Un futbolista de treinta y ocho años, casi desconocido, ya retirado, que acude como suplente a un Mundial porque se lo pide como favor personal el presidente de su país. Un futbolista que está fuera de forma y apenas puede jugar media hora por partido. Y un futbolista que, aun así, revoluciona el campeonato llevando a su modesta selección casi hasta las semifinales, asombrando al mundo entero, convirtiéndose en una estrella y abriendo las puertas para el fútbol africano. ¿Es el guión de una película dirigida por Clint Eastwood? No; es un suceso real de los que ya no suceden en el fútbol.
Estas precisiones son siempre cuestión de gustos, supongo, pero diría que Italia 90 fue el último Mundial con sabor a Historia o, si lo prefieren, el último Mundial con marchamo de clásico. El último de aquellos campeonatos en los que, por decirlo de manera simple, pasaban cosas. Incluso entonces, viéndolo en su momento, tenía uno la sensación de que se estaba forjando la leyenda en directo; una sensación que no he vuelto a experimentar con un Mundial, no sé si por el endurecimiento que produce la edad o por la progresiva descafeinización de los Mundiales. Pero una cosa es cierta e innegable: si consideramos los campeonatos del mundo como películas, los guiones de las últimos cinco o seis ediciones han sido más flojos. Porque al guión de aquel Italia 90 no le faltó de nada.
En principio iba a ser, por descontado, el Mundial del retorno de Diego Armando Maradona (¿Qué hará? ¿Cuándo lo hará? ¿Cómo lo hará?). Pero también fue el de una inesperada historia de la Cenicienta personificada en el italiano Totó Schilacchi, aquel delantero suplente y de circunstancias que contra todo pronóstico se convirtió en el héroe local, revulsivo de Italia y máximo goleador del torneo. El campeonato en que Lothar Matthäus, la versión alemana de Robocop, ejerció su dominio demostrando que no le temía a nada ni a nadie, incluyendo al divino “Pelusa”. Y fue el Mundial en el que ,por primera vez en la historia del fútbol, un equipo africano llegaba a los cuartos de final… y por poco no se planta en las semifinales. Todo por obra y gracia de un jugador que debería haber visto el torneo por televisión pero que, al parecer, no podía despedirse del fútbol sin hacer historia: Roger Milla.
Lo que resultó de su participación en aquel Mundial es una historia increíble y los aficionados de entonces, a lo largo y ancho del planeta, la vivimos con una tremenda intensidad. Un jugador camerunés, cuya carrera había finalizado y del que, en la era previa a Internet, apenas habíamos oído hablar, se convirtió de la noche a la mañana en una leyenda inmortal del fútbol.
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Maravilloso relato.
Aunque era muy pequeño cuando se jugó el Italia’90, tengo grabado en mi memoria el gol de Camerún en el partido inaugural y los bailes de Roger Milla en el corner tras marcar un gol.
Estos tipos son los que hacen del futbol un deporte grande.
Gracias por traerme a la mente el recuerdo de Roger Milla.
Recuerdo perfectamente el día del partido inaugural, aunque no ví el partido en directo ya que estaba entrenando con el equipo de fútbol del barrio y coincidía con la hora del partido.
Lo que si recuerdo perfectamente fué como al terminar el entrenamiento todo el mundo en la calle no hacía más que hablar de que Camerún le había ganado a la Argentina de Maradona, vigente campeona del mundo en México 86 con la mano de Diós, casi ná.
Lo que vino después sí que no me lo perdí, uno de los mejores mundiales de la historia como muy bien nos has descrito E.J.Rodriguez, gracias por recordarnos estos grandes momentos, y que viva el fútbol del bueno…
Extraordinario artículo.
Yo recuerdo aquel partido perfectamente ya que estaba jugando al fútbol en el parquecillo de enfrente de la cárcel de Carabanchel, y solamente de oir cantar el gol de Camerún a todos los presos, todavía se me pone la carne de gallina. Acojonante!!!
Pingback: Mundial de 1990: la increíble historia de Roger Milla
Excelente artículo y muy oportuno, hace poco les hablaba a mis hijos de Roger Milla y René Higuita… no me querían creer…
Formidable artículo gracias a textos como éste la esencia del fútbol sigue viva más allá de dinero, fichajes e intereses.
