masivas, demandaban algo más que estar todo el día en la fábrica ensamblando piezas.

Por otro lado, habían pasado ya 26 años de la leyenda de Donde el sureño se cruza con el perro, esto es, la epifanía del compositor de marchas W. C. Handy con el blues tras encontrarse una noche a un extraño hombre negro «flaco y ágil» en la estación de Tutwiler, Mississippi, cantando y tocando con la guitarra «la música más rara que jamás había oído». Handy fue el compositor, entre otros, de St Louis Blues, cuya partitura, publicada en 1914, está considerada como uno de los primeros éxitos populares del blues. Sin embargo el verdadero espíritu de esa «música rara» que describió Handy en sus memorias nada tenía que ver con los arreglos orquestales de sus composiciones, ni con esas refinadas melodías de las cantantes de blues clásico. La esencia hay que buscarla a miles de kilómetros de las ciudades norteñas, en los campos de plantación del Sur. Y precisamente 1929 fue un año importante a ese respecto: ese desconocido aparcero, en una lección de confianza, fanfarronería e ingenio, grabó la piedra angular sobre la que se asentaría toda la evolución del blues. El 14 de junio de 1929, Charley Patton registró para la compañía Genett Records una enigmática pieza llamada Pony Blues.

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10 comentarios

  1. Grandísimo Charlie Patton! Muy buena info ! Se agradece. Aunque no estoy de acuerdo con eso de «errores en la guitarra».
    Esta peña tocaba «mal», porque es como tiene que sonar este Blues.Es el arte de tocar «mal», como decía JL Hooker o como Lightnin’ Hopkins demostraba cada vez que tocaba sus temas como les salia de las pelotas :)
    Y aqui dejo mi aportación,Shake it and break it! Mi favorito y grandisimo tema para versionear si le suben un poco los bpm al tema
    http://www.youtube.com/watch?v=yGsAh2jx6JA
    Gracias !

  2. Pere Serrat

    Muy buen trabajo de arqueología musical. Felicidades Manuel.

  3. Interesante artículo sobre uno de los gigantes del Blues del Delta.Sólo una pequeña duda: ¿Honey Edwards no es David «Honeyboy» Edwards?

  4. Pingback: El nacimiento del blues: Charley Patton

  5. Pingback: Bitacoras.com

  6. Excelente artículo, felicitaciones Manuel!

  7. Pingback: Engancha mi pony al carro o cómo Charley Patton fundó el blues del Delta | Lanide Hot Club

  8. A los que les guste el blues primitivo y otras músicas añejas, tal vez les interese saber que alguien ha compartido la fantástica e inencontrable antología de 15 lps «Folk Music in America» de la Biblioteca del Congreso editada por Richard Spottswood (autor de las notas de incontables reediciones incluyendo buena parte del libreto de la caja de Patton en Revenant). He escrito un breve post sobre el tema y adjunto el enlace por si a alguien le interesa echarle una ojeada:
    http://bailarsobrearquitectura.wordpress.com/2013/12/02/folk-music-in-america/
    Saludos,
    Iago López

  9. Pingback: El blues más triste de Charley Patton – El barco de cristal

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