Enhorabuena y gracias por recuperar éste trocito de historia de nuestro amado deporte.
excelente artículo. Lo pondré en http://www.taringa.net para difundirlo aun más. Gracias por escribirlo, fue tal como lo contás, realmente muy emocionante. Sin dudas uno de los artículos sobre fútbol mejor escrito que he leído
De verdad, que te contraten en el marca o en el sport, o si hace falta te diseño un diario, pero muy buen relato y la verdad es que ahora mismito me voy a ver los videos que has descrito con tanta emoción. :) Gracias por escribir tan bien, así da gusto ser un lector.
Genial artículo, no tenía ni idea de quién era este señor, pero me ha cautivado.
Uhhhh, que recuerdos!!!!
Fue una de las figuras de ese mundial, sin lugar a dudas.
Antes de covertir el gol a colombia, hasta tiene tiempo de darse vuelta y sonreirle a Higuita. Increíble!
Gracias por el recuerdo
Muy bueno. A mi también me pilló el mundial jovencito y mis recuerdos se mezclan ya con otros mas recientes.
Roger Milla es una de esas figuras que tenemos que rescatar del olvido y tenerlo como ejemplo de superación. El artículo te lo has currado muy pero que muy mucho. Enhorabuena.
Gran torneo, tenia 10 años y tambien lo recuerdo con nostalgia, quizas el ultimo gran campeonato del mundo.
Milla, !cráck!.
Gracias por los recuerdos.
Un saludo.
Enorme articulo, nos ha despertado gratos recuerdos… Gracias!
Muy buen artículo. Me ha encantado leerte y me has emocionado hablando del primer mundial del que tengo recuerdo. ¿Para cuándo el de USA’94?
Cuando he llegado aquí he visto un artículo muy largo y encima sobre fútbol, tema que me aburre soberanamente pero he empezado a leer y ya no he podido parar de hacerlo. Madre mía que pedazo de artículo te has cascado. Una historia tremenda que me ha puesto la carne de gallina varias veces y que encima está escrita maravillosamente.
E.J. Rodríguez, mi enhorabuena, hacía mucho que no leía algo tan bueno en internet.
Por cierto, en este video están todos los goles que narras: http://www.youtube.com/watch?v=gaAq2LcbKPY
Aquel Mundial fue bastante aburrido en cuanto a juego, y una oportunidad histórica para Inglaterra, Camerún o Colombia de haberse plantado en la final. Porque por fútbol, las tres selecciones lo merecieron.
Me jode decirlo, porque os halagan demasiado, pero ya iba siendo hora de poder leer artículos de fútbol como este, en vez de la basura que publican los papeles higiénicos del as, marca, mundo deportivo y sport.
Gracias. Por cierto, el video que envía Paco debería ilustrar el artículo.
Yo tenía 16 años en ese mundial y vibré con Milla. Las celebraciones de mis goles en la playa nunca volvieron a ser las mismas.
En el mundial del 82 en Vigo marcó un gol ,creo que a Perú, en los últimos minutos que fue anulado por fuera de juego (inexistente) y que hubiera supuesto la clasificación de Camerún y apear a Italia del campeonato
Grandísimo Milla,
Que maravilla de artículo,de esos que te hacen vivir lo que te relatan como si lo estuvieras ahí mismo.
y pensar que Roger jugó ese mundial con casi 40 años!
unico e irrepetible
Pingback: Anónimo
¡¡Gran artículo!!
Pingback: Sobre África, las naciones y representar a tu país en un Mundial | Brújula
Gran historia la de Milla, sin duda el héroe de todos en el mundial de Italia!, yo me acuerdo del partido inaugural de Camerún con Argentina, vaya ostias daban los africanos
Yo diría que los bailes en aquel mundial los empezó Antonio Careca de Brasil, en el primer partido ante ¿Suecia? que hizo doblete
Solo estoy en desacuerdo una cosa: El mundial de Italia90 no me parece de los mejores, creo que hubo muy pocos goles y mucha tanda de penalty, no tiene el misticismo de los mundiales de México, el de Alemania 74 o el de USA 94.
De Italia `90 tengo tres imágenes: La flor en el culo de Argentina, el poder de la Alemania occidental de Matthäus y Roger Milla
Que buen artículo¡¡ Madre mía,yo tengo 13 años,ese mundial no lo conozco pero me encanta aprender historia del fútbol como el partido entre Alemania vs Austria en el 82´dejando afuera a Argelia.No sabía de Milla y vos me hiciste amarlo,hoy Faryd Mondragón,arquero de Colombia jugó con 43 años en Brasil 2014 y superó a Milla que había jugado con 42,pero sinceramente,el artículo está escrito por dioses,ese mundial fue de los históricos,yo argentino,pensé que lo más importante fue el penal en contra a Argentina en la final,pero no,fue la APARICIÓN de Milla con 38 años,demostrando su grandeza,podes hacer más articulos ?
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He leído tu artículo y casi estoy lagrimeando. Grandísimo Roger Milla, la figura de los humildes en el Mundial ’90. Lo que hicieron él y Camerún fue realmente espectacular, más en esos años en que los africanos no eran tenidos en cuenta y no habían logrado mucho. Quizá con un par de buenos jugadores más, teníamos a los leones en la final.
Genial artículo que me ha hecho buscar en Youtube los goles de Milla. Yo tenía 11 años en aquél mundial, vi los partidos de Camerún por la televisión, pero es hasta hoy, gracias a este escrito que puedo apreciar lo enorme que fue Milla. Ponérsele al tú por tú a Argentina (campeones del mundo) y a Inglaterra (otro monstruo del futbol que años más tarde nos darían a uno de los mejores porteros), no cualquiera.
Perdón, en mi comentario anterior, quizá por la emoción, confundí a Argentina con Colombia.
Gran resumen amigo. El Mundial de 1990 es el primer recuerdo de uno que tengo, y la trayectoria de Camerún fue muy emocionante. El gol de Oman Biyik fue el primero de aquel mundial y siempre lo recordaré toda mi vida.
Fantastico articulo, naci en el 92, no habia visto nunca nada de ese mundial excepto la final, leyendolo parece de pelicula, pero gracias a este texto me he puesto a ver videos y he empezado a conocer mas sobre ese mundial. Emocionante e informativo, te aplaudo E.J. Rodríguez.
Gratos recuerdos al leer la historia tan «bien» contada. Un mundial muy Romántico (a la italiana) incluso la canción oficial sigue siendo la Mejor. Hace algunos años le conté esa historia a unos amigos mucho más jóvenes y se emocionaron muchísimo con el relato del gran Roger Milla. Un equipo tan humilde, No podían cambiar camisetas al finalizar los juegos porque llevaban una sola. Y luego en el juego de USA 94, no lo querían meter a jugar. Dicen que el mismo presidente llamó al DT de Camerun para que le dejara jugar. No había motivos para impedírselo «minuto 88, perdiendo 0-5».. Por fin le dejan entrar y el ídolo africano recibe un pase en el área que convierte en Gol. Tras la emotiva celebración suena el silbato final y el mismo Oleg Salenko abraza a esta leyenda del fútbol y le pide cambiar su camiseta. De esta manera cerró el capítulo Mundialista este León Camerunés, Inigualable.. Por Dios, con lágrimas en mis ojos les saludo..
En 1990 yo tenía 23 años y había visto unos cuantos mundiales, pero hasta 2010, el partido que más recuerdo es el Camerún-Inglaterra porque Camerún tuvo el pase al alcance de la mano.
Recuerdo que el mismo día o al siguiente era la gira en las fiestas de mi pueblo y muchos subimos al prado de la gira debajo de una enorme bandera y cantando: Camerún, Camerún, Camerún……
Y Camerún era Roger Milla, porque no se puede jugar mejor siendo delantero; jugaba con esa elegancia y facilidad que transmitían por ejemplo los brasileños en el 82. Roger Milla aunaba elegancia y practicidad.
Felicidades por el artículo.
Buen artículo pero más largo que jugada de Supercampeones.
Tremendo articulo, recordando a uno de los grandes del fútbol, roger milla, lo tengo siempre presente cuando se habla de leyendas vivientes del futbol